Brymir: «Por muy oscuros que sean los tiempos, nunca es demasiado tarde para cambiar algo»

A la hora de apostar por nuevas bandas, cada uno tira de sus gustos para subir al pedestal de la próxima década de delirios a la elección que más le motive. Es lógico. Pero, cuando te encuentras con una banda que es capaz de sintetizar todo lo que te motiva de varios géneros que, aunque hermandados, mantienen lejanías, vuelves a tener la sensación de reinicio tanto mental como sentimental que te impulsó a vivir la música como religión. Brymir son un cuarteto finlandés cuya máxima parece ser no poner barreras entre sus habilidades y sus sueños. Con su quinto disco, What We Leave Behind, si no caes rendido ante ellos es que quizás tu pasión haya envejecido prematuramente.

Lux – Hola, ¿qué tal? Es un placer hablar con vosotros como miembros de una de las bandas más interesantes que han surgido en los últimos años. Casi veinte, aunque fuera con otro nombre. ¿Te lo puedes creer?

Viktor – ¿Todo ese tiempo que ha pasado? ¡Genial!, veinte años. Sigue pareciendo que fue ayer y que acabamos de empezar. Es como si cada álbum fuera, en cierto modo, el primero. Como si este fuera el primero en el que realmente estamos a la altura, ya sabes. Este es el momento en el que estamos listos para conquistar el mundo. Sí, con nuestro segundo álbum pasó lo mismo: pensábamos «ahora sí que está bien», pero hoy en día ni siquiera puedo escuchar los dos primeros álbumes. Luego, el tercer álbum, ese fue el primer álbum realmente bueno. Y después el siguiente: «Este es ahora el primer álbum realmente bueno». Pero ahora dices, como todo el mundo ha dicho hasta ahora, que este es, de hecho, el mejor hasta la fecha.

Bueno, estoy de acuerdo en que en vuestro tercer álbum encontrasteis otra forma de expresaros. Desde aquel álbum hasta ahora, creo que habéis madurado de una forma increíble que nadie esperaba. O al menos yo no me lo esperaba, porque es alucinante. Este nuevo álbum es sencillamente alucinante. Es como: «¿Qué han estado haciendo estos chicos durante todo este tiempo?». ¿Estás de acuerdo?

Viktor – Realmente hemos aprendido, nos hemos explorado a nosotros mismos como creadores, como compositores y letristas, y nos hemos conocido mejor unos a otros. Especialmente para mí, como principal letrista, he ganado mucha confianza. Es como si escribiera canciones al estilo de Patrik. Es una forma de entendernos mucho mejor entre nosotros dentro de la banda. Es más fácil y más natural escribir canciones que realmente nos vayan bien como grupo.

Tras escuchar What Will Is Behind?, queda claro que vuestro crecimiento ha sido aún más espectacular de lo que esperaba tras Voices In The Sky. ¿De dónde vino esa inspiración inquietante y abrumadora? Creo que este álbum es una obra maestra.

Viktor – Surgió de momentos muy dolorosos. Personalmente, pasé por los años más duros de mi vida. Ahora lo veo con claridad. Hubo problemas realmente graves y yo estaba muy perdido. Este álbum, en muchos sentidos, me ayudó a crecer y a expresarme. Es casi como hablar con un terapeuta. Simplemente escribir cosas y decir lo que duele. Ser capaz de decirlo. E incluso solo poder acceder a esas cosas y plasmarlas… si no puedes expresarlo con palabras, quizá puedas plasmarlo en una melodía o en algún tipo de emoción en una canción. Esto simplemente te hace crecer como persona, como artista y como banda.

