Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hubiera). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics, Youtube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies.

Estrellas en la Tierra – Una noche eterna en el Bueiro do Rock

Evento: All Metal Stars BR
Lugar: Bueiro do Rock, Teresina – 29 de marzo de 2026
Fotos: Luca Apperti

Castellano

Mientras el hombre apunta a la luna, Teresina encontró su propio brillo estelar el pasado 29 de marzo en el Bueiro do Rock. La expectación era enorme, pues el público sabía que, para honrar el inconmensurable legado de André Matos, la actuación requeriría una competencia técnica y emocional verdaderamente excepcional. All Metal Stars BR no solo superó todas las expectativas, sino que trascendió el mero homenaje, convirtiendo el concierto en una grandiosa celebración de uno de los artistas más importantes de Brasil y del heavy metal mundial, el inolvidable maestro André Matos (Viper, Angra, Shaman).

Con las puertas del recinto ya abiertas, los primeros «die-hard fans» comenzaron a llenar la sala, anticipando una noche memorable. La banda Tierramystica, un grupo brasileño de folk metal, tomó el escenario. Su formación incluía a Ricardo «Chileno» Durán, un multiinstrumentista excepcional que demostró su versatilidad a lo largo de todo el set, junto a Alexandre Tellini en la guitarra, Gui Antonioli en la voz y el espectacular y joven talento Eduardo Junges en el bajo. Conocidos por fusionar el heavy y el power metal con elementos folclóricos de la música andina, Tierramystica fue responsable de empezar la noche desprendiendo una energía chamánica que resonaba con la «vibra» tan apreciada por el maestro André Matos. Al interpretar canciones de su trabajo más reciente, Trinity, como “Eldritch War» y «Chaski Way», y culminar la noche con la clásica versión de «Run to the Hills”, Tierramystica entregó una actuación correcta, calentando el alma de los presentes, como también preparó sus espíritus para la grandeza de una noche que apenas comenzaba.

Tras un “lavado de palco” para el cambio de escenario y con el recinto cada vez más concurrido, la banda Phornax tomó el relevo en el Bueiro do Rock. Liderada por el carismático vocalista Cristiano Poschi y el veterano guitarrista Eduardo Martínez (ex-Hangar), quien sorprendió con la potencia de su guitarra y una imponente presencia de palco, el grupo de Rio Grande do Sul cautivó al público. Su repertorio, forjado en el heavy metal tradicional, combinó sencillos recientes con temas de su primer EP, “Silent War” y “Hell’s Paradise”, todo ello mientras se preparan para el lanzamiento de su álbum debut, “Hellforge”, previsto para el próximo mes de mayo. La formación se completó con el destacado baterista Mauricio Dariva, el bajista Sfinge Lima y el guitarrista Deivid Moraes.

Para gran alegría y entusiasmo de los presentes, durante su actuación, todo el equipo de All Metal Stars apareció entre el público, demostrando un gran apoyo a sus compañeros metaleros. Y, para coronar el momento, al final de la presentación, todos los miembros de ambas bandas se unieron en el escenario, sellando un instante de pura camaradería y pasión por el metal. Parecía una gran fiesta.

Tras recorrer dieciséis ciudades por todo Brasil, All Metal Stars llegó a su última y esperada presentación de la gira. Al subir al escenario, esta formación de gigantes del metal brasileño irradió una fuerza arrolladora. La dirección vocal y la conexión emocional de la noche estuvieron a cargo de Thiago Bianchi (Noturnall), quien comprende como pocos la esencia de esta historia. Con una innegable calidad musical, una imponente presencia escénica y la consistencia vocal necesaria para sostener un repertorio tan exigente y cargado de significado, Thiago fue el vocalista y maestro de ceremonias perfecto.

Si André Matos fue la melodía y el alma del concierto, Aquiles Priester (W.A.S.P., Hangar, ex-Angra) fue el pulso vibrante. Con una interpretación intensa y precisa, él reafirmó su posición como uno de los mejores bateristas del mundo. El “Pulpo” nos regaló momentos memorables con una destreza espectacular tras su imponente batería, desatando el delirio de unos fans que no dejaban de corear su nombre. El sólido soporte de este espectáculo también pasó por las manos de Saulo Xakol (Noturnall), cuyas líneas de bajo limpias y coros seguros dieron cuerpo al conjunto, brillando especialmente en los pasajes donde el bajo asumió un papel protagonista.

