Bandas: Jinjer – Unprocessed – Textures
Lugar: O2 Forum Kentish Town, Londres – 31 de enero de 2026
Texto: Emilio Ortega
Fotos: Jesús Figueirido
El Despertar de los Titanes: Jinjer, Unprocessed y Textures incendian el O2 Forum Kentish Town
Hay noches en que Londres respira un aire frío, atravesado por una electricidad que parece saber más que nosotros. En el corazón de Kentish Town, las puertas del O2 Forum se abrieron para recibir una de las giras más esperadas del metal moderno: el Duél Tour 2026. Con un cartel que rozaba la perfección técnica, reuniendo a los pioneros neerlandeses Textures, los vanguardistas alemanes Unprocessed y los imbatibles Jinjer, la velada prometía ser una cátedra de virtuosismo y brutalidad. Simplemente la noche en que el metal progresivo y el groove ucraniano reclamaron su trono en la capital británica.
El Regreso de la Leyenda: Textures
Apenas pasadas las 19:20, con una sala que ya lucía un aspecto impresionante, las luces se atenuaron para marcar el retorno de un gigante. Textures, tras su largo hiato y su reciente reunión, no perdió ni un segundo en demostrar por qué sigue siendo uno de los grandes arquitectos del sonido progresivo contemporáneo. Nueve años después de su última visita por estos lares, arrancaron con la intensidad mecánica de “Closer To The Unknown” y “New Horizons”, una descarga precisa y demoledora que recordó al público que el math-metal, incluso en su vertiente más técnica, también puede tener alma. La voz de Daniel de Jongh sonó impecable, navegando entre los más profundos guturales y melodías cristalinas con una facilidad pasmosa. Pero el momento en que el Forum realmente comenzó a temblar fue cuando las notas de «Awake» y «Reaching Home» llenaron el recinto. Ver a Joe Tal y Bart Hennephof entrelazar esos riffs polirrítmicos fue como presenciar una maquinaria de relojería fina funcionando a mil revoluciones. Con “Timeless” y “Measuring The Heavens” buscaron la complicidad del público, espoleando a la audiencia a entregarse al pogo y al crowd surfing, siempre bajo la atenta vigilancia del personal de seguridad, que permitió que el desenfreno fluyera sin contratiempos.
Cerraron con «Laments of an Icarus”, dejando al público con la sensación de que Textures no ha vuelto solo para recordar el pasado, sino para reclamar su futuro y por lo que a mí me atañe lo consiguieron con creces su cometido al mismo tiempo que inyectaron la correcta dosis de locura efervescente para convertir esta noche en una gran fiesta de metal. Fueron treinta y cinco minutos vertiginosos que transformaron el recinto en un hervidero antes del siguiente asalto.





Unprocessed La Precisión del Mañana
Tras un receso momentáneo, a las 20:20 subieron a las tablas la siguiente banda.
Si Textures puso los cimientos, Unprocessed construyó un rascacielos de cristal y acero. El cuarteto alemán, liderado por el prodigio de la guitarra Manuel Gardner Fernandes, subió al escenario bajo una atmósfera futurista.
Su set se centró en gran medida en las composiciones más recientes de Angel (2025). La técnica de slap en la guitarra de Fernandes es, sencillamente, de otro planeta; en canciones como «Thrash» y «Glass» del álbum de 2023 …And Everything In Between, la velocidad de sus dedos desafiaba la lógica visual. Lo que hace especial a Unprocessed es su capacidad para sonar como una banda de pop-metal ultra-producida y, un segundo después, aplastarte con un breakdown digno de Meshuggah. Siguieron con “Snowlover”, donde una vez más desplegaron todo el talento de los miembros de la banda, melodías y pasajes oscuros y pesados, interpretados con gran maestría, conectando de nuevo con el respetable. “Lore” fue el punto fuerte de su actuación, provocando los primeros mosh pits serios de la noche, y enlazaron con “Solara” para mantener la intensidad sin bajar el pistón.
“Terrestrial” puso el broche final a una actuación en estado de gracia. Una ejecución tan limpia y precisa que parecía irreal, confirmando a la banda como uno de los nuevos estandartes de la vanguardia técnica y elevando el listón a cotas exigentes.






El Plato Fuerte: Jinjer y la Tormenta de Duél
Nadie se movió de su sitio; las 3.500 almas congregadas aguardaban con impaciencia la salida de los ucranianos.
Cuando el telón reveló el nuevo diseño escénico de Jinjer, inspirado en la estética cruda y visceral de su nuevo álbum, Duél, el O2 Forum se convirtió en una olla a presión. La entrada de Eugene AbduKhanov, Vlad Ulasevich y Roman Ibramkhalilov desató una respuesta ensordecedora del público, pero fue cuando Tatiana Shmayluk pisó las tablas cuando la sala alcanzó el punto de ebullición.

