Havok y Blood Red Throne cuelgan el sold-out en Oslo

Bandas: Havok – Blood Red Throne – Xonor – Eradikated
Lugar: John Dee, Oslo – 7 de octubre de 2026
Texto y fotos: Oiane Díaz

Existen bandas con las cuales tenemos una historia personal y otras que sentimos más ajenas de alguna manera. Havok es precisamente una de las que pertenece a la primera categoría, ya que, para escribir esta crónica es imposible que el cerebro no se traslade previamente a aquella vez en la que asistimos a un directo de Havok por primera vez. Fue allá por el año 2013, rozando la época navideña –un 3 de diciembre– en el bilbaíno Kafe Antzoki, junto a nuestros queridos Angelus Apatrida y Savage Messiah. Por aquel entonces, Havok no llevaba ni una década de trayectoria y contaban en su haber con los discos Burn y Time Is Up, además de un recién sacado del horno, Unnatural Selection. Jamás se nos olvidará lo que disfrutamos de aquel concierto y lo mucho que nos ha seguido gustando la banda de David Sánchez, a pesar de que durante unos cuantos años nos pareciera que la formación de Denver andaba un poco desaparecida.

Hace unos meses, la tremenda sorpresa de una nueva gira europea junto a Blood Red Throne, Xonor y Eradikated nos hizo quitar el polvo a aquellos CDs que hemos mencionado al principio y que adquirimos en aquel concierto en el Kafe Antzoki, para retomar a tope el thrash metal de estos chicos que llegan desde Colorado. Pero no vamos a quitar importancia al resto de bandas porque realmente el cartel completo es todo un lujo y, antes de asistir al concierto en la modesta sala John Dee, teníamos claro que el concierto iba a ser una locura.

La apertura de puertas estaba prevista para las seis de la tarde, pero desde la mañana pudimos observar grupos de fans tomando algo por las inmediaciones e incluso al mismo David Sánchez cerca de la sala, ya que se trata de una zona muy transitada y con numerosos locales para comer y tomar un trago. En la puerta de la John Dee colgaba el cartel de sold-out y los seguidores de las bandas habían hecho cola para poder acceder cuanto antes al recinto y conseguir colocarse en una zona cercana al escenario. Los asistentes fueron accediendo poco a poco y para algo antes de las siete, aquello estaba considerablemente lleno.

Precisamente a las siete era el momento en el que la banda sueca Eradikated subirían al stage. Estos cuatro chicos de la pequeña localidad de Höör llegaban con nuevo trabajo bajo el brazo, Wiring of Violence, y salieron a degüello desde el primer segundo. Un thrash metal clásico y muy enérgico, con temas rápidos y que incitaban a generar mosh-pits entre el público, encajando a la perfección con lo que esperábamos para telonear a una formación como Havok. No tenían mucho tiempo, por lo que, a pesar de interactuar con quienes ya estaban en la sala, no perdieron minutos en hablar demasiado ni en presentaciones que no llevaban a ningún lado. Completaron un show que nos gustó mucho y mantuvieron unas tablas sobre el escenario dignas de un grupo que lleva treinta años de carrera musical. Muy buenos.

En un abrir y cerrar de ojos –apenas un cuarto de hora– Eradikated habían recogido sus cosas y la siguiente banda tenía todo listo para comenzar a tocar. En este caso, los característicos Xonor aterrizaban en Oslo desde la localidad suiza de St. Gallen con sus pasamontañas puestos y las mismas ganas que la joven banda que les había precedido. Arrancaron con una fuerza enorme, siguiendo la línea de Eradikated, aunque con un estilo algo distinto a pesar de tener una gran influencia de thrash metal pero quizás no tan clásico. Nada más empezar, la sala se puso patas arriba y comenzaron los pogos y algún que otro valiente haciendo crowdsurfing, a pesar de que apenas había espacio y terminaban sobre el propio escenario para volver a saltar a la pista.

Los chicos de Donagh Ramseyer se dejaron la piel para poder mantener el nivelazo de la noche e intercalaron cortes de su único disco de estudio, lanzado en 2024, All Honor Lost, con sencillos que han ido lanzando a lo largo de los años. Media hora intensísima que nos dejó con ganas de más. Los suizos se despidieron y saludaron a sus fans antes de marcharse definitivamente.

Los siguientes en entrar en acción jugaban casi casi con ventaja: Blood Red Throne, desde la casi vecina a Oslo, Kristiansand –a poco más de 300km de distancia–, comenzarían para las nueve menos cuarto de la noche con una potencia descomunal. Si los dos primeros conciertos habían sido potentes, esto llegaba desde otro planeta. Con una docena de álbumes a sus espaldas, los chicos de Sindre Wathne Johnsen saben cómo destruir en mil pedazos una sala o cualquier cosa que les pongan por delante. Luces rojas, voz de ultratumba y un sonido espectacular, que llegaba a todos los rincones del recinto entrando hasta lo más profundo de cada uno de los que nos encontrábamos allí. Espectáculo, seguridad y una interpretación exquisita que nos dejó con la boca abierta a cada segundo que iba transcurriendo. Realizaron un repaso a su dilatada carrera, con cortes más antiguos, remontándose a su Altered Genesis de 2005, y otros más recientes de sus últimos discos Nonagon y Siltskin. Agotaron prácticamente todas nuestras energías.

Pero tocaba continuar y la última banda era precisamente Havok, a quienes esperábamos con ansia y con la seguridad de que pondrían la guinda del pastel a una noche que estaba siendo espectacular. A las diez menos cuarto, muy puntuales, la formación de Denver subía al escenario bajo una tremenda ovación. Sin esperar ni un solo segundo, David Sánchez y sus chicos abrieron a golpe de la brutal “Hang ‘Em High” mientras sus fans les acompañaban en cuanto llegaba el estribillo. Un sonido igual o mejor que Blood Red Throne, que ya había sido buenísimo, inundaba una John Dee en la que la temperatura subía por momentos. “Prepare for Attack” y “Give Me Liberty…or Give Me Death” llegaban a continuación para dejarnos sin aliento; dos temas que enlazarían con su último lanzamiento “Fifth Generation Warfare”.

Tras “No Amnesty” pensaron que estaría bien rematarnos recurriendo a dos de los temas más potentes que, bajo nuestro punto de vista, han sacado en toda su carrera. Desde ese álbum que fue una auténtica obra maestra nada más lanzarlo, Time Is Up, recuperaban “D.O.A.” (Death On Arrival) y “Covering Fire”, dos sencillos potentísimos y que fueron una bomba atómica en la John Dee. Crowdsurfers y un mosh-pit que llenaba toda la parte central de la sala se combinaban para generar un ambiente que era una fiesta absoluta. Para el final del show tampoco se quedaron cortos, “Afterburner” de su LP debut de 2009 sonó casi cerrando y para poner el broche final se decantaron por “From The Cradle to the Grave” de su EP Point of No Return de 2012.

No se les pudo pedir más: energía, simpatía, buenos temas y una ejecución perfecta. Tuvimos incluso una chica enfundada en un disfraz de monja que llevaba la camiseta de Havok haciendo crowdsurfing. ¿Qué más se puede pedir? La verdad es que parece que no han pasado los años por esta banda que todo lo que hace, lo hace bien. La única pena que tuvimos fue que no tocasen “Scumbag in Disguise”, un temazo en toda regla y que, a nuestro parecer, siempre debería estar en su repertorio. Aún así, la noche se mereció un sobresaliente y las cuatro formaciones lo hicieron de maravilla. Ojalá más giras como esta y que sean más a menudo.

By Oiane Díaz

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