Never Too Late – Tales From Oblivion

Discográfica: 

Independiente

 

Fecha de edición:

5 de junio de 2026

 

Componentes:

Carlos García – voz y coros
Elena Aznar – voz y coros
Edu Ortiz – teclados, piano y producción musical
Javier Oliva – guitarras y producción musical
Alberto Garrido – bajo eléctrico
Juan Lahuerta – batería

No todos los primeros discos suenan realmente a un comienzo. Algunos parecen más bien el punto de llegada de músicos que llevan años acumulando experiencia, ideas y canciones hasta encontrar el momento adecuado para reunirlas. Ese es el caso de Tales From Oblivion, debut de Never Too Late, una formación cuyos integrantes han pasado por bandas como Runa Llena, Beethoven R., Ars Amandi, Ankhara, Opera Magna, Evil Hunter o Time Symmetry.

La historia de la banda comenzó a escribirse a finales de 2024 de la mano de Edu Ortiz y Javier Oliva, quienes, además de poner en marcha el proyecto, se encargaron de su producción musical. Después llegarían Alberto Garrido al bajo, Juan Lahuerta a la batería y Carlos García y Elena Aznar a las voces. ¿Y por qué resulta especialmente importante esta última incorporación doble? Porque Tales From Oblivion necesita dos voces capaces de compartir protagonismo, responderse y asumir distintos personajes sin que ninguna quede condenada a vivir a la sombra de la otra. El propio carácter narrativo del álbum pedía algo así.

Tales From Oblivion

La pieza «Tales From Oblivion» es la encargada de levantar el telón mediante algo más de tres minutos de teclados y arreglos orquestales. Poco más se le puede pedir a una introducción de estas características, pues crea ambiente, anuncia que algo está a punto de comenzar y se aparta cuando llega el momento, un momento que se llama «Broken Crown», una canción construida sobre un buen riff, una batería contundente y un estribillo que encuentra rápidamente su sitio en la memoria con Carlos al frente de las voces. No tarda demasiado en llegar el primer cambio de rumbo, y lo hace de la mano de «Echoes of the Clockwork», tema que concede a Elena un protagonismo especialmente bien aprovechado.

Era cuestión de tiempo que un álbum repleto de historias y personajes terminase visitando la mitología griega, y lo hace con «Icarus». Las melodías conviven con voces guturales y screamings que aportan una agresividad especialmente bien medida. Con «Alma Perdida», primer sencillo publicado por Never Too Late, llega la particular lectura musical del Frankenstein de Mary Shelley, una criatura construida a partir de electrónica, riffs, orquestaciones y la voz narrativa de Erik Cruz que, lejos de mostrar las costuras, se levanta de la mesa de operaciones con naturalidad. No basta con añadir una locución, accionar una palanca y esperar a que caiga el rayo; también es necesario que las voces, los cambios de intensidad y la ambientación participen en la historia. Aquí lo hacen, y quizá por eso estamos ante uno de los temas que mejor explican todo cuanto propone el álbum.

«Sons of the River» nos conduce hasta la América colonial, nada menos, y para emprender semejante travesía la banda se acompaña de Abraham Roca al bajo, Josema Pizarro a las flautas y Erik Cruz en voces y coros, una tripulación más que adecuada para abordar uno de los temas más extensos y ambiciosos del trabajo, también uno de los que navegan con mayor decisión por las aguas del metal sinfónico. Sigue creciendo el álbum… «The Rainbow of Your Eyes» nos concede un pequeño respiro después de semejante demostración de exuberancia, aunque no esperes encontrar aquí una balada sentada tranquilamente junto a la chimenea. La estructura se vuelve más familiar y el diálogo entre Carlos y Elena ocupa el centro de la composición, sin que la electrónica renuncie a acompañarlos ni la guitarra pierda la oportunidad de introducir un elegante giro neoclásico.

El viaje de Tales From Oblivion realiza una parada especial en «Al-Andalus», cantada en castellano y construida alrededor de una atmósfera en la que el oud de Damián Acero desempeña un papel fundamental. Dos importantes episodios literarios quedaban todavía por servir, siendo el primero «Behind My Head», sabrosa porción narrativa elaborada con la atormentada materia prima del doctor Jekyll y el señor Hyde para aproximarse al trastorno límite de la personalidad. Ciertamente bien acompañada por Fabio Lione, la canción evita levantar alrededor de su nombre el habitual pedestal reservado al invitado célebre, permitiendo que su voz se mezcle con los personajes y participe del conflicto. Sobre esta arquitectura, Manuel Seoane cincela con la guitarra nuevas formas y colores.

«Dreams of a Dying Knight», basada en Don Quijote de la Mancha, es la encargada de cerrar el álbum, aunque hablar de un cierre discreto después de semejante recorrido sería como pedir al ingenioso hidalgo que ignorase los molinos y continuase tranquilamente por el camino. El violín de Miguel Epardo, ungido por referencias a Paganini, se une a teclados y cambios vocales para levantar una última arquitectura sonora que resume las numerosas virtudes mostradas por Never Too Late. Un desenlace a la altura de un álbum que ha conversado con Frankenstein, Ícaro, Al-Ándalus, Jekyll, Hyde y el caballero de la triste figura.

Tales From Oblivion cierra sus páginas mostrando que Never Too Late poseen ideas, recursos y oficio para recorrer caminos muy diferentes, con una producción poderosa, interpretaciones cuidadas y una arquitectura sonora levantada con guitarras y orquestaciones que dan forma a un debut ambicioso, trabajado y muy recomendable para quienes aún encuentran placer en abrir un disco como quien abre un antiguo volumen, sin saber qué personaje, época o criatura aparecerá en la página siguiente.

Temas:

1.Tales From Oblivion
2.Broken Crown
3.Echoes of the Clockwork
4.Icarus
5.Alma Perdida
6.Sons of the River
7.The Rainbow of Your Eyes
8.Al-Andalus
9.Behind My Head
10.Dreams of a Dying Knight

By Marta Grimaldi

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