A.K. (Flotsam and Jetsam): «No puedo dejar de escuchar este álbum»

Con más de cuarenta años de existencia, Flotsam And Jetsam son uno de los escuderos más insignes del thrash, así como una de las bandas con mayor renombre y fidelidad al metal más genuino. Vuelven el 28 de Agosto con la tercera entrega de la formación más intensa que han tenido en toda su carrera y, evidentemente, eso se nota en su coherencia sonora, pero, lo que más llama la atención, es que sus composiciones siguen teniendo un nivel que ralla el sobresaliente. Rats In The Temple ofrece poca resistencia, buen motivo para entrevistar a su vocalista, Eric A.K. Knutson, miembro original desde que mutaran de Paradox a The Dogz, y de este a al nombre con el que todos y todas les conocemos… (Entrevista realizada a principios de agosto)

¡Hola A.K., cómo estás? Soy LuX de Metal Hammer España y es para mí un verdadero placer poder entrevistarte, ya no solo porque sea fan de la banda, hecho que intentaré apartar durante nuestra charla, sino porque, tras escuchar Rats In The Temple, puedo afirmar rotundamente que habéis grabado una obra maestra de metal bajo vuestra etiqueta personal. ¿Estáis viviendo una segunda juventud con este line up tan completo que presentáis desde Blood In The Water de 2021?

A.K. – Estoy bien. Aquí hace mucho calor… El objetivo de cada álbum es no hacer un disco que sea demasiado lento. La formación actual simplemente está creando música fantástica en este momento, y es un buen motivo para seguir. Siguen componiendo buenas canciones, así que yo tengo que seguir escribiendo buenas letras, y tenemos que seguir sacando buenos álbumes. En el momento en que dejemos de hacerlo, será cuando nos retiremos y lo dejemos. Eso está muy lejos de este momento.

Rats In The Temple sigue la estela de vuestros últimos tres discos, donde el thrash se ha fusionado con el power metal americano de forma totalmente demoledora, pero que ha dejado hueco para detalles de otros muchos géneros y que enriquecen totalmente la producción. Aunque creo haber apreciado, corrígeme si me equivoco, un mayor aire dramático entrelazando los pasajes musicales, ¿estoy en lo correcto? “Absolution” o “First In The Spike” me parecen claros ejemplos, entre muchos otros.

Sí, a medida que nos hacemos mayores, nos damos cuenta de que nos influyen las cosas del día a día, y ahora mismo están pasando un montón de locuras en el mundo. Estoy seguro de que eso ha influido un poco en nuestra forma de componer. También nos encanta la agresividad del thrash metal y del power metal, e intentamos combinar en nuestra música todo lo que escuchamos y nos gusta. Cuando se nota una influencia del power metal en algo, probablemente sea porque esa semana estábamos escuchando a Hammerfall o a alguien así. También escuchamos mucho hardcore, y de ahí es de donde provienen muchos de los riffs de guitarra y los ritmos del metal realmente hardcore que escuchamos a veces. Absorbemos todo lo que nos gusta y tratamos de plasmarlo lo más rápido que podemos.

AK, tío, confiesa. ¿Has vendido tu alma al diablo? En cada disco tu voz suena mejor todavía si cabe. Eres uno de los pilares fundamentales para dar personalidad a una banda, como solo pudo suceder en los años dorados de nuestra música. Creo que Anthrax, Testament, Overkill, Death Angel o Forbidden también tienen esa suerte. Hoy en día ya no se busca la melodía como antaño para hacer canciones memorables, siendo totalmente compatible la agresividad con unas líneas vocales hímnicas. Tú lo haces posible en todo el disco, pero hay temas concretos en donde tu huella deja un rastro inolvidable, como es el caso de “The Ghost Behind By Door” o “Anthem For The Broken”.

