Bandas: Kataklysm – Vader – Blood Red Throne
Lugar: Sala Razzmatazz 2, Barcelona – 1 de marzo de 2026
Texto: Tutto G. E.
Fotos: Jaime V. “Jaimax”
Desde que se presentó el cartel de la gira, que reunía a estos artistas, la expectación era enorme. Freedom or Death 2026 con Blood Red Throne, Vader y Kataklysm, y más aún desde que se confirmó su paso por Barcelona para inundar la Razzmatazz 2 con death metal de muy alto nivel.
Blood Red Throne, los irreductibles del Death metal noruego nunca se han dejado amilanar por la fuerte escena black presente en ese país, ni por un entorno poco proclive a reconocer la labor de las bandas de death en el reino originario del black por excelencia. Los de Kristiansand, con su death alegre y desenfadado estaban siendo muy esperados en Barcelona.
Vader desde Polonia ya nos había visitado anteriormente en 2025 pero no en Barcelona. Siempre hay ganas de disfrutar en directo a una banda pionera del metal extremo proveniente de Europa del Este. Ellos ya lo tenían claro en los años 80 cuando iniciaron su andadura, y actualmente, siguen defendiendo su estatus con un directo apasionante que no deja indiferentes allá por donde pasan.
Kataklysm ya nos habían visitado recientemente en 2023, pero siempre hay ganas de revivir el death metal contundente, rápido y lleno de groove de los de Montreal en directo. Una banda muy estable en cuanto a formación, pero con una gran capacidad evolutiva en lo que a su música se refiere, y posiblemente ahí está una de las claves de la gran expectación que levanta cada vez que deciden visitarnos.
Blood Red Throne: tranquilos, death metal noruego
Puntuales al inicio de la cita, sobre las seis y media de la tarde, aparecen los componentes de Blood Red Throne sobre el escenario a pesar de que la sala todavía se estaba llenando, acercándose en ese momento a la mitad de su aforo.
Nos querían mostrar lo contentos que estaban de estar en Barcelona, y se encargaron de hacérnoslo saber, brindando repetidamente hacia el público con sus cervezas e incluso con una botella de whisky que el guitarrista Ivan Gujić tenía en propiedad, para uso personal.
Comenzaron con el tema “Unleashing Hell” de su álbum Affiliated With The Suffering (2003), lo que hacía presagiar que no sólo iban a repasar temas de su último trabajo de 2025 Siltskin,sino que tenían intención de incluir algunos otros clásicos de anteriores discos muy aclamados por el público.
La intervención de los noruegos se nos hizo corta puesto que contaron tan sólo con media hora sobre el escenario, y creo que, de acuerdo al clamor popular, no fue tiempo suficiente para que pudieran desarrollar todo su potencial en directo.
Siguieron con los temas “Beneath the Means” y “Every Silent Plea” durante los que el bajista Stian Gundersen hacía de las suyas sin parar de moverse por el escenario, animando al público, gracias a su desgaste de energía habitual. Incluso se atrevió a bajar a tocar un tema al foso, acercándose al público que estaba encantado con una puesta en escena tan desenfadada y divertida. Blood Red Throne quiere pasarlo bien tocando en directo, lejos de los tópicos más puristas del death, y eso se nota en el resultado final, y quien más lo nota, es el público claro está.
Siguieron los temas “Itika”, “Vermicular Heritage” y “Smite”, y tiempo para poco más. Una muy buena actuación de la banda en directo. El líder y creador de la banda Daniel Olaisen, junto a Sindre Wathne, Ivan Gujic, Stian Gundersen y Freddy Bolsø, nos dejaron con ganas de más.
Esperamos volver a verlos por aquí pronto y con un poco más de residencia sobre el escenario, porque cuando mejor se está poniendo la cosa llegó el final. Lástima.


