Bandas: Graham Bonnet – Matilde G
Lugar: Razzmatazz 2, Barcelona – 28 de mayo de 2026
Fotos: Marga
En una semana calurosa y que ya anticipaba sobremanera la llegada del verano, volvía Graham Bonnet a la Ciudad Condal. Algo que ya parece una tradición para el vocalista en los últimos años.
Antes del concierto del cantante británico, hubo una artista invitada que llevaba por nombre Matilde G con su banda que creaban un curioso contraste entre su juventud y la media de edad del público. Apreciaciones vitales aparte, la cantante italiana mostró registros vocales más que suficientes y una buena imagen que la aleja de la chabacanería que impera en el mundo actual de la música, sea el género que sea.
Matilde practica un rock melódico y moderno que bien podría pasar por un grupo de rock de los que se presentan al festival de Eurovisión actualmente. Una buena banda con producida imagen -en la que el bajo era sustituido por un teclista que programaba ritmos y samplers- hicieron el resto para que la joven cantante dejara el escenario ovacionada.
Y de la juventud más emergente pasamos a la veteranía más extrema. Nada más empezar el concierto del protagonista de la noche, uno ya se percataba de que a nivel físico Graham Bonnet no estaba en un buen momento. Como él mismo comentó desde el escenario, la recuperación de una operación de cadera le hizo tener que cantar durante el concierto apoyado en un taburete. A partir de ahí que cada cual se monte su propia opinión. Cierto es que sorteando ese hándicap el incombustible Graham a nivel vocal rayó a buena altura, mejor que muchos coetáneos suyos que no paran de recibir parabienes.
La banda se encargó de que todo llegara a buen puerto, lejos del carisma y prestancia que imprimían los músicos que todos conocemos. Pero también sin mancillar el legado de Ritchie Blackmore o Michael Schenker por poner los dos ejemplos más preclaros. No hace falta decir que su mujer la bajista americana Beth-Amy Heavenstone fue el báculo ideal en el que el ex Rainbow se apoyó en todos los aspectos.
¿El repertorio? El habitual grandes éxitos de su corta pero intensa carrera discográfica; «Eyes Of The World», «Assault Attack», «Love’s No Friend», la maravillosa «Night Games» o las imprescindibles y coreadísimas «All Night Long» y «Since You’ve Been Gone». Incluso hubo tiempo para un par de recuerdos para los nunca suficientemente bien ponderados Alcatrazz. Entre clásicos básicos y algunos solos (estaba claro que el cantante necesitaba algún descanso) se llegó al final por la puerta grande con «Assault Attack» y «Lost In Hollywood».
Casi noventa minutos de nostalgia hard rock con letras mayúsculas. Pero hay que reconocerle a Graham Bonnet saber adaptar el recital a sus actuales circunstancias. Y que ni sentado pierde un ápice de esa actitud libertina e hiperactiva que siempre le ha caracterizado.







