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Santana, un grito de alma, ritmo y energía en el Palau Sant Jordi

Grupo: Carlos Santana
Lugar: Palau Sant Jordi (Barcelona) – 26 de julio de 2025
Texto: Quico Gras
Fotos: Quico Gras y Enric Minguillon

Carlos Santana enciende el Palau Sant Jordi con un viaje de luz, ritmo y comunión deslumbrando con un concierto cargado de magia, ritmo y pequeños homenajes.

Hacía unos 20 años  que Carlos Santana no actuaba en Barcelona, aunque en la última década ha pasado por Cap Roig (2016) y por Perelada (2018). Esperemos verle alguna vez más y con el nivelazo exhibido en el Sant Jordi.

El Palau Sant Jordi se convirtió el pasado sábado en un epicentro de magia musical con la llegada de Carlos Santana y su impresionante banda, en el marco del festival Guitar BCN y de la celebrada Oneness Tour. Esta gira, que conmemora el 25 aniversario del mítico álbum Supernatural (1999), ha sido un viaje por los clásicos de la carrera de este genio de la guitarra, y Barcelona no fue una excepción. Con una mezcla original y única de sonidos afrolarinos, rock y blues, y algunos guiños a artistas desaparecidos, Santana ofreció una noche inolvidable que resonó en el alma de los 12000 fans que no parraron de bailar en el Sant Jordi.

Carlos Santana deslumbró con un concierto que fue mucho más allá de un repaso a su exitosa carrera. Con una mezcla de virtuosismo, energía colectiva y mensaje espiritual, el artista convirtió su actuación en una auténtica celebración de la música como vehículo de conexión humana. Desde el espíritu Woodstock a la actualidad.

Acompañado por una banda brillante e impecable, a la vez que sólida y muy compenetrada con las voces de Andy Vargas y Ray Green, alternándose en la voz principal, los percusionistas Karl Perazzo y Paolí Mejías que permitieron iniciar el concierto con aires de Woodstock y música afrolatina. Benny Rietveld al bajo y David K. Mathews como teclista; y como no, la superbaterista  Cindy Blackman Santana, esposa del líder del grupo.

Para mi es de destacar el aspecto coral del grupo, sí Carlos es el “jefe” pero se iban alternando durante el concierto el papel de conductor del superconcierto cada uno de los componentes de la banda.

Santana ofreció un recorrido que incluyó grandes clásicos como “Jingo, Evil Aways, Black Magic Woman, Maria Maria, la archiconocida Samba pa ti y éxitos más recientes como Corazón Espinao, Yaleo, Me retiro, cerrando con Smooth “.

El show, concebido para repasar toda la carrera del guitarrista desde sus inicios en Woodstock con sus clásicos habituales hasta los últimos éxitos. Era lo deseado por el público, y más allá de decepcionarles, estableció una conexaión perfecta con ellos.

Cinco minutos antes del inicio, mientras se desvanecían las luces del Palau, las pantallas de video proyectaron imágenes y ritmos africanos. Era el preludio de lo que íbamos a vivir. Durante el concierto, las imágenes no robaron protagonismo a los músicos, al contrario, reforzaron su actuación. Con una escenografía sencilla pero efectiva, el acento estaba en la música y los ritmos.

La noche comenzó con mucha fuerza y energía gracias a una contundente interpretación de “Soul Sacrifice” que sirvió como declaración de intenciones. Desde el primer compás, quedó claro que estábamos ante algo más que un concierto: era una ceremonia. Las luces tenues, el público en silencio expectante, por muy pocos minutos, y la guitarra amarillenta PRS Santana lanzando frases melódicas a la vez que muy enérgicas como si fueran mantras. Una bienvenida sin palabras, pero cargada de sentido. En los primeros compases, el público quedó cautivado.

Seguirian en la misma línea “Jingo” y “Evil Ways” todas ellas con ritmos afrolatinos, en claro recordarorio a sus primeros tiempos. Seguiria “Black Magic Woman” (BMW en su setilst) con las conocidas notas de teclado en su inicio que desataron el fervor populary “Gypsy Queen”. En “Oye como va” ya no eran los dos primeros cuadrados de público bailando, casi era todo el recinto parecía un carnaval sonoro. “Maria Maria” apaciguó los ánimos permitendo corear la letra al unísono. En “Everybody’s Everithing” pudimos disfrutar de un supersolo de Benny, el bajista. Posteriormente “Samba pa ti” arrancaba los aplausos del respetable y nuevamente todo el mundo en pie, es en cierto modo, el sello Santana por excelencia. Más extásis y la gran sala de baila en que se convirtió el Sant Jordi no paraba. Con ”She’s not her”, “Me retiro” de la Frontera, “Yaleo” “Put your Lights on” y para finalizar “Corazon Espinado” no quedaba casi ningún asiento con alguien sentado.