Vader: puro espectáculo de la vieja escuela
Turno para los cuarenta y cinco minutos que Vader pudo estar sobre el escenario. La banda tiene una enorme presencia sobre las tablas y se nota que les van los directos, se crecen y dominan el escenario de una forma especial, descargando agresividad y contundencia y representando los temas de una forma hipnótica. Un auténtico espectáculo en directo.
La presencia de Piotr Paweł Wiwczarek, frontman y miembro fundador original de la banda detrás de su guitarra sobre el escenario, es toda una declaración de intenciones, incluso antes de empezar con su primer tema de la tarde “Sothis”. Una hondonada sónica para disfrute del público, que en ese momento rebasaba con creces más de la mitad de la sala.
Tras “Sothis” se van sucediendo temas como “Fractal Light”, “Wings” y “The One Made of Dreams”, así como otros clásicos de sus mejores discos como de Profundis (1995), Black to the Blind (1997), Litany (2000) y Tibi et Igni (2014) entre otros. Un abanico de temas bien interpretados que demostraron por qué Vader está en la cumbre de las mejores bandas dentro del metal extremo europeo.
No sonó ningún tema de su último EP Humanihility de 2025, pero no se notó para nada dentro de una intervención muy sólida, muy potente y con un dominio del escenario que impresionó, y que se hizo notar en los asistentes, que conectaron totalmente con la banda y que no paraban de moverse, y jalear tras la finalización cada uno de los temas que dejaban caer durante la actuación.
Para mí sin duda, uno de los mejores momentos de la tarde con los insuperables Vader dejando el nivel muy alto, y que, tras acabar su actuación, volvieron al escenario arropado por la “Marcha Imperial” para agradecer al público su entusiasmo, siendo recompensados en ese momento con la aprobación unánime de toda la sala.





Kataklysm: Demolición en marcha
Llegando el final de la tarde por fin hacen su aparición sobre el escenario los canadienses Kataklysm. Gran recepción del público que ya ocupaba en ese momento algo más de tres cuartas partes de la sala, y que había esperado pacientemente a que los de Montreal aparecieran sobre el escenario.
La banda ya había pasado por aquí para la presentación de su último trabajo, Goliath (2023), así que no esperábamos una revisión de temas de este disco, más bien se podía esperar, casi con toda seguridad, un amplio repaso de muchos de sus temas clásicos.
Y así fue. Lanzaron temas de sus trabajos más destacados incluyendo también el mencionado Goliath (2023), como por ejemplo Of Ghosts and Gods (2015), Heaven’s Venom (2010), Serenity in Fire (2004) o Shadows & Dust (2002), que fueron muy bien recibidos por los fans de la banda, así como por todos los presentes.
Maurizio Iacono liderando el cuarteto, azuzaba a los presentes a subir el escenario mientras Jean-François Dagenais, Stéphane Barbe y James Payne lanzaban sus temas uno tras otro contra un público totalmente entregado. Quizás echamos en falta una segunda guitarra para conseguir un sonido más pleno en directo, pero no supuso ningún problema para mantener la intensidad a la que nos tienen acostumbrados.
La intervención de los quebequenses fue progresiva de menos a más, demostrando por qué son considerados los reyes del death metal canadiense y por extensión, una de las mejores bandas de death metal técnico del panorama internacional.
Aunque la pegada inicial no fue tan radical como esperábamos, rápidamente se pusieron a ello, y terminaron enganchando al público con facilidad a medida que iban desgranando temas. Potencia, solidez y un sonido duro y compacto que sumado a ritmos lentos y pesados regados con pasajes más melódicos, nos hicieron saborear la pura destrucción del ser humano.
En definitiva, una gran tarde de death metal que nos hace tomar el pulso al estilo y que nos tranquiliza, porque está claro, y más con tardes como esta, que sigue gozando hoy en día de una muy buena salud.
Sólo nos queda, como no, dar las gracias a estos tres grandes por hacernos partícipes de la Freedom or Death 2026 y esperar la próxima visita de Kataklysm, que puede estar más cerca de lo que creemos, puesto que parece que tienen previsto volver al estudio de grabación a mediados de este año.





