Carcass: Celebrando 35 años de Necroticism – Descanting the Insalubrious

Castellano

Quienes me conocen bien saben que me encantan los cumpleaños. Da igual si estamos celebrando el de una persona o, en este caso, el nacimiento de un álbum. Simplemente, me encanta celebrar cumpleaños. Y el 30 de octubre de 2026 celebramos los 35 años de Necroticism – Descanting the Insalubrious, el tercer álbum de estudio de larga duración de Carcass.

En 1991 yo solo tenía nueve años, y no descubriría a Carcass hasta mucho más adelante. Sin embargo, después de explorar su discografía, llegué a la conclusión de que Necroticism es una obra maestra, perfecta desde la primera nota hasta la última. Literalmente, no le encuentro ningún defecto a este álbum. En una primera escucha, todo puede parecer caótico, pero cuando te adentras en él y dejas que la música tome el control, se convierte en un viaje a un mundo de enfermedad que solo Carcass es capaz de crear.

Lo que más me llama la atención es lo natural que resulta la manera en que todo encaja. Este álbum tiene una elegancia que va más allá de la habilidad técnica. Cada músico deja espacio a los demás para respirar, sin solaparse ni quitar protagonismo a lo que está haciendo otro. Nadie parece interesado en lucirse ni en demostrar que es el mejor músico de la sala. En cambio, Jeff Walker, Bill Steer, Michael Amott y Ken Owen (la formación de aquella época) trabajan juntos como una banda, creando una especie de cohesión carnal, en la que cada aportación se convierte en parte de un único organismo perfectamente unido. Para mí, las diferentes tonalidades vocales de Jeff Walker y Bill Steer forman una combinación sencillamente perfecta. Me transmiten la sensación de dos personas sentadas en un pub, tomándose una pinta y charlando sobre cualquier cosa que les pase por la cabeza. En este caso, su conversación se construye a base de agudos chillidos desgarradores y profundos gruñidos aterradores, acompañados de una banda sonora intensa, dramática y escalofriante que nos lleva a un mundo grotesco y macabro, lleno de humor negro, donde los cuerpos humanos se convierten en materias primas, objetos que explotar o incluso instrumentos de expresión artística. Cuando ambas voces chocan, se convierten en una entidad monstruosa e inhumana que te arrastra cada vez más hacia este mundo enfermo, hasta que ya no puedes escapar de su influencia. Bajo estos escenarios perturbadores se esconde un tema recurrente: la pérdida de la dignidad humana, explorada a través de la característica mezcla de lenguaje técnico y provocación de la banda.

Elegir una canción favorita de Necroticism es jodidamente difícil. Hay temas que me parecen especialmente brutales, como «Corporal Jigsore Quandary», mientras que «Forensic Clinicism» cierra el álbum con una perfección absoluta. Pero lo que hace que este disco sea tan especial para mí no son solo las canciones por separado. Es la manera en que encajan a la perfección, haciendo que el álbum entero resulte increíblemente delicioso. Como un plato preparado a la perfección, cada ingrediente tiene su lugar, cada sabor contribuye al resultado final y no falta nada ni hay nada que añadir.

Treinta y cinco años después de su publicación, Necroticism sigue girando por todo el mundo y llegando a oyentes que, como yo, descubrieron Carcass mucho después de que saliera el álbum. Es un disco que merece celebrarse no solo como una parte del pasado, sino también como un álbum que las nuevas generaciones todavía pueden descubrir y disfrutar.

¿Cuántos álbumes puedes escuchar de principio a fin sin sentir que hay una sola canción que esté fuera de lugar? Para mí, Necroticism es uno de ellos.

Así que ya no queda nada más que decir: ¡felices 35 años, Necroticism – Descanting the Insalubrious! ¡Y que cumpla muchos más! Y si nunca has escuchado a Carcass como se merece, hazte un favor: pon este álbum y déjate arrastrar a su oscuro y clínico mundo. Quién sabe, quizá descubras tu próximo álbum favorito y acabes celebrando con nosotros su próximo cumpleaños.

