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Blazon Stone arrasan en el Metal Legacy Fest de Madrid

Evento: Metal Legacy Fest
Lugar: Sala Revi, Madrid – 27 de septiembre de 2025
Texto y fotos: Víctor M. Lera

La asociación llamada Metal Legacy, con base en la ciudad madrileña de Alcorcón, celebró la segunda edición de un festival que tuvo un éxito rotundo obteniendo una muy buena entrada la sala Revi de Madrid. El cartel era sorprendente y arriesgado como pocos, por lo que al llegar a la sala y ver la cantidad de público que ya estaba allí presente fue todo un chute de alegría. Siempre es un placer ver que el público responde, aunque tristemente no siempre ocurre. Muchas caras conocidas y viejos amigos por allí se presentaron, muchos de ellos con otras obligaciones en la actualidad, aprovechaban la jornada para disfrutar de cinco bandas que dieron todo para lograr el mayor de los triunfos. Este punto me parece muy interesante, viendo que el poder de convocatoria de la asociación ha sido muy alto. Buen precio de la entrada, una sala super profesional como es la Revi y unos horarios que permiten convertire una tarde ordinaria de sábado de comienzos de otoño en una tarde especial para estar rodeado de amigos y conocidos unidos por la misma razón: la música.

Bronze, experiencia muy positiva

Y la música hizo acto de presencia con puntualidad británica. Los primeros en aparecer en escena fueron los hispano-suecos Bronze. La banda, formada musicalmente por miembros de Blazon Stone (al menos en lo que a directo se refiere), la lidera Mina Walkure con su atrayente voz. Mientras me ponían la pulsera para acceder al foso salieron e interpretaron “Maze of Haze”, con la mala suerte de romperse una cuerda a su guitarrista Cederick Forsberg durante su interpretación. Esta incidencia no sirvió de excusa para enfriar el concierto, ya que la banda se centró rápidamente en él para seguir descargando canciones de su disco debut In Chains and Shadows,como fue el caso de “Fool”. Ahora que ya por fin todo estaba en marcha y sin sobresaltos, encadenaron “Leather Warriors” y “Night Witches”, canciones del proyecto anterior de Mina, llamado Kramp. Me resultó curioso que se rescatasen esas canciones. Por lo general, las canciones de proyectos pasados quedan en el olvido. Bronze no tenía la necesidad de recuperarlas, pudiendo haber rellenado el tiempo asignado con aburridos solos o versiones. Gran decisión desde mi punto de vista. El resto del concierto se centró en el disco bajo el título In Chains and Shadows, sonando temas como “Samurai”, “Realm of the Damned” o “Time Covers no Lies”, dejando para el cierre “Speed of Light”, también de su proyecto anterior. Primera vez que veía a Bronze y he de decir que la experiencia fue muy positiva.

WildHärd, un diamante que pulir

A los que no veía por primera vez eran a WildHärd. Bueno, maticemos: era la primera vez que los veía bajo esta denominación, siendo Invaders cuando me crucé con ellos la primera vez. WildHärd es una joven banda de Alcorcón que practican un Hard Rock muy accesible para cualquier oído. La banda trató de agradar desde el primer momento a un público que seguía llenando la sala. Vale, jugaban en casa. Presentaban su debut, Love n’ lies, publicado pocos días antes del concierto. Fue su presentación a lo grande, interpretando el disco en su totalidad. Cumplieron sin destacar en exceso. Quizás tras el arreón inicial de la banda anterior su sonido no me terminó de atrapar. No quiero que esto se tome como una mala crítica a la banda, no es mi intención. Son jóvenes, tienen un futuro bastante brillante por delante, pero creo que tienen algunos aspectos que irán mejorando a medida que avancen los ensayos. No me cabe la mínima duda de que atesoran un talento que todavía está por explotar. Será entonces cuando logren darles esa chispa a sus canciones y directos que les conviertan en una banda mucho más divertida que la actual.

Toxikull, confirmación

Los que ya no necesitan nada más son los portugueses Toxikull. Habituales de los escenarios españoles (creo que era la tercera o cuarta vez que los veía en apenas 4 años), esta vez sí pudieron desplegar toda su artillería. Quien los haya visto antes sabe a lo que me refiero: no es lo mismo tocar en un antro reconvertido a sala de conciertos, donde los matices de las canciones no se pueden apreciar, a actuar en la Revi y todo suene de escándalo. El escenario tiene el tamaño adecuado para que una banda macarra y sudorosa como Toxikull pueda sentirse libre, sin estar encadenada a la poca superficie que dedicada para ello. Su repertorio se centró en los dos últimos trabajos de estudio, titulados Cursed and Punished y Under the Southern Light. Así arrancaron con “Night Shadows” y “Ritual Blade”. Insisto en lo bien que sonaron. También las de su segundo disco, “Sacred Whip”, “Killer Night” y “Cursed and Punished”, las cuales rellenaron la parte central del concierto. En la segunda mitad regresaron a su último disco, ejecutando “Under the Southern Light” y “Around the World”. El resto de las veces que los había visto salía pensando que era un grupo sin definición, con una propuesta nada clara, compartiendo opinión con cualquier conocido con el que lo hablaba. Esta todo fue mucho más claro. Tan clara como su versión de “Iron Fist” casi cerrando su descarga, completándola con el que fue single en su día “Metal Defender”. Esta vez sí que les he pillado el rollo.

