Hoy, Coverdale ha presentado su “Final Video”
Whitesnake ha publicado un nuevo vídeo dirigido por Payton T. Murphy. El anuncio llegó el 18 de noviembre, cuando el propio artista dejó caer en redes un escueto mensaje: “Mmm… Thorsday… One More Treat!!! XXX”.
David Coverdale ha decidido poner fin a su vida sobre los escenarios, una despedida que llega acompañada de un lanzamiento muy especial: el nuevo videoclip de “Forevermore”, presentado como parte de Forevermore: Revisited, Remixed and Remastered (2025).
El vídeo reinterpreta una de las baladas más icónicas de la banda, ahora enriquecida con una sección de cuerdas que subraya su tono elegíaco.
Más de 50 años de rock
David Coverdale, ese león plateado que rugió en los 70, sedujo en los 80 y resistió en las décadas posteriores, ha decidido retirarse. En realidad, no es que lo haya decidido ahora… ya estaba retirado, pero lo ha hecho público oficialmente. Su mensaje dejó claro que los héroes del rock no son inmortales, por mucho que sus canciones sugieran lo contrario.
En su comunicado, Coverdale, a sus 74 años, reconoce que ha llegado el momento de dejar las giras, y lo hace sin dramatismos:
“Damas y caballeros, chicos y chicas, hermanos y hermanas de la Serpiente… un anuncio especial para vosotros. Después de más de 50 años de un viaje increíble junto a ustedes, con Deep Purple, Whitesnake, Jimmy Page, en los últimos años me ha quedado muy claro que ha llegado el momento de colgar mis zapatos de plataforma del rock ’n’ roll y mis vaqueros ajustados. Y, como pueden ver, ya nos hemos ocupado de la melena del león. Pero ha llegado el momento de poner punto final.
Los quiero profundamente. Agradezco a todos los que me han apoyado y acompañado en este viaje increíble: músicos, equipo, fans, familia. Ha sido maravilloso. Pero realmente ha llegado el momento de disfrutar de mi retiro, y espero que lo entiendan. Una vez más, los amo con todo mi corazón. Fare thee well.”
Cómo se construye una leyenda del rock
Su aparición en Deep Purple en 1973 fue una sorpresa: cuando aún era prácticamente un desconocido, su timbre aterciopelado y su profundidad, capaces de afrontar la enorme exigencia del puesto, marcaron un punto de inflexión. Con Burn, Stormbringer y Come Taste the Band impulsó una transformación interna en la banda; su voz ofrecía una identidad distinta a la anterior, más blusera y seductora.
Después llegaría su creación definitiva: Whitesnake, que en sus primeros años bebía del blues rock británico. Pero sería en los 80 cuando Coverdale se reconvierte en algo distinto, un frontman capaz de convertir «Here I Go Again», «Still of the Night» o «Is This Love» en himnos intergeneracionales y de llevar la sensualidad del hard rock a un plano visual e icónico. El disco de 1987 sigue siendo, a día de hoy, una obra maestra.
Y en los 90 llegó su alianza con Jimmy Page. Coverdale/Page no arrasó en ventas, pero sí se convirtió en una declaración de integridad artística.
Whitesnake mantiene una larga relación con el público español que se remonta a finales de los años setenta, cuando David Coverdale presentó por primera vez su proyecto ya consolidado como banda. Su debut en España tuvo lugar el 6 de abril de 1979 en el Teatro Princesa de Valencia, una de las primeras fechas de la formación en nuestro país.
La banda volvió en los años ochenta y noventa, dejando actuaciones especialmente recordadas. Entre ellas destaca el concierto del 11 de agosto de 1990 en el Velòdrom d’Horta de Barcelona con nuestro querido Manzano, a quien recordamos con cariño , en plena efervescencia del hard rock, donde Whitesnake reunió a miles de seguidores en una de sus giras más contundentes.
Aquí podéis ver algunas de las entradas de conciertos de mi compañero Ricard Altadill:





Cuando las leyendas empiezan a marcharse
El trasfondo de su retiro refleja un cambio generacional evidente. Los grandes nombres del rock, los que definieron el sonido de los 70 y protagonizaron la explosión y la locura de los 80, están llegando al final de su recorrido. Ozzy Osbourne se despidió a lo grande en Back To The Beginnig. Grandes nombres integran esta lista: Phil Collins, Nicko McBrain, Neil Diamond, Dave Mason, Steuart Smith… Y seguramente se sumarán más en los próximos meses.
Por duro que resulte admitirlo, quienes crecimos con ellos y ellas, o los conocimos a través de vinilos, casetes o viejas emisiones de MTV, debemos prepararnos para un proceso que se acelerará con el tiempo. Nuestros referentes envejecen, y toca aprender a despedirlos sin convertir esa despedida en un duelo perpetuo. La música permanece; los músicos no.
Coverdale evidencia que el tiempo también alcanza aquello que creíamos inmutable. Los ídolos que nos acompañaron en viajes, fiestas o en nuestros peores momentos también necesitan detener el paso. Y nosotros, como público, debemos dejar de exigirles que sigan cargando con nuestro pasado. Despedir a esta generación es avanzar sin olvidar lo que dejó. Tenemos que asumirlo.