Tatiana no es solo una vocalista; es una fuerza de la naturaleza en todo su esplendor. Ataviada con un atuendo que mezclaba lo táctico con lo etéreo, comenzó el set con la furia de “Duél”, tema de su disco homónimo, seguido de “Green Serpent” y “Fast Draw”, mostrando un despliegue inagotable de fuerza y solidez, al nivel del resto de los componentes de la banda. Apoteósico inicio de esta bendita locura que se estaba desatando ante nuestros propios ojos, acompañada de una luminotecnia a la altura del evento, con una pantalla frontal visualmente exquisita que se complementaba con proyecciones de vídeo específicas para cada canción.
La versatilidad vocal de Tatiana, capaz de alternar registros extremos con pasajes melódicos de gran delicadeza, la sitúa en lo más alto de la escena actual.
El repertorio combinó con acierto material reciente y clásicos: “Vortex” sirvió para lucir la técnica de Vlad a la batería, mientras que con “Disclosure” y “Tantrum” pusieron una vez más toda la carne en el asador.
“Teacher, Teacher!” fue el himno que hizo saltar al Forum entero, con un estruendo que retumbó por los cuatro costados. Sin apenas respiro entre temas (bendito problema) la banda siguió machacando con un sonido brutal y aplastante, para rematar con “Kafka”, elevando todavía más una intensidad frenética e incontenible.



Para mí, la favorita de su repertorio fue sin duda «Judgement (& Punishment)”, donde demostraron todo su buen hacer, llevando la canción a buen puerto con una excelente muestra del talento que atesoran. Un auténtico vaivén de emociones intensas concentradas en una composición majestuosa. Otra tralla de su último disco, “The Hedonist”, volvió a dejar la impronta de Tatiana con una ejecución magnífica, al nivel de la estratosférica “I Speak of Astronomy”, de su álbum King of Everything (2016), capaz de provocar escalofríos que recorren la médula y dejarte completamente anestesiado.
La locura infernal avanzó sin remisión con “Perennial”, para éxtasis del personal. Una de las pocas interacciones de Tatiana con el público, más allá de presentarse y agradecer la complicidad de la gente, fue dirigirse a todas las mujeres presentes en el recinto para dedicarles “Someone’s Daughter”, que fue recibida con gritos ensordecedores, claro testimonio del poder de atracción que ejercen entre el público femenino en sus conciertos.
El tema “Rogue” es un claro ejemplo: muestra una faceta más oscura y madura de la banda, con riffs de Roman que cortan como cuchillas. La química sobre el escenario es palpable; tras años de giras ininterrumpidas, Jinjer funciona como una unidad perfectamente cohesionada, donde el bajo de Eugene no solo acompaña, sino que lidera con un tono metálico y percusivo que ya es marca de la casa.


Llegó el momento inevitable. Tras desplegar todo su arsenal, sonó la épica e inconfundible “Pisces” como cierre de este maravilloso concierto y, aunque el combo la ha interpretado miles de veces, en Londres se sintió especial. El silencio respetuoso durante la intro limpia y el estallido colectivo con el primer gutural marcaron un instante de comunión absoluta entre banda y público, alcanzando un clímax memorable.
Se despidieron momentáneamente y pocos segundos después vuelven para tocar su última canción cómo broche de oro final de la noche, el calor dentro del Forum era casi insoportable, pero nadie parecía querer irse.Suena la aplastante «Sit Stay Roll Over» culminando en una catarsis que dejó a los asistentes exhaustos y felices al mismo tiempo.
Finalmente, el grupo se despidió no sin antes inmortalizar el momento con una foto final junto al público, con todos los asistentes de fondo, emplazándonos a su próximo regreso por estos lares.


Jinjer ha dejado atrás la etiqueta de “promesa de Ucrania” para consolidarse como una de las bandas más importantes del metal mundial. Su paso por las Islas Británicas no fue un simple trámite ni un episodio pasajero: fue toda una declaración de principios. En una era dominada por la música prefabricada, lo vivido en el O2 Forum fue autenticidad, sudor y una maestría técnica que roza lo sublime.
A la salida del recinto, la multitud abandonó la sala satisfecha, con la sed de metal plenamente saciada tras una actuación sencillamente soberbia. Jinjer continúa ahora su periplo europeo y pronto recalará en la piel de toro para sumar nuevos adeptos a su causa.
Promete ser, sin duda, uno de los grandes eventos de este 2026.












