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2 Minutos descargó su artillería punk en Barcelona

Bandas: Klandestino – 2 Minutos
Lugar: Razzmatazz – Barcelona, 25 de marzo de 2026
Promotor: Chainsaw Entertainment
Texto y Fotos: Héctor Guillermo Izuel Fernández “Guishote”

Había ganas de punk en Barcelona, y se notó. 2 Minutos llegó a Razzmatazz con su gira europea y montó una noche de las que se viven sin pensar demasiado: actitud, temas directos y una conexión total con el público.

Antes de la primera canción ya se veía por dónde iba a ir la noche: camisetas negras, cervezas en alto y reencuentros entre gente de la escena. De esas en las que el directo manda.

Klandestino

Klandestino, BCN con alma rioplatense, salió a tocar con la sala ya encendida y pidiendo tralla. Con Chester en la voz, Alexis en la guitarra, Gaby en el bajo y Carly en la batería, la banda ofreció una actuación intensa, frontal y honesta, muy en la línea de lo que requería una noche de estas características.

Desde el primer momento, el grupo supo cómo enganchar al público, apostando por un sonido directo y por una actitud firme sobre las tablas. Su actuación fue clave para que la noche arrancara con fuerza.

Uno de los momentos más especiales de su set llegó con “Espadas y Serpientes”, de Attaque 77, cuando el escenario se convirtió en punto de encuentro entre amigos, músicos y escena. Para ese tema subieron Ale Pérez, amigo de la banda, productor del show y responsable de CHNSW, productora del evento, junto a Diego Juantorena, también amigo de la banda y músico referente dentro de la escena barcelonesa. Fue uno de esos instantes que van más allá de la propia canción.

Cerraron el set con tres temas como balas musicales: “Papelitos de Colores”, de su álbum Estamos Resistiendo; “Klandestino”; y, como final apoteósico, una versión magistral de Sumo, “El ojo blindado”.

Fue uno de esos momentos de verdad, de colegas y de la autentica escena.

2 Minutos

Cuando llegó el turno de 2 Minutos, la sala Razzmatazz ya estaba completamente enchufada. En nada quedó claro que lo que venía era serio.

Mosca al frente, Pablo e Indio en guitarras, Papa al bajo y Monti a la batería. 2 Minutos salió sin rodeos, con esa seguridad de quien no necesita presentaciones. Con la sala llena hasta arriba, lo suyo sigue siendo ir al grano con canciones que siguen golpeando con la misma fuerza de siempre.

No hizo falta ni un tema entero: la sala ya estaba desatada, entre pogos, coros y puños en alto. Cada canción entraba como un himno.

En “Jasón”, Mosca salió con su ya clásica máscara, metiendo ese punto de show que siempre levanta a la sala. La banda sonó afilada, compacta y completamente metida en su papel, sosteniendo un ritmo demoledor durante todo el concierto. Nos tiraban temas disparados uno tras otro con rabia, oficio y esa identidad de barrio que siempre ha sido una de sus grandes señas de identidad.

Con “La Marcha”, el público vibraba y cantaba emocionado, muchos volviendo a tener 18 años otra vez.

Uno de los momentos más celebrados llegó con “Ya No Soy Igual”, cuando, sin previo aviso, se subió al escenario Alexis, guitarrista de Klandestino. Se sumó al tema y la sala se vino aún más arriba. De esos momentos que salen solos y por eso funcionan tanto.

Para acabar, 2 Minutos puso todo patas arriba. La banda, varios invitados y un escenario que se quedó pequeño para todo lo que estaba pasando. Caos, pero del bueno… camaradería, risas y ese espíritu punk que no se puede fingir. Un cierre a la altura de un concierto que fue creciendo sin parar. Más allá del repertorio, si algo quedó claro en esta parada barcelonesa es que 2 Minutos sigue conservando intacta su esencia. No vive de la leyenda: la sostiene. Y eso, en tiempos de tanta pose y tanta música prefabricada, tiene un valor enorme.

Razzmatazz se quedó con esa sensación que cuesta explicar pero se entiende al momento. Aquello fue de verdad, sin poses, sin historias… solo punk rock como tiene que ser.

By Marta Grimaldi

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