The Amity Affliction llevan su «House of Cards» hasta Oslo

Bandas: The Amity Affliction – Silent Planet – Varials – Orthodox
Lugar: Rockefeller, Oslo – 26 de septiembre de 2026
Texto y Fotos: Oiane Díaz

Los últimos dos años de The Amity Affliction no han sido precisamente los más tranquilos de su dilatada trayectoria. Si desde 2003 han estado dando guerra y llevando su música por los cuatro costados del planeta, el año pasado, concretamente el día de San Valentín, la banda de Gympie anunciaba que Ahren Stringer, único miembro fundador que aún permanecía en la formación australiana, quedaba fuera de TAA. Durante 2025 fueron recomponiéndose y dando forma a un nuevo trabajo, adelantando en octubre que se lanzaría en 2026 y se titularía House of Cards.

Así las cosas, en febrero de este año, publicaron la lista de temas y anunciaron una extensa gira que tendría dos partes: la primera europea, y la segunda por todo lo largo y ancho de Estados Unidos. “House of Cards Tour 2026” tendría un total de más de cuarenta fechas y, para nuestra ‘poca’ suerte, ninguna de ellas pisaría la Península. Lo que tampoco sabíamos en aquel momento era que podríamos encajar alguna de esas citas europeas en nuestra agenda y finalmente asistir a uno de los shows para ver a la banda encabezada por Joel Birch.

Y lo mejor de todo: para la gira por Europa, en su totalidad, The Amity Affliction vendrían con un cartel de lujo, acompañados por otras tres grandes bandas como son Silent Planet, Varials y Orthodox, todas ellas estadounidenses y defensoras del metalcore; eso sí, cada una a su manera. Con este cartel de lujo, teníamos todo preparado para disfrutar de una noche llena de buena música y mejor ambiente, ya que, además, era sábado, y la previsión era de llenazo absoluto.

En torno a las de las seis y media de la tarde llegábamos a las puertas de la sala Rockefeller, en pleno centro de Oslo. El inicio de los shows estaba previsto para las siete de la tarde –según nos habían informado desde la organización por email unos días antes–; sin embargo, al acceder al interior, Orthodox ya habían comenzado. Nos enfadó un poco haber perdido más de la mitad de su repertorio por algún cambio de última hora no comunicado y, en general, durante unos minutos fue lo más comentado por las personas de prensa. Al parecer, los conciertos se habían adelantado alrededor de media hora para poder terminar algo antes. Lo poco que pudimos ver de Orthodox nos pareció tremendo: energía desbordante y un Adam Easterling que no paraba de moverse de un lado al otro del escenario. Entre el público aún podían verse algunos espacios, pero poco a poco aquello iba llenándose.

Al terminar Orthodox, el cambio de instrumentos se llevó a cabo rápidamente y, durante esos breves minutos, los asistentes que estaban en la pista aprovecharon para ir a echar un vistazo al merchandise o a por una bebida, ya que todavía era ‘seguro’ moverse sin perder un buen lugar para ver las actuaciones. Los siguientes en subirse al stage serían Varials. Era una banda a la que le teníamos muchas ganas y que, además, llegaban con nuevo disco publicado este mismo año, Where the Light Leaves. Para las siete y cuarto estaba todo listo y Skyler Conder y los suyos aterrizaban sobre el escenario para abrir al ritmo de “Where the Light Leaves”, single que da nombre al nuevo LP que acabábamos de mencionar. Si Adam Easterling se movía, lo de Skyler era otra liga: arrancó el show con una fuerza que parecía que la sala se iba a romper en mil pedazos. Como segundo tema, decidieron volver atrás en el tiempo hasta ese primer trabajo que publicaron en 2017, Pain Again, recuperando “Anything to Numb”.

