¿El final anunciado de una maquinaria inestable?
La noticia de la separación entre Nightwish, o Tuomas Holopainen, y Floor Jansen quizá no cogió del todo por sorpresa a los analistas más avispados de la escena, aunque cierto es que sacudió los cimientos del metal sinfónico mundial. La banda finlandesa son un referente del estilo, pioneros en el estilo al incorporar no ya tan solo voces femeninas sino el canto operístico en el estilo. Aunque tras la expulsión de Tarja Turunen la elección de Anette Olzon se alejaba de esta premisa con Floor Jansen recuperaron el potencial para ello con una voz privilegiada capaz de cantar casi cualquier cosa. Tras catorce años de convivencia intermitente, giras colosales y un hermetismo férreo respecto a los cimientos internos de la banda, la alianza que parecía dotar a un referente con el potencial para dar un paso adelante en el metal sinfónico moderno llegó a su punto y final.

Lejos de los discursos edulcorados que hablan de «mutuo acuerdo sin fisuras», un análisis de los últimos catorce años revela un trayecto posiblemente marcado por el desgaste, las fricciones en la sala de control y una deriva compositiva donde la ambición orquestal de Holopainen terminó por devorar la identidad orgánica de la formación. La era Jansen no fue solo un camino de rosas y estadios llenos; fue también una olla a presión sostenida a base de profesionalidad y resistencia. La banda, al contrario que en sus inicios, se ha ido mostrando más férrea en el control de todo lo que la envuelve. El mismo Tuomas lo ha confesado sin ir más lejos en nuestra entrevista mantenida justo dos semanas antes del anuncio de separación.
Una década y media con Floor Jansen, ¿una oportunidad perdida?
Cuando Floor Jansen irrumpió en los escenarios en 2012 para salvar el tramo final del tour de Imaginaerum, no era una figura desconocida en la escena. Quizá no había militado en bandas de gran repercusión pero After Forever también fueron pioneros de alguna manera y la voluntad de la holandesa de labrarse una carrera en la música había dado muestras de una fuerte determinación incluso dando forma a su propio proyecto, Revamp.
En Nightwish se repetía por segunda vez la salida de su vocalista principal de una forma poco ortodoxa… y esta vez en medio de una gira, nada del concierto final de un tour. En cierto modo la llegada de Floor supuso una tabla de salvación absoluta para una marca que en directo generaba muchas dudas siendo la salida de Anette Olzon un tanto abrupta además. Dudas en la faceta del directo ya que los dos discos editados con Olzon fueron notables pero en directo la cantante sufría en demasía con el material antiguo y no se la veía cómoda. Anette enfermó durante el transcurso de la gira y se perdió un concierto en Denver, Colorado. El grupo no quiso parar de girar, el último concierto con la vocalista sueca fue el 29 de septiembre de 2012 en The Complex, Salt Lake City, Utah. Como suele suceder en estos casos la nota de prensa se refería a lo acontecido como de mútuo acuerdo:

Another chapter of the Nightwish story has ended today. Nightwish and Anette Olzon have decided to part company, in mutual understanding, for the good of all parties involved.
In recent times it has become increasingly obvious that the direction and the needs of the band were in conflict, and this has led to a division from which we cannot recover.
Nightwish has no intention of cancelling any upcoming shows, and as a result we have decided to bring in a substitute vocalist starting in Seattle 1.10.2012 (Oct. 1). Her name is Floor Jansen from The Netherlands (ex-After Forever, ReVamp), and she has graciously stepped in to help us complete the Imaginaerum world tour.
We are all strongly committed to this journey, this vehicle of spirit, and we are sure that this will lead to a brighter future for everyone.
We forever remain excited about the adventures to come, and we are extremely proud of the two beautiful albums and the wonderful shows we shared together.
– Nightwish and Anette Olzon
En el citado concierto de Denver las vocalistas que tomaron el micro fueron Elize Ryd y Alissa White-Gluz, los que presenciaron tal actuación pueden decir que vieron algo único. Aún hoy sorprende la rapidez con la que contactaron con Floor y ésta accedió a aprenderse el set-list en tan solo 48 horas. De hecho recordaréis que existe un documental al respecto: «Please Learn the Setlist in 48 Hours» (2013). En él se narra el crisis y el punto de inflexión de la banda durante esa gira de 2012 (conocido como el «Denver Debacle»). Vino incluido como material extra en el DVD/Blu-ray en vivo Showtime, Storytime de Nightwish (el cual fue grabado en el festival Wacken Open Air en 2013).
Floor cumplió sobradamente acabando esa gira mostrando el tipo de cantante que és. Capaz de cantar los temas de la «era Tarja», por supuesto los dos discos con Olzon, además de tener una presencia y carisma en el escenario que no dejaba a nadie indiferente. De hecho siempre ha sido un animal de directo. Los conciertos se sucedían y en 2013 la banda formó parte del Wacken en posiciones privilegiadas. Por si había alguna duda ese concierto consolidó el potencial de la neerlandesa dando uno de los mejores conciertos que se recuerdan del grupo. Además, quedó grabado para la posteridad en el citado Showtime, Storytime en un doble CD, DVD y BD. En una era en la cuál las ediciones de discos en directo no tenían, ni tienen, la relevancia de antaño. El lanzamiento es una referencia en la discografía del grupo. Por citar solo un ejemplo, el vídeo de «Ghost Love Score» en youtube supera los siete millones de visualizaciones y son incontables los vídeos-reacciones a ese tema para comentar y ensalzar fundamentalmente el poder vocal de Jansen. Fue entonces con el personal final de esta pieza que Floor aportó que se empezó a acuñar el término «floorgasm» entre los seguidores en referencia a las cotas de emoción que lograba con sus interpretaciones en directo.