Carcass – Corporal Jigsore Quandary (Official Video)

English

Carcass: Celebrating 35 Years of Necroticism – Descanting the Insalubrious

Anyone who knows me well knows that I’m a big fan of birthdays. It doesn’t matter whether we’re celebrating a person or, in this case, the birth of an album. I’m simply a big fan of birthday celebrations. And on 30 October 2026, we celebrate 35 years of Necroticism – Descanting the Insalubrious, the third full-length studio album by Carcass.

In 1991, I was only nine years old, and I wouldn’t discover Carcass until much later in life. After exploring their discography, however, I found Necroticism to be a masterpiece, perfect from the first note to the very last. This album has literally nothing wrong with it. At first listen, things might seem chaotic, but once you get deeper into it and let the music take control, it becomes a trip into a world of sickness that only Carcass can create.

What strikes me most is how naturally everything comes together. There’s an elegance to this album that goes beyond technical ability. Every musician gives the others room to breathe, without overlapping or taking attention away from what someone else is doing. Nobody seems interested in showing off or proving they’re the best musician in the room. Instead, Jeff Walker, Bill Steer, Michael Amott and Ken Owen (which was the line-up at the time) work together as a band, creating a form of carnal cohesion, with every contribution becoming part of a single, unified organism. For me, the different vocal tones created by Jeff Walker and Bill Steer are just the perfect blend. To me, they create the impression of two people sitting in a pub, having a pint and exchanging words about whatever happens to be on their minds. In this case, their conversation is built through screechy high screams and deep horrific growls, accompanied by an intense, dramatic and frightening soundtrack that takes us into a grotesque, macabre world filled with dark humour, where human bodies become raw materials, objects to exploit or even instruments for artistic expression. When the two voices collide, they become a monstrous, inhuman entity, dragging you deeper into this diseased world until you can’t escape its grip. Beneath these disturbing scenarios lies a recurring theme of human dignity being stripped away, explored through the band’s distinctive mixture of technical language and provocation.

Choosing a favourite song from Necroticism is fucking difficult. There are tracks that I found particularly banging, like “Corporal Jigsore Quandary”, while “Forensic Clinicism” brings the album to a close with absolute perfection. But what makes this record so special to me isn’t just the individual songs. It’s how perfectly they fit together, making the entire album incredibly delicious. Just like a perfectly prepared dish, every ingredient has its place, every flavour contributes to the final result, and nothing is missing or needs to be added.

Thirty-five years after its release, Necroticism is still spinning around the globe, reaching listeners who, like me, discovered Carcass long after the album first came out. It’s a record that deserves to be celebrated not simply as a piece of the past, but as an album that new generations can still discover and enjoy.

How many albums can you listen to from beginning to end without feeling that a single song doesn’t belong? For me, Necroticism is one of them.

So, there’s nothing left to say then: happy 35th birthday, Necroticism – Descanting the Insalubrious, here’s to many more! And if you’ve never given Carcass a proper listen, do yourself a favour: put this album on and let yourself be dragged into their dark, clinical world. Who knows? You might just discover your next favourite album and find yourself celebrating its next birthday with us.

Carcass – Corporal Jigsore Quandary (Official Video)

Italiano

Carcass: 35 anni di Necroticism – Descanting the Insalubrious

Chi mi conosce bene sa che adoro i compleanni. Non importa se stiamo festeggiando una persona o, in questo caso, la nascita di un album. Semplicemente, adoro festeggiare i compleanni. E il 30 ottobre 2026 celebriamo i 35 anni di Necroticism – Descanting the Insalubrious, il terzo album in studio sulla lunga distanza dei Carcass.