Bueno, gracias por el cumplido. ¿Sabes?, creo que me ha llevado unos cuarenta y tantos años descubrir cuál es realmente mi voz y en qué destaca más. Y cada año aprendo un poco más sobre la música, sobre mí misma y sobre la composición, e intento aplicar todo lo que aprendo en cada disco. Creo que mi voz cambia con el paso de los años, y he aprendido en qué aspectos es más potente y en cuáles no tanto, y uno aprende a utilizarla. Ahora me gusta mucho más mi voz que en sus inicios. Solía decirle a la gente que, si no bebo Jack Daniels ni fumo cigarrillos, sueno como una niña de doce años. Así que es genial tener mi propia voz, que no suena como la de todos los demás. Ya sabes, Testament lo tiene. Death Angel lo tiene. Cada uno tiene su propio nicho vocal, y creo que el mío por fin ha encontrado su lugar. Me resulta mucho más cómodo cantar como lo hago ahora. Si a la gente le gusta más y cree que es mejor, estupendo. Así que ahí es donde estoy en cuanto a la voz.

Solo espero que este disco os de muchas alegrías en este ingrato negocio musical. Personalmente, me parece un clásico moderno y un paso más allá en vuestra discografía. Tiene todo vuestro armamento thrash, así como una apertura metalera que engancha. He vibrado con recuerdos a una escena primitiva en compases alucinantes, donde la hermandad entre bandas se traducía en intercambio de mensajes musicales. De ahí extraigo el rollo Anthrax de la final “Not Going Down That Way”, el frenesí Annihilator de “The Edge Of Nowhere” y la contundencia épica de Testament en “Last Rites”. Me resulta curioso porque algunas de estas bandas están viviendo algunos de sus mejores momentos creativos. Los pioneros del estilo no vais a dar vuestro brazo a torcer, ¿verdad?

Espero que no. Voy a seguir adelante hasta que la gente deje de escucharme y de pedirme que vaya a tocar. Tengo la sensación de que tendré más de 90 años cuando por fin me retire de esto. Me encanta hacerlo. Me encanta tocar delante del público. Me encanta crear música, y no puedo quejarme en absoluto. Podríamos ser un grupo mucho más pequeño de lo que somos, y aun así no lo dejaría. Es simplemente algo que me encanta hacer. Es parte de mí.

La incorporación de Ken Mary, uno de mis baterías favoritos de todos los tiempos, os ha dado un empuje simplemente brutal, pero, en este nuevo disco, aún suena más variado e imprescindible si cabe. ¿Cómo es trabajar con un genio así?

Ken Mary tiene una carrera increíblemente ajetreada. Desde que se unió al grupo hasta ahora, ha hecho muchísimas cosas, muchísimas grabaciones. Ha participado en muchísimos discos. Sabe perfectamente lo que hace en el estudio. Además, tiene su propio estudio y graba a otros artistas. No, mejor dicho: se encarga de todos los aspectos imaginables de un estudio de grabación. Hasta se encarga de los fondos musicales, la música y las voces para dibujos animados. Simplemente hace de todo. Es una auténtica alegría trabajar con alguien que sabe cómo plasmar lo que intentas crear. Podemos ponerle una canción y él dirá: «Entiendo la dirección de esta canción y ya casi está, pero necesitamos un pequeño puente justo aquí o por donde sea». Si le hacemos caso nueve de cada diez veces, el resultado es mejor. De verdad sabe de lo que habla. Tiene muchísimos conocimientos, más allá de ser uno de los mejores bateristas que hay. Es un ingeniero y productor fantástico, y eso ayuda muchísimo. Grabó todas las voces en su estudio, y grabamos toda la batería en su estudio. Él se encarga de la mayor parte de la edición. Cambia algunos arreglos aquí y allá. Lo hace, nos lo envía y nos dice: «¿Qué os parece? ¿Así está mejor?» Le decimos que sí o que no, y pasamos a lo siguiente. Son muy pocas las veces que discrepamos con él. Es un auténtico placer trabajar con él. Sin duda, ha sido una gran ventaja desde que está en la banda.

Creo que esta formación con Michael y Steve a las guitarras, además de la sección rítmica del bajista William y Ken, es una completa maravilla. ¿Cómo te sientes con ellos en esta aventura? ¿Cómo funciona el rol compositivo en la banda?

