Artista: Lenny Kravitz
Lugar: Icónica Santalucía Sevilla Fest, Plaza de España (Sevilla) – 1 de julio de 2026
Texto: Virginia Marín
Fotos: Niccolo Guasti
Comienza el mes de julio con Lenny bajo la luna, quien hizo que la temperatura no bajara en la icónica noche sevillana. Leonard Albert Kravitz, más conocido como Lenny Kravitz, músico versátil variado y lleno de matices, que abarca soul, funk, pop y rock jaspeado todo ello con ritmos que van desde el más melódico al más potente, con un cromatismo espectacular.
Una puesta en escena muy estudiada, resultado de muchos años de profesionalidad, pero sobre todo, de un buen equipo bien liderado. Porque Lenny es mucho Lenny. Artista polifacético que ha destacado a lo largo de su trayectoria en multitud de vertientes: Compositor, multiinstrumentista, productor, actor y fotógrafo. Es uno de esos raros personajes que convierte en arte todo lo que toca. Sólo alguien así de especial consigue que una banda le siga acompañando durante décadas. Pero esto también se debe a que todos sus músicos, versátiles y creativos, han sabido combinarla con múltiples proyectos individuales en diferentes facetas del arte donde han podido recorrer otros paisajes y dirigir sus propios pasos.


Llegan a Sevilla defendiendo su último disco, Blue Electric Light (2024), de la mano de su inseparable y polivalente Craig Ross a la guitarra, quien se marcó unos riffs setenteros y contundentes con su Les Paul, su Telecaster, su Explorer e incluso una acústica compartida. Lenny presentó al resto de la banda en un fluido castellano: A los coros, Ameir Taylor y Rahiem Taylor. A la trompeta Cameron Johnson, a los saxos Michael Sherman y Harol Todd, al teclado George Laks y al bajo el coreano Choi Hoon, la incorporación más reciente a la banda, que se exhibió con varios bajos, entre ellos un Rikenbaker.
Cuando llegó a la baterista, la ovación del público le obligó a hacer una pausa para que Jas Kayser pudiera saludar entre tantos aplausos, antes incluso de presentarla por su nombre. Joven y talentosa, esta británica que también lidera su propio grupo, demostró su dominio de la percusión y su habilidad con cualquier estilo, pues aunque viene del jazz, todo lo que toca lo toca bien. Conquistó a Lenny en 2018 y colaboró entonces en el videoclip de «Low», y ahora le acompaña en la gira de su último disco.
Kravitz paseó por su éxitos discográficos con su icónicas guitarras como la mencionada Flying V o los bajos Fender. Ritmos penetrantes, pegadizos, sinuosos, canciones envolventes llenas de color y sabor para una noche densa y calurosa, plena del cariño que Lenny supo trasmitir a su público “Sevilla, qué gente más especial y única”, “Estoy muy feliz de estar aquí. Es una bendición poder estar aquí esta noche juntos”. El público le contestaba gritando su nombre al estilo sevillano.
Sus ritmos funky-rockeros nos pusieron en marcha, Bring it on! Con Dig in comenzó el baile, y tras unos temas más lentos volvió la caña. “Otro día más para aprender, para amar, para perdonar… ¡y otro día para vivir! Let’s live!” alentó justo antes de «Always on the run». Lenny animaba a su público a corear sus canciones: “uno más” decía con naturalidad en nuestro idioma, pero por encima de las letras coreadas se podía oír el alborozo del público cada vez que las pantallas gigantes mostraban de cerca su característica danza seductora. Con «Honey» endulzó la noche y con hits como «I belong to you», «Fly Away», «Low, Again», «American woman» o «Are you gonna go my way», con más de un espectacular redoble de batería, casi hizo temblar el suelo de la Plaza de España.

Un nuevo regalo llegó cuando Kravitz demostró de nuevo su exquisito gusto y fusionó «The Chamber» con el quejío de Israel Fernández, otro talento que atesora galardones y que posee una fuerza grandiosa en su voz (a pesar de que su micrófono no estuviera a la altura). Cuando el arte se encuentra con el arte, el resultado es alucinante. Y Lenny sabe buscar y encontrar. “Y ahora vamos a uno de mis años favoritos, 1991” dijo antes de cantar «It Ain’t Over Till It’s Over». Antes de finalizar el show, bajó hasta la primera fila y obsequió con un saludo de mano a sus fans más fieles, que lo aguardaban con ilusión.
En definitiva, un concierto largamente anhelado que cumple con las expectativas de los más exigentes seguidores del artista neoyorquino.



