Abismo es una de esas bandas a las que, si te enfrentas desde el desconocimiento, acabas adorando por su personal, enigmática y recreativa propuesta. La ya firme alineación encabezada por Alberto Arnau (Visitantes), reconocido músico de la escena aragonesa, lanza su tercera larga duración Nómadas y Demonios, vamos a intentar entender sus “cómos” y “porqués”.
Buenos días Alberto, ¿cómo te encuentras?
Pues la verdad es que estoy con un gripazo enorme. No tengo la voz muy allá, espero que lo entiendas, pero bien, estoy bien. Contento y feliz de estar aquí contigo.
En primer lugar he de darte la enhorabuena por vuestro nuevo vástago musical, he de reconocer que no tenía contacto con Abismo y he caído rendido ante vuestro arte. Y es aquí donde te formulo la primera pregunta, ¿qué es para ti el arte? Porque para un servidor Nómadas y Demonios tiene tanta plasticidad, que abarca en mi interior, desde dentro hacia fuera, multitud de disciplinas. Desde imaginarme secuencias cinematográficas, imágenes pictóricas, esculpir vuestros ritmos al aire, dar forma a instrumentos invisibles de arcilla y, por supuesto, perderme en la narrativa, la poesía y la música.
¡Uf, qué pregunta, madre mía! Yo pienso que el arte es lo fundamental que tenemos los seres humanos, lo que nos diferencia de todos los demás seres. Aunque para mucha gente, desgraciadamente, no suponga nada. Ni lo aprecian, ni lo apreciarán, ni le dan la más mínima importancia, solo están con sus cosas materiales y con sus cosas prácticas, entre comillas. Entonces, esto lo ven como un divertimento sin ninguna importancia.
El arte te tiene que remover por dentro, tiene que hacerte mejor persona y te tiene que hacer ir más allá, pensar. Para mí es lo fundamental de la vida, Aunque no te dé de comer que casi nunca lo hace.
Supongo y deseo que te hayan hecho alguna apreciación así sobre vuestra música…
Sí, hay gente que realmente, como tú, lo aprecia, no son muchos, pero la verdad es que es muy de agradecer. Cuando alguien te dice, ¿pero qué coño habéis hecho aquí?, esto es una maravilla. Eso, simplemente eso, ya te compensa todas las penurias que pasas hasta llegar al punto de tener el disco en las manos. Y también es verdad que nos gustaría que hubiera más gente como tú que pensara así, para que esto pudiera ser un poco más sostenible. Pero estamos muy agradecidos.
Todo empezó como un proyecto en solitario, pero ahora ya sois una familia acomodada en vuestro hogar, Abismo, pero no en vuestras costumbres variopintas. ¿Quiénes son tus compañeros de aventuras actuales y cuál es su rol alrededor de la hoguera que prendéis desde la primera nota que suena al escucharos?
Mis compañeros de andanzas y la banda base ya fija son: Joseba García a los teclados, guitarra, también el bajo ocasionalmente. Jesús Lameda a la batería, José Gálvez a la segunda guitarra y yo a la guitarra y a la voz. Esta es la banda base, luego siempre contamos con colaboradores. Básicamente nosotros nos lo guisamos y nos lo comemos todos
Personalmente he trabajado con Iker Piedrafita y he de reconocer que, altruistamente, no se limita a grabar el disco y cobrar, se implica como pocos, como demuestra cantando en el primer tema, “Romper el Plan”. Sé que lleváis tiempo trabajando juntos, ¿podemos hablar de un miembro más de la banda? ¿Qué aporta a vuestras ideas?