Nel 1991 avevo solo nove anni e avrei scoperto i Carcass soltanto molto più avanti nella vita. Dopo aver esplorato la loro discografia, però, ho trovato in Necroticism un capolavoro, perfetto dalla prima all’ultima nota. Quest’album non ha letteralmente nulla che non vada. Al primo ascolto, le cose possono sembrare caotiche, ma quando inizi ad addentrarti nella musica e le lasci prendere il controllo, il disco diventa un viaggio in un mondo di infermitá che solo i Carcass sono capaci di creare.

Ciò che mi colpisce maggiormente è la naturalezza con cui tutto si incastra. Questo album possiede un’eleganza che va oltre la tecnica. Ogni musicista lascia agli altri lo spazio per respirare, senza sovrapporsi né rubare l’attenzione a ciò che sta facendo qualcun altro. Nessuno sembra interessato a mettersi in mostra o a dimostrare di essere il musicista migliore della stanza. Al contrario, Jeff Walker, Bill Steer, Michael Amott e Ken Owen (la formazione dell’epoca) lavorano insieme come una vera band, creando una sorta di coesione carnale, in cui ogni contributo diventa parte di un unico organismo, perfettamente unito. Per me, le diverse tonalità vocali di Jeff Walker e Bill Steer sono semplicemente la combinazione perfetta. Mi danno l’impressione di due persone sedute in un pub, davanti a una pinta di birra, mentre chiacchierano di qualsiasi cosa passi loro per la testa. In questo caso, la loro conversazione prende forma attraverso urla acute e stridenti e profondi growl terrificanti, accompagnati da una colonna sonora intensa, drammatica e spaventosa che ci conduce in un mondo grottesco e macabro, intriso di umorismo nero, dove i corpi umani diventano materie prime, oggetti da sfruttare o persino strumenti di espressione artistica. Quando le due voci si scontrano, diventano un’entità mostruosa e disumana, trascinandoti sempre più in profondità in questo mondo malato, finché non riesci più a sfuggire alla sua presa. Sotto questi scenari inquietanti si nasconde un tema ricorrente: la privazione della dignità umana, esplorata attraverso la caratteristica miscela di linguaggio tecnico e provocazione della band.

Scegliere una canzone preferita di Necroticism è fottutamente difficile. Ci sono brani che trovo particolarmente devastanti, come «Corporal Jigsore Quandary», mentre «Forensic Clinicism» chiude l’album alla perfezione assoluta. Ma ciò che rende questo disco così speciale per me non sono soltanto le singole canzoni. È il modo in cui si incastrano alla perfezione, rendendo l’intero album incredibilmente delizioso. Proprio come un piatto preparato alla perfezione, ogni ingrediente ha il suo posto, ogni sapore contribuisce al risultato finale e non manca nulla, né c’è niente da aggiungere.

Trentacinque anni dopo la sua pubblicazione, Necroticism continua a girare per il mondo, raggiungendo ascoltatori che, come me, hanno scoperto i Carcass molto tempo dopo l’uscita dell’album. È un disco che merita di essere celebrato non semplicemente come un pezzo del passato, ma anche come un album che le nuove generazioni possono ancora scoprire e apprezzare.

Quanti album si possono ascoltare dall’inizio alla fine senza avere la sensazione che ci sia anche una sola canzone fuori posto? Per me, Necroticism è uno di questi.

Quindi, non resta altro da dire: buon 35° compleanno, Necroticism – Descanting the Insalubrious! E che ce ne siano ancora tanti! E se non hai mai ascoltato i Carcass come si deve, fatti un favore: metti su quest’album e lasciati trascinare nel loro mondo oscuro e clinico. Chissà? Potresti scoprire il tuo prossimo album preferito e ritrovarti a festeggiare con noi il suo prossimo compleanno.

Carcass – Corporal Jigsore Quandary (Official Video)

Portugués

Carcass: Celebrando 35 Anos de Necroticism – Descanting the Insalubrious

Quem me conhece bem sabe que eu adoro aniversários. Não importa se estamos comemorando o aniversário de uma pessoa ou, neste caso, o nascimento de um álbum. Eu simplesmente adoro comemorar aniversários. E, em 30 de outubro de 2026, celebramos os 35 anos de Necroticism – Descanting the Insalubrious, o terceiro álbum de estúdio de longa duração do Carcass.

