Bandas: Angelus Apatrida + Bala
Lugar: La Riviera – Madrid – 3 de octubre de 2025
Fotos y texto: Oiane Díaz
Tal y como comentábamos en crónicas anteriores, octubre empezaba fuerte en lo que a conciertos se refiere. Tercera noche consecutiva en La Riviera y llegaba el turno para una de las grandes bandas de nuestro país. No todos los días una formación de metal nacional cumple 25 años, y menos aún con la energía que demostraron seguir teniendo Angelus Apatrida en el recinto madrileño. Los de Albacete celebraron su vigesimoquinto aniversario con una fecha dentro del programa del festival Inverfest, acompañados por Bala, y repasando a fondo todos estos años sobre los escenarios, que no son pocos.
A pesar de no alcanzar el sold out, daba la sensación de que en La Riviera no cabía ni un solo alfiler. Desde la apertura de puertas se respiraba un nerviosismo especial entre los asistentes, muchos fans de la banda que llevan años y años siguiendo cada uno de los trabajos de los chicos de Guillermo Izquierdo se encontraban allí esperando a una noche que prometía ser recordada durante mucho tiempo. Y es que tampoco habrá muchas citas para revivirlo: este aniversario se celebrará en tres fechas diferentes, siendo la primera cita en Madrid y, más adelante, en Bilbao y Barcelona. Tres shows preparados con esmero y mimo en los que Angelus Apatrida nos han guardado muchas sorpresas y un setlist diferente al habitual para el disfrute de sus seguidores más acérrimos.

Pero iremos al grano. Ya desde considerablemente pronto, las inmediaciones al recinto, ese parquecito que rodea a La Riviera, se encontraba lleno de gente que era evidente que asistirían al concierto, enfundados en sus camisetas de los de Albacete de todos los discos posibles y diseños diferentes. También vimos más de una y más de dos de Bala, encargadas de abrir la velada y que, con su energía y garra mueven a innumerables fans. Así, estas dos gallegas, Anxela Baltar a la voz y guitarra y Violeta Mosquera reventando los platos y relevándola a la voz, dieron el pistoletazo de salida a la tarde de viernes.
Con una contundencia tremenda, el dúo fue llenando el stage a través de los minutos a base de riffs potentes y una energía demoledora en la batería a cargo de Violeta, con la fuerza que transmiten y esa mezcla de metal, stoner y toques de punk que tanto llama la atención. Temas como “Colmillos” u “Omertá” sonaron a las mil maravillas frente a un público súper volcado, algo extraño teniendo en cuenta que era bastante pronto por la tarde. Pero la ocasión lo merecía.
Desde luego que estas dos chicas se dejan la piel en cada uno de los cortes que tocan, con una interpretación impoluta y todo lo que transmiten sobre el escenario. Anxela realizó una pausa para comentar que era la primera vez que utilizaban proyecciones y que esperaba que esta novedad gustase. Con paisajes áridos y fuego digital, lograron reforzar ese carácter tan guerrero de la banda y que demuestra tanta actitud. Se tomaron un momento para agradecer la oportunidad de tocar en esta ocasión con Angelus Apatrida y concluyeron su set con “Agitar” y “Humo”, cerrando un repaso completo a su carrera. Una hora de pura energía.
A las 21:00 en punto, los protagonistas de la noche tomaban el escenario entre luces azules, humo y una brutal ovación del público. Al fondo podíamos observar la enorme lona con el logo de Angelus Apatrida y en un abrir y cerrar de ojos teníamos a los hermanos Izquierdo acompañados por Víctor y Davish sobre el escenario. Todo estaba listo. Decidieron dar el pistoletazo de salida con “Clockwork”, como punto de partida de un set de casi dos horas que funcionó como una cápsula del tiempo. Abriendo con este corte que dio nombre a su tercer álbum de estudio allá por 2010, pasaron rápidamente a la más rabiosa actualidad con temazos como “To Whom It May Concern” y “Snob”, de su último trabajo Aftermath que vio la luz hace escasamente un par de años.

Desde que fuimos testigos de esa apertura, tomamos conciencia de que no sería un concierto al uso: ya habían avisado que el repertorio sería especial, recuperando singles un tanto olvidados y alternándolos con otros más recientes. Así, “Indoctrinate” y “Of Men and Tyrants” fueron desatando los primeros circle pits entre los más animados, mientras que “Cold” aportó un momento para recuperar el aire y continuar a tope. Un sonido perfecto y una interpretación milimétrica hicieron que precisamente este sencillo, trabajadísimo y algo más ‘delicado’, nos pusiese la piel de gallina.
El set prosiguió con cortes como “We Stand Alone” o “End Man”, recuperando algo más avanzado el show una clásica “The Thornmaker”, de su primer álbum Evil Unleashed. Una auténtica joya que la sala disfrutó de lo lindo. Guille aprovechó para agradecer el apoyo del público durante la pandemia, por haber continuado adquiriendo sus trabajos y acudir a los shows en cuanto fue posible hacerlo; por ejemplo, en este mismo recinto cuando había que organizar los conciertos con el público sentado.
A continuación llegó uno de los momentos más emotivos con “Farewell”, dedicada a un amigo fallecido de la banda y en la cual una marea de luces de móvil iluminó La Riviera. Pero sabemos que Angelus no dan ni un solo segundo de tregua y atacaron con un trío cargado de potencia: “Free Your Soul”, “Violent Down” y la siempre espectacular “Give ‘Em War”, un corte que nos encanta personalmente y que fue capaz de poner la sala por los aires. Y precisamente tras este ataque -–porque seguramente es la manera más fiel de referirse a ese ‘arreón’ de energía–, entró en escena una enorme guillotina que sirvió para presentar “Sharpen the Guillotine”, sencillo espectacular extraído de su LP Cabaret de la Guillotine de 2018 que fue otro de los momentazos del concierto. Continuando con detalles especiales, la siguiente en llegar fue “Versus The World” en la cual mostraron una bandera palestina al mismo tiempo que la sala coreaba gritos contra el conflicto.
No quedaban muchas balas para finalizar el show y entre ellas unas tremendas “Blast Off” y “Serpents on Parade” continuaban haciendo que la gente volase por los aires en un interminable paseo de crowdsurfers y diversos mosh pits que se organizaban sin dejar descanso. De la mano de “Thrash Attack” y la photo finish de rigor para inmortalizar una noche como esta, los albaceteños se despidieron por todo lo alto como no podía ser de otra forma: reventando La Riviera con el himno que caracteriza a la banda, “You Are Next”. Aquello fue prácticamente el apocalipsis. Angelus Apatrida nos recuerdan así que dos décadas y media sobre los escenarios no son nada si sigues dejándote la piel cada día en lo que haces. Un ejemplo a seguir y una bandaza en toda regla. Un diez y medio.









