Bandas: Toundra – León Benavente
Lugar: Social Antzokia de Basauri – 7 de noviembre de 2025
Texto: Txema Garay
Fotos: Xabi Aresti
El pasado fin de semana, Basauri volvió a vibrar con una nueva edición del MAZ Basauri, uno de los festivales más sólidos del panorama vasco que combina nombres consolidados con apuestas frescas del rock, el pop y la electrónica. Entre los artistas que pasaron por el Social Antzokia se encontraban León Benavente, Toundra, Los Punsetes y Triangulo de Amor Bizarro entre otros, conformando un cartel muy variado.

Nosotros nos centramos en la jornada del viernes, con dos de los grandes protagonistas del cartel, los madrileños Toundra y León Benavente. Aunque la sala registró una muy buena entrada con Toundra, quedó claro que los de Abraham Boba atraían a la mayor parte del público, algo que se notó en el relevo entre ambos conciertos, cuando Toundra dejó paso a León Benavente, y el recinto terminó de llenarse hasta la parte de atrás.
Toundra abrieron la noche, literalmente, desde la umbría. Su habitual juego de luces lóbrego y cenital les mantuvo en penumbra durante buena parte del concierto, reforzando la sensación de misterio que siempre acompaña su propuesta instrumental. A ello se sumaba una curiosa distancia física, ya que con las sillas del teatro recién retiradas, el público allí agolpado quedaba a unos tres metros del escenario, una franja vacía que actuaba como barrera invisible y enfriaba levemente la conexión entre la banda y los asistentes.
Aun así, los madrileños salieron puntuales y con decisión. “Cobra” fue la primera acometida, un arranque contenido que sirvió de antesala para la tormenta que vendría después con “Watt” y “Tuareg”, piezas que elevaron la temperatura y recordaron por qué Toundra es una de las formaciones instrumentales más potentes del espectro. Aunque el sonido no alcanzó la nitidez deseada en algunos tramos, el grupo se mostró cómodo y cohesionado, con una banda bien conjuntada que apenas necesita palabras para comunicarse.

La puesta en escena también evidenció una nueva fase para la banda. Jorge, asentado en el flanco izquierdo, se mostró cada vez más suelto y preciso conforme avanzaba el concierto. En el centro, Maca asumió el papel más expresivo y físico, aunque le queda algo por avanzar en ese terreno y convirtiéndose en el foco visual de la formación. A la derecha, Alberto controlaba los sintetizadores y las atmósferas, equilibrando la potencia con capas de textura que dotaron de profundidad al sonido. Detrás, Álex Pérez a la batería mantuvo un pulso firme, sólido como una roca, sosteniendo cada explosión rítmica con mucho empuje.
El repertorio fue un repaso generoso por su discografía, con clásicos infalibles como “Kitsune”, “Kingston Falls” y una abrasadora “Magreb” que puso a todos a mover la cabeza. También hubo espacio para la delicadeza y el trance con “Oro Rojo”, “Mojave” o la siempre impactante “Bizancio”, todas ejecutadas con la precisión de una banda que, aunque menos dada al movimiento, vive cada compás con intensidad casi sobrenatural.
El público respondió con entusiasmo y supo reconocer el mérito de la formación. La recompensa llegó con “Cielo Negro”, el cierre perfecto para la actuación. Destacar que el nuevo guitarrista encajó de manera natural y su presencia aportó un aire renovado, una energía fresca que revitaliza la propuesta y vuelve a elevarla hacia esas cotas de catarsis instrumental que tanto se echaban de menos.
En definitiva, Toundra ofrecieron en el MAZ Basauri un concierto intenso y compacto, algo distante en lo físico pero contundente en lo musical. Una actuación que reafirma su madurez y sirve como despedida hasta la nueva etapa que vendrá plagada de nuevas composiciones.






