Bandas: H.E.A.T. + HITTEN
Lugar: Sala La Rivera – Madrid – 23 de mayo de 2025
Promotor: Madness Live!
Texto y Fotos: Raúl Blanco
H.E.A.T es una rara avis dentro del panorama del Hard Rock mundial. Surgidos en Estocolmo en 2007, estos suecos, casi imberbes por entonces, comenzaron su andadura movidos por la ilusión, avanzando a pasos de gigante sin hacer demasiado ruido. Para mí, personalmente, son una banda especial. Desde sus inicios, un grupo de amigos y yo recorríamos Europa para ver conciertos, y fue precisamente en uno de esos viajes donde conocimos a estos chavales tras su primer disco. Entonces, tras sus shows, nos íbamos a tomar cervezas con ellos. Eran otros tiempos, en los que no llenaban salas como La Riviera, pero ya demostraban una cercanía y simpatía que, sin duda, ha influido en el enorme cariño que reciben allá donde van.
En estos años, H.E.A.T ha cambiado de vocalista en dos ocasiones (o una, según se mire). Pese a ello, han conseguido mantener su esencia. Kenny nos conquistó con esos dos primeros álbumes que impactaron como una bala en los corazones nostálgicos de los 80, mientras que Erik Grönwall aportó una potencia vocal que llevó a la banda a otro nivel. Cuando Kenny regresó, muchos esperábamos un retorno al sonido clásico, pero lo que recibimos fue la continuidad del estilo más potente al que ya se habían acomodado. En cuanto a las guitarras, Dave Dalone dejó el grupo sin sustituto, para luego regresar y cubrir la marcha de Eric Rivers. Sí, todo bastante movido, pero vaya si han sabido mantener el rumbo.
Con casi 20 años de historia, H.E.A.T decidió grabar su nuevo DVD en directo en España. Aunque pensé que los DVDs en vivo ya eran cosa del pasado, parece que aún hay mercado para estos lanzamientos, y la banda quiso regalar este recuerdo a su fiel público español. Desde aquella primera visita en enero de 2009 ha pasado de todo: Filomena, pandemia… una eternidad. Y cómo han cambiado. Aquel sueco del sombrero vaquero blanco ha dejado paso a un tipo con pantalones de cuero y brazos como para pensárselo dos veces antes de cruzarse con él. Pero dejemos el pasado, porque lo que ocurrió en La Riviera fue pura historia viva.

Con la Sala La Riviera colgando el cartel de “No Hay Entradas” y centenares de fans agolpados en la puerta esperando la apertura llegamos a lo que prometía, y se cumplió, ser una fiesta de Hard Rock para la historia, y digo esto por que como hemos comentado anteriormente, la velada iba a ser inmortalizada por parte de los cabezas de cartel en un futuro DVD. Pero antes de que eso sucediera, los murciamos Hitten, eran los afortunados de caldear el ambiente de, ya por si, una de las primeras noches de calor madrileña. Hitten ha dado el salto internacional a lo grande, cerca de veinte fechas se han marcado estos chavales por la tierra de las barras y estrellas, unos Estados Unidos de lo que han regresado con mas fuerza, si es que eso fuera posible.
Desde los primeros acordes de “While Passion Last”, de la misma forma que abrían su hasta la fecha último disco, Hitten se metió en el bolsillo a un público ávido de Hard Rock. Lo único que consiguió ensombrecer su descarga fue precisamente eso, las nefastas luces que les brindaron a unos chavales que salieron a comerse el escenario sin dejar intimidarse por lo que significaba una noche asi. Y no es para menos ya que venían de un subidón tremendo como os hemos comentado anteriormente. Con una mezcla, algo extraña, de inglés y español, Alexx Panza (vocalista) iba presentando los temas y agradeciendo la oportunidad de estas compartiendo cartel con “uno de los grupos mas importantes de la actualidad del Hard & Heavy”, dicho en sus palabras.
Con un look ochentero y unos duelos de guitarras propios de la época dorada del estilo temas como “Twist Of Fate” o “Hold Up The Night” iban haciendo sudar al respetable. Sudar y algo mas por que, desgraciadamente, muy al estilo de antaño, las carreras y empujones de la gente de seguridad interrumpía un poco el buen ambiente de la sala para adentrarse entre el publico a dispersar una pelea, una lástima. Pero eso fue todo, la cosa no fue a mayores, un atendido por el personal de emergencias, más por “intoxicación” de algo indeterminado que otra cosa, y sacado contra su voluntad del recinto, y el show continuando como si nada, como debe ser.
Hitten cerraron sus cuarenta minutos de espectáculo con “In The Heat Of The Night”, muy bien tirada si señor, hasta en eso cuidaron su actuación los murcianos que desde la incorporación de Alexx (Ex Cobra Spell) han dado ese salta de calidad que les está poniendo en el mapa y en las quinielas de los grupos con mayor proyección internacional de nuestro país. A la espera lo que nos ofrecen, cuando los conciertos les dejen, tras ese adelanto, “Synthetic Paradise”, que ya tenemos mas que quemado de darle escuchas. Mucho ojo a estos chicos.








Teníamos media hora de espera antes de comenzar la actuación de H.E.A.T, mientras los “pipas” se afanaban en despejar el escenario para poner la escenografía de los suecos, las visitas a las barras a reponer líquidos y al puesto de merchand era lo más demandado, algo que por cierto, era para bolsillos con posibilidades tanto una cosa como la otra, ¿en qué momento hemos empezado a ver como algo “normal” que nos pidan 35 euros por una camiseta, en la inmensa mayoría de las veces de mala calidad? Pero claro, esto es como todo, la ley de la oferta y la demanda, por mi parte, ahora que hemos recuperado de nuevo otra moda de los noventa, la del chavalito con manta y camiseta del grupo guiri en cuestión fuera por 10 euros, que me esperen sentado el “lo oficial”.

