Bandas: We Exist Even Dead – Teksuo – When Evil Comes
Lugar: La Nau, Barcelona – 13 de junio de 2026
Texto y Fotos: Oiane Díaz
Con el país entero patas arriba compartiendo fotos y material de todo tipo a raíz de los shows ofrecidos por Bad Bunny tanto en Madrid como en Barcelona, nosotros tomábamos un camino bien distinto para equilibrar la balanza y hacer que junio esté lleno de metal; de buena música. Hace ya algún tiempo que habíamos recibido la noticia de este concierto: el 13 de junio, la Sala Nau de Barcelona acogería a tres bandas nacionales. Y si esto, así de por sí, ya suena un plan más que apetecible, hay que añadir que cada una de ellas venía con nuevo álbum bajo la manga, por lo que era previsible que se montase un ‘jaleo’ importante la noche de sábado.
Con unas temperaturas elevadas y el sol brillando a más no poder, Barcelona estaba lista para recibir a los locales We Exist Even Dead acompañados por los ya más que consolidados Teksuo, desde Asturias y los vascos When Evil Comes. Tres formaciones dispuestas a repartir caña a lo largo de toda la tarde/noche, cada una en su estilo pero con el metalcore como una constante en las tres. Y empezaremos por el principio, ya que hay mucho que contar.
Llegamos a las inmediaciones de La Nau algo antes de la apertura de puertas, aproximadamente sobre las siete de la tarde. Por allí ya rondaban algunos curiosos que habían decidido acercarse pronto a la sala por si las moscas. Con algún refresco en mano –ya que la ley en Barcelona está apretando bastante con las multas por tomar una cervecita en la calle–, los más madrugadores estuvieron haciendo tiempo hasta que, a las siete y media, el recinto abrió puertas.
Dentro de la sala se respiraba un ‘fresquito’ agradable, a diferencia del exterior, con un calor bastante sofocante incluso a esas horas de la tarde; y veíamos también cómo el escenario ya estaba listo para que las bandas fuesen haciendo su trabajo una tras otra. Desde fuera habíamos podido escuchar algo de la prueba de sonido y la verdad es que aquello pintaba muy bien.
Los primeros en subirse al stage serían, desde Vitoria, When Evil Comes. Con la tontería, estos chicos llevan en activo desde 2015 –aunque previamente su nombre fue Minerva, cambiando a When Evil Comes allá por 2020–, y cuentan con dos trabajos de estudio publicados; el más reciente Reach The Down, precisamente el disco que presentarían la noche del sábado. Pero, al parecer, decidieron que no comenzarían por lo más nuevo: la tremenda “Black Horse” daría el pistoletazo de salida a la velada, seguida por “Lonewolf”, también de su primer LP Inner War.


Después de presentarse y saludar al público, continuaron con el repertorio pero, en esta ocasión, sacando el material más novedoso del que disponen. “Deliverance” y “My Fault” fueron los temas que tomaron el relevo a las canciones de apertura. “Deliverance” es un auténtico cañonazo en directo, como ya podíamos prever cuando lanzaron su videoclip y, “My Fault” más lenta y melódica, sirvió para bajar un poco las pulsaciones de show.
La actuación fue yendo de menos a más y, con todo en orden, prosiguieron con otros tres cortes de su álbum debut, llegando a una “Immaculate” espectacular. Probablemente uno de los temas que mejor sonó en todo el bolo y es que, esta es una de nuestras favoritas. Mikel, frontman de la banda alavesa, se dejó la piel –e intuimos que la garganta– en todos y cada uno de los temas, con su potentísima voz que, en ocasiones fue acompañada por la de su compañero Iker, que no solo completó su parte a la guitarra sino también a la voz en algunos fragmentos.
Para despedirse, echaron mano de “The Agony Circus”, uno de los cortes con más energía de su disco más reciente, que sirvió de broche final para un conciertazo que nos encantó. Esperamos verles muy pronto en otras fechas y salas por todo el país. Brutales.



Con la primera formación habiendo hecho sus deberes con nota, llegaba el turno de Teksuo. Qué vamos a decir de una banda que lleva ya una trayectoria de dos décadas en la música y a los que hemos podido ver en festivales como el Resurrection Fest en anteriores ocasiones. Tras un pequeño descanso para cambiar de instrumentos, estos chicos de Mieres aterrizaron sobre el escenario de La Nau para presentar The Glow Before I Go, álbum que ha visto la luz hace bien poquito, el 13 de marzo, exactamente el mismo día que Reach de Dawn de WEC.
Con un público que ya había calentado motores y estaba listo para darlo todo con Diego y sus chicos, dio comienzo el concierto de los asturianos. Abrieron a fuego desde el principio; no había demasiado tiempo y tenían la tarea de presentar nuevos temas y entrelazarlos con otros de su ya dos décadas de carrera musical. Desde el principio nos quedó clarísimo el tremendo dominio que Diego tiene de su voz, haciendo lo que quería a cada tema que pasaba. Sin parar en todo lo que duró el show y con unos fans volcadísimos con ellos, el concierto pasó en un abrir y cerrar de ojos, y los asturianos volvieron a demostrar las tablas que tienen sobre el escenario después de tantos años en activo. Muy bien.


Una vez Teksuo hubieron terminado, We Exist Even Dead sería la banda encargada del cierre de una tarde/noche que estaba yendo sobre ruedas. WEED jugaban en casa y, se veía que el público estaba con ganas de recibirles en La Nau. Tras un cambio de escenario rapidísimo, Arthur al frente, junto al resto de la banda, llegaba con ganas de dar cera. No estaban dispuestos a perder ni un solo minuto, ni tampoco a dejar que el ambiente bajase de pulsaciones. Con Nephilim listo para su presentación, los catalanes arrancaron con una energía descomunal incitando al público a participar en todos y cada uno de sus movimientos. Sin ir más allá, las espadas hinchables que repartieron entre los allí presentes dieron mucho juego durante los pogos y los modestos walls of death que se organizaron ya avanzado el show.
WEED no pararon de principio a fin del concierto, alternando partes melódicas con otras mucho más potentes y breakdowns que hacían partirse la nuca a todo aquel que andaba por allí. Entre corte y corte, la banda se dirigía al público para seguir calentando los ánimos aunque cada vez nos acercásemos más hacia el final. Y en eso estábamos cuando la pista de la sala se abrió en dos y las espadas hinchables se apuntaron de un lado al otro del wall of death hasta que ambos lados echaron a correr y hasta los vasos saltaron por los aires. Y con eso sabíamos que el show estaba llegando a su fin. We Exist Even Dead se despidieron muy agradecidos y recibieron una ovación tremenda. Esperamos poder volver a verles muy pronto.



Con una enorme pena porque estaba siendo una noche brutal, teníamos que despedirnos de las tres bandas que nos habían hecho disfrutar de lo lindo durante unas cuantas horas. Un sábado en Barcelona lleno de calor, pero también de tres bandas a las que aún les queda mucha carrera por delante. Que sigan así y que podamos volver a disfrutar de todos ellos muy pronto.