Con “Smooth” se presentaría la banda y Santana iría desapareciendo del escenario mientras los músicos finalizarían el concierto.

Sentado prácticamente durante todo el concierto, sobre un taburete, ya que tuvo un desmayo al principio de esta gira en una actuación en Texas, acompañado de su inseparable chicle y de su deslumbrante guitarra PRS El taburete no le robó ni energía ni agilidad, al contrario.

Llegaba el final con dos encore (bis)  El primero con “Toussant l’overture” donde Cindy Blackman Santana golpeo la batería con todas sus fuerzas y su arte. Temblaba el Sant Jordi con su solo extenso y vibrante Cindy sin lugar a dudas, se llevó la ovación de la noche por méritos propios y no es que no se los merecieran el resto. Como el propio Rietvels con su bajo.

Aunque no habló mucho, Santana paró la música y dejó un mensaje final donde pedia paz para el mundo  y que resumió el espíritu de la noche, en palabras textuales dijo juntos podemos cambiar el destino de este planeta”, ahora que Corea, China, Rusia…, hablan de nuclear war’”. Palabras que sonaron mucho más espirituales que activistas y que fueron muy aplaudidas por el púalico.

EN EL RECUERDO

Si con “Black Magic Woman”, una canción de Peter Green de Fleetwood Mac que con los años y a partir del álbum  Abraxas de Santana 1970, parece que esta versión sea la original. Y lo mismo ocurre con “Oye como va” de Tito Puente, un mambo que alcanzó el éxito máximo con el emergente rock piscodélico y latino de Santana.

Tres sutiles recuerdos a grupos y músicos desaparecidos sonaron durante el concierto.  El primero en  “Evil Way” donde pudimos oír unos compases de “Do it again” de Steely Dan. Posteriormente el homenaje fue para George Harrison y suWhile my gritar gently weeps” y sin lugar a dudas y con el bajista en plena acción, unos compases de “Iron Man” era un clarisimo homenaje al recién fallecido Ozzy Osbourne. Gracias Carlos, por estos pequeños-gran detalles

TE ESPERAMOS DE NUEVO

Noche mágica la que vivimos anoche llena de ritmos latinos, solos inolvidables y un ambiente de comunión absoluta entre los músicos y el público. El sonido Santana, original y inimitable, hizo enloquecer al público del Palau.

A pesar de la edad (78), Santana mantiene una gran agilidad con el instrumento, que no ha desaparecido con el tiempo. Ha superado las modas y a muchos instrumentistas. Es una experiencia musical y emocional.

Santana es sin lugar a dudas una leyenda de las seis cuerdas, junto con su impresionante banda que dieron un conocierto excepcional, digno del recuerdo de todos los que asistímos a ese gran show. Sigue demostrando, año tras año, que su tiene un  compromiso vital con algo que va más allá de la música: la conexión humana a través del arte. Este concierto no fue solo un repaso a su carrera. Fue una celebración de la vida, del ritmo y del alma compartida.

Los jovencitos con los cuales hablamos y grabamos en video para nuestras redes, tenia n muchas expectativas al principio del concierto ya que no conocían la músicade este guitarrista pero si habían oído a hablar a sus progenitores però al finalizar, estaban convenceidos que actualmente música de este nivel  esta invisibilizada para ellos.

Carlos Santana se ha ganado a pulso que sea considerado “guitarrista de guitarristas” muy pocos consiguen esa expresión sublime comunicándose con su guitarra. Los diversos conciertos que hemos vivido de el durante los años predecederos, a veces dan la sensación que siempre se escucha lo mismo, sí, però con matices que los hacen muy distintos  a la vez que atractivos y cada vez com mas maestría sin perder energía y pasión.

Larga vida al chamán de la guitarra!!!

By Joan Francesc Gras

En un futuro cercano tengo el firme propósito de dedicarle muchas más horas a mi piano, con permiso de la fotografía. Fan incondicional de la música en vivo. Seguidor de la ciencia ficción desde que se leer. Experto en telecomunicaciones y miembro de Internet Society. Socio impulsor en Sudando Rock @sudandorockcom

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