El grupo había conseguido un potencial enorme. Lo curioso es que ese concierto y la gira se hizo con Floor como vocalista temporal. No fue hasta octubre de 2013 que se confirmó como miembro oficial conjuntamente con Troy Donockley. El porqué de esa temporalidad seguramente nunca lo sabremos… ¿ninguna de las dos partes quería comprometerse? ¿Se estaban probando?¿Negociando la entrada y las condiciones? A tenor de cómo ha acabado parece que experiencias pasadas se repiten.
Todo seguidor del grupo y del metal sinfónico esperaba un disco de estudio con Floor a las voces. Así llegó en 2015 Endless Forms Most Beautiful que mantuvo un equilibrio digno bajo la temática evolutiva de Richard Dawkins. Nunca se publicitó ni el mismo Tuomas lo comentó en ese momento, pero con el trabajo se iniciaba una trilogía enmarcada en la evolución, la naturaleza y el ser humano. En definitiva, la tierra, el ser humano y su devenir. Sin llegar a las cotas de álbumes previos mantuvo el nivel con piezas que se han mantenido en los directos (mientras siguieron tocando…) como «Elan», la misma «Endless Forms Must Beautiful» o la extensa «The greatest show on Earth» de más de 20 minutos.
El siguiente disco Human||Nature no cuajó de igual forma. En perspectiva algunos temas han sobrellevado mejor el paso del tiempo pero la proliferación de instrumentos de viento (flautas y gaitas) y la progresiva tendencia a sonidos celtas no acabó nunca de cuajar con todos los seguidores clásicos más decantados por la grandilocuencia sinfónica y el power metal. Sinceramente, el disco no contiene malos temas… el problema es la comparación con Wishmaster, Century Child, Once o Imaginareum. Se incluía un segundo cd con una pieza instrumental a modo de banda sonora que muchos no entendieron en el contexto Nightwish quedando claro que se trataba de dar rienda suelta a los delirios compositivos de Holopainen. La participación de la privilegiada voz de Marko Hietala quedaba reducida a lo mínimo hasta que llegó el momento que dejó el grupo. Con su salida, más a tenor de sus comentarios en entrevistas de todo tipo, ha dado la impresión que en el seno de la banda y especialmente por parte del management no lo ponían fácil para que hubiera una convivencia lo más agradable posible. Por contra Donockley aparecía en labores vocales siendo en este disco cuando se incrementaba la sensación de priorizar los pasajes corales masivos, las narraciones cinematográficas y las murallas de sintetizadores, reduciendo a Jansen a una pieza más del engranaje orquestal en lugar de explotar su verdadero potencial como frontwoman de metal.
La pandemia truncó la gira de presentación de Human||Nature. En este marco incluso llegaron a hacer un concierto virtual en streaming, a modo de presentación del nuevo bajista Jukka Koskinen, utilizando tecnología 3D. No puedo imaginar nada más frío para los músicos que tocar enfrente de cámaras y focos con un fondo verde… Finalmente la gira siguió, siendo al final de la misma que Jansen quedó embarazada de su segunda hija, Lucy. Por no citar el hecho que en 2022 se produjo el diagnóstico de cáncer de mama que Floor superó cumpliendo en todo momento con el calendario de trabajo del grupo. De hecho, nunca faltó a sus labores cuando en numerosas ocasiones los planes del grupo…, o su management, para nada encajaban con su convalescencia o planificación personal siempre en el marco de la banda. Así se formó un caldo de cultivo donde la continuidad artística se empezó a ver dañada.