Esos chicos se inventan un montón de canciones. Steve puede sentarse una tarde en su pequeño estudio y al día siguiente ya me envía cinco o seis canciones totalmente terminadas. Lo único que tengo que hacer es crear las letras y las melodías. Mike no las suelta tan rápido, pero sus canciones son tan épicas cuando salen a la luz… Es innegable. No hay que trabajar mucho en ellas. Entre los dos forman un equipo de composición que me mantiene tan ocupado que es increíble. Escucho sus riffs, escucho la canción, escucho su estructura, y cualquier sensación que me transmita mientras la escucho, esa es la dirección que toman mis letras. A veces me dan una canción y la llaman, ya sabes, «una de siete cuerdas con un giro», solo como nombre para nosotros, para que sepamos de qué canciones estamos hablando. Cojo ese nombre y la sensación que me transmite, y pienso: «Vale, ¿cuál es el giro?». Entonces nos quedamos con ese título, porque ahí es donde me ha llevado. Y a veces me dan nombres un poco tontos, y yo digo: «Esto es genial». Me da ideas para la letra por todas partes. Y luego, cuando ya está todo hecho, Ken se acerca y dice: «Ya sabes, es un nombre genial, pero este otro nombre encaja mejor con la canción, y aparece en la letra». Y yo digo: «Ah, vale, lo entiendo». Así que todo está abierto a debate, todo es modificable, y la mayoría de las veces estamos de acuerdo, así que es algo bueno.

Trabajáis para las canciones más que para el propio lucimiento personal, ¿Me equivoco?

Sí, sí. En este grupo hay muy pocos egos a la hora de componer. Solo queremos sacar el mejor disco posible, y la verdad es que no nos importa quién haya compuesto qué.

Volviendo al disco, en la parte final del mismo, desde el grito antibelicista de “A Taste For War”, una de mis grandes favoritas, pasando por “Her Blood Your Pain” hasta llegar a “Anthem For The Broken” y finalizar con “Not Going Down That Way”, os asociáis con un mayor clasicismo metalero, pero conservando un halo de modernidad que le da al álbum un carisma mágico e inesperado. Trece temas nada menos en este asalto. ¿Cuáles han sido vuestras motivaciones personales y artísticas para generar tanto material y con tanta calidad?

Creo que gran parte de mi estilo de metal clásico se debe a que llevo más de cuarenta y tres años en Flotsam, o lo que sea que haya pasado. Así que, ya sabes, ahí es donde empecé con el metal clásico. Lo que más escucho ahora sigue siendo metal clásico. Escucho mucho a Judas Priest, Iron Maiden, ya sabes, Dio, cosas así, porque siempre me han encantado esos grupos y sus canciones. Así que tiene que notarse de alguna manera. No puedo reprimir eso. Y por eso, de vez en cuando, sacamos una canción que es un poco más de metal clásico, y no nos avergonzamos de ello. Nos gusta ese rollo. Hemos compuesto algunas cosas que son sin duda más agresivas y un poco más furiosas. Pero, ya sabes, si de vez en cuando nos sale algo de metal clásico, genial, porque ahí es donde empezamos.

Encaja perfectamente con tu estilo y le da un toque más fresco al álbum. Tiene trece canciones, que son muchas. Pero todo encaja tan bien que puedes escuchar el álbum entero sin aburrirte ni un segundo. Es genial. Impresionante.

Muchísimas gracias. Me alegra mucho oír eso. Me encanta el álbum. Me quedé alucinado cuando lo escuché por primera vez. Pero ahora, con el paso del tiempo, aprecio cada arreglo, cada solo, cada pista de batería. Estoy enamorado de este álbum. No puedo dejar de escucharlo. Creo que es mi álbum favorito de los últimos veinte años. Es genial. Hemos trabajado muy duro en los últimos tres o cuatro álbumes, y me alegra oír eso.

LOTSAM AND JETSAM – Rats In The Temple (Official Video) | Napalm Records

El mundo, aparte de hacerse cada vez más viejo por la maltratadora mano humana, también se está volviendo cada vez más loco. He sentido vuestro lamento en este disco de una forma desgarradora, bien sea a través de los riffs más potentes, de las melodías de guitarra o, en tu caso, de unas labores vocales llenas de sentimiento. Tan sentidas o más que, por ejemplo, uno de mis temas favoritos de vuestras más recientes obras como es “Seven Seconds ‘Till The End Of The World” del majestuoso disco Blood In The Water de 2021. ¿Cómo ve y vive A.K. el actual orden mundial? ¿Cuándo el dragón saca fuego huyen las ratas del templo? Me ha encantado la portada.

