
Discográfica:
Frontiers Music s.r.l.
Fecha de edición:
28 de noviembre de 2025
Componentes:
George Lynch – guitarra
Gabriel Colon – voz
Jaron Gulino – bajo
Jimmy D’Anda – batería
Dancing With The Devil es el noveno y último álbum de Lynch Mob, y lo que podría haber sido un cierre protocolario se transforma, bajo las manos incandescentes de George Lynch, en un testamento donde el guitarrista (el mismo que en los tiempos de Dokken afinaba como si templara espadas) vuelve a mostrar el filo.
«Dancing With The Devil»
El primer bloque con “Dancing With The Devil”, “Pictures of the Dead” y “Saints and Sinners” constituye un mosaico de intenciones. Un riff sinuoso te abre la puerta como un guardián de hierro candente; después llega un blues entenebrecido te escolta hacia el corazón del álbum como quien sostiene una linterna en un callejón maldito; y finalmente llega un saludo descarado al metal de la vieja escuela, un brindis explícito a los Judas Priest de los ochenta.
En el núcleo del álbum se alzan “Lift Up Your Soul”, “Love in Denial” y “Machine Bone”. La primera arranca como un casi-góspel, un sermón tibio que se retuerce y muta en un canto impregnado en ese olor a pólvora fresca que Lynch Mob domina desde hace décadas. Le sigue un blues-rock sensual y remata el bloque “Machine Bone”, una pieza que suena a metal, tuercas y huesos mezclados en un mecanismo sucio.
Hacia el final, temas como “Follow Me Down”, “Golden Mirror” y “Sea of Stones” se entrelazan en un bloque cohesivo donde el tono se vuelve más oscuro. Es el segmento donde el disco respira.
“The Stranger” y el bonus europeo “Somewhere” cierran el álbum como dos caras de la misma moneda. Primero, un final que exhibe la veteranía curtida de la banda, con riffs buscando grietas y una voz que se desangra con elegancia; y al final, sólo queda una estela fantasmal que se apaga al fondo del túnel, como un último destello que se niega a morir del todo. George Lynch toca como si quisiera tallar su último testamento en forma de riffs, con un fraseo que lleva décadas siendo su marca genética, inimitable y reconocible al primer zarpazo. No necesita justificar nada, pero aun así lo deja todo sobre la mesa.
Dancing With The Devil es un álbum contundente, un cierre digno de un nombre con una historia rota pero fértil, y de un guitarrista que siempre ha tocado como si cada nota fuese un latido que no podía permitirse perder.
El diablo quizá haya tenido el último baile… pero Lynch Mob le ha marcado el ritmo a patadas.
Temas:
1. Dancing With The Devil
2. Pictures Of The Dead
3. Saints And Sinners
4. Lift Up Your Soul
5. Love In Denial
6. Machine Bone
7. Follow Me Down
8. Golden Mirror
9.Sea Of Stones
10. The Stranger
11. Somewhere (Bonus Track)