Jarkko – Esto te hace crecer como persona, como artista y como banda. Sí. En general, creo que este es el álbum más oscuro que hemos hecho, tanto temáticamente como musicalmente. Nos lleva a los lugares más oscuros en los que hemos estado.Tanto en las letras como en las imágenes que utilizamos, y también en las canciones. Acaba tomando un rumbo muy oscuro y realmente no te deja escapar. Y eso también refleja no solo cómo nos sentíamos personalmente después, sino también el mundo y el ambiente en general. Cómo ha ido avanzando el mundo de forma constante. No en una dirección muy agradable. Al menos desde nuestra visión limitada del mundo. Así que, en ese sentido, el arte también refleja la vida. Así que es muy natural en ese sentido. Aunque, como ha dicho Viktor, todas estas canciones que tenemos aquí son también muy personales al mismo tiempo. Quizá sea una combinación de ambas cosas: que hemos atravesado momentos muy oscuros en nuestras vidas y que, además, los tiempos que nos rodean han sido bastante oscuros. Así que esa podría ser la característica más definitoria de por qué este álbum es temáticamente como es.

Estoy de acuerdo. Porque la gente verá a una banda más salvaje, más oscura, verdaderamente épica. Con un pie en las bandas sonoras más contemporáneas que elaboras con tu trabajo al teclado. Y creo que es impresionante. Te da una visión más profunda…

Viktor – Perspectiva.

Perspectiva, eso es. Creo que queda genial con los teclados. Es como una perspectiva cinematográfica, que también es realista pero onírica al mismo tiempo, adecuada a vuestra visión. Un álbum que te llega directamente al corazón porque es agresivo, pero también es melódico. Esa combinación de la forma en que se hace una película. Siempre listo para la siguiente escena. Lo que va a pasar…. Siempre estás esperando el típico final, pero no llega. Porque le has dado la vuelta a la verdad por todos los lados. El giro es la trama.

Viktor – Yo también he madurado mucho durante este tiempo. Los últimos diez años he estado trabajando en el mundo del cine, creando efectos de sonido para películas. Y eso me ha enseñado muchísimo sobre la dramaturgia: cómo crear tensión y cómo captar la atención; y cómo sembrar ideas en la mente del oyente sin que se dé cuenta. Y luego, más adelante… recoges la cosecha. Es esa técnica de escritura de guiones. Se ha convertido en una parte natural de mi forma de pensar sobre la música. Me ha parecido interesante cómo hablas de la perspectiva. Porque así es también como me gusta construirla. Lo que está delante y lo que está detrás. Y realmente consigues una percepción tridimensional de las cosas.

Todos tenéis el mismo nivel de destreza técnica y pasión. Eso resulta realmente provocador. Porque lo que se ve en este álbum… ¿Es como si Dream Theater tocara death metal? ¿O qué les ha pasado a estos tipos? ¿Cómo conseguís dedicar tiempo a crecer musicalmente de esta manera? Supongo que la banda no genera ingresos suficientes para vivir de ella.

Viktor – No del todo. Por fin somos autosuficientes. Podemos pagar nuestros gastos. Es genial haber llegado hasta aquí. Si seguimos así, a este ritmo… Creo que es totalmente posible dedicarnos a esto a tiempo completo. Pero el camino para llegar a este nivel es duro, hemos tenido que superarnos con cada álbum de una manera exagerada. En parte, yo tengo la culpa porque creo partes superdifíciles. Escribo partes rapidísimas para el batería y para la guitarra. Y luego escuchan la demo y es como… <<esto va a ser muy difícil, es imposible tocarlo>>. Y no,  no es imposible porque antes era baterista. Y, como productor, conozco lo suficiente la «anatomía» de la guitarra. Sobre todo las manos de Joona. Sé cómo funcionan. Sé cuándo saltarme cuerdas y cuándo alternarlas. Todas esas cosas. Puedo componer cosas para Joonas que, en su cabeza, parecen casi imposibles, pero luego se lo enseño. Soy el peor guitarrista del mundo, pero aun así puedo enseñárselo. <<Hazlo así, en esta dirección y luego hacia arriba>>, y entonces él dice: <<ya sale!>>. Lo hemos hecho tánto en nuestros álbumes anteriores, que en este disco no sentimos la misma necesidad de traspasar los límites. Ya casi hemos alcanzado la velocidad de la luz. Así que es como simplemente mantener eso y hacerlo más eficiente en cuanto al consumo de combustible para poder volar más tiempo.

