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Cara a cara con el punk Oi!!

Bandas: Attürri – Crim – Sofokaos – Streetwise
Lugar: Jimmy Jazz, Gasteiz – 23 de mayo de 2026
Texto y Fotos: Xabi Aresti

Face to Face 2026

La Jimmy Jazz volvió a convertirse en ese tipo de lugar donde el punk recupera su sentido más básico: cercanía, sudor y volumen rebotando contra las paredes. Sin necesidad de grandes montajes el Face to Face 2026 reunió en Gasteiz a cuatro bandas y a un público dispuesto a vivir la noche desde la primera fila.

Attürri, Crim, Sofokaos y Streetwise construyeron un cartel tan coherente como explosivo, uniendo distintas formas de entender el punk y el Oi! bajo una misma atmósfera de hermandad underground, pogos constantes y canciones hechas para ser gritadas más que cantadas.

Desde primera hora ya se intuía el ambiente que iba a respirarse durante toda la noche: ropa negra, chaquetas llenas de parches, tatuajes y cerveza compartida entre amigos y conocidos de la escena. Entre conversaciones, abrazos y reencuentros, el puesto de merchandising empezaba también a convertirse en un pequeño punto de encuentro donde, además de camisetas, cada vez ganan más protagonismo los vinilos y las ediciones físicas que siguen manteniendo viva la cultura underground lejos de los algoritmos.

La sala iba creciendo con cada concierto hasta alcanzar su punto más caliente durante las actuaciones de Crim y Streetwise, aunque desde el principio ya podían verse en primeras filas caras que conocían perfectamente cada canción y que vivían el concierto casi como una reunión familiar de escena.

Los primeros en abrir fuego fueron Attürri. El trío navarro convirtió la apertura en un ejercicio de tensión constante, punk oscuro y denso, afilado y con esa sensación permanente de que algo puede estallar en cualquier momento. Salinas alternaba bajo y voz mientras Martín descargaba riffs secos desde la guitarra, acompañándolo a las voces. La banda construyó un muro sonoro incómodo que encontró el equilibrio perfecto gracias a la pegada constante de Aitor a la batería.

Su sonido encajó perfectamente con el ambiente todavía frío de una sala que comenzaba a llenarse poco a poco, pero que ya respondía con atención a cada descarga. No hubo concesiones ni intención de “calentar” al público de manera amable. Attürri salió a incomodar y marcar territorio desde el primer minuto. Uno de los momentos más celebrados de su actuación llegó con la aparición de Ibon, vocalista de Streetwise, colaborando en uno de los temas del grupo. Una imagen que reforzó todavía más esa sensación de escena compartida que sobrevoló toda la noche en la Jimmy Jazz. La banda sigue creciendo en personalidad y presencia escénica.

Cuando Crim pisó el escenario, la Jimmy Jazz ya era otra cosa. Más gente, más calor y, sobre todo, más movimiento. Los catalanes tienen esa capacidad de sonar enormes sin perder cercanía, y lo volvieron a demostrar en Gasteiz. Adri lideró el directo desde la voz y la guitarra con la seguridad de una banda que sabe perfectamente cómo conectar con el público, mientras Quim reforzaba el muro melódico desde la segunda guitarra. La base rítmica formada por Javi al bajo y Marc a la batería sostuvo un concierto compacto, rápido y tremendamente coreable.

Lo suyo fue una descarga de punk-rock melódico construido sobre estribillos que conectan instantáneamente con el público. Y ahí se produjo uno de los puntos de inflexión de la noche, las primeras filas comenzaron a corear canciones enteras prácticamente desde el primer tema, transformando definitivamente el ambiente de la sala. Puños arriba, pogos. Llevan años consolidándose como una de las bandas más fiables del circuito europeo, y directos así explican perfectamente por qué. No necesitan inventar nada extraño, canciones sólidas, actitud honesta y una ejecución impecable. Su repertorio sonó compacto, intenso y especialmente contundente.

La presencia de Sofokaos tenía algo especial. La banda apareció con ese aura de grupo veterano que sabe perfectamente cómo golpear donde duele.

Oier lideró el ataque desde la voz y la guitarra, acompañado por Urtzi, siempre sólido tanto en las guitarras como en los coros. Otro de los grandes momentos de la noche lo protagonizó precisamente Martín, guitarrista de Attürri, que volvió al escenario horas después para encargarse del bajo, sustituyendo ocasionalmente a la formación habitual de Sofokaos. Eso es Face to Face, compañerismo en estado puro.

Desde la batería, Alain terminó de convertir el concierto en una descarga veloz y sin florituras. La actuación tuvo un punto más callejero y agresivo, punk sin maquillaje. Ritmos acelerados, guitarras secas y una actitud de esas que convierten el escenario en una trinchera. La reacción del público no tardó en llegar. La sala entró rápidamente en la dinámica del concierto, entre movimiento en el pit y esa conexión directa que solo ofrecen los espacios más reducidos. Fue uno de esos bolos donde no importa tanto la perfección técnica como la autenticidad. Y de eso Sofokaos fue sobrado.

El cierre quedó en manos de Streetwise, y ahí el Face to Face terminó de estallar por completo.

Los navarros demostraron por qué se han convertido en una referencia dentro del Oi! cantado en euskera. Ibon ejerció de frontman total durante toda la actuación, conectando constantemente con las primeras filas mientras Ortiz disparaba riffs directos y callejeros desde la guitarra. La base formada por Adrián al bajo, aportando también coros y Urtasun a la batería mantuvo el concierto en una tensión continua, empujando a la sala hacia un final donde ya apenas quedaba espacio libre entre pogos, brazos en alto y gente coreando cada tema.

Lo que había comenzado como una reunión progresiva de público terminó convertido en una auténtica celebración de la escena Punk y Oi!. Cada canción parecía diseñada para ser gritada entre colegas con cerveza en mano y botas golpeando el suelo. Pero más allá del componente festivo, Streetwise transmite algo importante, identidad y calle. Y eso en directo multiplica su impacto. La Jimmy Jazz acabó como una auténtica olla a presión. Un cierre que confirmó el crecimiento y la consolidación de una nueva hornada de bandas dentro de la escena punk de Euskal Herria.

El Face to Face 2026 apostó por lo esencial y ahí estuvo gran parte de su acierto. Cuatro bandas, una sala entregada y una escena que sigue encontrando espacios donde expresarse sin filtro alguno.

Punk, sudor, hermandad y ruido.

By Xabi Aresti Serna

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