Eso está muy bien. Andy Pinkleton, del Reino Unido, se ha encargado de nuestros últimos tres o cuatro discos, y es muy fácil trabajar con él. Le damos tres o cuatro canciones. Escucha la letra, escucha la canción, capta la esencia y simplemente diseña la portada. La mayoría de las veces nos sorprende que sea exactamente lo que esperábamos. Hacemos algunos cambios aquí y allá. «¿Puedes poner un par de ratas más en la esquina? ¿Puedes hacer esto?». Y él responde: «Oh, sí, es una idea genial». Se tarda muy poco en conseguir que nos saque algo increíble. Las portadas y volver a incluir a Flotzilla en ellas también nos han ayudado mucho. Nos da un amiguito con el que jugar. No sé. Ahora mismo estamos en racha. A caballo regalado no le mires el diente. Simplemente estoy disfrutando del viaje en el que estamos. Espero que continúe y vaya a más. Estoy contento con lo que la industria del metal quiera darme. Tal y como están las cosas ahora, sigo divirtiéndome un montón. Me encanta lo que hago. Estaría bien ganar algo más de dinero y conseguir actuaciones más importantes en festivales y cosas por el estilo. Pero, la verdad, no importa. Sigo disfrutando muchísimo de mi vida tal y como es ahora. No la cambiaría por nada del mundo. Eso es lo que me hace feliz, amigo mío.

Has vivido los constantes cambios de la industria musical de una forma inalterable, que no exenta de investigación en vuestro propio sonido para llegar, al momento actual, como un torbellino creativo dentro de parámetros bien definidos. ¿Qué opinas de la escena musical actual? ¿Alguna banda que te llene o ilusione como en los inicios?

Mi problema es que no consigo recordar los nombres de los grupos. Cuando escucho a un grupo, pienso: «Vaya, estos chicos son interesantes. Me gusta esto». En general, diría que hay una oleada de chavales —llamémoslos así—, de 18 o 19 años, que están empezando a recuperar el metal al estilo de los 80. Voces que se entienden y que realmente cantan. Riffs buenos, pegadizos y comerciales, a la vez que duros y agresivos. He visto algunas bandas jóvenes. Ahora mismo no recuerdo sus nombres, pero hay algunas bandas jóvenes que he visto que van en esa dirección. Y es agradable ver que ese estilo y ese sonido del metal clásico de los 80 están empezando a volver. Si ahora pudiera disponer de las opciones de grabación que tenía entonces, las cosas habrían sido muy diferentes. Es bonito ver que todavía hay bandas por ahí que creen que pueden ganarse la vida con esto, que pueden disfrutar de su arte y ser creativas, y que quizá ganar un poco de dinero con ello sería estupendo. Pero tienen que asegurarse de mantener los pies en la tierra y ser conscientes de que es muy difícil ganarse la vida con esto. Tienes que amarlo de verdad. Tienes que ser capaz de sacrificar muchas cosas para llegar a donde quieres estar. Mientras recuerden eso, hay algunas bandas por ahí que son realmente increíbles. También hay muchas bandas malas, pero hay algunas realmente buenas. Ojalá pudiera recordar sus nombres. Hay un par de bandas de España que me parecieron realmente geniales. No consigo recordar sus nombres ahora mismo.

¿Quizás te suenen Angelus Apátrida? Ellos son un referente nacional en el thrash español y ya mundial, como las bandas de antaño…

Eso está bien. Es justo lo que necesitamos. La idea de descubrir nuevas bandas a las que escuchar, seguir y ver crecer se había vuelto un poco aburrida durante un tiempo. Todo el mundo hacía voces al estilo del Monstruo de las Galletas y todo el mundo tocaba blast beats a toda velocidad. Se volvió muy repetitivo y eso hacía que a la gente le costara fijarse en una de esas bandas y decir: «Sí, estos tíos son geniales». Es fácil decir: «Oh, me gustan. Son tan buenos como esta otra banda o tan buenos como aquella otra». Eso hace que sea muy difícil para alguien fijarse en una banda y decir: «Voy a seguirles de cerca porque van a ser algo especial». Creo que eso está empezando a volver y es bonito de ver.

