Sun & Thunder 2026: así fue la jornada del jueves

Festival: Sun & Thunder Fest 2026
Lugar: Marenostrum Fuengirola, Málaga – 27, 28 y 29 de agosto de 2026
Texto: ThedY, Txako, Joey
Fotos: ThedY

Jueves 27 de agosto

Sun & Thunder regresó a Fuengirola para celebrar su segunda edición con algunos cambios importantes respecto a su estreno. El festival se trasladó de julio a finales de agosto, redujo el número de grupos y concentró toda la programación en el Sun Stage de Marenostrum. La desaparición del segundo escenario evitó los solapamientos y, sobre todo, la subida constante hasta el castillo Sohail que había marcado las jornadas de 2025. El recinto mantuvo uno de sus principales atractivos, la posibilidad de escuchar rock y metal junto al Mediterráneo, con una grada amplia desde la que seguir cómodamente las actuaciones y una zona inferior destinada a quienes prefieren vivirlas más cerca del escenario.

La edición llegó precedida por algunas dudas y por la importante caída de Twisted Sister, cuya cancelación mundial dejó al festival sin uno de sus mayores reclamos. La organización confirmó pocos días antes que el encuentro seguiría adelante y el jueves abrió sus puertas con una programación más contenida, sin actuaciones simultáneas y con seis propuestas bastante diferentes entre sí. La primera jornada reservó sus horas iniciales para tres bandas jóvenes vinculadas al heavy y al hard rock clásico. Después llegaron el metal sinfónico de Débler Eternia, la amplitud estilística de Eivør y el post-black de Harakiri for the Sky.

Airos

A las cuatro de la tarde, con apenas media hora de actuación por delante, Airos inauguraron el festival. No era una apertura cualquiera para una banda nacida en Los Boliches: tocar en Marenostrum suponía hacerlo prácticamente en casa. Su propuesta de heavy metal clásico quedó clara desde «Dogma», elegida para abrir su repertorio. Las guitarras aportaron cuerpo a un sonido que mira abiertamente a la vieja escuela, mientras Antonio Maiden ejercía como principal enlace con los asistentes. «Bajo presión» y «Cartas de un soldado» mantuvieron el pulso antes de «Amigo» y «Flor marchita», esta última dedicada al maltrato y reforzada por la aparición de Noelia Benítez. La colaboración añadió un componente emocional a una actuación que también tuvo carácter de despedida: Fran Benítez anunció su salida de Airos después de cinco años para centrarse en Siddharta, formación con la que volvería al escenario aquella misma tarde.

El grupo aprovechó sus treinta minutos para presentar el álbum que había autoeditado en abril. «Andalucía» puso el cierre con la bandera de la comunidad sobre el escenario y el lanzamiento de camisetas y discos al público.

Tempest Saint

El relevo llevó el concierto hacia el heavy metal británico con Tempest Saint. Formados en 2023, los músicos se presentan como una banda de sangre nueva y espíritu clásico, una descripción que encaja con el enfoque de Hyperbolized, su debut publicado en mayo de 2025.

Tempest Saint actuaron en Fuengirola sin su bajista Richard Airey, incorporado recientemente a la formación. Su puesto lo ocupó de manera puntual Chris Chitticks. «Hyperbolized», «Never the End», «The Cursed» y «Dead Ringer» formaron parte de un concierto centrado en su primer disco. Con Joseph Curtis al frente, James O’Connor a la guitarra y la sección rítmica familiar de los Chitticks, Tempest Saint aprovecharon el reducido margen de treinta minutos para presentarse ante el público español.

Siddharta

Siddharta regresaban a un escenario conocido. La formación andaluza ya había pasado por Marenostrum durante Rock the Coast en 2019 y Metal Paradise en 2021, aunque esta vez llegaba con la oportunidad de mostrar su evolución dentro de un cartel construido específicamente alrededor del metal.

