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El punk rock de Flema incendió la Plaza Real

Banda: Deportados del Bar – Klandestino – Flema
Lugar: Sala Sauvage, Plaza Real, Barcelona – 4 de junio de 2026
Promotor: Booktour
Texto y fotos: Héctor Guillermo Izuel Fernández “Guishote”

No todos los días se tiene la oportunidad de ver a una banda pionera del punk argentino con 40 años de historia. Flema llegó a Barcelona para dar una auténtica lección de punk rock y dejó claro que hay conciertos que se disfrutan… y otros que se viven.

Lo que ocurrió el pasado jueves en la Sala Club Sauvage fue mucho más que un concierto. Con el recinto abarrotado, las cervezas volando y una energía desbordante desde el escenario, Barcelona vivió una de esas noches donde el punk se siente en cada rincón de la sala.

Deportados del Bar

Cerca de las 20:00 horas, los encargados de abrir la velada fueron Deportados del Bar, una banda de punk rock hardcore nacida en Barcelona e integrada por cuatro músicos venezolanos: Edmundo en batería y coros, Jorge en guitarra y voz, Luis “Pelos” en guitarra y coros, y Julio en bajo y voz. Todos ellos cuentan con una amplia trayectoria dentro de la escena venezolana, habiendo formado parte de grupos como Los Cervezas, The Cantiflas, Contra Marcha y Despliegue.

Desde el primer minuto dejaron claro que habían venido a hacer ruido. Arrancaron con “La del Rojo”, una canción muy cañera que puso a moverse al público desde los primeros acordes. La intensidad fue creciendo tema tras tema y, con “Canelita” y “Una Copa de Más”, la sala ya estaba completamente metida en el concierto, mientras las cervezas volaban y el ambiente se volvía cada vez más festivo.

El cierre fue apoteósico con “Sin Birras” y “Deportados del Bar”, dos himnos que desataron la locura entre los asistentes. La sala explotó con el punk hardcore de la banda, dejando el listón muy alto y demostrando que su propuesta combina potencia, actitud y una conexión total con el público.

Klandestino

Después llegó el turno de Klandestino, una banda que ya nos tiene acostumbrados a ofrecer directos de un nivel muy alto y que, una vez más, no defraudó. La formación, integrada por Chester en la voz, Alexis en la guitarra, Gaby en el bajo y Carly en la batería, fue la responsable de encender definitivamente los motores de una noche que prometía emociones fuertes.

Fueron once canciones marcadas a fuego, con el público en ebullición desde el primer acorde hasta el último. El concierto comenzó con “Otra Vez” y “A la Deriva”, dos temas que rápidamente hicieron que la sala se metiera de lleno en el show.

En un momento de la actuación, Alexis, guitarrista de Klandestino, recordó que la banda volverá a ser invitada en la próxima visita de Marky Ramone a Barcelona, el próximo mes de agosto. Con un set contundente, especial y muy trallero, la banda demostró por qué sigue ocupando un lugar destacado dentro de la escena punk barcelonesa.

El cénit de su actuación llegó con “Qué lo Parió”, uno de los momentos de mayor intensidad de la noche, desatando pogos, coros y una entrega absoluta por parte de los asistentes. A continuación, sorprendieron al público interpretando una canción mítica de Ataque 77, “Espadas y Serpientes”, coreada de principio a fin y recibida con una de las mayores ovaciones del concierto.

Para cerrar su actuación eligieron “Papelitos de Colores” y “Klandestino”, poniendo el broche de oro a un directo cargado de energía y actitud. Su actuación fue una nueva demostración de carácter y oficio, consolidando a Klandestino como una de las formaciones más fiables de la escena punk local.

Flema

Flema apareció en escena con una formación que dejó claro que la esencia del grupo sigue viva y en plena forma: Miguel de Luna Campos “Mike” en guitarra, Juan Pablo Kilberg en guitarra, Joan Sprei en batería y Fernando Rossi en bajo y voz.

La banda ofreció un repaso completo a su carrera a lo largo de 26 canciones, en un show que funcionó como una verdadera celebración del legado del punk argentino. El arranque fue con el himno “Si Yo Soy Así”, uno de los momentos más celebrados de la noche, con la sala completamente encendida desde el primer segundo.

Pero a partir de ahí, el concierto se convirtió en un auténtico estallido de descontrol. Desde la primera canción, el público empezó a subirse al escenario, coger el micrófono y cantar, generando un éxtasis total y un fervor impresionante.

El pogo fue constante desde el primer minuto, incontrolable y masivo, haciendo incluso imposible la labor de los fotógrafos de primera línea, que tuvieron que retirarse ante la intensidad del show. La situación fue de absoluto desborde: gente en andas, cervezas volando y un nivel de comunión total entre banda y público. En varios momentos, incluso los propios músicos pedían algo de calma, pero la respuesta era siempre la misma: más caos y más punk.

En un momento especialmente simbólico, Fernando Rossi lanzó una frase que encendió aún más la locura del público: “¿Estamos en Cemento o estamos en Barcelona?”, en referencia al mítico templo rockero de Buenos Aires, reforzando la sensación de estar viviendo una noche con espíritu argentino en pleno corazón de la Plaza Real.

El concierto fue un repaso absoluto a su historia, con temas como “Más Feliz que la Mierda” y “El Linyera”, manteniendo siempre la intensidad al máximo. El cierre llegó con “No Pasa Nada” y “Vahos del Ayer”, poniendo punto final a una actuación histórica, sin pausa ni respiro.

No cabía ni un alfiler en la sala y la sensación general fue la de haber presenciado algo irrepetible: un concierto donde el punk no se interpretó… se desbordó. Lo vivido el pasado 4 de junio fue un recordatorio de que el punk sigue siendo mucho más que música: es una forma de vivir los conciertos, de compartir emociones y de crear una conexión única entre escenario y público.

De la potencia de Deportados del Bar, pasando por el directo sólido de Klandestino, hasta la locura absoluta de Flema, Barcelona vivió una noche que quedará grabada en la memoria de todos los asistentes.

Una de esas veladas donde el punk no solo se escucha… se vive, se suda y se desborda.

By Redacción Metal Hammer

Metal Hammer és una marca legendaria en toda Europa en cuanto a la difusión de la escena del hard rock y heavy metal. El primer número de la revista se editó en diciembre de 1987.

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