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Arch Enemy presenta nueva cantante en olor de multitudes

Festival: Leyendas del Rock 2026
Lugar: Villena (Alicante) — 5, 6, 7 y 8 de agosto de 2026
Texto: Rubén Rosinos, Manel Medina, Juanjo García, Quim Brugada
Fotos: Jaime V. «Jaimax» y Rubén Rosinos

Jueves

La jornada del jueves comenzaba con la esperanza de que hubieran mejorado algunos aspectos del día anterior. Sin embargo, el volumen de los escenarios principales continuaba siendo elevado y, en algunos momentos, se dejaba notar también en las actuaciones del New Rock Stage. A parte de estas circunstancias el día estaba encabezado por Arch Enemy presentando nueva vocalista, perfectamente secundados por la primera vez en España de Godsmack y las propuestas más festivas de dArtagnan y Lèpoka.

En el escenario pequeño un interesantísimo plantel de bandas nacionales que son perfectas para tomar el pulso del estado de nuestra escena.

Escenarios principales

Creeper (Quim)

La encargada de abrir fuego este jueves en los escenarios principales fue Creeper. Los ingleses presentan una propuesta que tampoco es muy habitual en el Leyendas, pues apenas podemos disfrutar de bandas de Gothic Rock. Ellos nos traen este palo musical al festival y, además, con gran solvencia. Son una banda joven, perfectamente caracterizada (de negro, caras pintadas y estetica de Familia Monster), una puesta en escena bien cuidada y una actitud meditada para crear la atmósfera que buscan en el escenario.

Música bien compuesta, de elaboración perfecta y unos temas melódicos, estribillos pegadizos y unos coros muy notables por parte de su teclista que, en algunas ocasiones adquiere el rol de cantante principal dando el perfecto contrapunto femenino a la profunda voz gótica de su vocalista masculino. El juego de las dos voces funcionó muy bien en todo momento y el sonido de la banda se mantuvo compacto y homogéneo consiguiendo, con el discurrir de los temas crear una atmósfera intranquilizante, oscura y casi terrorífica. Me pareció una propuesta ideal para empezar el día de forma distinta a la que es habitual en este festival.

Mushroomhead (Quim)

Los Nu metaleros norteamericanos tampoco son una formación que se prodigue mucho por estos lares y, por lo tanto, se agradece poder disfrutarlos de vez en cuando, guste o no su propuesta pues genera debate entre la comunidad metalera. Después de la sintonía de Bob Esponja que les sirvió de intro, ataviados con sus característicos trajes caquis con chaleco negro y sus máscaras personalizadas irrumpieron en el escenario dispuestos a ganarse a una audiencia que, al inicio del show, se mostraba distante y recelosa.

A golpes de un show contundente, solvente y con las tablas que da la veteranía y gracias también, todo hay que decirlo, a las evoluciones de sus tres cantantes que se pasaron más tiempo haciendo crowd surfing o saltando entre el público mientras cantaban que encima del escenario, fueron ganando enteros hasta cuajar un gran concierto que dejó muy satisfechos a todos los que se acercaron a verlos.

Northlane (Manel)

Directamente desde Australia e imposible de etiquetar, Northlane llegó al Leyendas el que fue uno de los dos únicos conciertos de lo que conocemos como Metal Moderno de todo el día. Liderados por Marcus Bridge, los australianos ofrecieron un concierto que estuvo a la altura de las expectativas con su habitual mezcla de afinaciones graves, riffs muy característicos, elementos de música electrónica y voces que van desde lo más melódico a guturales de todo tipo.  Cierto es que al público le costó entrar en dinámica con los primeros temas pero poco a poco pudimos ver a los asistentes más entregados y un moshpit que terminó siendo digno de la energía que desprende la banda. 

Disfrutamos de clásicos como “Quantum Flux” y “Disposession” entre otros y su material más reciente con “CUT_it” y “Evian”. Pudimos ver a todos los integrantes pasándolo bien y dándolo todo, disfrutar de los constantes cambios a todos los niveles que ofrecen y un sonido que se mantuvo prácticamente perfecto y permitía gozar de todos los instrumentos y elementos que incorporan (hecho que no siempre es habitual en bandas de este estilo). 

