Slayer – Reigning Blood

Discográfica: 

Def Jam Recordings

 

Fecha de edición:

7 de octubre de 1986

 

Componentes:

Tom Araya: Voz principal y bajo
Kerry King: Guitarra solista y rítmica
Jeff Hanneman: Guitarra solista y rítmica
Dave Lombardo: Batería

Hay discos que simplemente se escuchan, y luego están aquellos que dinamitan las reglas del juego y trazan una línea inquebrantable entre el antes y el después. Celebramos estos días 40 años de una edición histórica. El 7 de octubre de 1986, Slayer lanzó al mercado Reign in Blood. Cuarenta años después de que esa afilada portada y esos primeros acordes caóticos desataran el infierno en la Tierra, el tercer LP de los californianos sigue siendo el tótem absoluto del thrash y el germen indiscutible de todo el metal extremo que vino después.

La banda ha llegada a un status en el que parece que su aura se mantiene, el interés por sus directos permanece intacto y su legado se sigue reivindicando aunque han entrado en el club de grupos que marcaron una época por rompedores, irredentes, callejeros y fuera de todo mainstream cuando ahora parece que sus movimientos obedecen estrictamente a lo económico. Eso no quita lo grandioso de su legado.

Los pilares de un monumento del metal

Con una duración escueta pero demoledora de apenas 29 minutos, la banda —formada por Tom Araya, Kerry King, Jeff Hanneman y un estelar Dave Lombardo a la batería— hizo saltar por los aires la paciencia de la industria y la ortodoxia del heavy metal tradicional. No había relleno, ni baladas de tregua, ni concesiones comerciales. Solo velocidad kamikaze, precisión quirúrgica y una atmósfera de terrorífica oscuridad.

  • La producción de Rick Rubin: El fichaje por Def Jam supuso un hito audaz. Rubin despojó a Slayer de cualquier exceso ambiental, otorgando a las guitarras un corte afilado como cuchillas de afeitar y a la batería una pegada seca, cristalina y atronadora que maximizó la sensación de peligro inminente.

  • Un inicio y un final antológicos: Pocas aperturas en la historia de la música pueden competir con el grito desgarrador de Tom Araya y el riff ultrarrápido de «Angel of Death«. Y qué decir del cierre: la tormenta sónica de «Raining Blood«, con el icónico sonido de la lluvia fundiéndose con el feedback y el ataque final, es una de las catedrales del género.

  • El pulso rítmico y compositivo: La dupla creativa de Hanneman y King firmó riffs que eran auténticos latigazos, mientras que la batería de Dave Lombardo redefinió los límites técnicos del instrumento con una agresividad y un groove inalcanzables para el 99% de sus contemporáneos.

Reign in Blood no envejeció un solo día. En una época en la que muchas bandas buscan la sobreproducción o la experimentación desmedida, escuchar hoy este trabajo es sentir exactamente la misma descarga de adrenalina, claustrofobia y violencia controlada que sintieron los metaleros en 1986.

Fue el disco que inspiró a toda la primera generación de death metal y black metal, la biblia impía del malditismo sónico y la prueba definitiva de que, a veces, la máxima expresión artística se consigue yendo directamente a la yugular.

Cuarenta años después, el trono de la brutalidad sigue perteneciendo a Reign in Blood.

Temas:

Angel of Death 4:51
Piece by Piece 2:02
Necrophobic 1:40
Altar of Sacrifice 2:50
Jesus Saves 2:55
Criminally Insane 2:23
Mandatory Suicide (Reborn) 2:30
Epidemic 2:23
Postmortem 3:28
Raining Blood 4:14

By Albert Perera

Live After Death tuvo la culpa de todo y tantos años después aquí seguimos. Si hay algo que me gusta más que escuchar música es hablar sobre ella y difundirla… y en ello estamos durante un cuarto de siglo.

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