Aunque el estreno oficial en cines será el 6 de noviembre, con buen ánimo y la mente abierta, que es lo necesario para acercarse a todo aquello que tenga que ver con Mägo de Oz, nos dirigimos a ver el pre-estreno para prensa de la película Fiesta Pagäna. El film básicamente abarca la etapa desde que José Andrea entra en Mago de Öz hasta que abandona la formación, y todo lo que hay entre medio, que no es poco, desarrollando el antagonismo entre Txus di Fellatio y José Andrea y abordando la lucha por el poder en el seno de Mägo.

De entrada, hay que aclarar que Fiesta Pagäna no es precisamente un documental, la misma publicidad de la película lo apunta, basada hechos reales, y esa es la clave. La cinta es del director uruguayo Álvaro Brechner, ganador de un Goya al Mejor Guión Adaptado por La Noche de los 12 años (2019), película basada en el libro “Historias del Calabozo” de Mauricio Rosencof. Con esta película vuelve a adentrarse en el mundo del cine basado en hechos reales, biopic donde da su particular visión de esa parte de la historia de los madrileños. Para esta ocasión, la historia no se apoya en un libro, sino que parte de un texto de él mismo y Sofia Cuenca, una de las guionistas de la aclamada serie de TV Aida.
Lo primero que llama la atención a vista general es que muchas veces no se ajusta a la historia más o menos conocida de la banda, hay anacronismos, situaciones inventadas y, aunque hay material como para haber podido ajustarse mejor a lo que sucedió, peca de lo de siempre, de explotar la parte más estereotipada del mundo del Rock, la de las fiestas eternas, las drogas…, y están omnipresentes durante toda la película, un poco como lo que pudimos ver en el biopic sobre Mötley Crüe, The Dirt (2019).
Quizá esto la convierte en un blockbuster, una peli de consumo más de entre todas esas que en estos últimos años se han ido apuntando a la moda de los filmes sobre grandes iconos de la música: Queen, Elvis, Michael Jackson… Por su parte Fiesta Pagäna, salvando las distancias con muchas de ellas, es una comedia disfrazada de drama cuyo único fin es el entretenimiento, exclusivamente. Divertida en ciertos momentos, pero carente de valor histórico para el fan de la banda, el que quizá hubiera preferido más ver los hechos interpretados fidedignamente a cómo fueron en lugar de ver otras situaciones metidas con calzador, que nunca sucedieron realmente, o al menos, de las que no hay constancia, sólo para hacer un producto más comercial.
La producción ya vino precedida de polémicas, recordemos que Mägo de Oz no quiso saber nada del proyecto, e incluso demandó a la productora Eterno Pictures por registrar y utilizar por su cuenta el nombre de su conocida canción para la película. Eso sí, hay que decir que todas las canciones que salen en la banda sonora están perfectamente acreditadas, incluso las que han sido regrabadas, con bastante acierto, con la voz del actor Adrià Montaray, que encarna el papel de José Andrea en el film, cuya interpretación logra bastante parecido con el original, incluso copiando sus gestos, sobretodo en el escenario.
Deteniéndonos en las interpretaciones del elenco, en el que por cierto algunos personajes tienen un parecido razonable muy conseguido con respecto a los originales, junto con la actuación de Montaray, lo mejor es el trabajo de Adrián Lastra como Txus, que adopta actitudes, tics, poses, formas y vestuarios muy reconocibles. Muy lograda también la interpretación de Moha a cargo de Guillermo Furiase, que a la postre, se convierte en el personaje más trabajado de la película, siendo a su vez el más poliédrico y el único del que vemos su vida fuera del voraz showbusiness que representa la cinta.
El fan de la banda esperará quizá más profundidad de los personajes y de las relaciones entre ellos. Seguro que le chirriarán los dientes en más de una ocasión, no obstante, encontrará Fiesta Pagäna muy divertida en algunos pasajes.
Para el resto de público, para cualquier persona que no conozca la historia de Mägo de Oz, o incluso aquel que alguna vez bailó alguno de sus temas en una fiesta sin ser conscientes realmente de quienes son, para ellos, igual será una película que pasará sin pena ni gloria, sin dejar ningún tipo de poso, y probablemente el único remanente que les quede sean las escenas más extravagantes, y para más inri, seguro que de las inventadas, con el peligro de expandir falsos mitos de los que abundan sobre el Rock y el Metal.
Desde luego, la historia de Mägo de Oz hubiera dado para hacer mucho más. Nada que ver con otras joyas del género recientes como Bohemian Rhapsody (2018), aun siendo también una película de consumo. Comparativamente Fiesta Pagäna se queda corta, es mucho más plana y carece de afecto por la rigurosidad histórica. Se toma demasiadas licencias para ser un auténtico biopic que cuenta la historia de Mägo de Oz como reza en su sinopsis.
Dada la buena predisposición con la que acudíamos a la proyección, no acabó de convencer el resultado final. Se podría haber hecho un verdadero trabajo de acercamiento a la banda, sus motivos más profundos, sus anhelos internos, las verdaderas relaciones humanas dentro de una banda que ha llegado tan lejos, con más chicha, resultando finalmente todo muy superficial y estereotipado.
Posiblemente la verdadera clave para ver y disfrutar de Fiesta Pagäna sea esa, el ser consciente de que es una historia de ficción para entretener, sí, basada en hechos reales, pero donde el parecido con la realidad es para cogerlo con pinzas, …y sin zarandearlo demasiado.
Como siempre, el público es soberano, y quien finalmente decidirá que la producción sea un éxito, o todo lo contrario. Alea jacta est.
