Bandas: Bad Religion + Agnostic Front + Strung Out + CRIM + Belvedere
Lugar: Bizkaia Arena – BEC, Bilbao – 9 de mayo de 2025
Texto: Txema Garay
Fotos: Xabi Aresti
Con la gira “45 Years Doing What You Want”, Bad Religion conmemora algo más que una carrera longeva. Los norteamericanos celebran una filosofía de vida que ha resistido a gobiernos, crisis, generaciones y modas. En esta etapa europea, el cartel se refuerza con una combinación mucho más directa, callejera y autentica de puro punk/hardcore, sin el tono más accesible o melódico que aportaban en giras previas otras formaciones del género. Bandas como Agnostic Front, Strung Out, CRIM y Belvedere refuerzan una alineación brutalmente coherente, donde la apatía no cabe y la palabra “compromiso” se grita enérgicamente a puro pulmón.
Lejos de fórmulas anticuadas o poses de escaparate, el show iba a dejar claro desde el minuto uno que esto no es un museo del punk. Aquí es palpable que cada banda aporta su propio filo, y todas juntas construyen una velada en la que el pasado y el presente del punk se dan la mano para seguir manteniendo enardecida la antorcha del rollo.
Belvedere
Abrir una noche tan potente no es tarea fácil, pero Belvedere lo hizo con una descarga de ‘punk melódico técnico’ de las que no da respiro. La banda canadiense aprovechó para calentar el ambiente ante un recinto que estaba aún medio vacío. Canciones como “Subhuman Nature” o “The Only Problem With Wishful Thinking” son auténticos misiles capaces de convencer a cualquiera que se atreva a colocarse cerca del escenario.
CRIM
Los de Tarragona CRIM demostraron una vez más por qué son uno de los mayores orgullos del punk en la península. Su directo es una mezcla de actitud, letras combativas en catalán y una ejecución intratable que engancha incluso a los más reacios del rollo. No se entretuvieron mucho con charletas y se dedicaron a repartir leña entre todos los congregados. Cortes tan furibundos como “Carnets de punk”, “Vaixells de Paper” y “Castells de Sorra” fueron recibidos por todo lo alto entre los más madrugadores.
Strung Out
Si alguien en el cartel representa la perfección técnica del punk californiano, esos son Strung Out. Su fusión de ‘punk melódico’ suele brillar con ahínco en directo, pero una serie de desatinos enturbió su comparecencia. El show arrancó con problemas de sonido que se fueron inmiscuyendo en el desarrollo del concierto, incluso llegando a desanimar a mucha gente que abandonó momentáneamente la posición para darse un paseo por un recinto que dicho de paso estuvo muy bien acondicionado en todos los sentidos. Algunos trallazos como “Analog”, “Vampires” o “Never Speak Aain” se manifestaron como un mero trámite para salvar los trastos, pero tendremos que esperar a pillarles en mejores condiciones en otra ocasión.

Agnostic Front
Con la presencia de Agnostic Front, el tono viró a un color más crudo. Las leyendas del ‘hardcore neoyorquino’ escupen autenticidad sin filtros, y su directo sigue siendo a estas alturas una patada directa en toda la cara. Vinnie Stigma, sobreviviente, agitador y símbolo, transmite rabia sin embustes. Y temas tan granados como “Gotta Go”, en la que intercalaron trozos en castellano, “For My Family” u “Old New York” siguen siendo himnos de los que no caducan con el tiempo.
En un mundo de conciertos prefabricados y sonido impoluto, Agnostic Front fue suciedad, sudor, y contundencia. Su capacidad de vincularse con la concurrencia resultó admirable y durante esta sesión quedó demostrado incluso instigando a la tropa a darse la mano. Su mensaje caló tan brutal como su velocidad en los frenéticos pogos y el punto final con la versión incluida de The Ramones “Blitzkrieg Bop” puso en valor su integridad de manual como banda.
