Crónica de Ratos de Porão en Madrid

Bandas: Ratos de Porão – El Bigote de Aznar – Toxic 76 – Lobötomics
Lugar: Gruta 77, Madrid – 4 de agosto de 2026
Texto y Fotos: David Alcántara Grossocordone

“Hardcuore”: visceral y con punktería. Ratos de por ahora y siempre vivos

Porque el corazón es una víscera. Pero no va de “gore”, sino de sentimiento. Charlando con el batería de RXDXP, Boka, antes del concierto, le comenté que la música directa, a ráfagas como de ametralladora y con canciones breves y llenas de rabia e intensidad, puede ser un serio competidor contra la inteligencia artificial, e incluso puedo afirmar que se cumplió ese afán, como hablamos él y yo, de “competir” en cuanto a brevedad de los temas y contundencia con directos como los de Napalm Death, aunque dejando él claro que han recuperado la esencia hardcore en sus shows y sus últimos discos y que su show no admite comparaciones. En cuanto a si la música puede cambiar el mundo, me dijo con prudencia que no, pero que puede ayudar a hacer pensar y resistir.

Confirmado totalmente en su “descarga” y en los mensajes que lanzó João Gordo, su vocalista, al introducir y presentar algunos de los temas. A ver, yo podría hacer aquí una relación lineal y por orden de las canciones que sonaron, pero si lo primero con lo que te “espolean” es “Alerta Antifascista”, dejando claras sus prioridades musicales y su mensaje mientras haces las fotos en medio de un “pogo” salvaje ya desde el primer segundo y con el corazón literalmente en la boca por la intensidad y la seguridad percibida y sentida por mí de que mantienen un nivel increíble que hace honor a sus 45 años de trayectoria, mi prioridad en este caso es confirmar que, en esta enésima vez que los veo, pues eso: que lo veo y no me lo creo, porque están en plena forma y derrochando calidad y velocidad.

El repertorio es un recorrido bastante representativo de su amplia carrera. “Igreja Universal” o “Amazônia Nunca Mais” salieron pronto y esta última fue la excusa perfecta para un gran alegato de Gordo en tiempos en los que el discurso de la ultraderecha mundial trata de minar la credibilidad y las conquistas de la lucha ecologista y sepultar —Sepultura y los Cavalera, gran apoyo, influencia y colaboración mutua, señalo yo— en el olvido el asesinato de Chico Mendes.

Sin solución de continuidad, “Farsa Nacionalista” y “Pedofilia Santa”, con sana mala leche de Gordo señalando desde su privilegiada posición esta lacra de algunos curas y sacerdotes, supusieron un subidón y un momento estelar en el que dominan los tiempos al combinar perfectamente mensajes y patadas en la boca sonoras.

Con orgullo y consciente de su importancia, señaló Gordo que Descanse em Paz —el disco— cumple 40 años, y el humor algo negro y socarrón con el que invitó a vivir la vida con intensidad y reafirmando que ahí seguían ellos en pie —el eterno guitarrista Jão pidiendo a gritos y recibiendo un merecido reconocimiento y homenaje— quedó magistralmente enlazado con “Paranoia Nuclear”.

La “máquina militar” en que se han convertido por derecho propio al militar en el lado correcto de la historia está perfectamente engrasada, dejando claro que buscan y consiguen más crudeza en sus directos y menos —aunque no ninguno— elementos “metálicos”.

“¿Vive deprisa, muere joven y dejarás un bonito cadáver?”

Desmintiendo con hechos este clásico lema punk, no se puede negar que han vivido y sentido con intensidad, pero siguen al pie del cañón casi medio siglo después. La banda, como no “muera de éxito”, está más viva que nunca y lo que van a dejar no es un cadáver o un zombi que se arrastra por los escenarios, sino el pabellón bien alto de la coherencia —Gordo señalando “Por este tema nos llaman traidores”— dentro de las contradicciones de la sobreexposición mediática y la fama, que o no se les ha subido a la cabeza o han recibido una cura de humildad efectiva.

El tramo final fue sencillamente brutal. En palabras de su historia, se trataría de “Beber Até Morrer” sin “Sofrer” la “Pobreza” musical en medio de un “Caos” —la temperatura de la sala en cuanto a calor real, hasta el punto de que Gordo se quitó la camiseta, y metafórico, con el público totalmente desbocado y bailando entusiasmado—. No desencadenó ningún “Conflito Violento” y evidenció que Ratos de Porão no está en “Crise”.

El guiño a todos sus fans españoles con “Mucha policía, poca diversión”, de Eskorbuto, con presencia de músicos de aquí al interpretarla sobre el escenario, dejó claro que se puede ser salvaje cuidando los detalles y dar la talla en la batalla sin ser “Crucificados pelo Sistema” ni acusar los tiempos duros de “Aids, Pop, Repressão”.

El Bigote “pelado” y peleado de Aznar

Abriendo con un sonido mejorable, pero con buena actitud y destellos, con sus mensajes a favor de la okupación, la lucha por la vivienda y la resistencia en el barrio, señalando con acierto pero sin flagelarse que su batería era la única mujer entre los músicos de todas las bandas, con un buen nivel y mensaje políglota aderezado por el saxo, le arrancaron unos cuantos pelos al bigote del omnipresente y prepotente Aznar, que gracias a la actividad y actitud de gente joven así de comprometida ve a su vez comprometido su papel de comparsa del sionismo y de la ultraderecha.

Toxic 76: “In ‘toxic’ ación contundente para entrar bien en ambiente”

Se les notó más “curtidos” o más “hechos” y con una propuesta más elaborada musicalmente, aunque también menos variada que las de sus predecesores en el escenario, pero muy bien ejecutada y nada lineal. Con buen sonido —reflejo de la preocupación tanto de estos músicos como de los de la banda anterior por intentar que sonara todo lo mejor posible— y reuniendo en esta segunda actuación más público que la banda que abrió y los que actuaron después, cumplieron bien y cerraron con la colaboración de Lalo, de Lorazepank.

Lobötomics. Lleidando buen prólogo

Y cerrando a los que abren el show con música asentada y asegurada, con referencia a quien parece estar en horas bajas en nuestro Madrid, Ayuso, reivindicativos al uso pero no al abuso en su primera visita a Madrid, gozaron, como los demás, de buena acogida y respuesta del “respetable” que, ansiando la aparición sobre las tablas de los protagonistas, Ratos de Porão, recompensó con sus aplausos el esfuerzo de los teloneros de los pioneros brasileños.

By Redacción Metal Hammer

Metal Hammer és una marca legendaria en toda Europa en cuanto a la difusión de la escena del hard rock y heavy metal. El primer número de la revista se editó en diciembre de 1987.

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