Tengo que contar a mi historia porque es básica para entenderlo. Cuando estaba en la banda Visitantes, a partir de problemas personales, entré en un estado de tristeza en el que me puse a componer como un loco. Yo creo que fue instintivamente para salir de ahí y me salieron las canciones que forman el primer disco de Abismo, Canciones Satánicas. Estaba yo solo, no había banda. Cuando tenía las maquetas, veía algo tan oscuro que no lo sentía viable. Le mandé las maquetas a Iker porque había trabajado con él en los dos últimos discos de Visitantes y le dije: “mira a ver qué te parece esto, a ver si lo podemos llevar a cabo, si tiene alguna salida o si tiene calidad, ¡o lo que sea!” Lo escuchó detenidamente y me dijo: “¡joder!, esto es una fricada total, yo me apunto, me encanta”. Dos semanas trabajando las maquetas en “El Sotano” y de allí salió el primer disco. Lo hicimos entre él y yo. Él entiende perfectamente lo que llevamos en la cabeza, lo que queremos transmitir, cuál es nuestro sonido. Para nosotros es un miembro más de Abismo.
Interpreto que Nómadas y Demonios hace referencia a la vida en la carretera para ganarte el jornal. Nómadas que recorren las geografías para darse a conocer, y demonios porque este tipo de vida aún está estigmatizada por el sector más conservador de la población. Después, al escuchar “Gitanos” me reafirmé en esta teoría. ¿He soñado demasiado al escucharos incesantemente?
¡Joder!, lo has pillado totalmente, ese es el concepto. “Gitanos” realmente va unida a la siguiente canción que es “Satén”. Básicamente son el mismo tema. Yo también descubrí no hace mucho que descendía directamente de gitanos, que se asentaban por ahí con el carromato, se asentaron en el pueblo hace no sé cuántos, 200 o 300 años, formaron un mercado en el cruce de caminos y a partir de ahí fue creciendo, historias que vas descubriendo, investigando un poco en tu propio árbol genealógico y en la historia de tus raíces. Me llamó mucho la atención todo eso, ¿de dónde venimos realmente? Y mucha gente racista, xenófoba, que habla de las razas despectivamente, cuando no saben que realmente ellos vienen directamente de ahí. Están pegando patadas en su propio culo. Y todo eso me da mucha rabia, quise plasmarlo un poco en el disco, junto a la simbología que tiene con la gente itinerante, con la gente que va de aquí para allá, artistas, músicos, trabajadores, lo que sea, nómadas, que realmente no es que no tengan un sitio donde caerse muerto, sino que esa es su vida. El mundo es su sitio, la gente los ve como que no tienen raíces, que son unos perdidos… Simplemente es un estilo de vida tan aceptable y honorable como cualquier otro.
Me gustaría exponerte mi percepción del sonido de la banda, llámame loco, pero ahí va: Abismo son un cabaret callejero sombrío, un espectáculo de rock’n’roll básico, travestido con excesos sintéticos de glam tétrico y contundencia contemporánea, a su vez reforzado por poesía combativa para mentes nostálgicas. ¿Me habéis abducido de más?
Creo que has expuesto ahí todas las influencias que tenemos y todo lo que significa Abismo también para nosotros. Teníamos muy claro que no éramos un grupo normal, que no hacíamos música estándar y que tampoco tenemos ningún filtro, ni queremos tenerlo. Queremos plasmar todo lo que sale de nuestras cabezas sin ceñirnos a un estilo en concreto. Indudablemente todos venimos y amamos el rock and roll, es nuestra vida. Pero dentro de todo eso no nos cortamos si hay que meter un vals o lo que sea para que la canción lleve hasta donde nosotros queremos que llegue, ¿no? Hay muchas influencias de toda la música que hemos escuchado durante toda nuestra vida, de todo lo que hemos leído, de todo lo que hemos vivido, está todo ahí. Y para bien, mejor o peor, lo hemos podido condensar de una manera natural.