Bad Religion
Frente a otras bandas coetáneas que se han diluido en el confort de la repetición, Bad Religion sigue pareciendo una anomalía lúcida que deja retazos de buen gusto allí por donde pasan. Los seguidores conscientes de ello, secundaron a la banda y firmaron una gran entrada en el recinto. De hecho fue especialmente llamativo que, mientras en Agnostic Front se unió al concierto un buen puñado de seguidores, en el de Bad Religion otro grupo bastante amplio consiguió llenar el recinto por completo. Y es que el cartel, por lo que vimos, fue muy extenso para muchos, como quedó comprobado en el desarrollo del evento.
En lo que respecta tanto a los cabezas de cartel como al cierre de fiesta, predominaban las buenas sensaciones. Hay algo casi inverosímil en ver a Bad Religion sonar así de impoluto tras más de cuatro décadas aunque acrecentó la experiencia. Pero más allá de la calidad de su directo, lo que impacta es su vigencia intelectual y emocional. Greg Graffin no se limita a cantar, se posiciona como un amigo que se dirige a ti de forma honesta y eso se aprecia tanto por la vieja escuela como por los nuevos seguidores que les veían ayer por primera vez. A nivel musical también quedó claro que los años pasan para todos y eso se trasladó a la energía de la descarga, con continuos parones cada tres o cuatro temas que deslucían la solidez del show.
El arranque de cualquier forma desató la locura en los aledaños con cortes impepinables como “Recipe For Hate”, “Supersonic”, “You Are the Government” coreada a todo volumen o una siempre inapelable “Candidate” que cuadró a la perfección. En esa tónica, siguieron revisando su bagaje y levantaron al personal más si cabe con una incontestable “No Control” que abrió fuego para otra tanda rotunda con pelotazos del calibre de “Struck a Nerve”, “Modern Man”, “I Want to conquer the World” o “Fields of Mars”. La concurrencia a estas alturas era un hervidero y los empujones se sucedían mientras decenas de katxis sobrevolaban al personal como auténticos proyectiles que terminaban en el escenario. La banda funcionó a las mil maravillas y supo dosificarse en un escenario que no contó con mucho attrezzo, tan solo un telón con el nombre de la banda y un potente juego de luces que cumplió su cometido. Entre tanto, descargaban otra retahíla de clásicos con los que recorrían su vetusto catálogo como “True North”, “Atomic Garden” y una siempre espectacular “You” que quizás llegó algo antes de lo esperado, pero que igualmente elevó el nivel a cotas inalcanzables. A rebufo, empalmaron del tirón otro clásico incombustible como “Generator” y la inagotable “21st Century (Digital Boy)” firmando algunos de los momentos más intensos del repertorio. Ya en la recta final, el triplete compuesto por “Infected”, “Cease” y la irrevocable “Fuck You” amagó con zanjar la sesión.
No tardaron mucho en regresar para lanzar la traca final. Sin embargo, fallaron estrepitosamente en la elección de los bises y tanto “Sorrow” como la ineludible “American Jesus” fueron incapaces de levantar los ánimos del personal para poner el colofón al rango que la banda merecía.
Los californianos cumplieron con las expectativas y volvieron a deslumbrar con una discografía que sigue impresionando. Pero también nos quedó claro que no son unos chavales y las oportunidades de verles en directo hay que saber aprovecharlas. Y si el punk fue alguna vez sinónimo de decir verdades incómodas con tres acordes y muchas críticas, no cabe duda de que ellos son su máxima expresión.

Setlist:
Recipe for Hate
Supersonic
You Are (the Government)
Candidate
No Control
Struck a Nerve
New Dark Ages
Modern Man
My Sanity
Faith Alone
I Want to Conquer the World
Fuck Armageddon… This Is Hell
Fields of Mars
Do What You Want
We’re Only Gonna Die
True North
Atomic Garden
You
Generator
21st Century (Digital Boy)
Infected
Cease
Fuck You
Encore:
Sorrow
American Jesus













