
Discográfica:
Napalm Records
Fecha de edición:
2 de octubre de 2026
Componentes:
Viktor Storm Gullichsen – voz
Joona Björkroth – guitarra
Jarkko Niemi – bajo
Patrik Fält – batería
Se abre ante nosotros una nueva dimensión, desde Finlandia, de comprender el metal. Algo que no es nuevo, pero que con la quinta obra de Brymir ya toma un significado más exclusivo y que ellos están dispuestos a llevar hasta su última consecuencia. La evocación cinematográfica a través de las programaciones y demás recursos tecnológicos, unidos a una epopeya narrativa, sinfónica y ambiental muy lograda, sin perder las incursiones folclóricas y ampliando su espectro con un power metal heroico que lo mismo muta al death metal melódico que a un black metal extremo y sin piedad. Todo para dar un giro de guion a un género por conseguir su establecimiento con nombre propio y que, alimentándose de los ya existentes, consigue sonar fresco y altamente beligerante.
Ellos han tomado buena cuenta de ello desde su anterior Voices In The Sky de 2022, donde ya se apartaron de lo común y realizaron un perfecto desmarque hacia una posición triunfalista, pero no por ello conformista. Cuatro han sido los años que han tenido que pasar para que lancen su nuevo disco, donde las diferencias son notables. Quizás no tanto en cuanto a sus bases, pero sí en cuanto a su estilismo. Aquí todo es más enrevesado, más glorioso, más pesado, más veloz y, sobre todo, más oscuro, brutal y despiadado.
Cada uno de sus integrantes está empujado por las composiciones a ser músicos de élite, por lo que sus interpretaciones atraviesan el disco de forma ya no solo distinguida, sino mucho más allá, virtuosa y alejada de incluso los más avezados. La dotación conceptual, vocal (screams, growls, rasgados pasionales, envites poderosos…) y de orfeón (coros gregorianos, gravedad gótica…) de Viktor pasa por encima de las propias intenciones del cuarteto que, de tanta versatilidad y de tan buen uso de ella, crean un muro de sonido detallado, quizás cuasi presentado en el pasado por otros, pero con una personalidad arrolladora que hace suyo el camino andado y el que queda por recorrer.
A pesar de la concreción de su temática, si te dejas llevar tan solo por la unidad de mensajes sonoros, puedes dirigir tu propia película como yo he hecho de esta manera y con mis palabras, atendiendo a los preceptos que te he indicado arriba.
What We Leave Behind
«Slaying Star» inicia una odisea a la que muchos y muchas no están preparados, lógico, cuesta ver la luz entre la oscuridad generada tras los ecos de la anterior contienda. Ver que el horizonte aún ansía sangre sobre sus campos de batalla no es tarea fácil de digerir, y más cuando en cuestión de segundos, se abalanza sobre ti un ciclón cargado con centenares de flechas dirigidas hacia cualquier mortal. No importa que sean niños, mujeres, ancianas u hombres. La inmundicia del lado tenebroso se ha posado sobre unos profetas que anuncian los designios a los que habremos de someternos. «Sleipnir» es el caos en el orden y el orden del caos (programaciones ambientales, blast beats ultrajantes, melodías de guitarra “made in the North”…), prolongado por «Tempestbound» sin decelerar demasiado su frenesí de conquista, pero sí añadiendo más porqués a esta cacería furtiva (enviada desde las hordas de los reinados de Soilwork, por poner el nombre de una dinastía).
«What We Leave Behind» es tan señorial en sus canticos como peligrosa en la brujería que la posee (en sus riffs el power metal no se desdice incluso con el groove) y, donde la bola de cristal que los entrevista con sus dioses, sean cuales sean, proyecta purpureas lluvias de estrellas candentes, en el holograma que urden para eviscerar a los reyes de la tierra media.
Danzan los destructores en torno a «True Darkness» para recibir el beneplácito de sus ancestrales intenciones (black Metal con reminiscencias egipcias y mucha verdad, mayor inclusive que la que hasta los propios Dimmu Borgir han expuesto recientemente).
Se abre en el frente un claroscuro de belleza abisal con «Moment Of Silence» (inicio de piano, sintetizadores, loops y coros pastorales como interludio hímnico), recargando los ánimos de los soldados, de la resistencia humana, quien pronta se ve amenazada por la penumbra de los encapotados cielos y la voz infernal que es expulsada de ellos en la misantrópica «Buried Legion». Las cabilas de mercenarios caen sobre una población que, aunque busca sus últimos estertores de valentía (precioso destacamento de teclados y conjunciones actorales), parece más cercana a la aniquilación total (por la brutalidad de los riffs y los dobles bombos que, en los ratos más sosegados, caen como mazos desde las cumbres de las montañas).
La divinidad contesta a las plegarias, en poco más de un minuto con «Thy Self The Highest Love», para que un halo de luz inmaculada se abra paso entre la desolación y la valentía de la homérica «The Roaring King». Asesorado desde la tribuna por sus consejeros, el rey, leal a su naturaleza, no tiene miedo a morir y, mucho menos, si es reunificando su valor y el último hálito de su cuerpo, para volver a combatir hasta que se desgarre su alma en agonía. Un debate entre el honor y la subsistencia, entre los acomodados y los bravos, una elección que cambia destinos (todo ello en el tema más heavy y atmosférico, más apto para todos los públicos).
«Broken Dawn» sigue la misma senda, pero no es el camino. Los pasos nos llevan a la encrucijada en la que se dirimen los destinos de quienes allí acontezcan. Su final, entrelazando arias de proeza profana, envueltas en el vértigo de sus contrarios homónimos, es sinceramente conmovedor (en clave black metal y con respuestas de media cabalgada power). Así se pone fin a este capítulo donde la banda está mucho más preparada para ser la gran sensación que la música ahora extrema, ahora metalera estaba esperando.
En tono más festivo, más de pan y circo, cierran el redondo con una cover de Scooter, banda tecno de los noventa y su tema «How Much Is The Fish» reconocible, pero por agudeza auditiva ya que ellos han puesto todas sus dotes para armar una coraza digna de distinción y fuera de todo su peculiar universo.
Tiembla con esta obra mayúscula, el siguiente paso puede que te arroye si no estás preparado. Creo que el futuro es suyo.
Temas:
1. Slaying Star
2. Sleipnir
3. Tempestbound
4. What We Leave Behind
5. True Darkness
6. Momento Of Silence
7. Buried Legion
8. Thy Self The Highest Love
9. The Roaring King
10. Broken Dawn
11. How Much Is The Fish (Scooter Cover)