Dark Tranquillity (Juanjo)

La veterana banda sueca saltó al escenario a las 20.10 de la tarde con todos sus componentes vestidos de negro para compartir con sus fans una hora de buen death metal melódico, aderezado de pasajes progresivos. Empezaron con un tema de principios de milenio, «The Wonders at Your Feet» para pasar sin pausa a la más rápida “Unforgivable” mientras por la pantalla trasera se iban proyectando vídeos que se alternaban con el título de las canciones. Los de Gotemburg siguen teniendo a Mikael Stanne como su líder indiscutible y su voz sigue brillando con luz propia moviéndose entre diferentes registros vocales. Mikael nos recordó antes de presentar “Cathode Ray Sunshine” que hacía 10 años que no nos visitaban y nos pidió brindar por él. 

Basaron su setlist en la recuperación de al menos un tema de cada uno de sus últimos discos, aunque de Fiction acabaron sonando tres cortes. El recuerdo para los noventa vino de los clásicos “Thereln” y “Punish My Heaven”. Antes de “Atoma” tuvieron algunos problemas con la batería que la gente utilizó para gritar Mikael, Mikael. y los clásicos “oeoeoe”. Rápidamente el teclado de Martin Brändström nos introduce en el tema. Poco después empezarán los crowd surfings durante un buen rato. 

En su recorrido por la nostalgia, merece destacar la interpretación de “Punish My Heaven”, favorita de muchos de nosotros. Para el final quedaba el otro clasicazo “Thereln” antes de despedirse con su himno «Misery’s Crown” del brutal álbum Fiction.  Como despedida Mikael nos deseó un feliz festival y comentó que volvían a casa a trabajar en el nuevo álbum. Los suecos bordaron un gran recital demostrando que su death metal melódico sigue más vivo que nunca después de casi 40 años de carrera.

Godsmack (Juanjo)

Cambio de turno y de estilo musical, del death metal melódico de los suecos saltamos al metal alternativo de Godsmack. La banda americana, formada en 1995 cuenta hasta el momento con 9 álbumes de estudio y como otras bandas del festival se dedicaron a ir repasando casi toda su discografía en una especie de grandes éxitos.

La banda formada por el cantante Sully Erna y el bajista Robbie Merrill derrochó una calidad musical brutal creando ambientes gracias a los juegos de luces que pasaban de los negros a azules y a los violetas. Durante su actuación fueron alternando temas cañeros con otros más progresivos. Durante gran parte del espectáculo, estuvo presente su símbolo en forma de sol presidiendo la pantalla trasera. La banda se completa con Sam Bam Koltun a la guitarra y, el nuevo fichaje Mike Mangini, antiguo batería de Dream Theater quien destacó con su pegada en muchos momentos.

Sully sigue dominando los cambios de registro en su voz y entre canción y canción tuvo tiempo para dirigirse al público y decir que hacía mucho tiempo que no venían pero que eso iba a cambiar y que visitarán nuestro país más a menudo. También aprovechó para felicitar en castellano al público por haber ganado el mundial y dijo que él había animado a la selección española durante el campeonato, ganándose definitivamente el cariño del mismo. Dentro de este repertorio tan variado, uno de los momentos más destacados que se retienen en la memoria de por vida fue cuando, después del tema “Voodoo” pudimos asistir a una batalla  de baterías entre Sully Erna y Mike Mangini

En su descarga sonaron algunas de las mejores creaciones que les han acompañado en estos últimos años como “I Stand Alone”, “Awake” “When Legends Rise “ o “Buterproof”.

Arch Enemy (Juanjo)

No hay que olvidar, si hablamos de metal extremo, que el cabeza de cartel para este día era Arch Enemy, una banda ya clásica como cabeza de cartel del Leyendas del Rock que, en esta ocasión presentaba nueva cantante, Lauren Hart, una vocalista que se podría poner más en la onda de Angela Gossow que de Alissa White-Gluz por su registro vocal. 

Ante un numeroso público, los suecos dieron toda una lección en su estilo pero quizás con una propuesta escénica algo más austera de la que suelen ofrecernos habitualmente, además de un endiablado volumen que llegaba a saturar dificultando la escucha de sus temas. La impresión que dan estos nuevos Arch Enemy es la de estar dejando de lado la época de Alissa y volviendo a las raíces si nos basamos en el repertorio elegido en la noche del jueves y la manera como ha encajado Lauren. De hecho, de un total de 17 temas, sólo 4 de ellos pertenecían a la etapa de la canadiense. De todas formas, sin la vistosidad estética de su predecesora, a Lauren se la vio muy suelta dominando los temas aunque quizá algo plana en su interpretación.