«Títere» abrió un repertorio que continuó con «No te rindas», «M.U.A.», «Nadia» y «Octubre». Durante «Octubre» introdujeron fragmentos de «Perfect Strangers», de Deep Purple, y «Whole Lotta Love», de Led Zeppelin. El gesto encajó con las raíces clásicas de su propuesta sin convertir el concierto en un ejercicio de versiones. «Sueña» fue la encargada de cerrar otra visita de Siddharta a Marenostrum, esta vez dentro de una jornada en la que el metal malagueño dispuso de un espacio destacado.

Débler Eternia

Con Débler Eternia aumentaron tanto la duración de los conciertos como la elaboración escénica. El grupo madrileño, que adoptó su actual denominación en 2022, llevó al Sun Stage su combinación de metal sinfónico, melodía y elementos folk, con el violín como una de sus señas más reconocibles.

Tras la introducción, «Bathory», perteneciente a Lacrimosa (2025), abrió el concierto. Le siguieron «Polvo de estrellas» y «La promesa del mar», mientras Rubén Kelsen buscaba la participación del público y la banda desarrollaba una puesta en escena más trabajada que la de las actuaciones anteriores. El cantante alternó protagonismo con Juwdix en distintos pasajes, apoyado por Javi Javata a la guitarra, Pablo Rodríguez a la batería, Abraham Roca al bajo y el propio Sabater al violín y los coros. «Mi oscuridad», «El infierno soy yo», «Eterna soledad», «Nada nos podrá parar», «La procesión» y «Adictium» completaron buena parte de un repertorio basado en grandes melodías y estribillos concebidos para la participación del público. El cierre llegó con «Afrodissia», incluida originalmente en Perverso (2022). Gran actuación.

Eivør

Con Eivør, la jornada cambió por completo de registro. La artista feroesa era uno de los principales reclamos del jueves y también una de las decisiones menos previsibles del cartel. Su música combina folk, electrónica, rock, jazz y pop, siempre con la voz como elemento central. La iluminación en tonos rojos y azules, acompañada por humo, preparó un escenario mucho más sobrio que espectacular. Eivør apareció junto a tres músicos, rodeada de teclados, sintetizadores, violonchelo y batería. Durante el concierto alternó la guitarra eléctrica con el tambor chamánico, mientras su voz pasaba de interpretaciones delicadas a otras mucho más intensas y desgarradas.

El repertorio comenzó con «Jarðartrá», «Salt» e «Í tokuni», antes de adentrarse en «Drekafljóð», «Healer», «Let It Come» y «So Close to Being Free». La variedad de idiomas, texturas y dinámicas evitó que sus noventa minutos se apoyaran únicamente en la atmósfera. La interpretación de «The Last Kingdom», relacionada con la serie en cuya banda sonora ha participado, fue uno de los puntos más reconocibles para una parte de los asistentes. El bloque final, con «Gullspunnin» y «Trøllabundin», confirmó que la actuación no necesitaba pirotecnia ni una producción desmesurada. La enorme luna sobre el Mediterráneo terminó favoreciendo una propuesta que depende tanto de los matices como de la potencia. «Falling Free» apareció en el bis y cerró el concierto más singular y completo del jueves.

Harakiri for the Sky

Después del magnetismo de Eivør, Harakiri for the Sky tenían la complicada tarea de cerrar la programación con un lenguaje muy distinto. Los austriacos llevaron la jornada hacia el post-black metal, con canciones extensas, guitarras melódicas y una carga emocional sostenida sobre la crudeza vocal de Michael «J.J.» Kogler.

Matthias «M.S.» Sollak dirigió el armazón instrumental mediante riffs y pasajes atmosféricos. La banda consiguió imponer un sonido denso. Kogler recorrió el escenario de manera constante, levantando los brazos y llevando su interpretación al terreno físico, pero esa actitud no siempre se tradujo en una comunicación efectiva con los asistentes. El grupo ofreció intensidad, aunque por momentos pareció concentrado en su propio espacio, ajeno a lo que sucedía al otro lado de la barrera.

Sun & Thunder inició así su segunda edición con menos bandas, una estructura más sencilla y una programación capaz de asumir ciertos riesgos. El jueves no necesitó acumular nombres para encontrar su personalidad… le bastó con dejar que seis propuestas muy diferentes acompañaran el paso de la tarde a la noche junto al Mediterráneo.

By Edu

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