Tu objetivo es que la banda sea la mejor que pueda ser.

Viktor – Sí.

Y cada concierto lo tocas como si fuera el primero y el último.

Viktor – Sí.

Vale. Jarkko, ¿qué opinas al respecto?

Jarkko – Bueno, yo toco el bajo. Y lo que suelo notar es que las guitarras se vuelven más técnicas y la batería, más rápida. Normalmente eso significa que las partes de bajo, en realidad, se simplifican, estoy en una posición muy afortunada. Se necesita ese efecto de anclaje para saber en qué acorde estamos, esa es mi misión, todo lo demás va a toda velocidad y yo suelo tocar cosas muy sencillas, así que no me quejo.

Viktor – Está muy bien porque así Jarkko puede echarme una mano con las voces.

Jarkko – Sí, esa es la parte en la que más me he volcado. He añadido los coros, las secciones de canto y todo eso. Estamos yendo más allá con este álbum. En ese sentido, tengo que cantar más mientras toco que nunca. Con este álbum también me he involucrado más en las letras que antes. Así que, en ese sentido, también ha sido un reto bastante gratificante. Y creo que nos hemos adentrado en ese aspecto narrativo de lo que significan las palabras y cómo vamos a llegar hasta ellas.

Algo a lo que he prestado especial atención son las voces limpias junto a Víktor. Me preguntaba cómo se podría trasladar eso a un sonido en directo con tus coros. Es difícil armonizar ese tipo de voces limpias que son tan… ¿Cómo decirlo? Es como un mesías transmitiendo un mensaje. Creo que así es como intento imaginarte en el escenario interpretando ese tipo de voces. ¿Cómo te sientes cuando intentas hacerlo tan bien como lo has grabado?

Viktor – Ya no tenemos teclista en la banda. Lo teníamos en nuestro primer álbum. Pero luego empecé a componer las partes de orquestación y Janne estaba muy ocupado con Battle Beast así que acordamos que yo seguiría haciéndolo y que Janne no tenía por qué venir a tocar. Sobre los conciertos en directo, usamos la pista de acompañamiento de la grabación de estudio. Así que luego lo repetimos en directo. Siempre hay algunas capas que provienen de las pistas. Pero luego armonizamos con la banda por encima de eso y, de hecho, gran parte del sonido que se oye en directo proviene de los micrófonos, con mucha reverberación. Es interesante que este mesías transmita este mensaje. En el estudio me grabo a mí mismo, quizá un centenar de pistas superpuestas unas sobre otras. Solo yo cantando a solas, como en un centenar de pistas. Solo soy un ser humano, pero si me coges y me multiplicas por cien, quizá me convierta en el mesías. Esa fue siempre una duda que nos asaltaba cuando inventamos esta forma de crear coros en el álbum Wings of Fire. Pensábamos en cómo interpretarlos en directo, cuánto podemos hacer en directo y cuánto procede de las pistas de acompañamiento. Ahora, cuando vuelvo a escuchar la grabación en directo, a veces pienso: «ojalá el técnico de mezcla hubiera subido más el volumen de los coros de acompañamiento». Pero luego lo vuelvo a escuchar y pienso: «vale, esto suena muy bien en directo y suena tal y como debería». Suena más personal en directo porque hay un poco menos de capas. Creo que también lo hace más íntimo. Allí realmente vives el momento. En ese momento, ya no se parece en nada a una grabación.

BRYMIR – Tempestbound (Official Video) | Napalm Records

Eso fue algo que me despertó mucha curiosidad. Volviendo a lo que dejamos atrás, tengo que confesar que veo claramente dos partes muy distintas en este nuevo disco y con toda su evolución. Una es muy brutal e incluso enigmática en ciertos arreglos, que se extiende desde la intro de “Slaying Star” hasta las leyendas de “Buried Legion”. Esa es la primera parte, donde incluso percibo toques de influencias egipcias, antiquísimas. Por otro lado, está el tramo que va desde “From Thyself, the Highest Love” hasta “Broken Dawn”, que parece una concatenación de escenas de película sobre héroes y leyendas. Más orientado hacia el metal épico, pero sin perder vuestra identidad. ¿Me equivoco?