A pesar del sonido Redshark convence

Un rollo que no necesitaba con Redshark, una de mis bandas favoritas de la escena actual estatal. Tuvieron que lidiar con un sonido que no los acompañó como creo debería a lo largo de toda la actuación. Eso, y con la hora de la cena, motivo por el que creo que fue la banda menos vista del cartel. No lo entendí, la verdad. Entre banda y banda había tiempo suficiente para poder hacer lo que sea, y Redshark no es una banda que haya tenido muchas oportunidades de venir a la capital. Repasaron el fantástico Digital Race, interpretando temas como “Kill Your Idol”, “Never Too Late”, “Digital Race”, “Mars Recall” y “I’m Falling”. Aprovechando la cercanía de la publicación de su nuevo disco, titulado Sudden Impact, presentaron tres canciones que lo formarán: “Hypnotized”, “Beware of the Shark” y “Fight the Rules of Power”. Deseando estoy que llegue final de mes para tenerlo en mi colección, para posteriormente ver su presentación en Barcelona. Y poco más que contar, es una banda muy centrada en la ejecución muy profesional de sus temas, con un cantante Pau Correas que consigue conectar con el público entre tema y tema, y quizás, por añadir algún gusto personal, avanzar en el repertorio enlazando canciones les podría dar un toque más de intensidad que creo les aportaría un extra al ya buen hacer de la banda.

Tras el conciertazo de Redshark solo quedaba cerrar por todo lo alto una edición que estaba saliendo de lujo. La tarea estaba encomendada a Blazon Stone, banda procedente de Suecia, excepto su cantante Matias Palm, finlandés de nacimiento. Si no falla la memoria, era la primera vez que venían a España, así que la oportunidad era magnífica para poder disfrutarles. Vale, sí, la banda suena a lo que suena. Café para muy cafeteros, sí… ¡póngame tres tazas! Entre todas las caras conocidas ya comentadas con anterioridad, muchos siempre han sido seguidores de cierta banda procedente de Hamburgo cuya discografía se ha centrado en historias de piratas. No será lo mismo, pero disfrutables son muy disfrutables en directo, y estoy seguro de que la mayoría de los asistentes comparte mi opinión.

Blazon Stone, cierre triunfal

El concierto se desarrolló a tal velocidad que no sé si incluso llegaron a completar el tiempo que tenían asignado. Algunos de sus miembros (Cederick Forsberg, Emil Westin Skogh, Kalle Löfgren) doblaban turno, subiendo por segunda vez al escenario, por lo que les honra la entrega desde el minuto uno. Fueron un ciclón, no dejaron de moverse y tratar de convencer a los asistentes. Ahora sí la sala estaba llena. Fueron ejecutando temas de su último disco de estudio, titulado Damnation, como “Raiders of Jolly Roger” y “Bohemian Renegade”, ambos en el comienzo del concierto. También se recordó el glorioso debut, titulado Return to Port Royal, aportando canciones como la que da título al disco,” The Tale of Vasa” o “High Treason”.

Como digo, no hubo ni un minuto de descanso durante la descarga. La base rítmica formada por el baterista Kalle Löfgren y el bajista Johannes Frykholm suena lo suficientemente contundente para que los temas no pierdan fuerza respecto al estudio, algo que yo siempre he echado de menos en los conciertos de la ya citada banda de Hamburgo. El dúo de guitarras es fantástico. Liderado por el prolífico Cederick Forsberg, se completa con Emil Westin Skogh, el cual me sorprendió muy gratamente no solo por su excelente forma de tocar, sino su actitud y entrega a lo largo y ancho del concierto. Un concierto que avanzaba paulatinamente hacia su final. En la segunda mitad del concierto recordaron el álbum Down in the Dark, del que interpretaron “Eagle Warriors”, “Hanged, Drawn, and Quartered” y la homónima, justo antes de cerrar por todo lo alto con una muy celebrada “Stand Your Line”. Cierre triunfal de la primera parada de Blazon Stone en Madrid e igual de triunfal que esta segunda edición del festival Metal Legacy.

Una jornada marcada por el buen hacer de una asociación que, al igual que otras ya más veteranas, pone todo el empeño por su parte para darle oportunidades a bandas que no tienen el apoyo que deberían por parte de promotores profesionales. Cierto es que en pleno 2025 el número de bandas que están en activo en la escena es tan alto que es imposible de abarcar por el público, a pesar de su fidelidad. Asociaciones como Metal Legacy llegan donde no llegan los profesionales del sector, y eso siempre es un soplo de aire fresco para esas bandas olvidadas.

By Victor M. Lera

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