Tras la intro con el “Ace of Spades”, la banda fundada por Michael Ammot en 1995 empezó un amplio repaso a los discos que van de 1996, Black Earth a Khaos Legion de 2011, brindándonos muy buenos momentos al enlazar “The World Is Yours” con “Ravenous” y “War Eternal” o, avanzado el show cuando “The Eagle Flies Alone” nos traía a la memoria el famoso vídeo e inmediatamente venía seguida de la primitiva “Bury Me an Angel” para acabar después de los bises con la tremenda “Nemesis”. 

Arch Enemy ha dado un paso adelante en su carrera apostando por la nueva cantante que quizá no guste a todos sus seguidores pero que les ha de permitir seguir manteniendo su status de superbanda.

dArtagnan (Juanjo)

Llegaba el momento de la fiesta, si hasta ahora las propuestas durante la tarde noche del jueves en los escenarios grandes había sido bastante “serias”, “Benito y los suyos destaparon el tarro de las melodías folk que culminaría a las 3 de la mañana con los últimos acordes del “Yo controlo” de Lèpoka. Benjamin Metzner es un personaje bien conocido de la afición alicantina, ya sea con su banda madre Feuerschwanz o con este proyecto más personal llamado dArtagnan. Sin duda, fue una de las actuaciones más esperadas del jueves por la simpatía y la proximidad de Ben. Melodías pegadizas que superan la barrera del idioma, un par de versiones de Avicii: “Hey Brother” (ya en la recta final) , “Wake Me Up” y el “Holding Out For A Hero” de la recientemente desaparecida Bonnie Tyler, iban apuntalando una actuación marcada por la alegría festiva.

Ben ha aprendido bien el español y eso le permitió bromear con el público y confesar que sus amigos españoles lo llamaban cariñosamente “Benito” lo cual provocó que ya la gente no parara de corear lo de Benito durante todas las pausas. Paradojas de la vida, comentó que era curioso que un grupo alemán tuviera un nombre francés y estuviera tocando en España. Bromas y comentarios como este se fueron sucediendo mientras interpretaban temas como la inicial “Ruf der Freiheit”; el estreno de “Helden X Hymnen”, único tema original de su último disco de versiones aparecido recientemente; las canciones tradicionales “My Love’s in Germany” y  “Was wollen wir trinken” (una invitación a beber) o el final de fiesta con “Mosqueteros”, cantada en español.

La banda consiguió que no parásemos de bailar, nos hizo agacharnos y saltar disfrutando de un Ben que se vino arriba y salió, subido en un “cajón con ruedas”, a montar un “cercle pit” en medio del público. A continuación nos pusieron a remar como si fuéramos piratas en un espiral de diversión continua hasta el final. Fue un excelente remate de jornada en el escenario Doro Pesch.

Lèpoka (Juanjo)

Los de Castellón, al igual que lo puedan ser grupos como Gigatron o El Reno Renardo entre otros, es de ese puñado de bandas que la organización del Leyendas se reserva para concluir alguno de sus días. Y esto es así por lo divertido de su propuesta y por el gran poder de convocatoria que su folk metal con letras inteligentes tiene. Así, la noche del jueves en Villena acababa con una buena dosis de bailes, danzas y diversión de manos de Dani y sus compañeros. Con un escenario presidido por grandes barriles de cerveza, la pantalla trasera proyectando escenas alusivas a las canciones o transmitiendo en directo los pogos, bailes y “cercle pits”, consiguieron que la gente aguantase hasta las 3 de la madrugada. Temas como “Antes del amanecer” o “Seguimos en pie” eran toda una declaración de principios que culminó, como siempre, con el clasicazo “Yo controlo” en un multitudinario “cercle pit”. 

Los “mentirosos” nos marchábamos de Villena controlando y a la salida, ¡Sorpresa! Control de alcoholemia que, por supuesto, dio negativo.

New Rock Stage

Ekyrian (Juanjo)

Como si de un abordaje pirata se tratase, los madrileños Ekyrian tomaron las riendas del New Rock Stage con su propuesta de folk metal pirata. La banda formada en 2013 combina instrumentos tradicionales como el acordeón, la flauta, la gaita o el violín junto a guitarras eléctricas en un sonido potente y a la vez melódico. Estéticamente van vestidos con indumentarias piratas o medievales que personalmente me recuerdan a los suecos Ye Banished Privateers, lo cual hace más atractivo su espectáculo.