Viktor – Sí, sí. Sigue siendo profundamente Brymir. Suena mucho a Brymir aunque el formato sea diferente. Está construido con los mismos bloques de construcción. Y pienso en “From Thyself, the Highest Love”o los riffs de “The Roaring King”, por ejemplo. Algunos de ellos los tengo en la cabeza desde hace mucho tiempo y he intentado hacer la versión rápida y la lenta. Todas funcionan. Pero esta canción necesita una parte así, o así. El caso es que lo voy a probar y encaja, encaja, solo que la hace mucho más lenta. Así que sí, son elementos distintivos de Brymir. Piezas de Lego de Brymir (risas). Para mí, el álbum se divide en lo que tenía en mente, quizá tres secciones. Empieza con un viaje desde el estilo antiguo y muy tradicional de Brymir, luego da un giro más oscuro con “True Darkness” y después con “Buried Legion”. Y, al final, se convierte en algo más propio de Brymir pero quizás más black metal. Pero, por supuesto, lo que oigas dependerá de tu bagaje, de lo que busques y de con qué te identifiques.

Resulta bastante interesante escuchar qué tipo de narrativa general o historia proyecta la gente o extrae de la propia música. Es interesante verlo. A menudo, la gente siempre parece encontrar ahí una gran narrativa y aunque para ellos siempre está muy claro para otras personas nunca es exactamente igual. Es una imagen muy clara, pero de una persona a otra no es idéntica. Es interesante escuchar que tú ves esas dos partes y yo, por mi parte, veo tres. Siempre hay tres perspectivas.

Dicen que en cada historia hay tres caras: la tuya, la mía y la verdad. Y aquí creo que puede haber tu verdad, la mía y otras cosas más. Porque es una colección abierta de canciones con su brutalidad, con oscuridad, con melodía, con destreza musical. Y creo que ofrece un tipo diferente de visión de la música que, en mi opinión, necesitamos. Porque muchas bandas tocan death metal, death metal melódico, de forma tradicional, al estilo de In Flames o Dark Tranquillity. Pero no como lo hacéis vosotros, con ese elemento de black metal, con ese elemento de power metal. Mucho trasfondo. Creo que habéis escuchado mucha música cuando erais más jóvenes para crear esta banda. ¿Me equivoco?

Viktor – Exactamente. Sí. Me gustaba mucho, escuchaba muchísima música. Empecé a escuchar a Dimmu Borgir cuando tenía once años. Y así sucesivamente hasta… no paraba de escuchar música. Mis influencias siempre provienen de lo mismo, de ese mismo conjunto de sonidos, de ahí. Rara vez me inspiro en material más reciente. Y tampoco me expongo a los nuevos lanzamientos, por ejemplo, cuando compongo. Así que puedo pasar dos años sin escuchar prácticamente nada de metal. Solo escucho música clásica o temas clásicos muy antiguos, los de siempre. Porque no quiero que, ni siquiera inconscientemente, algo me influya demasiado por estar siempre metido en lo nuevo. Como has dicho, hay mucho power metal, mucho black metal y todo eso. Todoempezó como una banda de folk metal y llevamos bastante tiempo con esa etiqueta. Ahora trabajamos muy duro para deshacernos de ella porque, como has dicho, expresamos mucho más, es mucho más abierto. Y creo que ya lo estamos consiguiendo porque las imágenes mentales que la gente tiene de las canciones son más diversas.

Jarkko – Si eres un grupo de folk metal y compones una canción, siempre te hace sentir como si estuvieras en un bosque o en un barco vikingo o algo por el estilo. Y ahora la premisa es simplemente «lo que sea», ya sabes. Y cada uno puede tener su propia premisa al escuchar la música. Me gusta esa idea.