Ver a Edu Ardanuy (ex-Dr. Sin) fue una lección de personalidad. Ardanuy no buscaba una copia servil, al contrario, ofreció solos de guitarra con su sello inconfundible, aportando fidelidad a sus riffs y respetando las composiciones del maestro, pero sin renunciar a su propia identidad. Me gustaría destacar que la química entre el veterano Edu Ardanuy y la nueva generación Guilherme Torres (Noturnall) era palpable. Mientras que Guilherme aportaba la precisión técnica de la escuela más moderna, Ardanuy aportaba la experiencia. Verlos a ambos doblando las armonías de guitarra fue uno de los momentos culminantes de la estética visual y sonora del espectáculo, demostrando que el legado tiene dignos herederos. En el centro de todo y de todas las miradas estaba Daniel Matos (Viper), quien aportó el ADN, no solo biológico, sino también dando significado a cada nota y transformando la actuación en un vínculo familiar.

El repertorio se armó como un organismo vivo, muy bien elaborado, viajando por todas las etapas de André, donde cada tema enlazaba a la perfección con el siguiente sin pausas innecesarias. La apertura con la tríada sagrada de Angra, «Unfinished Allegro», «Carry On» y «Here I Am», fue un golpe directo. Pasajes como «Carolina IV» fueron interpretados a la perfección, encendiendo al público. Momentos como “Fairy Tale” generaron lágrimas en muchos asistentes, dejando una huella imborrable de amor por el maestro.

El segmento de «piano y voz» continuó con «Letting Go», de la etapa solista de André Matos, y contó con la bella participación de Gui Antonioli, vocalista de Tierramystica. En esta pieza, la técnica de Fábio Laguna (acumula varios premios de mejor tecladista en Brasil) brilló con luz propia, demostrando una sensibilidad emocional y una refinada destreza pianística que muy pocos músicos en el mundo del metal poseen. Esta atmósfera de profunda introspección preparó el terreno para el regreso triunfal con la épica «Lisbon». Interpretada junto a Cristiano Poschi, vocalista de Phornax, la canción era una de las más esperadas de la noche y fue ejecutada a la perfección, desatando el delirio de un público que ya se encontraba totalmente cautivado.

El espectáculo adquirió el aire de una conversación entre amigos cuando Aquiles Priester tomó el micrófono, compartiendo anécdotas con humor y cercanía. Tras la pausa, la banda interpretó “For Tomorrow” con ejecución impecable, para luego cerrar con «Nothing to Say” y «Angels Cry”, desatando un enérgico mosh pit.

Esta gira fue tan emocional que incluso fuera del escenario los músicos mostraron gratitud, respeto y satisfacción. Todos coincidieron en el espíritu del deber cumplido y en el profundo agradecimiento hacia André Matos.

All Metal Stars no intentó ocupar su lugar —porque ese lugar es sagrado—, sino reavivar su llama. Fue un concierto impecable, de esos que dejan huella y renuevan el alma.

Portugués

Estrelas na Terra – Uma noite eterna no Bueiro do Rock

Enquanto o homem aponta para a lua, Teresina encontrou seu próprio brilho estelar em 29 de março no Bueiro do Rock. A expectativa era enorme, pois o público sabia que, para honrar o legado incomensurável de André Matos, a atuação exigiria uma competência técnica e emocional verdadeiramente excepcional. All Metal Stars BR não só superou todas as expectativas, como transcendeu a mera homenagem, transformando o concerto em uma grandiosa celebração de um dos artistas mais importantes do Brasil e do heavy metal mundial, o inesquecível maestro André Matos (Viper, Angra, Shaman).

Com as portas do recinto já abertas, os primeiros «fãs obstinados» começaram a encher a sala, antecipando uma noite memorável. A banda Tierramystica, uma banda brasileira de folk metal, assumiu o palco. Sua formação incluiu Ricardo «Chileno» Durán, um multi-instrumentista excepcional que demonstrou sua versatilidade ao longo de todo o set, junto com Alexandre Tellini na guitarra, Gui Antonioli na voz e o espetacular e jovem talento Eduardo Junges no baixo. Conhecidos por fundir o heavy e o power metal com elementos folclóricos da música andina, Tierramystica foi responsável por começar a noite exalando uma energia xamânica que ressoava com a «vibra» tão apreciada pelo maestro André Matos. Ao interpretar canções de seu trabalho mais recente, Trinity, como «Eldritch War» e «Chaski Way», e culminar a noite com a versão clássica de «Run to the Hills», Tierramystica entregou uma atuação correta, aquecendo a alma dos presentes, além de preparar seus espíritos para a grandeza de uma noite que estava apenas começando.

