Bandas: 422 – La Buena Medicina – Sueños de Pasión
Lugar: Sala Backstage, Terrassa – 8 de mayo de 2026
Promotor: PDF
Texto y Fotos: Héctor Guillermo Izuel Fernández “Guishote”
La Sala Backstage de Terrassa vivió el pasado viernes 8 de mayo una de esas noches que recuerdan por qué la música en directo sigue teniendo algo especial e insustituible. Tres bandas muy diferentes entre sí, pero unidas por la pasión y la entrega sobre el escenario, ofrecieron una velada intensa, cercana y cargada de emociones ante un público que respondió desde el primer minuto.
La combinación de juventud, clásicos del rock y nostalgia noventera convirtió la noche en una auténtica celebración musical donde hubo energía, complicidad y momentos que quedarán en la memoria de quienes llenaron la sala.
422 — Fuerza, calidad y una puesta en escena impecable
Los encargados de abrir la noche fueron 422, y lo hicieron dejando claro desde el principio que no habían venido simplemente a “calentar” el ambiente. La banda salió al escenario completamente enchufada, mostrando una seguridad y una contundencia que sorprendieron muy positivamente a gran parte del público. Su actuación destacó por la solidez instrumental, la precisión en la ejecución y una actitud llena de fuerza que conectó rápidamente con la sala. Cada tema sonó compacto y trabajado, con una banda muy cohesionada y cómoda sobre el escenario.
Además de la potencia de su directo, 422 supo mantener una conexión constante con el público, algo fundamental en una sala de dimensiones cercanas como Backstage. La gente respondió con atención, aplausos y muy buenas sensaciones durante toda la actuación, que sirvió para arrancar la noche con el listón realmente alto.
La formación de 422 estuvo compuesta por Óscar Chuecos a la batería, Miguel Jiménez al bajo, Eva Lledó a la guitarra, Alba González en los teclados, Concep Tadeo en voces y percusión y Sergi Díaz a la voz.






La Buena Medicina — Rock sin artificios y una sala completamente entregada
Con el ambiente ya encendido, llegó el turno de La Buena Medicina, que prácticamente transformó la Sala Backstage en una auténtica fiesta rockera. Su propuesta directa, cercana y sin artificios conectó de inmediato con el público, que terminó completamente entregado durante todo el concierto. La banda se movió con soltura entre clásicos muy reconocibles y temas cargados de carácter, apostando por un repertorio variado y muy efectivo que mantuvo la intensidad en todo momento. Hubo momentos para cantar, para bailar y también para dejarse llevar por ese espíritu de bar, carretera y rock and roll que define tan bien a grupos como este.
El repertorio fue una auténtica montaña rusa de canciones míticas y artistas muy queridos por varias generaciones: Juliette and the Licks, Måneskin, Cristina y Los Subterráneos, La Quinta Estación, Revólver, Leiva, Los Rodríguez, Fito & Fitipaldis, Nancy Sinatra, Texas, Tina Turner, Tequila o Guns N’ Roses fueron sonando a lo largo de una actuación que no dio apenas respiro.
Uno de los momentos más especiales y espontáneos de la noche llegó con la aparición de Juan, músico madrileño cercano a la banda, que llevaba tiempo queriendo compartir escenario con ellos. Juan subió para interpretar “Me vuelvo loco” de Tequila, participando tanto a la guitarra como en la voz. El resultado fue uno de esos instantes de pura complicidad entre músicos y público que hacen grande cualquier concierto: cercanía, diversión y auténtico espíritu rockero. La formación de La Buena Medicina estuvo integrada por Eva a la voz, Javi a la batería, Andrés a la guitarra y Javi al bajo y voz.



Sueños de Pasión — Un homenaje emocionante a El Último de la Fila
El broche final de la noche quedó en manos de Sueños de Pasión, tributo a El Último de la Fila, que ofreció una actuación sobresaliente y tremendamente emotiva. Desde el primer tema consiguieron trasladar al público a aquella época dorada del rock español de los años 80 y 90, recuperando la esencia de las canciones de Manolo García y Quimi Portet con enorme respeto y muchísima personalidad.

Lejos de limitarse a imitar, la banda supo interpretar cada tema con sensibilidad y autenticidad, consiguiendo que las canciones respiraran frescura sin perder la magia original. El público respondió desde el principio coreando muchos de los grandes clásicos y creando una atmósfera cargada de nostalgia y emoción colectiva. Especialmente destacable estuvo la actuación de Manel Toledo, cuya interpretación vocal fue, sencillamente, impresionante. En varios momentos logró transmitir una intensidad emocional que puso la piel de gallina a gran parte de la sala, acompañado además por una banda de altísimo nivel que cuidó cada detalle musical durante toda la actuación.
Sueños de Pasión contó con Manel Toledo a la voz, Toni Marín a la batería, Jordi Campillo al bajo, Elías Redondo en los teclados, Andreu en la percusión, Dani Codina en la guitarra rítmica y acústica y Ginés Romero a la guitarra solista. Canciones míticas de El Último de la Fila fueron recibidas entre ovaciones y coros constantes, en uno de esos conciertos donde el público no solo escucha, sino que revive recuerdos y emociones ligadas a toda una generación.
La noche terminó entre aplausos, conversaciones junto a la barra y la sensación compartida de haber vivido una velada muy especial. De esas noches de sala pequeña y ambiente cercano que, precisamente por su honestidad y autenticidad, terminan dejando recuerdos enormes.
Una auténtica celebración del rock y de la música en directo en la Sala Backstage de Terrassa.