Ahora bien, es curioso cómo se han invertido los papeles, porque vosotros, las bandas que iniciasteis el movimiento, estáis en lo más alto con álbumes llenos de energía y obras maestras modernas que nos emocionan a nosotros, los fans, más que las nuevas bandas. Es como una nueva juventud para vosotros.

La verdad es que está bien. Una de las cosas a las que siempre hemos podido aferrarnos es el hecho de que, haciendo esto, no podemos salir a comprarnos Lamborghinis. Si no estamos de gira, no ganamos dinero. Una de las cosas que realmente ha merecido la pena es que otras bandas y otros músicos respeten lo que hacemos. Hemos tenido mucho de eso a lo largo de los años. Hay algunas otras bandas que realmente lo entienden. No eran una banda súper comercial ni súper popular, la verdad, hasta que los músicos empezaron a adorarlas porque saben lo que hacen y sus partes son una locura. Conseguir ese respeto de otros músicos de otras bandas es realmente genial. Vale mucho más que todo el dinero que no nos pagan.

LOTSAM AND JETSAM – Harvesting The Hate (Official Video) | Napalm Records

Déjame preguntarte algo personal, ¿cómo ves la actualidad del mundo? Todo parece una locura que crece y crece cada día, ¿cómo lo ves?

Hay tantos aspectos, puntos de vista y direcciones diferentes que la gente quiere seguir y en las que quiere que se convierta el mundo… Para mucha gente es muy difícil encontrar un término medio. Una de las reglas de oro —al menos solía serlo en el mundo de los negocios— era no hablar de política ni de religión. Nunca. Porque siempre habrá alguien que no esté de acuerdo contigo y podría ser alguien importante. Intento tenerlo presente, sobre todo cuando compongo canciones. Quiero que la gente se forme su propia opinión. Quiero escribir una canción que un republicano estadounidense pueda escuchar y decir: «Sé exactamente de qué está hablando». Y que un demócrata estadounidense pueda escucharla y decir: «Ah, sí, sé de qué está hablando». Aunque quizá no tenga nada que ver con ninguno de los dos. Ese es uno de los inconvenientes de que haya tantas visiones diferentes sobre cómo la gente cree que debería ser el mundo. Intento mantenerme al margen tanto como puedo. De vez en cuando alguien publica algo o dice algo que me hace pensar: «Dios mío, eso es lo más estúpido que he oído en mi vida». Y tengo que comentar. No puedo evitarlo. Pero, aparte de eso, eso es lo más político que llego a ser. Trabajo con un grupo de chicos a los que la política les da completamente igual. Y eso está bien, porque aquí nadie habla de política. Creo que en nuestras mentes seguimos una especie de política de «vive y deja vivir». Aunque me moleste, puedo alejarme o mirar hacia otro lado. No tengo por qué quejarme de ello. No tengo por qué despotricar al respecto. No tengo por qué promulgar una ley al respecto. Puedo limitarme a pensar: «Vale, no le haces daño a nadie. Me molesta, pero da igual». Miraré hacia otro lado. Así solía pensar la gente en el mundo. Puedes hacer lo que quieras siempre y cuando no hagas daño a nadie. No lo entiendo. La gente tiene una opinión sobre algo y cree que el mundo debería cambiar y adoptar su opinión, sea cual sea. No lo entiendo. Hay mucha actitud de «me lo merezco». Todos vivimos en esta pequeña canica y tenemos que llevarnos bien.

Me parece precioso que escribas con esa calma relajante que te permite adoptar una perspectiva en la que no quieres hacer daño a nadie, ni molestar a nadie, ni perturbar a nadie, para que puedas soñar y llegar a tu propia conclusión.

