Festival: Graspop Metal Meeting
Lugar: Festivalpark Stenehei, Dessel, Bélgica – Del 18 al 21 de junio de 2026
Fotos: Juan Sanz
Bad Omens se mete en el bolsillo a todo el GMM
Habíamos cruzado el ecuador de Graspop y el paso de los días comenzaba a notarse. Dábamos oficialmente por iniciado el fin de semana que, previsiblemente, continuaría siendo caluroso y soleado, aunque la amenaza de tormentas seguía presente. El sábado nos traería de nuevo un montón de grupos para ver y disfrutar, por lo que habíamos tratado de organizarnos lo mejor posible para llegar a casi todos. Los shows, un día más, arrancarían a las doce en punto de la manaña, en esta ocasión con The Pretty Wild en el North Stage y Mouth Culture en el Metal Dome. Durante las primeras horas, bandas como Fleddy Melculy o Embryonic Autopsy serían las encargadas de ir calentando motores antes de que los conciertos tomasen un ritmo frenético y tuviésemos que correr entre un escenario y otro.
En torno a las dos, llegaría el turno de una de las bandas más esperadas del día: P.O.D.; sobre todo para aquellos nostálgicos del nu metal que, junto a Limp Bizkit en la primera jornada del festival, querían regresar a finales de los noventa y principios de los 2000. Sony y sus chicos, llegaban cargados de energía para interpretar un setlist que repasaría desde aquel maravilloso Satellite hasta sus temas más actuales. Temas como “Youth of the Nation” o “Alive” hicieron que el público saltase y cantase a pleno pulmón a pesar de que el calor complicaba el simple hecho de moverse mucho. También es necesario comentar que los aspersores colocados en los laterales de los escenarios ayudaban a llevar mejor las sofocantes temperaturas que reinaban en Dessel durante los días del festival.

Una vez P.O.D. hubiesen acabado, Malevolence irrumpían en el escenario contiguo para hacer saltar por los aires el GMM. Estos británicos, que son pura simpatía, salieron a destajo desde el inicio, interpretando temas como “Life Sentence” en los que el público ya comenzó con los mosh pits y el crowdsurfing. Pudimos disfrutar de gran parte del concierto en un derroche de energía y un sonidazo impresionante frente a un público que ya abarrotaba Graspop, pero decidimos hacer una pequeña incursión en la actuación que Ellende estaban ofreciendo en el Marquee; concierto que se solapaba también con el de Rivers of Nihil en el Metal Dome. Y es que, en festivales como Graspop a veces es complicado decidir a dónde ir.
Después, volvíamos a tener un solape de los duros: Primal Fear en el Jupiler Stage coincidían con Sepultura en el North Stage, por lo que nos tuvimos que dividir y acudir un rato a cada uno de ellos. Primal Fear, por su parte, salieron con una fuerza tremenda frente a un Jupiler que se había llenado hasta arriba y que los esperaba con ganas. Pero el público estaba repartido por todo el recinto, ya que, cuando llegamos a la zona de escenarios principales, se veía una masa enorme de gente coreando los temas de Sepultura. Y es que, ¿quién no conoce alguno de los temas míticos de esta banda que probablemente hayamos escuchado hasta la saciedad?
Durante las siguientes horas de la tarde, formaciones como Hollywood Undead, Three Days Grace o Ice Nine Kills tuvieron solapes con Terrorizer o Lacuna Coil, con lo cual era una locura poder llegar a todo sin morir en el intento. Probablemente, a simple vista, esta tercera jornada era en la que estábamos percibiendo más afluencia de gente en el festival: todos los escenarios tenían público abundante que se repartía también por la zona de food trucks y bebidas, dando la sensación de que durante las dos jornadas previas el ambiente había estado menos movido.

