Sonata Arctica: 30 años de historia resumidos en una noche épica

Banda: Sonata Arctica
Lugar: Circo Volador, Ciudad de México – 14 de septiembre de 2026
Promotor: Zepeda Bros
Fotos: Jorge Rodríguez

Un sonido profundo y ancestral se propaga como una voz sagrada desde lo más alto de la pirámide, acompañando el majestuoso descenso de la serpiente. Ante cientos de sombras comienza este ritual. Los mensajeros del norte están a punto de cruzar fronteras y océanos, dispuestos a consagrarse en tierras sagradas y cumplir así la profecía. Los libros se abren para escribir un nombre: Sonata Arctica.

El 30th Anniversary Tour fue el motivo de la visita de la banda finlandesa de power metal a tierras aztecas, una ocasión especial para recorrer tres décadas de una trayectoria repleta de grandes momentos musicales. Los temas más enérgicos comenzaron a resonar con fuerza ante un marco espectacular, con un Circo Volador abarrotado para recibir al grupo Entre luces púrpuras y penumbra, la voz de Tony Kakko apareció de forma inesperada para atrapar a los asistentes con “I Have a Right”. El público no tardó en responder, acompañando la canción con coros y puños en alto. El primer tema cumplía sobradamente con las expectativas de sus seguidores, pero todavía había que alimentar el alma de una audiencia deseosa de escuchar esos solos de guitarra y el característico sonido del teclado.
No hubo que esperar demasiado. Pronto llegaron clásicos como “Black Sheep”, perteneciente al álbum Silence (2001), y “Paid in Full”, de Unia (2007).

Tras una breve introducción, la banda finlandesa demostraba tener el control absoluto de la actuación. Tony recorría el escenario y, mientras movía la cabeza, llevaba sus manos hasta el corazón antes de volver a exhibir toda la potencia de su voz. Era el momento de mostrar la faceta más melódica de Sonata Arctica con “Last Drop Falls”, incluida en su segundo álbum. Para satisfacción de los asistentes, la voz del cantante se mantenía intacta.
La noche se iba esculpiendo de manera casi perfecta con cada nueva cincelada musical. Tres décadas de trayectoria y una enorme experiencia sobre el escenario quedaban reflejadas en cada interpretación, mientras cientos de cabezas se agitaban al ritmo de unas canciones que caían como auténticos proyectiles.

Sobre las tablas teníamos a una banda compacta y renovada, reivindicando su historia musical con respeto y pasión. La noche comenzaba a adquirir un carácter especial, ya que el repertorio seleccionado permitía recuperar canciones que llevaban años sin interpretarse en directo. Aquello contribuyó a crear una atmósfera única. Conscientes de estar viviendo un momento para el recuerdo, los músicos llamaron a su fotógrafo para inmortalizar junto al público aquella imagen.

Cada canción provocó una enorme reacción entre los asistentes, pero la pasión y la entrega terminaron de desbordarse con la llegada de “Tallulah”. Fue uno de esos instantes en los que desaparece la distancia entre escenario y público: Sonata Arctica y sus seguidores se convirtieron prácticamente en uno.

Resumir tres décadas de trayectoria en apenas catorce canciones debe de ser una tarea especialmente complicada para los finlandeses. Sin embargo, lo mostrado aquella noche fue una buena prueba del equilibrio conseguido entre distintas etapas de su discografía. Cada tema conseguía avivar la llama que los seguidores llevaban dentro. Prácticamente no hubo una canción que no fuese coreada ni recibida con una cascada de aplausos. “Victoria’s Secret” y “Don’t Say a Word” pusieron el broche final a un capítulo épico e inolvidable por los senderos del power metal.

Treinta años después de comenzar su camino, Sonata Arctica demostró en Ciudad de México que su historia sigue muy viva y que muchas de las canciones que han marcado su trayectoria continúan encontrando, sobre el escenario, el lugar donde adquieren toda su dimensión.

By Raúl Reyes Zúñiga

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