Supongo que con vuestra versión de “How Much is the Fish?”, de Scooters, habéis podido disfrutar de vuestros primeros tiempos, más festivos y alborotados, como decíamos antes. ¿Es así? ¿Por qué precisamente esta canción?

Viktor – Se propuso durante una reunión. Porque en nuestro último álbum hicimos una versión por primera vez en mucho, mucho tiempo; una de Dark Funeral (“Diabolis Interium”). Y ahora el sello nos preguntó si podíamos volver a hacer una versión, pero quizá algo más de un género diferente o algo así. Llevaba más de diez años pensando en esto,“How Much is the Fish?”, ¿cómo sería una versión metal? Y simplemente lo propuse en broma en la reunión. El tipo del sello estaba muy ilusionado, me dijo: «Sí, hagámoslo». Lo tenía más o menos preparado todo en mi cabeza, cómo debía quedar, así que solo tardé dos días en, ya sabes, lo que acabaría siendo la versión final. Para nosotros, sobre todo en este álbum que es muy oscuro de principio a fin, se agradece mucho tener un pequeño respiro al final. También nos gusta recordar a la gente que somos un grupo divertido. Y cuando la gente nos ve en directo por primera vez, también tiene una revelación. Aunque la música sea muy profunda y seria, en el escenario somos ridículamente tontos. Nos encanta pasarlo bien junto con el público. Y, sí, queríamos plasmarlo de alguna manera también en el álbum. Creo que es como cuando ves una película seria y llegan los créditos finales. Es la parte más divertida de la interpretación, del reparto. Es como la película que me imaginé cuando escuché a esa persona.

Vuestro concepto lírico tiene sus raíces en una forma muy concreta de folclore. Pero, a través de vuestro ejemplo, se extiende a una multitud de preocupaciones universales en las que solo cambia el nombre. ¿Cómo surgen vuestras letras y por qué? ¿Puede este mundo loco, cada vez más difuminado por la política, la religión y la economía, por citar solo algunas respuestas, combinar mensajes específicos para dar lugar a una prosa elaborada?

Jarkko – Las canciones provienen en realidad de lugares muy personales. Y los matices mitológicos y las imágenes que utilizamos son como paletas de colores que empleamos, como palabras para transmitir imágenes. Se podría decir que es una especie de ambición poética para que suene a lo grande porque sentimos emociones intensas respecto a estas cosas, como si lo que ha sucedido o lo que estamos sintiendo fueran cosas importantes. Hemos elegido el metal como nuestro género. Así que las cosas van a ser a lo grande y queremos que suenen a lo grande. Y las palabras tienen que encajar con la música en ese sentido. Así que hay espacio para este tipo de ambición poética y matices poéticos, para tener estas palabras grandilocuentes e imágenes grandiosas que siguen siendo muy claras y que transmiten de alguna manera la emoción cruda de cosas muy claras. No sé si es un poco presuntuoso pensar que, en los tiempos que corren, se pueda cambiar el mundo con una canción. Sobre todo en un género tan marginal como el nuestro. Pero tu huella artística radica precisamente en que, a pesar de todo, lo intentas. Intentas crear cosas que suenen a lo grande, crear imágenes con palabras grandiosas y causar un impacto. Y además, aunque no signifique nada para aquellas personas a las que simplemente no les importa el mensaje y solo quieren oír palabras grandilocuentes pronunciadas con voces muy potentes,  eso les hace sentirse poderosos, eso también está perfectamente bien. Puedes ser tan superficial o tan profundo como te apetezca. Creo que ese es el principal don del arte en sí mismo: que, en cierto modo, aportamos positividad al mundo, aunque no se capte todo lo que ponemos en él.

