Blue Öyster Cult – 50th Anniversary Live – First Night

Discográfica:

Frontiers Records

Fecha de edición:

8 de diciembre de 2023

Componentes:

Eric Bloom – Guitarra, teclado, voz
Donald “Buck Dharma” Roeser – Guitarra, voz
Richie Castellano – Guitarra, teclado, voz
Danny Miranda – Bajo, voz
Jules Radino – Batería
Albert Bouchard – Batería, percusión, guitarra, voz

Valoración:

Siguen los aniversarios de Blue Öyster Cult y Frontiers, el sello que ha conseguido hacerse con todo su catálogo, está dispuesto a exprimirles, cosa que a sus fans nos encanta. Se edita ahora un extenso directo en el que el grupo toca entero su flamante disco debut que ya cuenta con medio siglo de historia y vigencia. Fueron tres noches seguidas en el Sony Hall de Nueva York en las que no había entradas y en el que contaron con la presencia de todo un Albert Bouchard, que ahora no está de miembro permanente y al que pudimos ver en directo con The Dictators en su última gira por nuestras tierras.

Gran inicio con la vacilona “Transmaniacon DMC”, con ese riff vacilón y esa forma de cantar tan característica por parte de Buck Dharma. De entre lo mejor del primer tramo está la intensísima “Then Came the Last Days of May” en la que en los versos la guitarra acuna la voz de Roeser. Las seis cuerdas de Eric Bloom van creciendo a medida que avanza el tema y nos termina regalando un solazo espectacular, algo que el público presente agradece entre aplausos. “Stairway to the Stars” queda dominada por el teclado de Richie Castellano y esos coros efectivos, melódicos y reales que tan bien quedan.

En “Before the Kiss, a Redcap” hay juego con los cascabeles en otra de esas composiciones añejas y cadenciosas, dominadas por el bajo de Miranda y capaces de darte buen rollo y felicidad. “Screams” es esa gran composición que aúna muchos de los méritos del grupo y los sintetiza en un todo, con un excepcional Richie Castellano a la voz. La cachonda “She’s as Beautiful as a Foot” precede la rockera “Cities on Flame with Rock and Roll”. Aquí el grupo puede jugar con su entregado público. Desgranan todo su primer disco hasta terminar con “Redeemed” para alegría de los presentes.

Luego pasamos a un set más de grandes éxitos en el que se empieza por “Dr. Music” en el que se esmeran especialmente en los exigentes coros. El primer clasicazo-hit en caer es el “Burnin’ for You”, una pieza maestra que sigue sonando a gloria después de tantos años. Genial el “Train True (Lenny’s Song)” en el que tributan al rock más primigenio con una elegancia absoluta. Los ecos a Jerry Lee Lewis quedan patentes. Miranda toma el protagonismo en las voces e interpreta una sentida versión del “Tainted Blood”, muy evocadora y sentida.

Es emocionante verles tocar “Dancin’ in the Ruins” del disco Club Ninja. Una de las más 80eras y pegadizas. Menudo catálogo atesora este grupo y qué especiales y diferentes son al resto… Buen rollito en la calmada “Harvest Moon” en la que, de repente, pasamos a un festival de guitarras épico. Luego se explayan con el riff marcado de “The Vigil” llegando a los más de ocho minutos de interpretación. Base claramente The Who y festival de detalles técnicos, empezando por la batería de Jules Radino. “Career of Evil” enamora y “Box in My Head” es una locura especialmente en los coros. Y es que el material menos obvio y habitual de este grupo, es genial, y más si piensas en qué años fue compuesto y editado.

Y llegados a este punto el grupo mete ya sus clasicazos, empezando por el “Godzilla”, armado de unos coros impresionantes. ¿Su mejor canción? Hay muchas, pero esa onda prog que la conduce es tremenda. Es tan grande como el monstruo que atemorizó a Japón. No está “Astronomy”, pero sí la imprescindible “(Don’t Fear) the Reaper”, una de las más grandes baladas creadas en la historia, y sin Bouchard dándole al cowbell (sólo después del solo). Hay incluso pequeños fallos que les hacen más auténticos todavía…

La delicada balada amable “In Thee” camina sobre las acústicas de Eric Bloom y Buck Dharma para darle un momento de pausa y algo especial a sus seguidores, que responden con ganas para luego quemar las naves en “That Was Me”, cargada de electricidad. Finaliza este fiestón con “Hot Rails to Hell”, con el grupo entonando y en el mejor momento de directo. Momentos como este son los que demandábamos los fans de esta gente de Long Island. Cinco décadas les contemplan, y a diferencia de muchos otros coetáneos, esta gente sigue en un momento estelar. Que sirva de ejemplo este directo tan impresionante…

Un auténtico placer para oídos y vista… Envidia sana para todos aquellos que pudieron ver en unos shows tan especiales a Blue Öyster Cult, banda fundamental y pionera en el rock y el heavy metal, así como en el ocultismo y en otras referencias veladas con las que jugaron con maestría. Ghost les debe casi todo, pero también Metallica les han citado siempre como absoluta influencia. Benditos tiempos en los que había cuatro cantantes por grupo y en el que los coros eran un juego de niños. Quienes les hemos visto en festivales bajo la luz solar esperamos poder llegarlos a ver en una sala de mediano aforo y con un set más profundo y raro, pero bienvenidos sean siempre que tengan ocasión de llegar a tocar cerca.

Temas:

  1. Transmaniacon Mc (3:30)
  2. I’m on the Lamb but I Ain’t No Sheep (3:26)
  3. Then Came the Last Days of May (7:45)
  4. Stairway to the Stars (3:55)
  5. Before the Kiss, a Redcap (5:27)
  6. Screams (3:08)
  7. She’s as Beautiful as a Foot (2:59)
  8. Cities on Flame with Rock and Roll (5:18)
  9. Workshop of the Telescopes (3:46)
  10. Redeemed (3:58)
  11. Music (3:36)
  12. Burnin’ for You (4:58)
  13. Train True (Lenny’s Song) (3:57)
  14. Tainted Blood (4:19)
  15. Harvest Moon (5:02)
  16. Dancin’ in the Ruins (4:01)
  17. The Vigil (8:17)
  18. Career of Evil (4:06)
  19. Box in My Head (3:39)
  20. Godzilla (6:56)
  21. (Don’t Fear) The Reaper (7:17)
  22. In Thee (3:50)
  23. That Was Me (3:09)
  24. Hot Rails to Hell (5:05)
By Jordi Tàrrega

Coleccionista de discos, películas y libros. Abierto de mente hacia la música y todas sus formas, pero con especial predilección por todas las ramas del rock. Disfruto también con el mero hecho de escribir.

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