Comienza la cuenta atrás en clave de misterio y velocidad
Todavía resuenan los ecos del vigésimo aniversario del Resurrection Fest, y la maquinaria para la edición 2026 ya ha arrancado. Pero no lo ha hecho de cualquier manera: este martes 22 de julio a las 12:00 en punto, miles de fans del metal y el hardcore competirán por una de las 10.000 codiciadas entradas Early Bird, que saldrán a la venta a través de la web oficial del festival.
El festival, que volverá a celebrarse del 1 al 4 de julio de 2026 en Viveiro, promete un cartel «más espectacular que nunca», aunque por ahora reina el silencio absoluto sobre los nombres. Lo único seguro es que, quien confíe sin ver y compre ya su entrada, lo hará al precio más bajo posible: 195 euros para el abono general y 295 para el exclusivo Pandemonium, ambos con gastos incluidos.
Eso sí: la preventa no será abierta. Solo quienes se hayan inscrito previamente en el formulario de “Sign Up” —que se cerró el 20 de julio a las 23:00 tendrán acceso a la cola virtual. Y según fuentes de la organización, el número de inscritos supera ya al del año pasado.
El Resurrection Fest, que se ha consolidado como uno de los festivales más relevantes del sur de Europa, parece dispuesto a superarse a sí mismo. La organización asegura haber escuchado al público y promete un cartel sorprendente. Pero más allá de promesas, lo cierto es que el silencio en torno a los primeros artistas confirmados parece parte de una estrategia deliberada de tensión narrativa.
Así arranca la venta y también el juego de pistas, rumores y expectativas. Y como cada año, solo los más rápidos, y los más fieles, tendrán su plaza asegurada.