Interpreto que se necesita tiempo para gestar tantas melodías y fusiones de instrumentos y voces, supongo que el proceso de composición y grabación del disco habrá sido largo. ¿Me equivoco? Hay voces femeninas, voces infantiles, saxos, diferentes guitarras y un trabajo encomiable de teclados…
Dos años, pero bueno, con intervalos de más trabajo y otros de menos. No teníamos ninguna presión. Entonces lo quisimos tomar con la calma que merece. Sin ningún límite, como te he dicho antes, sin ningún prejuicio, hacer la música como saliera, dejárnos llevar, darle vueltas hasta que estuviéramos conformes con todas las canciones. Buscar las atmósferas adecuadas para el tema, meter la música adecuada para cada letra, para enfatizarla, todo eso, pues sí, lleva mucho trabajo. Realmente lleva trabajo. Lo podríamos haber hecho más rápido y más y a lo mejor hubiera salido de puta madre también, pues posiblemente sí. Decidimos darle mucho mimo y tiempo.
Tengo la sensación de que sois una banda que funciona desde las entrañas, sin premeditación. He disfrutado mucho indagando en las escuchas sobre vuestras influencias y la más relevante me ha parecido la de los Rolling Stones en un aspecto general. Desde los coros en segundo plano a la “Sympathy For The Devil” de la pasional “Arañazos” a la instrumental “Altamont” o la bluesera “Pantanosas”.
¡Ah, mira! Son la banda de mi vida. Y, bueno, sí, claro. En los coros y en cierto tipo de canciones sí que se puede notar la influencia, está claro. “Altamont”, precisamente, viene del concierto que organizaron los Rolling Stones. Un pequeño homenaje a ellos, aunque sea mi banda favorita, yo lo último que quiero hacer es copiarlos. Nadie lo va a hacer mejor que ellos en su propio terreno. Entonces yo lo que sí que hago es meter algún guiño a ellos en una especie de reconocimiento por haberme dado tanto.
Me ha gustado mucho el telón tan férreo que añadís a temas, de mis predilectos, como “Seres Oscuros” o “Muros”, donde se me ocurren comparaciones residuales de riffs de bandas como Rammstein, unidos a esas bases de sintetizadores del metal gótico actual, extendidas a la radiable “Satén”, así como el espíritu doom a la Anathema de “Invocación” o del maravilloso broche final, de más de siete minutos, de “Una tregua Celestial”. ¿Qué grupos y géneros os llaman la atención de la actualidad? ¿Qué os gusta escuchar para no caer siempre en el Abismo?
La mayoría de la música no me gusta.Pero dentro del rock y hablando de las buenas bandas, me gustan básicamente todos los estilos, desde el blues hasta el country, el doom metal, Anathema, como tú has dicho, Black Sabbath me sigue volviendo loco. De hecho, en “Una Tregua Celestial” hay otro guiño a Black Sabbath. Procuro escuchar todo lo que a mí realmente me llega al alma, Nick Cave, Rammstein, aparte de todos los clásicos, ¿no? The Cult, por ejemplo, también me vuelven muy loco, AC/DC, Judas Priest, Iron Maiden, Metallica, Robert Johnson, Sepultura…
¿Cómo sientes la industria musical en la actualidad? ¿Hay una en realidad? ¿Supone una amenaza real para los músicos la IA?
Está llegando a ser complicado distinguir la IA en muchas canciones, hasta se aprecia el rasgado de las púas al tocar una guitarra. Parece una locura pero está ahí y asusta. Cada vez hay menos sentido de humanidad, antes se notaba enseguida la frialdad. Nada se puede comparar a una banda real tocando, y más en este mundo cada vez más frío, más chungo, más, lleno de cosas malas. Lo que nos queda es la música, el arte, no dejan de sr un refugio para acabar todos locos, desquiciados y deprimidos. Que nunca falte ese calor humano.
Un placer hablar contigo, podrías mandar un saludo a tus fans y a los seguidores de Metal Hammer?
Encantado de estar con todos vosotros y a los seguidores de Metal Hammer les pedimos que nos den una oportunidad a nuestra música. Muchas Gracias.