Glenn Frey a tope, “The Heat Is On”, sonando, algo que siempre me ha resultado curioso ya que ninguno de los integrantes de H.E.A.T habían nacido cuando ese tema vio la luz, y mucho ruido para la aparición en escena de Kenny, Crush, Dave, Jimmy y Jona con los acordes de “Disaster”, de la misma forma que comienza su reciente lanzamiento discográfico, “Welcome To The Future”. Los temas iban cayendo y Kenny estaba a lo suyo, corriendo, saltando, y recorriendo cada centímetro de escenario sin que su potente voz se resintiera un ápice.
¿No se resentía? Bueno, parece que no soy el único que esos primeros álbumes de la banda son sus preferidos, tanto por la reacción del público, como por la parte del propio Kenny que durante, y después, de “Cry”, la emoción le jugo una mala pasada. A duras penas pudo terminar de canta el tema, derrumbándose posteriormente sobre el escenario tapándose la cara con una toalla para no dejar ver lo que a buen seguro eran lagrimas corriendo por sus mejillas al recordar esa primera visita a nuestro país de la que os hemos hablado al comienzo de esta crónica. Fue Crush el que tuvo que abandonar su posición tras la batería para arropar a su compañero y pedir al respetable una sonora ovación para su frontman. Y seguimos con esos temas de la primera época, “Beg, Beg, Beg” puso, aun mas, patas arriba la sala, con la locura generaliza al incorporarle un pedacito del clásico de Black Sabbath “War Pig”
Pero si el ambiente ya estaba bastante caldeado, el solo de Don Crush a las baquetas subió la temperatura sobre manera entre el publico femenino, todo muy ochentero, animación al publico con el manido “oe oe oe” y un cántico nuevo “quítate la ropa”. Y para conseguirlo tomo el frontal del escenario, “empiezo yo, me quito la ropa, y luego vosotros”. Camiseta fuera, reacción mayoritariamente femenina y camiseta volando por los aire, bueno, y zapatillas también. No hubo mas solos, o momentos “onanistas” afortunadamente, gracias a Dios algo bueno debía tener el haber abandonado la época MTV, los infumables y aburridores solos de…
El concierto anunciaba “invitados especiales” y hasta ese momento nada de nada, pero ¡hay amigo!, llego el momento del primer y único “guest”, pero que único, la llama encendida por Crush se volvió incendio total cuando “Breaking the Silence” fue interpretada a dúo por Kenny Leckremo y Erik Gronwäll. Si, el tremendamente querido Erik volvía a pisar los escenarios españoles, tras habernos quedado con las ganas de disfrutarlo hace escasas semanas con Michael Schenker. Cuando se cae de pie, se cae de pie, y podemos decir, sin miedo a errar el tiro, que el bueno de Erik es de los músicos internacionales de Hard Rock más queridos en nuestro país en la actualidad, y es que su arrollante personalidad unida a unas aptitudes vocales tocadas por los dioses hacer “muy sencillo” el querer a este chaval, además de lo majete que es.

“Inferno”, en solitario, tras unos problemas con el sonido que por supuesto no veréis nunca y “Living On The Run”, con la incorporación de nuevo de Kenny para finalizar el tema fueron los otros dos temas en los que pudimos volver a disfrutar por unos instantes de Gronwäll como frontman de H.E.A.T. empezaba la encuesta popular entre el respetable ¿a quién quieres más, a papá o a mamá? Muy complicado sin duda, pero por lo que llegaba a mis oídos, el sondeo caía del lado de Erik, pero no por mayoría absoluta con lo que habría que pactar, supongo. Resultaba difícil continuar con el show después de semejante momentazo, y “Back To the Rhythm” tuvo la sencilla tarea de no bajar el listón, y digo sencilla porque cualquier tema después de ese instante hubiera sido coreado como si no hubiese mañana.
Esta claro, esos primeros álbumes nos marcaron a todos los que estábamos en la sala, tanto a los mas veteranos como a los jóvenes, y el por que lo digo tan tajante es por la reacción a “1000 Miles”, brutal, la sala se venía abajo y H.E.A.T ya no sabían como agradecer semejante cariño, si habían tenido la más mínima duda de que país y ciudad debían aparecer en la portada de ese próximo DVD, a estas alturas, había desaparecido por completo. “One By One” y “The End” daban por finalizado el set list de la noche antes de los bises. “Point Of No Return” fue le anticipo al broche final, “A Shot Of Redemption” muy frustrante. ¿Por qué? Pues muy sencillo, un servidor se paso el tema esperando de nuevo la aparición de Erik sobre las tabas, y más teniendo en cuenta que es un corte originalmente cantando por él. Quizás algún día nos enteremos del motivo pero pienso que hubiera sido un broche de oro a una noche magistral, tener esa fotos de los H.E.A.T con sus dos vocalistas despidiéndose del publico hubiera sido lo suyo, sinceramente.
Creo que H.E.A.T acaban de coronarse en nuestro país, estos suecos se han hecho mayores, es el momento de dejar atrás salas de medio pelo, ya han comenzado por reventar una de las más míticas de nuestro país, quien sabe lo próximo, quedan tres añitos para poder celebrar el veinte aniversario del lanzamiento de su primer disco, no sé, está claro que yo no soy nadie pero si se me permite alguna sugerencia ¿Qué tal un Vistalegre con un show especial e inigualable haciendo completamente ese mítico e incunable disco homónimo? Yo ahí lo dejo, a ver si con suerte alguien recoge el guante. Por cierto ¿Eric Rivers, bien, no?