Viktor – Aunque sea superficial o profunda, sigue siendo algo positivo para el mundo. Puedo desvelar, por ejemplo, la primera canción, “Sleipnir”. Sleipnir es el caballo de Odín en la mitología, pero, en realidad, esta es la única canción que no es tan oscura. Es más bien una historia triste. Tuve que vender mi Audi. Tenía un Audi A5 negro muy potente, con techo de cristal, asientos de cuero y un motor V6 de 3 litros. Era una bestia. Tuve que venderlo y quería componer una canción sobre esa sensación de ir rápido. Y una banda como la nuestra no puede cantar sobre gasolina, caballos de potencia y cosas por el estilo. Así que lo describí como el caballo de Odín, que tiene ocho patas. Pero luego digo «V8 de los dioses».

Jarkko – Son muchas referencias. Así que hay más alusiones directas. Pero esa es nuestra forma de poder componer una canción sobre coches rápidos, aunque está disimulada para que parezca sacada directamente de la era de la mitología. Porque está escrita así y, además, escribí parte de la letra tras intercambiar ideas con Viktor sobre el concepto general. Se podría decir que la canción trata sobre el coche de Viktor. Pero también trata sobre cómo nosotros, como personas, tendemos a intentar ir muy rápido. Tenemos que ir rápido, pero quizá no vayamos en la dirección correcta. Pero bueno, es rápido. Rápido no significa bueno.

BRYMIR – What We Leave Behind (Official Video) | Napalm Records

Antes hablábamos sombre vuestra visión onírica y cinematográfica, dentro del contexto del metal. ¿Qué películas asociarías para definir visualmente tu música?

Viktor – Quizá alguna de las películas recientes, como Interstellar, porque es como un viaje con una temática un poco similar. Lo que dejamos atrás es sacrificar todo lo que tenemos en la Tierra para ir a la otra parte del universo. Y allí te das cuenta de que no deberías estar aquí. Se suponía que debía quedarme en casa. Hay una escena en la película en la que él está en el agujero negro, golpeando las paredes y diciéndose a sí mismo: «No te vayas». Así que, en retrospectiva, es descubrir que has tomado algunas decisiones muy precipitadas y, como Sleipnir, ir muy rápido pero un poco por el camino equivocado;  solo te das cuenta cuando llegas. Así que, para mí, «Interstellar» es sin duda un paralelismo muy bueno.

No me lo esperaba. ¿Y tú, Jarkko, has visto alguna película de esa manera?

La verdad es que no. No creo. La vida es tan ajetreada que, por desgracia, no tengo tiempo para ver muchas películas. Pero, como dice la analogía de Viktor, encaja perfectamente con «Interstellar». Recuerdo esas escenas. La verdad es que no tengo nada que añadir al respecto. Creo que eso lo resume perfectamente.Si tuviera que quedarme con una sola cosa, no se me ocurre un ejemplo mejor.

Has planteado una cuestión que me parece muy importante. Me he encontrado con varias referencias personales que me gustaría compartir contigo en este álbum. Por favor, dime si me equivoco o no. ¿Hasta qué punto crees que te han influido? Nombro al grupo: Manowar.

Jarkko – Un poco. Siempre hay que tener en cuenta a Manowar porque crearon algo que es como una broma y, a la vez, no lo es. Es como la forma más pura de metal. Y a Manowar le haría mucha ilusión oírme decir esto. Se trata de esa forma inconfundible y descarada de lanzarse de cabeza a algo que esta época cínica y moderna consideraría ridículo, pero como lo tomáis muy en serio y estáis comprometidos con ello, resulta auténtico. Puedes desconfiar de la reputación de Manowar, pero hay una ética de mantenerse «fiel a uno mismo» y ser completamente honesto en lo que haces que, en mi opinión, es la mayor lección que se puede extraer de ello.