Bien organizados sobre el escenario a pesar de ser multitud y con un buen sonido, consiguieron despertar de la siesta a más de uno a ritmos folk acelerados y motivación desde el escenario. La banda la forman Fran y Ibai a las guitarras, Robsthor al bajo, Jorge a la voz, Aitor a la flauta travesera y whistle, Miguel a los teclados y acordeón, Giorgio a la batería y Nuria al violín. A pesar de lo temprano de la hora, fueron arropados por un nutrido grupo de seguidores que disfrutó de la inicial «Ekyrian», remó sentado en el suelo durante “Alza la vista” y siguió con atención la ejecución de temas como “Valor”, «Kaguya», “Volverte a soñar” o “El Alquimista” que sonaron muy bien en directo. Además contaron con la participación invitada de Marina Sweet de Xeria la que le añadió un punto más de aliciente a su descarga.

Aneuma (Juanjo)

Después del buen sabor de boca que nos habían dejado los madrileños, tocaba el turno de escuchar a los asturianos. Con un New Rock Stage bastante vacío al principio de su actuación, la banda de death metal melódico Aneuma empezó teniendo ciertos problemas con la voz que fueron subsanados por la banda. Me pareció que el sonido general del recinto no favoreció al grupo porque vimos al público bastante estático y ya hacia el final éste se animó con algún “cercle pit”. Los ganadores del segundo premio en la Metal Battle 2023 del Wacken se están haciendo un nombre en el panorama metalero nacional y eso se les nota en el escenario, su entrega y profesionalidad es total. 

Formados en 2020, el grupo cuenta ya con tres álbumes de estudio Climax, Venom y Flesh and Bones, de los que ofrecieron una pequeña muestra. 

Durante todo el concierto vimos a Laura ir y venir por el escenario de un lado a otro, acaparando la atención de fotógrafos y público mientras, a derecha e izquierda, los hermanos Suárez se iban repartiendo el trabajo en las guitarras. Para la ocasión contaron con la colaboración de  Hynphernya, vocalista de Death & Legacy, durante la interpretación de «Under the Spell», dejando claro que esta combinación a dos voces le daba mucha más vida al tema. Aneuma no levantaron el pie del acelerador en ningún momento, dejando a propios y extraños plenamente satisfechos después de su descarga.

Lándevir (Quim)

Son una de las bandas tradicionales en este festival, periódicamente llegan a uno de los escenarios, sea principal o pequeño a ofrecernos su música. Después de unos años ausentes regresan para esta edición de XX aniversario mostrando su versión más folk, quizás recuperando el espíritu de sus inicios, con flauta y violín en el escenario, ante una legión de incondicionales entregados por completo a su música.

Como siempre, con una propuesta escénica muy austera, dando máxima importancia a lo que de verdad la tiene, la música, van desarrollando su show por los derroteros habituales; canciones melódicas, quizás excesivamente monótonas en algunas ocasiones pero solventes para sus fans que los disfrutan intensamente. Al final del concierto, como ya viene siendo habitual cuando vienen a este festival, Rosalía Sairen de Therion colabora con ellos en algunos temas, en esta ocasión fueron tres, dando un plus muy interesante y una versión diferente de la habitual en el grupo.

Injector (Quim)

Esta banda, proveniente de Cartagena, es uno de esos casos que a uno le llenan de satisfacción. Han sabido estar en las trincheras luchando como jabatos por hacerse un nombre y empezar a ser conocidos dentro del panorama Thrash nacional y lo han conseguido. Poco a poco van subiendo peldaños en este difícil mundo del metal, como demuestra el hecho que el recinto se encuentra prácticamente lleno con una audiencia ávida de disfrutar de su música, y ya están a un nivel más que respetable aunque les queda, evidentemente, terreno por recorrer.

Por segundo año consecutivo y después de algunos problemas técnicos que retrasaron unos minutos el inicio de su concierto, comenzaron su descarga de Thrash metal de la forma habitual en ellos, dispuestos a arrasar todo lo que se encuentran por delante. Conducidos por esa apisonadora llamada Juanjo a la batería, tema tras tema, con la velocidad marca de la casa, sonido nítido de las dos guitarras y un público completamente entregado, los cartageneros mostraron el porqué de su fulgurante ascenso. Poco a poco, desgranando temas de todos sus discos se adueñaron de la situación y conquistaron los pocos corazones que se resistían aún a su música en un recinto absolutamente rebosante de gente.