Em 1991, eu tinha apenas nove anos e só descobriria o Carcass muito mais tarde na vida. Depois de explorar a discografia da banda, porém, encontrei em Necroticism uma obra-prima, perfeita da primeira à última nota. Literalmente, não há nada de errado com esse álbum. Na primeira audição, tudo pode parecer caótico, mas, quando você mergulha mais fundo e deixa a música assumir o controle, o disco se transforma em uma viagem por um mundo de doença que só o Carcass é capaz de criar.

O que mais me chama a atenção é a naturalidade com que tudo se encaixa. Esse álbum tem uma elegância que vai além da habilidade técnica. Cada músico dá espaço para os outros respirarem, sem se sobrepor nem tirar a atenção do que outra pessoa está fazendo. Ninguém parece interessado em se exibir ou provar que é o melhor músico da sala. Em vez disso, Jeff Walker, Bill Steer, Michael Amott e Ken Owen (a formação da época) trabalham juntos como uma banda, criando uma espécie de coesão carnal, em que cada contribuição se torna parte de um único organismo, perfeitamente integrado. Para mim, as diferentes tonalidades vocais de Jeff Walker e Bill Steer formam simplesmente a combinação perfeita. Elas me passam a impressão de duas pessoas sentadas em um pub, tomando uma cerveja e conversando sobre qualquer coisa que lhes venha à cabeça. Neste caso, a conversa é construída com gritos agudos e estridentes e guturais profundos e aterrorizantes, acompanhados por uma trilha sonora intensa, dramática e assustadora que nos leva a um mundo grotesco e macabro, repleto de humor sombrio, onde os corpos humanos se tornam matérias-primas, objetos a serem explorados ou até instrumentos de expressão artística. Quando as duas vozes colidem, elas se transformam em uma entidade monstruosa e desumana, arrastando você cada vez mais para dentro desse mundo doentio, até que não consiga mais escapar de seu domínio. Por trás desses cenários perturbadores, existe um tema recorrente: a perda da dignidade humana, explorada por meio da mistura característica de linguagem técnica e provocação da banda.

Escolher uma música favorita de Necroticism é foda de difícil. Há faixas que considero particularmente devastadoras, como “Corporal Jigsore Quandary”, enquanto “Forensic Clinicism” encerra o álbum com perfeição absoluta. Mas o que torna esse disco tão especial para mim não são apenas as músicas individualmente. É a maneira como elas se encaixam perfeitamente, tornando o álbum inteiro incrivelmente delicioso. Assim como um prato preparado com perfeição, cada ingrediente tem seu lugar, cada sabor contribui para o resultado final e não falta nada nem há nada que precise ser acrescentado.

Trinta e cinco anos depois de seu lançamento, Necroticism continua rodando pelo mundo, alcançando ouvintes que, assim como eu, descobriram o Carcass muito tempo depois de o álbum ter sido lançado. É um disco que merece ser celebrado não apenas como uma parte do passado, mas também como um álbum que as novas gerações ainda podem descobrir e apreciar.

Quantos álbuns você consegue ouvir do começo ao fim sem sentir que existe uma única música que não deveria estar ali? Para mim, Necroticism é um deles.

Então, não há mais nada a dizer: feliz 35º aniversário, Necroticism – Descanting the Insalubrious! Que venham muitos mais! E, se você nunca ouviu o Carcass de verdade, faça um favor a si mesmo: coloque este álbum para tocar e deixe-se arrastar para o mundo sombrio e clínico da banda. Quem sabe? Você pode descobrir seu próximo álbum favorito e acabar comemorando o próximo aniversário dele com a gente.

Carcass – Corporal Jigsore Quandary (Official Video)
By Luca Apperti

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