Viktor – Desde la perspectiva actual, Manowar resulta realmente tosco, muy directo y repleto de clichés y más clichés, “exprimiendo” hasta la última gota los elementos fundamentales del heavy metal épico. En muchos sentidos, ellos mismos definieron gran parte de esos clichés, ¡así que sin duda deben y merecen explotarlos al máximo! Y no puedo evitar que me encante. De joven intenté restarle importancia por considerarlo cursi, pero ahora veo que, en muchos sentidos, fueron los auténticos fundadores y la máxima expresión del metal «guerrero» épico de la época medieval y fantástica, en el que lo dan todo. Su audacia para traspasar los límites hasta el extremo en ese ámbito allanó el camino para que las siguientes generaciones de fans y bandas de metal épico tuvieran el valor de lanzarse a lo más profundo, también en cuanto a su forma de vestir y su apariencia estética como refuerzo de su identidad, al tiempo que mantenían esa actitud de «vivir y morir para luchar» a la hora de darlo todo en el heavy metal.

Amon Amarth

Viktor – La verdad es que nunca escucho demasiado a Amon Amarth, algunas canciones de sus primeros discos como mucho. Creo que lo que hacen y lo que han conseguido es jodidamente genial, pero la idea con Brymir ha sido distanciarnos de tener un tema, concepto o “truco” visual predefinido, excesivamente claro o relacionado con una época concreta. Amon Amarth lo ha logrado muy bien y de una forma honesta y natural, pero ese no es nuestro enfoque. Además, no son lo suficientemente rápidos para mis estándares, que son bastante extremos.

Jarkko – Esta banda nunca estuvo realmente en mi radar cuando era joven… Lo que más me impactó del género vikingo fueron más bien las variantes finlandesas de Moonsorrow y Ensiferum, pero tengo que reconocer a los suecos el mérito de ser los más grandes del panorama.

Amorphis, In Flames o Soilwork.

Viktor – Para mí, las tres siguientes pertenecen todas a un mismo tipo de categoría. Tanto Amorphis como Soilwork son bandas legendarias y pioneras en sus respectivos géneros, sobre todo por haber traspasado con audacia las fronteras entre géneros y haber creado enfoques únicos al combinar sus orígenes o raíces con tantas otras influencias con las que las propias bandas han llegado a identificarse, de modo que sus excepcionales mezclas de géneros encajan de forma muy natural. Sin embargo, ninguna de ellas ha sido una gran influencia para mí, salvo algunos temazos del álbum de Soilwork, The Ride Majestic. Lo mismo ocurre con In Flames, he escuchado sus dos primeros álbumes y su evolución hacia un estilo más accesible ha sido natural, en lugar de un mero intento de lograr un mayor éxito comercial con su música. Estoy impresionado y me han inspirado y animado enormemente estos rasgos comunes en la evolución de su estilo, sin dejar de mantenerse fieles a lo que los definió en un principio. Así que, aunque no soy un gran seguidor de ninguno de ellos, me han inspirado enormemente para traspasar también los límites de los géneros sin sacrificar la identidad esencial. Y, de nuevo, no hay suficiente velocidad.

Jarkko – No cabe duda de que, dentro del metal impregnado de mitología, uno de los álbumes fundamentales es Tales From A Thousand Lakes y, a partir de ahí, todo el catálogo de Amorphis; pero, por extraño que parezca, mis propias influencias son bandas que a su vez se vieron influidas por Amorphis, y no tanto Amorphis en sí. Una influencia enorme, pero a través de un eslabón intermedio. Soilwork: La verdad es que nunca llegué a conocer bien a estos chicos. Es una gran laguna en mi formación, y no me da vergüenza admitirlo. In Flames: de los tres grandes clásicos del emblemático sonido de Gotemburgo, mis favoritos son Dark Tranquillity y At The Gates; a In Flames los he escuchado de vez en cuando, pero su música nunca me ha impactado tanto como la de los otros dos, y de estos dos, solo Slaughter Of The Soul (At The Gates) y Damage Done (Dark Tranquillity) son los discos a los que vuelvo habitualmente… Para mí, el death metal melódico ha estado representado en su mayor parte por bandas finlandesas desde que era joven: Wintersun, Children of Bodom y Kalmah; no tanto por los pioneros de Gotemburgo.

Dimmu Borgir.

