Bandas: November
Lugar: Sala Gong, Oviedo – 27 de diciembre de 2025
Texto: Larry Runner
Fotos: Jorge López Novales
Confieso que levantarse del sofá el sábado por la tarde, en pleno fin de semana entre los festivos navideños costó más de lo normal. Pero la ocasión iba a merecer la pena.
Sí, la larga siesta terminó pasadas las seis de la tarde entre maldiciones. Tras un paso por la ducha, todo fue cambiando. Un poco más tarde llegábamos a Oviedo y tras aparcar a la primera, directos a la Gong.
Agradecimos que no hubiera teloneros y que la hora no se dilatara demasiado. Pasadas las 21:15 saltaba al escenario el quinteto al que más ganas le teníamos: November. Su disco The Long Way Home es de lo mejor que se ha publicado en este 2025 que se termina a nivel nacional y hoy por fin lo presentaban ante su gente en una sala, como tiene que ser.
El grupo estuvo rodeado de un público cercano, familiar y en el que encontramos a más músicos que nunca.

“Tear Down the Kings” fue el arranque esperado. Es el tema que abre el disco y el comienzo fue de manual. Para un poco más adelanto dejaron el segundo hit del disco, “Never Lose Your Hopes”, que yo esperaba y deseaba que sonara inmediatamente tras la canción de arranque, pero no. “One of a Kind”, con un Alex Tilles atronador en el comienzo, fue el segundo tema en sonar, una canción que no puedo evitar me recuerde a los desaparecidos The Punishers. Charlie Günner que estás en los cielos, no te lo habrías perdido, hermano. Te habría encantado. En mi mente esta fue por ti, aunque hubo más a lo largo de la noche.
“Don’t Prey for Me” vino detrás con ese feeling tope Guns N’ Roses y ese estribillo tan reconocible como coreable puño en alto. Una breve charleta para la presentación de “Never Lose Your Hopes”. Pase lo que pase, nunca pierdas la esperanza. Canción con mensaje, que a día de hoy es mi favorita del discazo debut de esta banda capricho que se han montado Dany G. tirando de algunos de los mejores músicos asturianos. Creo que nunca le he visto disfrutar tanto sobre un escenario, y eso que le he visto en incontables ocasiones desde los tiempos de Northwind. Pero, sinceramente, creo que esto es realmente especial para él.
También lo es para mí verle tan bien acompañado. Es casi la banda que yo habría soñado. Al bajo Fer Espina, mi bajista favorito; en la batería Kay, batería de mis amados wackeneros Drunken Buddha. En una guitarra Diego Riesgo, otro Drunken Buddha; y en la otra guitarra, Alex Telles. ¿Cual es el solista? Los dos. Una barbaridad. Los egos para otros.


Lo que pasa en las Vegas, se queda en Las Vegas. Llegó “Vegas Queen” y si quieres enterarte realmente de la historia en toda su plenitud tendrás que invitar a Dany G. a un cachopo y a ver si se estira. Con el tema llegó la gran performance de la noche, con el vocalista recorriendo la sala sobre un flightcase lanzando al viento billetes de cien dólares en los que aparecían los rostros de los cinco componentes de la banda. Momentazo.
La riffera “Egomaniac” fue la siguiente para dar paso a una inesperada “Hammered” de Mötley Crüe. Si bien el tema no me sonó desconocido, confieso que ni de coña me acordaba ya del paso de Corabi por la banda angelina. Momento para que Fer Espina se luzca en el frente.
Diego Riesgo se hace amo del centro del escenario para dedicar un trocito de la música de la banda sonora de “Cinema Paradiso” y el baladón “Never Said Farewell” a un amigo que pasa por un momento dedicado de salud. Fue un momento emotivo en el que además el guitarrista estuvo acompañado a las teclas por Dany G., algo totalmente novedoso al menos para mí. Nunca había visto a Dany sentado al piano.
Otro momento especial fue el regalo de “The Last Round”, canción inédita de momento y que sirvió para ampliar un poco el repertorio, dejándonos en el momento pensativos de si sería otra versión rara. Porque no me digáis a mí que hacer un cover de Mötley Crüe y escoger un tema de la era Corabi no es extraño.

Siempre que escuchaba el álbum me preguntaba si se atreverían en vivo a comenzar “Shot from your heart”, la canción que lo cierra, como en el disco, a capella. Pues sí, lo hicieron, y es que Dany G. no estuvo solo al micro. Alex Telles y Fer Espina apoyaron en los coros casi de continuo.
Con la “gunner”, la que más del disco The Long Way Home se “despidieron”.
Sabíamos que iban a volver y para ese regreso dejaron varios detalles de altura. Comenzaron con “Skyfall”, con Dany G. de nuevo al piano para ofrecer la canción más emotiva del álbum y a la que le añadieron al final la última parte de “November Rain”. Sí, Dani es muy fan de Guns N’ Roses y no lo niega. November, hasta el nombre viene de ahí, es sin duda el resultado de esa adoración por la mítica banda. Enorme resultado, diría yo.
El medio tiempo “When the Door is Closed”, con Diego Riesgo tirando de Talk Box (ya lo había usado antes en otro tema) podría haber sido un magnífico cierre de velada, pero aún quedaba un regalo de altura, el “Anytime, Anywhere” de los Gotthard de Steve Lee. Impresionante final.
En definitiva, una gran recital para un año 2025 que a nivel de conciertos ha sido maravilloso para todos aquellos que movemos el culo del sofá aunque a veces se nos haga duro.
Gracias November por no dejar que me relaje.











