Anthrax – Cursum Perficio

Discográfica: 

Nuclear Blast Records

 

Fecha de edición:

18 de septiembre de 2026

 

Componentes:

Joey Belladona – voces
Scott Ian – guitarras
Jonathan Donais – guitarras
Frank Bello – bajo
Charlie Benante – batería

Tras una década de espera para recibir un nuevo disco de los legendarios Anthrax, uno de los pilares del Big Four más popular y populista, llega a nuestras manos lo que, poco más o menos, para los creadores de esta colección de canciones y según sus propias declaraciones, es una obra que roza su concepto de perfección actual. Razón no les falta a los neoyorkinos, pero tampoco les sobra. ¿Es este disco la panacea? Evidentemente con el legado que poseen no. ¿Estamos ante otro quiero y no puedo de una leyenda? Absoluta y rotundamente no. Entonces, ¿qué es lo que vamos a escuchar aquí? Pues a una versión rejuvenecida de unos Anthrax en un estado de forma excepcional, donde una gran parte de las canciones saciarán nuestras ansias de su thrash metalero, pero donde no dejarán de lado su adecuación a los tiempos que corren como bien han sabido hacer en sus diferentes épocas, pero donde también experimentan más allá de su zona de confort con resultados altamente gratificantes.

Cursum Perficio

De sus muros de sonido típicos, donde la legendaria sección rítmica compuesta por el tío (Charlie Benante) y el sobrino (Frank Bello) son un valor inalterable en conjunción con el lord de los riffs, Scott Ian, tenemos una apertura que sin muchas exigencias nos devolverá a la época de las bermudas y los penachos de plumas, ahora eso sí, sin tantos colorines y con un negro más riguroso, más elegante y muy acorde a su madurez, donde el discurso no enloquece, pero sí previene. “The Long Goodbye” con un acertadísimo Belladona en su nueva faceta de intérprete de himnos, el single “It´s For The Kids”, “NYC 93” o como no olvidar tus raíces punk/hardcore y el respeto por las calles que acompañaron para articular un movimiento combativo, “Target On My Back” con su punto de encuentro entre Sound Of White Noise y los años que le precedieron, ambos centrados en demoler todo lo que se encuentre en un radio en el que los graves de Bello y los salvajes golpes de Benante, a pelo, te puedan alcanzar, imagínate tras esta devastadora obra de precisa ingeniería musical producida por ellos mismos y Jay Ruston (Mr. Big, Smith Kotzen, Avatar, Sons Of Apollo, Steel Panther, Uria Heep, Amon Amarth…) en los estudios de David Grohl (Nirvana, Foo Fighters), los 606 de Los Ángeles.

Otra vertiente que no han podido obviar ha sido la de su explosión noventera, con esa apertura estilística que los rejuveneció hasta ser los hermanos mayores molones que son en este milenio. Una caja de pandora entre lo alternativo y lo extremo, y a lo que no piensan renunciar por el bien de su economía y el de nuestra salud mental. Es lo que tiene ser pioneros y referentes. “Everybody´s Got A Plan” es tan robusta como nuestros recuerdos de hace treinta años, “Infectious” tan chulesca en sus adaptaciones hard rock, como estremecedora en su tramo acústico, sin pasar por alto la final “My Victory” que cierra de manera abrupta y con sello indeleble para esta dispensación de fármacos no legales a los que te vas enganchando, más y más, tras cada escucha.

Finalmente los tres temas más despiadados y novedosos son “The Edge Of Perfection”, “Cursum Perficio” y “Watch It Go”. El primero es una mezcolanza de etiquetas que contribuyen a crear el maniquí idóneo para iluminar un escaparate de inquietudes honestas y que merecen su recompensa. Desde su inicio evocador a, dentro de esa odisea iniciativa, la corrupción black metal de blast beats y atmósferas opresivas que, gracias a la cálida voz de Joey, nos hacen vislumbrar una luz de superación personal para caer, a lo largo de sus casi siete minutos, en una estado de euforias tan equidistantes como imparciales dentro de su propia espiral. “Cursum Perficio”, como tema que da nombre al larga duración, contiene una de las mejores interpretaciones de Belladona de toda su carrera, aupando a la canción a un espacio entre el cielo y el infierno, entre el metal clásico y la artillería de nuevo cuño que habilita un nuevo centro cívico donde contar batallas pretéritas y escuchar cíber contiendas efímeras a través de auriculares sin cables. En último lugar y siguiendo su orden correspondiente en el disco, nos rendiremos al homenaje a los Pantera posteriores a “Far Beyond Driven” en la concepción de acentos marcados en sílabas menos cómodas donde la velocidad abre brecha también y, efectivamente, donde el groove aplasta vertebras. Belladona, más agresivo, no tiene que desgañitar su voz para que la violencia fluya sin velos de falsa educación. Una tripleta letal.

Debo hacer una mención especial a la gran labor a las seis cuerdas del nuevo miembro, a pesar de contar ya con una pila de años en la pandilla de los de Nueva York, Jonathan Donais (Shadows Fall). Su forma de enredar influencias y destacar con un sonido prístino en propiedad nos devuelve a los años en los que la figura del guitar hero tenía un porqué y es que, escuchar en sus destacamentos solistas fragmentos que te puedan hacer recordar desde a Dream Theater (“Infectious”) hasta a Dimebag Darrell, con todo lo que puedas imaginar entre ellos, es mucha, mucha clase.

Anthrax han regresado por la puerta grande y con un disco que, con su correspondiente tiempo de alienación, sube la marca a su mejor disco en los veintiséis años que llevamos desde que las fechas empiezan por veinte.

Temas:

1. Persistence of Memory
2. The Long Goodbye
3. It’s For The Kids
4. Everybody’s Got A Plan
5. The Edge of Perfection
6. Infectious
7. NYC 93
8. Cursum Perficio
9. Target On My Back
10. Watch It Go
11. My Victory

By J.A.Lux

Amante y coleccionista de música, adorador del Rock y Metal en todas sus vertientes. Apasionado del celuloide y más si es de terror. Defensor irreductible de la cultura, siempre dispuesto a debatir y colaborar para su progreso.

Artículos relacionados