Depois de uma “lavagem de palco” para a mudança de cenário e com o recinto cada vez mais lotado, a banda Phornax assumiu no Bueiro do Rock. Liderado pelo carismático vocalista Cristiano Poschi e pelo veterano guitarrista Eduardo Martínez (ex-Hangar), que surpreendeu com a potência de sua guitarra e uma imponente presença de camarote, o grupo do Rio Grande do Sul cativou o público. Seu repertório, forjado no heavy metal tradicional, combinou singles recentes com temas de seu primeiro EP, «Silent War» e «Hell’s Paradise», tudo isso enquanto se preparam para o lançamento de seu álbum de estreia, «Hellforge», previsto para o próximo mês de maio. A formação foi completada com o destacado baterista Mauricio Dariva, o baixista Sfinge Lima e o guitarrista Deivid Moraes.

Para grande alegria e entusiasmo dos presentes, durante sua apresentação, toda a equipe do All Metal Stars apareceu na plateia, demonstrando grande apoio aos seus colegas metaleiros. E, para coroar o momento, no final da apresentação, todos os membros de ambas as bandas se uniram no palco, selando um instante de pura camaradagem e paixão pelo metal. Parecia uma grande festa.

Depois de visitar dezesseis cidades por todo o Brasil, All Metal Stars chegou à sua última e esperada apresentação da turnê. Ao subir ao palco, essa formação de gigantes do metal brasileiro irradiou uma força avassaladora. A direção vocal e a conexão emocional da noite ficaram a cargo de Thiago Bianchi (Noturnall), que compreende como poucos a essência desta história. Com uma inegável qualidade musical, uma imponente presença cênica e a consistência vocal necessária para sustentar um repertório tão exigente e carregado de significado, Thiago foi o vocalista e mestre de cerimônias perfeito.

Se André Matos foi a melodia e a alma do concerto, Aquiles Priester (W.A.S.P., Hangar, ex-Angra) foi o pulso vibrante. Com uma interpretação intensa e precisa, ele reafirmou sua posição como um dos melhores bateristas do mundo. O «Polvo» nos deu momentos memoráveis com uma habilidade espetacular atrás de sua imponente bateria, desencadeando o delírio de fãs que não paravam de cantar seu nome. O sólido suporte deste show também passou pelas mãos de Saulo Xakol (Noturnall), cujas linhas de baixo limpas e coros seguros deram corpo ao conjunto, brilhando especialmente nas passagens onde o baixo assumiu um papel de protagonista.

Ver Edu Ardanuy (ex-Dr. Sin) foi uma lição de personalidade. Ardanuy não buscava uma cópia servil, pelo contrário, ofereceu solos de guitarra com seu selo inconfundível, trazendo fidelidade aos seus riffs e respeitando as composições do mestre, mas sem abrir mão de sua própria identidade. Gostaria de destacar que a química entre o veterano Edu Ardanuy e a nova geração Guilherme Torres (Noturnall) foi palpável. Enquanto Guilherme contribuía com a precisão técnica da escola mais moderna, Ardanuy contribuía com a experiência. Ver os dois dobrando as harmonias de guitarra foi um dos momentos culminantes da estética visual e sonora do espetáculo, demonstrando que o legado tem dignos herdeiros. No centro de tudo estava Daniel Matos (Viper), que contribuiu com significado emocional e transformou a atuação em um vínculo familiar.

O repertório foi montado como um organismo vivo, muito bem elaborado, viajando por todas as etapas de André, onde cada tema se ligou perfeitamente ao seguinte. Momentos como «Fairy Tale» emocionaram profundamente o público, deixando marcas duradouras.

El segmento de “piano e voz” continuou com “Letting Go”, da fase solo de André Matos, e contou com a bela participação de Gui Antonioli, vocalista do Tierramystica. Nesta peça, a técnica de Fábio Laguna (que acumula vários prêmios de melhor tecladista no Brasil) brilhou com luz própria, demonstrando uma sensibilidade emocional e uma refinada destreza pianística que muito poucos músicos no mundo do metal possuem.

Essa atmosfera de profunda introspecção preparou o terreno para o retorno triunfal com a épica “Lisbon”. Interpretada junto a Cristiano Poschi, vocalista do Phornax, a música era uma das mais esperadas da noite e foi executada com perfeição, levando o público — já totalmente cativado — ao delírio.

O show adquiriu o ar de uma conversa entre amigos quando Aquiles Priester falou ao público, compartilhando histórias com humor e proximidade. A banda encerrou com «Nothing to Say» e «Angels Cry», elevando a energia ao máximo.

Essa turnê foi extremamente emocional, com os músicos expressando gratidão, respeito e satisfação. Todos coincidiram no espírito de missão cumprida e na eterna gratidão ao mestre André Matos.

All Metal Stars não tentou ocupar o lugar de André — porque é sagrado —, mas reacendeu sua chama. Foi um show impecável, daqueles que deixam marca e renovam a alma.

By Marcelle Luz

Artículos relacionados