Y llegamos al que hasta la fecha es el último disco de estudio del grupo, Yesterwynde. Ya de entrada chocó que se anunciara la salida de un disco dejando claro que no habría gira de presentación. El grupo paraba completamente su actividad. Después nos referiremos a ello.
El caso de Yesterwynde y su mayor comentario fue el colapso de la mezcla. Las críticas de la prensa especializada y el descontento generalizado de los seguidores apuntaron a un mismo elefante en la habitación: la voz de Floor apareció trágicamente enterrada en la mezcla. En un disco hiperproducido, saturado de capas sinfónicas y densidades instrumentales, siendo uno de los instrumentos seguramente más valorados de la banda e incluso de la escena quedó sepultado bajo toneladas de pistas. Este desequilibrio, quizá ya crónico, expuso la desconexión entre la visión mastodóntica y ensimismada de Holopainen y la realidad técnica que exigía una vocalista de primera línea. De nuevo, no se trata de un mal disco. Piezas como «An Ocean of Strange Islands» o «The Antikythera Mechanism» seguían mostrando fiereza sinfónica pero con la voz de Floor excesivamente enterrada. Solo en temas como «Lanterlight» se muestra como esa voz es capaz, con poco más que un piano, de llenar todo el espacio sonoro.
Sobre el parón del grupo… Ya en un primer momento quedó claro que el grupo estaba dividido al respecto con dos posturas claramente identificadas. Floor hubiera seguido en la carretera, la prueba es que ella en ningún momento ha parado sacando un disco en solitario, girando, participando en programas de TV en su país… Por otro lado Tuomas quería alejarse del monstruo Nightwish y adentrarse en proyectos como Auri, con el que sí ha girado. Su esposa, Johanna Kurkela, y Troy le han acompañado en esta aventura etérea.
Tras unos dos años de ese parón las posiciones se revelaron casi enfrentadas. Floor es entrevistada a finales de verano de 2026 y preguntada sobre Nightwish afirma que no hay planes al respecto. A los pocos días aparece Tuomas en una entrevista para nuestros compañeros de Metal Hammer UK revelando que tiene 6 temas acabados para el nuevo disco y que en 2027 entran en estudio a grabar. La contradicción afloraba por sí misma.
Tuvimos incluso la oportunidad de comprobar la incomodidad de la cuestión cuando dos semanas antes del anuncio de la salida de Jansen charlamos con el mismo Tuomas Holopainen en el contexto de promocionar la salida del álbum recopilatorio y en directo The Greatest 30 Years On Earth, a la venta el 11 de diciembre de 2026 a través de Nuclear Blast para conmemorar los 30 años de la banda. Ello daba para profundizar en la historia de la banda e indagar en el futuro. Preguntado sobre la contradicción la respuesta fue una evasiva sobre la imperiosa necesidad de ese parón y las profundas razones personales para que se produjera. Podéis recuperar la entrevista en este enlace o incluso verla en nuestro canal de Youtube en donde suscitó gran interés, llegando en el momento de escribir estas líneas a más de 25.000 visualizaciones.
Las divergencias eran claras hasta que se publicó lo que todos conocemos. Tanto Nightwish como Floor Jansen publicaron coordinadamente notas de prensa al respecto en las redes sociales. En todo este parón de la banda Floor se ha ido labrando una carrera en solitario con un segundo disco a la vista a primeros de 2027 y dejó claro en su comunicado que esa sería su prioridad. He aquí los comunicados de ambos:
¿Y ahora qué?
Nightwish es una entidad históricamente resiliente a las crisis severas —ahí quedan las traumáticas salidas de Tarja Turunen, la propia Anette Olzon e incluso Marko Hietala—, pero la marcha de Floor Jansen deja un vacío conceptual difícil de maquillar, aunque también lo parecía el que dejó Tarja. Nadie duda que cantantes con voz y calidad las hay y entrar en una banda de la popularidad y repercusión como Nightwish se antoja atractivo. El mismo Hietala lo mencionó en unas recientes declaraciones en el diario finlandés Iltalehti, donde Marko ha dejado su particular y privilegiada perspectiva sobre el caso empezando por un mensaje a Jansen: “Dejar atrás una fuente de ingresos como esa es, por supuesto, una decisión difícil para cualquiera. Los motivos deben de ser graves, así que espero que todo salga bien. Fuerza, valor y buena gente a su alrededor”. Siguió: “Les deseo a todos, incluidos a los músicos que se quedan, diversión y alegría en sus carreras, así como comprensión de lo diferentes que somos todos”.

Marko explica que no conoce los detalles de esta separación, pero deja una pincelada sobre su propia experiencia en la banda de la que salió en 2021: “Lo único que sé es que los mánagers han sido unos cabrones. Ya lo eran en mi época. Espero que el problema esté ahí y no en ninguna razón sin fundamento”.
Con el futuro inmediato completamente en el aire de cara a 2027, la gran pregunta que sobrevuela la industria no es quién ocupará el micrófono, sino si el propio Tuomas Holopainen tiene motivaciones reales para seguir adelante bajo las siglas de Nightwish. El comunicado afirma que si pero en anteriores declaraciones llegó a comentar que si Floor no estaba en el grupo sería el fin de la banda definitivamente. ¿El modelo del metal sinfónico hiperorquestado y recargado parece haber agotado su fórmula estético-sonora?. El tiempo dirá si este punto y final abre la puerta a una catarsis necesaria o si estamos ante el ocaso definitivo de un gigante con pies de barro.
Sobre todo esto plana un personaje que, sin ser el protagonista, muchos apuntan con un grado de responsabilidad alto en el devenir del grupo en los últimos 15 años, Troy Donockley. Se trata de un instrumentista notable pero su participación, y parece que influencia, se va incrementando disco a disco. Una decisión creativa como otra, gustará más o menos. El hecho es que parece ser que con el alma mater de la banda, Holopainen, se llevan a las mil maravillas, es lo que hay. Pero muchos lo apuntan como el responsable del menor nivel compositivo mostrado.
El tiempo dirá qué nos depara el grupo y a buen seguro que será uno de los temas a seguir durante 2027.

