
Discográfica:
Echozone
Fecha de edición:
6 de marzo de 2026
Componentes:
Dominic Postel – voz principal
Holly Loose – Guitarra
Marple – bajo
Ole – batería
Cuando la influencia no te condiciona pero te permite una definición propia
Esa es la conclusión a la que he llegado tras meses de escucha de este disco, que me ha enamorado, pero al que le he tenido que dedicar mucho más tiempo profesional que personal para poder descifrar.
Y es que si atendemos a la creación o copia de la nota promocional a la que acostumbran multitud de medios a enviar para sugestionarte, lo que se obtendría tras una vaga lectura es que la alargada sobra de Rob Zombie acapararía toda la atención, pero dejaría huérfana a una criatura que tiene muchos padres y una sola madre. No en esa concupiscencia de apellidos y herencias hallaríamos la respuesta, porque todos sabemos que solo uno en nuestra naturaleza podría ser el coautor de la criatura; pero en las páginas de un cómic bizarro, de compresión ilógica pero de adherencia sustanciosa, hallaríamos una fórmula prohibida para que lo mejor de cada semental fecundara un óvulo sincronizado directamente desde los ovarios de Venus.
No, aquí no solo hay Rob Zombie para aprovechar el apellido, aquí hay dinastías enteras que han engrosado con sus tenebrosos retratos las paredes de los corredores del horror rock como del industrial, del humo canábico stoner, de las dicciones death, del doom de alta tecnología, del gótico de sampleado que salpica carmín y absenta, del cabaret candente de lujurias y vilezas, y de la gallardía decadente con humor de perros tras la resaca de intercambio de fluidos entre diferentes especies.
La excelente producción, agudiza los estímulos para sentir el mazazo de una banda cohesionada y que deja que la voz de Dominic se desdibuje desde el histrionismo caricaturesco, hasta la profundidad contestataria anti eclesiástica, descendiendo incluso a los sótanos de la tortura anímica.
¿Quieres ejemplos? “Miss Demoness”, es una amable muestra del conjunto a exponer en un resumen parcial bastante completo, pero si de veras vas a por todas, fuerza los pomos de las habitaciones que habitan “Blood Orgy”, un apareamiento inconcebible a viva voz entre Avatar, Rammstein y un estribillo que, de no ser por su colchón sinfónico, ya hubiese querido ser firmado en Los Ángeles y mezclado en Los Cárpatos.
Continúa el recorrido por las instancias donde las bases electrónicas no añaden ingenuidad contemporánea a la maldad. “German Zombie Attack”, “Summoned Them From Their Graves” “1000 Ways To Die” o la final “Carnivore” sudan desde Genitorturers a Moonspell, arañan los lienzos carmesí de unos amanerados Dimmu Borgir con las garras del lord Zombie; todo para hacernos imaginar al señor Furnier recitando un conjuro, con pulmones ennegrecidos por la maldita tuberculosis pretérita. ¡Ah!, sus versos invocan conscientemente a míster Danzig sintiéndose una estrella naive violada por la propia incoherencia.
El tema homónimo, es una invitación cargada de droga sintética para que los Shotgun Messiah del Violent New Breed se vayan de rave, y encima consigan sexo oral por un ente travestido en los baños de esta mansión de los horrores, sita en algún tugurio del Berlín más cosmopolita y bizarro.
Si aún te quedan fuerzas para abandonar la edificación por tu propio pie, abraza a tus anfitriones, quienes con “Eternal Love” te muestran los cojones que les faltaron a H.I.M. para ser la sombra de Type O’ Negative, en formato Sabbath, con la sensualidad de un asesino en serie provocándote un síndrome de Estocolmo incomprensible.
Un disco para amar, para odiar, para encontrar la perdición, pero también te aseguro que es un disco para liberarte de tanta bondad fingida impuesta por una sociedad en declive.
Temas:
1.The Hills Have Eyes
2.Miss Demoness
3.Blood Orgy
4.German Zombie Attack
5.Supersonic Vampire Pussy
6.Eternal Love
7.Summoned Them From Their Graves
8.1000 Ways To Die
9.Carnivore
