Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hubiera). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics, Youtube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies.

Vistalegre arde con Motionless in White

Bandas: Motionless in White – Dayseeker – Make Them Suffer
Lugar: Palacio Vistalegre, Madrid – 6 de marzo de 2026
Fotos: Álvaro Foronda

Hay conciertos que llegan con una pequeña historia detrás, y este de Motionless in White en Madrid era uno de ellos. Hace algo más de un año la banda pasó por España –concretamente el cuatro y cinco de febrero de 2025– con Fit For a King y Brand of Sacrifice, pero la cosa terminó torciéndose. Durante el concierto de Barcelona, Chris Cerulli empezó a encontrarse mal y al día siguiente el show de Madrid tuvo que cancelarse. ¿El resultado? Cientos de fans se quedaron con las ganas de verles y esperando que anunciasen nuevas fechas.

Por eso, cuando se anunció esta nueva gira, “The Afraid of the Dark Tour”, con parada en Madrid, sus seguidores lo celebraron por todo lo alto. Aunque es cierto que las formaciones que los acompañaban esta vez eran otras bien distintas, el cartel no tenía nada que envidiar al del año pasado: Dayseeker y Make Them Suffer completaban un line-up muy apetecible, quizás algo menos ‘trallero’ que el de hace un año pero con el mismo nivel de calidad.

Desde bastante antes de la apertura de puertas ya se veía que la noche prometía. Hacía buen tiempo, no demasiado frío y los alrededores del Palacio Vistalegre estaban llenos de gente con estética ‘muy Motionless’, que se traduce en mucho negro, maquillaje, pinchos, rejillas y pelos de colores que ni podemos imaginar; un ambiente que encajaba perfectamente con el estilo que la banda protagonista de la noche muestra en sus actuaciones.

A las seis en punto se produjo la apertura de puertas y quienes habían estado haciendo cola en los alrededores del palacio, pudieron ir entrando al interior. Poco a poco la zona de pista se fue llenando. Las gradas, con bastantes huecos todavía, fueron completándose más lentamente hasta que, pasado un rato, apenas veíamos espacios libres salvo en la zona más lateral en la que la visibilidad no es del todo buena. Ya estaba todo listo para comenzar la velada.

Los primeros en salir fueron Make Them Suffer, que venían directos desde Australia para romper el hielo, tarea que nunca resulta fácil. Y vaya que sí lo hicieron. Arrancaron con “Ghost of Me”, de su disco homónimo de 2024, y desde el primer momento pudimos percibir que no habían venido a andarse con tonterías. Su frontman Sean Harmanis se paseaba por la pasarela del escenario mientras soltaba esos guturales que parecían salir de alguna cueva muy profunda que conecta directamente con el inframundo. Por su parte, la teclista Alex Reade acompañaba al vocalista principal tanto con partes limpias como guturales, dejándose la garganta en cada corte.

El sonido, para lo que suele ser en ocasiones Vistalegre –que suele dar problemas–, tuvo una calidad considerable, y la banda se veía muy cómoda sobre el escenario. “Bones” como segundo corte, extraído de How to Survive a Funeral, dio paso a “Epitaph” casi sin descanso para respirar. Continuaron alternando diferentes temas de sus dos últimos discos de la mano de “Mana God” o “Erase Me”, consiguiendo un setlist muy equilibrado.

Fue uno de esos conciertos que van de menos a más ya que, al principio, el público estaba en una especie de ‘modo calentamiento’, sin arrancar del todo, pero hacia el final pudimos ver algún que otro mosh-pit y seguidores que empezaban a estar a tope. Como broche final, optaron por una brutal “Doomswitch”, despidiéndose de Madrid por todo lo alto. Un sobresaliente para la apertura que hicieron estos chicos de Perth.

El cambio de escenario fue rapidísimo –apenas les llevó un cuarto de hora–, y en un abrir y cerrar de ojos, teníamos ante nosotros a Dayseeker. Si Make Them Suffer habían puesto la parte más cañera del arranque, los californianos trajeron un concierto con más equilibrio entre intensidad y partes más tranquilas que tan bien se les da. Con la tontería, Dayseeker, llevan casi quince años como banda y seis álbumes de estudio a sus espaldas, que se dice rápido.