Buen sonido y una gran actitud, interactuando continuamente con el público que era cada vez más numeroso. El setlist fue alternando canciones de su nuevo disco, del que, por supuesto, presentaron media docena de cortes, con otros sencillos más añejos. Dejaron la brutal “Empire of Dirt” casi para el final, ese tema que originalmente cuenta con la participación de Bryan Garris de Knocked Loose y que, en esta ocasión, su presencia fue cubierta por Adam Easterling, que trató de ajustarse al particular timbre que Bryan utiliza al cantar. Lo hizo estupendamente y, a juzgar por la enorme ovación que se llevó, los asistentes lo vieron igual. Cerraron con “I’ll Find the Dark” y se despidieron de sus fans, que habían quedado encantados con el concierto.

Aunque nos dio pena que no interpretasen “Romance”, uno de nuestros cortes favoritos de la banda, los de Philadelphia no tenían más tiempo y debían dar paso a Silent Planet. El cambio de escenario se realizó muy rápido y ya podíamos ver cómo el recinto estaba lleno prácticamente a tope. Desde Superbloom, lanzado en 2023, los estadounidenses no han lanzado nuevo álbum, por lo que nuestras apuestas eran que exprimirían al máximo ese último trabajo. Garrett Russell y sus compañeros llegaron a Rockefeller dispuestos a bordar su actuación. Garrett, en un gesto que se ha convertido habitual en sus conciertos, subió descalzo y arrancar el show directamente con “Offworlder” seguida de “Collider”. El sonido era realmente bueno y las luces, tenues, daban una sensación de intimidad que resultaba curiosa.

Pasaron a “Dreamwalker” y, seguidamente, a lo que es uno de sus mejores temas, “Antimatter”. Sus fans se volcaron con ellos a partir de ese momento y el concierto fue de menos a más. Una vez hubieron tocado los cortes que tenían previstos del Superbloom, fueron volviendo atrás a discos con más recorrido y la actuación se mantuvo a un nivel altísimo. Nos encantaron, y eso que no íbamos con muchas expectativas. No se les puede sacar ni un pero. Para poner el broche final a un show de categoría, utilizaron “Trilogy” del Iridescent de 2021. Maravillosos.

Y llegaba la hora del plato fuerte de la noche. Además de las complicaciones que la banda sufrió el año pasado, con la partida de Ahren, a finales de junio de este mismo año, a menos de tres meses para dar comienzo al tour, Joe Longobardi abandonó la formación. Sin embargo, esto no paralizó a The Amity Affliction, sino que continuaron el plan y allí los teníamos, en su sexta fecha por Europa repartiendo cera y colgando el cartel de sold-out en más de una de sus fechas.

El pistoletazo de salida llegó de la mano de “Pittsburg”, extraído del Let The Ocean Take Me de allá por el año 2014. Con luces indirectas y, en general, una iluminación bajita, los de Queensland fueron calentando motores a medida que el público también se implicaba más y más con ellos. “Bleed” o la propia “House of Cards” que da nombre a su último trabajo fueron sonando en el repertorio inicial, mientras sus seguidores se imbuían en un crowdsurfing que parecía no tener final. Si las anteriores bandas habían sonado bien, The Amity Affliction estaba siendo de diez, y tanto la voz de Joel como el sonido de los instrumentos estaban siendo impecables.

Pasado el ecuador de la velada, Joel hizo un inciso para preguntar al público si prefería que la siguiente canción fuese “Open Letter” o “Chasing Ghosts”. La elección se decantó por la primera y la fiesta continuó al son de cortes como “All Fucked Up” o “Deaths Hand”. Precisamente tras este tema se despidieron en lo que realmente parecía que el concierto hubiese terminado, ya que tardaron unos cuantos minutos en regresar. Y lo hicieron por todo lo alto para poner la guinda a un concierto que había sido impresionante con “Soak Me in Bleach”. La sala acompañó a pleno pulmón a Joel y sus chicos, quienes, al terminar, se quedaron un buen rato saludando a sus seguidores y repartiendo púas. Una tarde-noche espectacular, llena de calidad y de buen ambiente. Una pena que giras tan completas como esta, pocas veces pisen España. Tendremos que seguir esperando para ello.

By Oiane Díaz

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