La llegada a Zamora
Fotos: Rubén Rosinos y Oscar Saro
Zamora empieza a cambiar la piel, caldeada por un sol que no perdona y por una presencia creciente de camisetas metaleras que empiezan a verse allí por donde pisas y pasas. Es miércoles 11 de junio y, aunque al Z! Live 2025 le quedan unas horas para abrir sus puertas, los que hemos llegado con tiempo ya hemos podido escuchar los primeros rugidos y podemos explicar que han sido ciertamente como la chispa que enciende la mecha.
Cuatro bandas locales se han encargado de dar vida a los showcases programados en dos recintos de la ciudad y un equipo de Metal Hammer hemos estado en esta trinchera previa para vivirlo y contarlo.
El Pub Numancia, situado en la Plaza de Cristo Rey, es un lugar muy céntrico con una amplia terraza a la sombra de los árboles en la que te encontrarás, sentados como clientes habituales, a unos Blues Brothers en postura de estar pasando un buen rato. El interior del recinto es pequeño, pero tienen una fila de tiradores para deleitar a las almas más cerveceras. Un aire irlandés y toques roqueros en un lugar para sentirse como en casa. Y un escenario reducido que alterna su lugar con sillas y mesas y que ha sido espacio suficiente para que las dos bandas invitadas pudieran presentarnos toda su furia.
Blaze the Trail fueron los primeros en pisar el escenario y no lo podían hacer con más energía. Nos explican que ensayan en Valladolid pero que residen en lugares diferentes. Abanderan un metalcore con toques de hardcore, de sonido potente, emocional y directo. En directo, y a pesar de estar los cinco casi encajados en el escenario, mostraron habilidad para activar a un público inicialmente tímido y llevarlo incluso a momentos de locura contenida, desencadenando circles y walls de formato reducido.

Nos hicieron saltar, mover los brazos y corear, tocaron nueve temas seguido, entre los cuales las cuatro canciones que forman parte de su último EP publicado: ”Signs” (junio 2024), y aprovecharon para hacer proclamas a favor del pueblo Palestino y en contra de la presencia de fondos buitre en los festivales. Diego, la voz del grupo, saltó varias veces entre el público y llegaron a tenerlo en volandas mientras cantaba y rozaba las lámparas del techo.
Grave Noise son una banda de thrash metal de Hontoria del Pinar, Castilla y León. Un auténtico vendaval en directo haciendo bandera de una metal rápido y contundente. Verlos muy de cerca fue un auténtico placer para contagiarnos de su rabia y para gozar de esos riffs afilados, esas estructuras agresivas que no dan respiro y especialmente de una batería enérgica y monumental.
Nos presentaron un setlist de once temas seguidos, entre los que dedicaron “Ghost Plague” a “todos los políticos de mierda que no sirven para nada” o nos resaltaron su anti fascismo con el tema “Fuckcism”. A destacar que Edu su guitarra original, no pudo venir por temas de curro y lo substituyó Gonzalo, que se había aprendido todo en dos semanas. Auténtica amistad.
Nosotros y una gran mayoría del público presente nos trasladamos al segundo recinto de la noche, La Cueva del Jazz en Vivo. Situado en la calle Puerta Nueva, 30 de Zamora, es un refugio musical, con una atmósfera acogedora y un jardín interior ideal para alargar los planes. Llegamos cuando el primer grupo ya pisaba el escenario y el lugar ya rebosaba de gente. Sin embargo, nos hicimos paso hasta primera fila para constatar que el público más activo del recinto anterior estaba dispuesto a continuar la fiesta.
Los salmantinos 1945 son gente ya conocida en el ámbito del festival y currantes del metal. Fueron los encargados del primer pase en la Cueva para enseñarnos que lo suyo es un heavy clásico, con momentos de fuerza, velocidad y buen rollo.
Con una energía directa, muy buena onda y una clara inspiración en el heavy tradicional nos hicieron saltar y corear los temas, especialmente con “Heavy Metal is not For Sale”, con la que gritamos el estribillo a banda y banda. Sheyla nos amenazó con hacer traer una cabra para “From Hell” y acabaron con un “Ace of Spades”, que siempre garantiza un final participativo y contundente.

Hablando posteriormente con tres de ellos, Gorka, Javi y Diego, nos explicaron son currantes del Z! Live y que los próximos días los veremos montando y manteniendo escenarios. Lo dicho, gente currante y ligada al festival.
Y finalmente pudimos gozar con la banda más local de la noche, los zamoranos Death & Legacy. Algo parecido a “¡Es un puto place tocar en casa, me cago en órdaga!” fue lo que le escuchamos a su bajista Jesús Cámara para darnos la bienvenida
Metal melódico con elementos modernos y texturas que equilibran perfectamente peso y armonía. Voz femenina extrema marca de la casa a cargo de su cantante Hynphernia combinada con los coros de sus compañeros. Son una banda con trayectoria, que ya se han hecho un espacio en la escena actual y que los habituales ya hemos visto varias veces últimamente. Tocaron en el Z! Live del 2023.
Les vimos desplegar todo su talento desde bien cerquita y gozamos con una portentosa “The Unnamed Shadow” a modo de himno inicial, con el reciente sencillo “The Devourer of Light” (mayo 2024) o con una monumental “Hellfire”.
Vivir la aventura de un festival de rock es un cúmulo de sensaciones que pasa por tantas etapas como maneras tiene la gente de vivirlo: la ilusión previa, los momentos de éxtasis, el cansancio acumulado, la tristeza de llegar al final tan rápidamente o la añoranza de los días siguientes. Cuando escribimos esta breve crónica nos encontramos todavía en esta esta etapa de subida previa que, esta sí, casi tod@s vivimos de la misma manera. Hace días que tenemos ganas de empezar y estamos contando las horas para lanzarnos de cabeza a tres días de metal y rock en directo.
Resaltar, para acabar, que para esta décima edición del Z! Live hemos organizado un equipo de Metal Hammer especial, para hacer una cobertura a la altura de la efeméride. Estaremos en una carpa propia o podrás distinguirnos por nuestras camisetas rojas, blancas o negras. No dudes en venir a vernos o en pararnos y saludarnos