Rory, Ramone y Zac –este último desde detrás de los platos– abrieron con “Pale Moonlight”, de su último álbum Creature in the Black Night, que vio la luz en octubre del año pasado, así que lo tenemos prácticamente recién salido del horno. Al igual que otras canciones de la banda, esta también empieza suave pero va evolucionando hasta su momento ‘top’, que es generalmente cuando Rory se encarga de que su manera de cantar ya no sea tan limpia y angelical. Y es que la voz que tiene este hombre es directamente espectacular.

Continuaron con “Shapeshift” e introdujeron después “Burial Plot”, tema más añejo de su LP Sleeptalk de hace algunos años para regresar de nuevo a la presentación del último disco como dos temazos como “Crawl Back to My Coffin” o “Bloodlust”, que llegaron seguidas. Con una calidad altísima tanto a la voz como musicalmente hablando, los minutos iban pasando y ni nos dábamos cuenta de ello. El público, volcadísimo, se animó a cantar los temas que conocía y escuchábamos, alrededor de donde nos encontrábamos, comentarios de lo increíble que estaba siendo la actuación de Dayseeker, algo con lo que estábamos completamente de acuerdo.

Tras “Without Me” con la que regresaron a su anterior álbum Dark Sun de 2022 –que tiene canciones espectaculares como la que da nombre al álbum “Dark Sun”; que os recomendamos que escuchéis si no lo habéis hecho aún, aunque no la tocaron en directo–, vino “Crying While You’re Dancing” otro corte brutal donde los haya. Y es que, si os dais cuenta, no paramos de comentar que cada sencillo es una maravilla, pero es que no se nos ocurre otra manera de calificarlo. Aunque haya personas que comenten que su estilo se aleja del metal, para nosotros Dayseeker es una combinación perfectamente equilibrada de lo que entendemos como metal y las nuevas corrientes que están surgiendo en este género –con toques de synthwave, partes más relajadas, etc.–, algo que es difícil de combinar para obtener un buen resultado.

Dicho esto, regresamos al concierto, al que apenas le quedaban tres cortes. Con un punto de tristeza porque llegaba el final tras “Creature in the Black Night” y “Sleeptalk”, comenzaba “Neon Grave”, de su Dark Sun, otro corte que mezcla delicadeza con trozos más cañeros, en el que destacan los toques de bajo de Ramone Valerio y la voz de Rory Rodríguez se convierte, una vez más, en protagonista. Entre una ovación enorme, los tres integrantes de la banda de Orange County se despedían de un público que quedó absolutamente maravillado con ellos. Si no los habéis escuchado, metedle caña porque merecen la pena. Ojito con el futuro de Dayseeker porque estamos convencidos de que van a pegar muy fuerte.

Sin tiempo para mucho, ya que últimamente los cambios de escenario están siendo bastante ágiles en muchos conciertos, pudimos apreciar cómo la pantalla gigante del escenario se ponía de color verde. Seguidamente, fuimos testigos de una de las aperturas más curiosas que hemos visto: apareció un gato gigante en pantalla con música electrónica de fondo. Esta imagen fue cambiando de fondo verde a fondo espacial, mientras el gatito se mantenía en el centro con el nombre de Motionless in White rodeándolo. Solo con esto, ya nos tenían en el bolsillo.

Vistalegre estaba lleno hasta los topes y notábamos los nervios de los fans. Una vez el gatito se hubo cansado de dar vueltas, comenzó “Meltdown” de su último álbum Scoring the End of the World. La gente saltó por los aires ya solo con este corte, por lo que la previsión era casi casi de show apocalíptico viendo la energía acumulada que había entre los asistentes. Como segundo corte llegó “Sign of Life”, también de ese mismo trabajo. Pudimos apreciar que, no sabemos si para compensar lo ocurrido el año pasado o cuál es el motivo pero, los Motionless trajeron todo tipo de ‘aderezos’: bailarinas, pantallas gigantes, pirotecnia, fuego… La verdad es que, en ese sentido, han tirado la casa por la ventana por completo.

