Banda: Lujuria
Lugar: BaoBao Madrid Discoteca – 29 de mayo de 2026
Promotor: Candy Flip!
Texto y fotos: Héctor Guillermo Izuel Fernández “Guishote”
Con una carrera forjada a ambos lados del Atlántico y colaboraciones con músicos vinculados a Queens of the Stone Age y Eagles of Death Metal, Lujuria afronta una nueva etapa con Skullnight. Un trabajo que refleja la madurez de una banda que sigue creciendo y que encontró en el escenario su mejor carta de presentación ante el público. Llevar un disco nuevo al directo es siempre la prueba definitiva. Sobre el escenario, las canciones dejan atrás el estudio y empiezan a medirse con el público. Lujuria superó ese examen con solvencia. Más que una presentación de disco, por momentos pareció una reunión entre viejos conocidos. La cercanía entre Lujuria y sus seguidores convirtió el concierto en algo especialmente cálido.
En lugar de buscar el protagonismo, Matt Houdini optó por algo más efectivo: convertirse en el eje invisible sobre el que descansó buena parte de la actuación. Una diferencia sutil, pero decisiva. La base rítmica formada por Paulo Tchibass al bajo y Víctor Arcons a la batería aportó contundencia y precisión. Ambos sostuvieron el peso de las composiciones con una ejecución firme, permitiendo que las guitarras desplegaran toda su potencia. Por su parte, Tony, a la guitarra, completó el sonido de la banda con riffs afilados, melodías bien construidas y una gran compenetración con el resto de la formación. Un repertorio pensado para defender Skullnight
«Liberty Boys» fue la encargada de abrir la noche y de poner las cartas sobre la mesa. La transición hacia «Riding the Tiger» y «Blow My Mind» mantuvo el ritmo alto y confirmó el buen estado de forma del grupo. Con «Daga», el concierto ganó aún más fuerza, mientras que la llegada de «The Real Drug» permitió abrir un poco el abanico y mostrar otro tipo de matices dentro de una actuación que hasta entonces había apostado por la pegada.»
Lo curioso fue que, conforme avanzaba el concierto, dejó de importar qué canciones pertenecían al nuevo disco y cuáles no. «Fear», «Sweet Disorder», «Over the Ledge» o «Glory or Death» fueron recibidas con la misma naturalidad que el resto del repertorio.


El cierre con «Do it for the Pibits» puso el broche a una actuación que terminó con una ovación interminable.
Lo más interesante de la noche fue que, en ningún momento, dio la sensación de estar asistiendo a la típica presentación de un disco recién salido del horno. Las canciones nuevas convivieron con total naturalidad junto al resto del repertorio, como si llevaran años formando parte de él. También ayudó que todo acompañara. La organización de Candy Flip! acertó al reunir las condiciones para que el concierto fluyera sin complicaciones y la banda encontró delante a un público dispuesto a entrar desde el primer momento.
Al salir de la sala, no me fui pensando en Skullnight como una novedad, sino como un paso adelante bastante lógico dentro del camino que está siguiendo Lujuria. Y eso, probablemente, vale más que cualquier discurso sobre la evolución de una banda.