Viktor – Dimmu Borgir es quizá el grupo que más he escuchado de todos. Fue la chispa que encendió el barril de nitroglicerina volátil en el que me encontraba cuando tenía once años. Acababa de salir Puritanical Euphoric Misanthropia y, como joven baterista que era por entonces, escuchar por primera vez los blast beats, junto con darme cuenta de que las intrincadas composiciones, con arreglos orquestales bien ejecutados y adecuadamente orquestados, me dejaron alucinado. Mi madre es flautista y crecí rodeado de música clásica; de pequeño me empapé de Bach y Debussy, la acompañaba a los ensayos y, al crecer, ya entendía en qué elementos fundamentales se basaba la música; y la combinación de una maestría musical auténtica y respetable, junto con el virtuosismo, expresada en su versión más extrema posible… eso me cambió para siempre y me encaminó por esta senda que sigo recorriendo hasta el día de hoy.

Jarkko – Sí, Dimmu me impactó como un ladrillo cuando empecé a escucharlos. En su momento me obsesioné con Stormblåst, Enthrone Darkness Triumphant y Spiritual Black Dimensions; pasé toda una etapa adolescente dedicada al black metal, y mis primeros intentos con grupos fueron de black metal, más o menos influenciados por el Dimmu de aquellas épocas. Ahora ya no compongo mucho ese tipo de material, pero en cuanto a las letras, quizá Dimmu y Cradle Of Filth encendieron en mí esa chispa para ser, en cierto modo, poéticamente ambicioso; escribir a lo grande para que encaje con una música grandiosa.

BRYMIR – How Much Is The Fish (Scooter Cover) (Official Video) | Napalm Records

¿Cuáles son vuestros planes inmediatos para cuando salga el álbum? ¿Qué esperáis de él?

Jarkko – ¡Conciertos, conciertos y más conciertos! Cuanto más amplia sea la red, mejor, y esperamos poder establecer ciclos de giras regulares en nuevos mercados.

Viktor – Bien dicho, no hay mucho más que añadir. Quizá solo destacar que queremos esforzarnos más para llegar a nuevos públicos, ya que creo que mucha más gente podría identificarse con nuestro estilo musical si lográramos conectar con ellos. No es fácil romper las barreras impuestas por las plataformas de redes sociales, sus algoritmos y ahora la IA. Es una tarea abrumadora sortear el laberinto en constante cambio de tecnicismos que hay entre tu propia presencia en línea y hacer llegar tu mensaje a nuevos públicos, o incluso solo a tu público actual.

Queremos encontrar el punto óptimo para sacar el máximo partido a ese baile necesario que supone tener una fuerte presencia en las redes sociales sin dejar de divertirnos, sin limitarnos a lanzar contenido, sin que ello afecte a nuestro tiempo y a nuestra concentración en la creación de nueva música y, en definitiva, sin sentir que estamos vendiendo nuestras almas a los tech-bros y a ese infierno que son hoy en día las redes sociales, tanto para los artistas como para las pequeñas empresas.

Ha sido un gran placer hablar con vosotros compañeros. Os dejo la palabra para que compartáis un mensaje con vuestros fans y los lectores de Metal Hammer España. ¡Mucha suerte!

Viktor y Jarkko – Por muy oscuros que sean los tiempos, o por muy impotentes o desesperanzados que os sintáis, nunca es demasiado tarde para cambiar algo y encontrar un nuevo camino a seguir. No pasa nada por fracasar, y al admitirlo podemos aprender de nuestros errores y seguir adelante. ¿Qué queremos dejar atrás? ¿Y qué quieres dejar tú atrás? Mientras lo averiguamos, apoya la esencia del metal asistiendo a conciertos en directo y mantén la escena viva y en plena forma: ¡vamos a por vosotros!

By J.A.Lux

Amante y coleccionista de música, adorador del Rock y Metal en todas sus vertientes. Apasionado del celuloide y más si es de terror. Defensor irreductible de la cultura, siempre dispuesto a debatir y colaborar para su progreso.

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