Bandas: Battle Beast + Dominum + Majestica
Lugar: Sala Apolo (Barcelona) – 29 de octubre de 2025
Texto: Òscar Saro
Fotos: Alfredo M.Geisse
Majestica, Dominum y Battle Beast firmaron una noche completa de melodía, teatralidad y acero, demostrando que el power metal sigue encontrando nuevas formas de deslumbrar sobre el escenario

Desde su nacimiento en los años 80, el avanzar del power metal se ha bifurcado en infinidad de caminos que han dirigido el género hacia formatos más neoclásicos virtuosos, o más sinfónico y monumentales, o más épicos y medievales, o incluso híbridos más modernos con electrónica y baile. Sin embargo, en toda esta diversidad cada vez más heterogénea, encontramos siempre bandas formadas por músicos excelentes y esa necesidad común de contar grandes historias y de emocionar a través de un arte que se suele vivir a base de grandes estribillos coreados con el puño en alto.
Fue el 29 de octubre en la Sala Apolo de Barcelona cuando esta teoría cobró vida entre mis pensamientos, mientras tenía el radar puesto en la tarea de glosar una gloriosa noche de power metal en la que vimos, tanto esta variedad de enfoques, como el patrón común de la presencia de músicos extraordinarios o el objetivo compartido de transformar la noche en una aventura.
Las bandas protagonistas eran los finlandeses Battle Beast al frente de su European Tour 2025 y los acompañaban los alemanes Dominum y los suecos Majestica. Pasaban por nuestro país gracias a la promoción de Madness Live y nos regalaron una noche de auténtico homenaje al género que tardaremos en olvidar y que he intentado resumir en las siguientes líneas.
Majestica abren la noche con fuego, melodía y un power metal inspiradísimo

La tarde arrancó con un auténtico torbellino sueco. Majestica, la banda de power metal sinfónico liderada por Tommy Johansson, el mismo que empuña la guitarra en Sabaton, pero aquí también canta y manda.
Se movieron en un espacio reducido constituido por la batería propia, situada en un lateral del escenario y flanqueada por dos paneles que ocultaban la del cabeza de cartel, montada ya por detrás. Pero, a pesar del espacio, nos ofrecieron un bolo de sonido brillante, potencia desatada y una actitud arrolladora. Fue uno de esos conciertos poderosos que se hacen cortos por ser los primeros teloneros y que uno hubiera deseado que se alargara un poco más.
La voz deJohansson brilló en un tono muy interesante, sostenida por coros armonizados muy bien trabajados y dos guitarras afiladísimas que cortaban el aire. Técnicamente, el grupo estuvo impecable. Venían con novedades frescas bajo el brazo: “Power Train” (febrero 2025), su último álbum de estudio, del que nos presentaron un par de temas.

El inicio no podía ser otro que “Power Train”, la canción homónima que abre el disco: estribillo con coros arrolladores, columnas de fuego y la temperatura subiendo desde el primer minuto. De ahí al sprint con “Night Call Girl”, velocidad y doble guitarra a todo gas, con los brazos del público arriba y un grito colectivo que marcó el ritmo del tema.
“Rising Tide” mantuvo el pulso altísimo, muy melódica y con más fuego. Y la nueva “No Pain, No Gain” arrancó con un bajo protagonista y mucho músculo rítmico: bajo y batería en primer plano para demostrar que aquí hay técnica de sobra. Entre canción y canción, Johansson lo dejó claro: “Es un honor estar aquí”. Y el público respondió con un grito colectivo: “¡Ma-jes-ti-ca!” “Metal United” fue dedicada directamente a la audiencia, convertida en un coro gigante a base de “nananana”, y “Above the Sky” bajó la velocidad sin perder épica: tema más lento, base sinfónica, fuego y brazos balanceándose al unísono.
El remate llegó con una outro con “Alliance Anthem”, perfecta para cerrar un set que fue corto, intenso y absolutamente efectivo. Majestica vinieron, quemaron las naves y se fueron dejando una muy buena sensación de técnica, melodía y actitud.
Dominum caldean el ambiente con su efectivo power metal teatral
Los alemanes Dominum irrumpieron en escena para repartir dosis generosas de power metal teatral. A Felix Heldt, Dr. Dead para los amigos, tuve el placer de entrevistarlo en noviembre de 2024, justo cuando presentaban The Dead Don’t Die (diciembre 2024), su segundo álbum. Sobre el escenario demostró que es un maestro de ceremonias de voz versátil y buena interacción con el público

Los micrófonos en forma de cruz, coronados con calaveras, las pancartas propias y los músicos disfrazados de metal zombis con máscaras formaron una escenografía particular. El mismo espacio reducido que el primer telonero… pero con una atmosfera totalmente distinta. Aquí había aroma a cementerio y fiesta a partes iguales.
Arrancaron con “Danger, Danger!” y Dr. Dead hizo cantar al público desde el primer minuto. Continuaron con una “Killed by Life” pegadiza y directa, para alcanzar una conexión plena con yan solo dos temas.
Momento para presentarse y para lanzar una pregunta obvia, pensada exclusivamente para el rugir del público: “¿Os gusta el heavy metal?”. Así continuaron con “The Dead Don’t Die”, la especie de nana que da nombre al nuevo álbum, con la que acabamos todos tarareando el estribillo.
“Frankenstein” sonó como un cuento gótico, seguida de “We Are Forlorn”, donde el cantante se quedó solo en escena con un incensario, recitando versos sobre una base musical fantasmagórica. Momento Ghost total.