Ya entrados en materia, con un par de cortes para calentar motores, llegaba “A-M-E-R-I-C-A”, de su álbum Infamous de 2012 que, aunque no lo parezca, este corte tiene dieciséis añazos y sigue sonando como el primer día. Como, al parecer, con las bailarinas no era suficiente para el espectáculo, armaron los cañones que tenían a pie de pista y lanzaron papelitos de confeti tricolor, que iban acordes a la bandera americana: rojo, azul y blanco. El público coreaba el tema y mostraba caras de estar contentísimo, y es que no era para menos.

Tras “Thoughts & Prayers” llegaba el turno de uno de sus temas más conocidos y que no suele faltar en ninguno de sus conciertos, “Voices”. El corte tuvo una acogida brutal por parte del público, que cantaba al mismo tiempo que Chris tanto el estribillo como el resto de la canción. “Afraid of the Dark” dio paso a “Werewolf”, canción en la que las enormes pantallas emitían el videoclip oficial mientras las coreógrafas salían a bailar transformadas en lobos. El guitarrista Ryan Sitkowski, despojado de aquella máscara que le tapaba media cara en el Resurrection Fest de hace unos años –en el que, además de tocar en el Main Stage, Motionless in White también fueron el Secret Show de aquella edición–, intercambiaba posiciones con Ricky Horror, para dar un poco de movimiento adicional a la zona del escenario.

Después de esto que, en parte nos llegó a recordar al videoclip de “Thriller” de Michael Jackson, vino un bloque brutal conformado por algunos de sus mayores hits. En primer lugar la tremenda “Necessary Evil” que, originalmente comparten con Jonathan Davis de Korn y, uno de nuestros cortes favoritos en toda la carrera de Motionless junto a “Rats” y “Breaking the Cycle” –este último no lo tocaron en esta ocasión–. Simplemente espectacular. No nos sale ni hacer alusión a los efectos de fuego y bailes que introdujeron porque el single por si solo ya es estupendo, al igual que la interpretación que estuvo a la altura de la calidad del tema. “Necessary Evil” dio paso a “Slaughterhouse”, en la cual Sean Harmanis volvió al escenario para cubrir la parte que, en el disco de estudio, queda cubierta por Bryan Garris de Knocked Loose con su peculiar voz.

Así las cosas, como no les debió de parecer suficiente encadenar estos dos temazos, decidieron que era el turno de la mencionada “Rats”. Chicas con trajes de cuero y máscaras salieron para rodear a Chris y bailar alrededor de él mientas este se paseaba por la pasarela central de la pista. “Rats” sonó a otro nivel y fue, probablemente, la canción en la que más se volcó el público. Casi sin querer nos habíamos plantado en la mitad del set, pero aún faltaban un montón de temazos. Los fogonazos y demás efectos, unidos a los cambios de ropa de las Cherry Bombs, no cesaban. Como dato curioso, Alicia Taylor, esposa actual de Corey Taylor de Slipknot, pertenece a las Cherry Bombs y allí la teníamos ante nosotros, bailando como si no hubiese un mañana.

Sin olvidarnos de los caramelos que lanzaron al público por si el fuego, la pirotecnia y el confeti nos habían parecido insuficientes, en la recta final pudimos disfrutar de cortes clásicos como “Not My Type: Dead as Fuck 2” o de otros más recientes como “Cyberhex”, que sonó enorme. Para la traca final, “Another Life” dio el relevo a un sencillo que se ha convertido casi en el himno de Motionless in White y que todo el mundo cantó a pleno pulmón en Vistalegre: “Eternally Yours”.  Una auténtica pasada de show en el que no echamos en falta absolutamente nada, ya que es casi imposible meter más estímulos. Bueno sí, que tocasen “Reincarnate”, un clásico que nos pareció que podía haber tenido su hueco a lo largo del setlist pero que, sin embargo, ellos decidieron que no era para este tour. Por lo demás, un diez. Una noche para recordar.

By Oiane Díaz

Artículos relacionados