Ah, gracias. Ken y los chicos me mantienen un poco a raya en lo que respecta a esas cosas. Cuando escribo algo, me dicen algo así como: «Ya te entiendo, me creo lo que dices, pero eso va a alejar a este grupo de gente». Así que le damos un pequeño giro a las palabras para que no quede tan claro lo que intento decir. Y no me molesta expresarlo de otra forma para no alejar a la gente. No me ofende en absoluto. Solo intento transmitir una sensación y una actitud. Si alguien lo interpreta como que esta canción es azul, genial. Y si otro dice: «Ah, sí, esta canción es roja», también está genial. No me importa lo que piensen de ella, siempre y cuando les guste. Así que, ya sabes, no soy tan radical en ningún sentido, salvo en que quiero que a la gente le encante mi música y que se lleve bien en el mundo.

Eres muy amable. Me impresiona porque todo el mundo piensa que la música metal y los músicos son gente dura. No, creo que somos mucho más que eso. Creo que eres muy amable al hacer de este mundo un lugar mejor sin enfadarte ni ponerte furioso por las cosas. Intentas que todo sea tranquilo y que sea para todo el mundo. Eso es precioso. Creo que son pocos los que hacen eso en nuestra música.

Intentan enfrentarnos unos a otros, el cristianismo contra el satanismo, los políticos… Todo el mundo quiere algún tipo de ruptura, pero tú creas una especie de diálogo con una estrella. Es algo así como: «Vaya, ¿qué quería decir AK con esa canción? No lo entiendo». Tengo la impresión de que hay un término medio para cada tema. Ya sabes, la izquierda quiere una cosa, la derecha quiere otra. En algún punto intermedio hay un punto en el que todo el mundo puede estar de acuerdo, con el que todo el mundo puede conformarse, pero hay demasiada gente que dice: «No, tiene que ser así» o «No, tiene que ser asá». No, no tiene por qué ser así. Hay un término medio en el que todo el mundo puede decir: «Vale, no me gusta eso, pero puedo aceptarlo», y todo el mundo tiene que ceder un poco. Es la única forma de llevarnos bien en todo.

Estoy de tu lado. Con la gira consecuente tras el lanzamiento de Rats In The Temple, ¿qué veremos en la carretera aparte de vuestra entrega total? Aprovechamos para despedirnos y dejarte un espacio para saludar a vuestros seguidores y a los de Metal Hammer España. Ha sido un honor contar contigo amigo.

Vale. Tengo muchas ganas de que llegue, creo que en noviembre, la semana que pasaremos en España. Es uno de mis sitios favoritos. Cada vez que estamos allí, todos comentamos: «Vaya, tío, deberíamos mudarnos aquí. Esto es genial». Los aficionados de allí son increíbles. Hay gente que me ha contado historias de dos horas sobre la historia de España, la de Barcelona o la historia en general, ya sabes, y sobre la cantidad de dialectos diferentes que hay en español. Y si no hablas como hay que hablar, la gente te mira raro. Aquí están los de izquierda, los de derecha. En España nunca están en el medio. Nos tomamos eso muy en serio. Sí, y hay, ya sabes, lo único en lo que creo que todo el mundo en España está de acuerdo es en su propio equipo de fútbol. Sea cual sea el equipo al que apoyes, todo el mundo te respalda en eso. Pero me encanta este lugar. Es precioso. La gente de aquí es increíble. La comida es increíble. Estoy deseando ir a España. De verdad que no puedo. Y, ya sabes, si alguien quiere entrar en nuestro foro de fans o en nuestra página web y decir simplemente: «Oye, aquí va mi voto sobre qué canciones deberíais tocar en directo», bueno, elegiremos las canciones que más se mencionen, las ensayaremos y las incluiremos en el repertorio. Así que no es algo definitivo. Escuchamos a los fans y lo que quieren oír. Así que debería ser divertido. Mis mejores deseos. Cuídate.

By J.A.Lux

Amante y coleccionista de música, adorador del Rock y Metal en todas sus vertientes. Apasionado del celuloide y más si es de terror. Defensor irreductible de la cultura, siempre dispuesto a debatir y colaborar para su progreso.

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