Evo (Quim)

Esta banda, pionera del metal en Barcelona y casi en España se presenta en el Leyendas del rock por primera vez para descargar toda su energía y heavy metal tradicional. Su propuesta está pensada única y exclusivamente para nostálgicos, dada su estética, su actitud y su música difícilmente gustarán a las nuevas generaciones, ni falta que les hace, ellos saben a lo que juegan y lo desarrollan perfectamente.

Dieron un concierto convincente, pese a no disfrutar de un gran sonido y que el recinto se vació bastante quedando solamente, como he dicho antes, los incondicionales y los nostálgicos. Más o menos a la mitad de su actuación presentaron un tema nuevo que formará parte de su último y aún inédito trabajo discográfico previsto para publicar en los próximos meses, mientras seguían desgranando sus canciones de toda la vida, aderezadas por algún complemento escénico (como máscaras que se iba poniendo el cantante y un cáliz del que bebieron todos) para satisfacer plenamente al público fiel que los sigue.

En definitiva este fue el ejercicio de nostalgia metalera del festival que siempre viene bien.

Celtibeerian (Rubén)

Doblete de la banda que defiende a muerte el Folk Fuckin´Metal. Después de conquistar la plaza Mayor de Villena con un acústico cargado de canciones épicas, mitología ó himnos de taberna de lo más festivos. Bien entrada la noche, llegaba el reto de defender su música coincidiendo con la actuación de Arch Enemy. Una fecha marcada por la despedida de su guitarrista Sergio Garay y la incorporación de Ángel Montañes.

Casi diez minutos de retraso por problemas técnicos no pudieron con los ánimos de los músicos, que pese a las circunstancias anómalas que acompañaron a la banda durante toda su actuación no aminoraron ni por un instante la intensidad de éste. Gus (voz y bajo), Dagda (gaita, whistles, bouzouki, viola y coros/guturales), Sergio (guitarra), Clara (zanfona, whistles y voz limpia) y Rubén (batería) junto a los dos guitarras anteriormente mentados pusieron patas arriba el escenario ante un público que se dejó el cuello, la piel y las voces coreando sus temas. Desde las emotivas y épicas “The Wolf I Am”, “An Dro” , “Kladimoi” ó las más festivas y taberneras como “Beerdrinkers Of Duty” ó “Looking For Beer” con la que cerraron un show marcado por el mal sonido y la profesionalidad de la banda para seguir adelante contra viento y marea

Bolu2 Death (Quim)

Puntuales en horario, saltan a las tablas para ofrecernos (o eso se supone) su estilo mezcla de diferentes palos como el flamenco y el metalcore pasando por la electrónica y el metal. La realidad, no obstante, se impone y el flamenco brilla por su ausencia durante todo el concierto. La propuesta que ofrece la banda es un estilo exclusivamente moderno, mezcla de metalcore con mucha electrónica, repleta de pregrabados y secuencias, absolutamente comprimida y distorsionada en afinaciones particulares. Fruto de esta iniciativa de la banda es el público que se puede ver mayoritariamente en el recinto, con una media de edad muy baja.

El show se divide en dos partes, según dice la misma banda; una primera en la que interpretan temas de su nuevo disco, “Quebranto” y una segunda en la que prometen organizar una  mayúscula “Rave”. Rápidamente, en los primeros compases, organizan un monumental Wall of Death y a partir de ahí la locura absoluta. Electrónica a tutiplen, saltos y bailes tanto en el escenario como entre el público, con petición de mano en directo sobre las tablas que marca el ecuador del show y la separación de las dos partes. Si en la primera parte del show podría haber existido algo de metal, en la segunda parte desaparece completamente para convertirse, tal como se prometió, en una “Rave” electrónica de primer nivel. Una muy buena propuesta para cerrar el día en el New Rock Stage y hacer las delicias de los más jóvenes, como ya pasó el día anterior con Prom Kinks.

Y así se completó esta segunda jornada de festival  en la que, desgraciadamente, no se solucionaron los problemas detectados en la primera y, mucho nos tememos, que no se va a hacer en todo el festival. El exagerado potencial de decibelios de los escenarios principales siguen afectando en gran manera lo que ocurre en el pequeño e interfiriendo en el correcto desarrollo de las propuestas musicales que se ofrecen en este escenario.

Dicho esto, a esperar la jornada del viernes que promete ser muy  interesante.

By Quim Brugada

Apasionado de la música en directo, defensor incondicional de las bandas emergentes y hater irredento del rock geriátrico y las bandas tributo.

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