Sepultura se despiden de México con su gira «Celebrating Life Through Death»

Bandas: Guilt Trip – Sepultura
Lugar: Pepsi Center, Ciudad de México — 11 de octubre de 2026
Promotor: OCESA
Texto: Raúl Reyes Zúñiga
Fotos: Liliana Estrada (Cortesía OCESA)

Atmósferas oscuras en medio de zonas pantanosas que se colorean de maldad nos conducen al final de este ciclo. El tiempo ha concluido y la despedida es inevitable. Tormentas eléctricas envuelven a todos para trasladarlos a uno de los máximos rituales sagrados que lleva por nombre Celebrating Life Through Death. Ante esto, cientos de siervos aztecas se congregan en el centro ceremonial llamado Pepsi Center. Desde ahí, la banda brasileña Sepultura preparaba su último ritual para el mundo.

Las tierras aztecas fueron escogidas para redactar el último capítulo de una banda que, indudablemente, aplastó al mundo con su estilo musical. Posteriormente, vinieron tropiezos y cambios radicales en el seno de la banda que generaron opiniones encontradas, pero la formación siguió pese a todo ello. Música que creció con uno y que fue parte de la banda sonora de la vida de cada uno.

Como parte de este ritual de despedida, la banda inglesa Guilt Trip (teloneros) se presentaba por primera vez en México. Su actuación resultó descomunal e hizo explotar el escenario de manera inmediata. Su estruendoso sonido hardcore captó de manera contundente a más de cinco mil almas. Cabe mencionar que esta banda fue seleccionada personalmente por los propios Sepultura para cerrar este ciclo de vida en esta presentación.

Guilt Trip no dudó ni un minuto al estar sobre el escenario y, desde el principio, arrolló con esa energía brutal que desbordan, con esos poderosos riffs que marcaban la pauta de manera contundente en cada uno de sus temas. Treinta y cinco minutos fueron suficientes para convertir el Pepsi Center en toda una caldera infernal. La banda se mostraba satisfecha con lo logrado. No dudaron en despedirse del pueblo azteca diciendo: «¡México, gracias por recibirnos! En verdad, no esperábamos toda esta energía. Esto es increíble. No será la última vez que nos veamos. Volveremos pronto, lo prometemos».

Resultaba difícil entender lo que estaba por ocurrir. No se trataba de un concierto más, simplemente se trataba de la despedida de un mastodonte sagrado del metal extremo llamado Sepultura. Una despedida que venía a cerrar cuatro décadas de trabajo e historia musical que la banda ha venido cargando sobre sus espaldas y que, justo entonces, llegaban a su fin. Al subir al escenario, los gritos de la multitud fueron candentes. Desde el fondo de esa oscuridad espesa que guardan los escenarios, cuatro jinetes aguardaban la salida: Derrick Green (voz), Andreas Kisser (guitarra), Paulo Xisto Jr. (bajo) y Greyson Nekrutman (batería). Se preparaban para hacer detonar el primer tema, «Inner Self», una canción que hizo cimbrar la sala Pepsi Black, provocando de inmediato una respuesta brutal del público. Ver a esta banda sobre el escenario y observarlos aún en el estado en el que se encuentran hace que nos resulte difícil entender su retirada.

Sepultura es de esas bandas que no necesitan mucho. Desde el primer tema, el público estaba a sus pies. La banda ya poseía el control total del escenario y los temas siguieron cayendo a plomo. «Desperate Cry» y «Kairos» son dos temas con distinta historia que hicieron volar de todo por los aires de este recinto.

Durante el espectáculo, la banda se estaba guardando sorpresas y una de tantas fue la presentación de Ethan Kahn, un chico de tan solo 19 años de la banda norteamericana Chained Saint. Andreas Kisser informaba al público de que conoció a este chico por la manera brutal en la que interpreta las versiones de Sepultura, por lo que decidió invitarlo para interpretar el tema «Propaganda».

Otro de los momentos especiales que se vivieron durante la presentación de Sepultura fue ese bloque de tambores y percusiones, con la interpretación de «Kaiowas», un tema que marcó ese gran momento en el que se alcanzó el clímax místico y espiritual de la noche…

… «Ratamahatta» y «Roots Bloody Roots», donde el protagonista de esos dos temas fue, indudablemente, el baterista Greyson, quien, con un bombo aplastante y su rapidez, marcaba el cierre de esa parte mística. La banda Sepultura volvía a territorio azteca, un territorio que los vio crecer y que, desde el inicio de su carrera, creyó en ellos. Tanto es así que el propio Andreas, a mitad del concierto, tomó el micrófono para comunicarse con el público azteca y expresó: «La historia de Sepultura en México es tan importante para nosotros. En 1989 tocamos por acá por primera vez… Fue inolvidable. Estoy muy contento y feliz de tener la oportunidad de celebrar 42 años de historia con ustedes. Este es el último concierto fuera de Brasil en toda nuestra historia. Nos despedimos del mundo desde aquí, desde la Ciudad de México. ¡Gracias, México! ¡Te queremos!».

La banda no decepcionó. El repertorio que preparó para su visita a México contenía 22 dardos y, de estos 22 temas, solo «Inner Self» fue el que sobrevivió de aquel glorioso repertorio de 1989. Sepultura ha puesto punto final a su carrera, pero la vida de un músico es tan impredecible que no sabemos qué tendrán entre manos los hermanos Cavalera.

By Raúl Reyes Zúñiga

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