Soltó un breve discurso contra la mediocridad en los puestos de poder, para dar paso a “Don’t Get Bitten by the Wrong Ones”, un tema que coquetea con el pop-rock pero que tiene un estribillo épico que fue imposible no corear.
Pidió calor para Battle Beast y Majestica… y la gente obedeció encantada. Y así llegaron al momento álgido de su show con esa versión de “Rock You Like a Hurricane” de Scorpions que han incluido en su último trabajo y que generó un momento de karaoke colectivo. “Seguro que podéis cantar más fuerte que en Francia o en Alemania”, nos retó. Gran versión y enorme locura.
“We All Taste the Same” empezó suave, con voz aguda y melodías dulces, antes de preparar el terreno para el gran final. “La siguiente me rompe el corazón porque es la última. Vosotros y nosotros somos… los elegidos”. Y así llegaron a “The Chosen Ones” para la que lanzaron globos negros gigantes que rebotaron por encima de nuestras cabezas y una “Immortalis Dominum” final con la que pintaron un perfecto desenlace.
Power metal bien ejecutado, momentos muy coreables y festivos, máscaras y muchos pasajes teatrales … en definitiva un show cargado de detalles ideados con el objetivo de que Dominum ocupe un lugar en la memoria metalera de tod@s l@s presentes.
Battle Beast desencadenan su power metal bailable para hacer temblar el suelo de la sala Apolo
Los finlandeses sí ocuparon todo el escenario: cámaras para retransmitir en directo, una gran pancarta trasera y un decorado puntiagudo en el suelo que rendía pleitesía al universo visual de su reciente Steelbound (17/10/2025). Todo preparado para la ceremonia.
Al frente, Noora Louhimo se mostró como una auténtica reina del power metal bailable, envuelta en un traje puntiagudo y con sus característicos cuernos, plantada en el centro del escenario con un ventilador a sus pies que le regalaba épica y con esa, su voz lírica, rasgada y desbordante.

Usaron una base ceremonial para acompañar su subida al escenario con un clima épico y consiguieron que el público alzara los brazos sin haber empezado siquiera la primera canción.
El arranque fue un torbellino con “Straight to the Heart”, seguido de una pregunta disfrazada de declaración de intenciones: “¿Estáis preparados para pasar la noche más épica de vuestra vida?”. Continuaron con “Master of Illusion” que provocó una marea de manos alzadas y fue cantada con devoción.
Noora nos hizo saber que “Tenemos la canción perfecta para patear vuestro culo” y con estas expectativas sonó la nueva “Last Goodbye”. Eero Sipilä aprovechó este momento para hablarnos de su nuevo trabajo y dar paso a la también reciente “Here We Are”, coreada por el público para sorpresa de la banda. Lo nuevo ya había calado.
La base sinfónica de “No More Hollywood Endings”sonó algo enlatada y el público conectó menos, pese a las columnas de humo. Pero “Eye of the Storm” recuperó el pulso con palmas, fanfarria y ventilador. Y con la épica “Blood of Heroes”, también del nuevo disco, volvieron a encender a la sala.

Sipilä aprovechó para recordar que hacía 13 años de su primera vez en Barcelona abriendo para Sonata Artica, levantó la botella de cerveza para brindar por las bandas que los acompañaban en la gira y se la bebió de un trago en su típico momento de “solo de cerveza”
Con “Where Angels Fear to Fly” hicieron cantar al público desde la entrada y mantuvieron ese fuego encendido con “Watch the Sky Fall”, acompañados de palmas y coros. Sin tregua, continuaron con “Twilight Cabaret” de tono salsero y bailable, acompañados de columnas de humo.
Un nuevo “solo de cerveza” sirvió para invitar a los vikingos de la sala a saltar con “Bastard Son of Odin”. Saltar, saltó todo el mundo y el suelo de la sala tembló bajos nuestros pies.Con un riff contundente arrancaron “Angel of Midnight”, con Noora luciendo gafas oscuras y momento para un solo de guitarra.
Así llegó el momento del tema que da título el nuevo trabajo, “Steelbound” para mostrarnos su cara más bailable reforzada por luces discotequeras. Siguieron con “Eden” en la que la cantante nos pidió seguirla con pasión y con una “The Long Road” que culminó un solo de keytar.
Para el encore y en medio de una fiesta desatada, llegó el turno de “King for a Day”, con un solo de guitarra fabuloso y un “Wings of Light” final que cerró la velada con una apoteosis inigualable.
Battle Beast es una de esas bandas que maneja bien sus cartas, saben cuáles son sus singularidades y sus puntos fuertes, y los despliegan con maestría nórdica.