Sea como fuere, aquello no tomaba descanso, y llegaba la hora de una banda tan conocida como Sonata Arctica. En esta ocasión los finlandeses tocarían en el Jupiler Stage, justo cuando el sol empezaba a dar una pequeña tregua a los asistentes, a los que veíamos con gorros, gafas de sol e incluso abanicos o pequeños ventiladores de mano. Es curioso que, de forma paralela a este concierto, en el Classic Rock Café, ubicado justo enfrente de este escenario, el festival había habilitado pantallas para seguir los partidos de fútbol del mundial y esto quedaba recogido específicamente en el programa de Graspop, en el cual podíamos leer “Footbal: The Netherlands – Sweden”. Algo que nos resultó, cuanto menos, curioso.
Para poner el toque diferente a la jornada, Babymetal ofrecería su particular espectáculo, de una horita de duración en el North Stage. No es la primera vez que vienen a Graspop y siempre tienen un enorme público que se vuelca con ellas y se lo pasa en grande con su mezcla de metal, toques de pop y electrónica. Al mismo tiempo, Uncle Acid & The Deadbeats llenaba el Metal Dome con un estilo bien distinto. Teníamos para elegir.
A las nueve y diez en punto de la noche, los británicos Architects aterrizaban sobre el South Stage. Recordamos haberlos visto algunos años antes en el escenario contiguo, en un horario mucho más temprano; sin embargo, en esta ocasión, tal y como el propio Sam Carter apuntó, tener el atardecer de fondo y estar frente a un público tan masivo era mágico para ellos, y “no podía imaginar estar en un lugar mejor en ese momento”. La verdad que completaron uno de los mejores conciertos de esta edición de Graspop sin ninguna duda: la voz de Sam, impecable en todos los sencillos interpretados, un sonido de diez y un setlist en el que no sobró ni un solo tema. Perfectamente equilibrado, alternaron temas de toda su trayectoria, incluyendo hasta aquel magnífico “Gravedigger” de su Lost Forever, Lost Together de hace ya unos cuantos añitos. Cerrando con la espectacular “Animals”, no se les puede pedir más a estos chicos que continúan hacia arriba como la espuma.

Al mismo tiempo que Architects, Queensrÿche ofrecían su show de cincuenta minutos frente a su público, no quedando nada más que otra banda en dicho escenario –el Jupiler–, Avatar. A las once de la noche, estos suecos con su estilo ‘circense’ y el carisma que les lleva caracterizando desde hace años, arrancaban su show con un Johannes Eckerström que saludaba enérgicamente a quienes se habían acercado a verles en lugar de haber elegido a Bad Omens, que era uno de los principales reclamos de esta edición de Graspop, o a Six Feet Under, que estaban en ese mismo momento en el escenario vecino, el Marquee.
Y hablando precisamente de Bad Omens, la banda de Noah Sebastian se encontraba en ese mismo momento sobre el North Stage, frente a un recinto completamente a rebosar –casi sin duda el show de toda esta edición en la que más gente pudimos ver– y que no quitaba ojo al escenario. Y es que no es para menos; la voz de su frontman es realmente impecable y, de manera independiente a los gustos personales de cada uno, es indiscutible que Noah puede hacer absolutamente cualquier cosa con su voz. Desde unos guturales recién sacados del infierno, hasta una voz limpia a la que no se le puede sacar ningún fallo. Merece la pena ver temas como “Like a Villain” o “V.A.N.” en directo, a pesar de que Poppy no esté para acompañar sus partes en este último tema. No faltaron láseres y llamaradas para completar este show que, sin duda, dejó con la boca abierta a más de uno y más de dos, que se esperaban algo más ‘flojito’.
Y para cerrar la jornada del sábado, teníamos a Bring Me The Horizon, para quienes multitud de fans habían esperado durante horas en las primeras filas del South Stage. Y es que Oli Sykes acompañado por el resto de su banda, mueve masas allá donde vaya, algo que quedó claro viendo lo llenísimo que estaba Graspop. Desde el principio ya con fuego y confeti, en el concierto no faltó de nada y fue el broche final a un día que había estado repleto de buenos shows. Tocaba descansar para recuperar fuerzas de cara a la jornada final.



