Bandas: Hatebreed + Bellako
Lugar: Sala Salamandra – Hospitalet del Llobregat – 7 de julio de 2025
Promotor: Madness Live
Texto y fotos: Miquel Raga
En pleno agosto barcelonés, con la ciudad medio vacía y el calor apretando, la Sala Salamandra se convirtió en el refugio perfecto para los amantes del hardcore. El cartel lo decía todo: Bellako y Hatebreed compartiendo escenario en una noche que prometía intensidad, y que no decepcionó.
Bellako: contundencia local con sabor internacional
Los de Mataró fueron los encargados de abrir la noche, y lo hicieron con una entrega total. Bellako no solo calentaron motores: directamente encendieron la mecha. Su mezcla de hardcore, groove y metal moderno sonó compacta, agresiva y muy bien ejecutada. Desde los primeros compases, el público respondió con pogos y movimiento, algo que no siempre es fácil siendo la banda telonera.
Temas como Extinction, The End of the World o Pain Is a Warning demostraron que Bellako no tiene nada que envidiar a bandas internacionales. Su directo fue sólido, con una base rítmica muy potente, guitarras afiladas y una actitud que conecta. Se notó que jugaban en casa, y eso les dio un plus de confianza que se tradujo en una actuación redonda.

Hatebreed: energía, conexión y cumpleaños
A las 21:40h, Hatebreed salió al escenario con toda la potencia que se espera de ellos. El público ya estaba entregado, pero hubo un momento especial que rompió el hielo del todo: era el cumpleaños de Jamey Jasta, y justo antes de tocar «Destroy Everything», toda la sala le cantó el “cumpleaños feliz”. Él lo agradeció con una sonrisa y un “let’s go!” que dio paso al que fue, sin duda, uno de los momentos más intensos de la noche.
El setlist fue una auténtica declaración de intenciones. Abrieron con «I Will Be Heard», que marcó el tono del concierto: directo, contundente y sin concesiones. Le siguieron temas como «Make the Demons Obey», «Tear It Down» y «To the Threshold», que mantuvieron la energía en lo más alto.
Con «Serve Your Masters» y «A Call for Blood», la banda mostró su faceta más crítica y combativa, mientras que clásicos como «Before Dishonor» y «A Diehard as They Come» conectaron especialmente con los fans más veteranos. El momento álgido llegó con «Destroy Everything», que convirtió la sala en una auténtica olla a presión, con pogos por todas partes y el público gritando cada palabra.
La segunda mitad del concierto mantuvo el nivel con temas como «Seven Enemies», «Perseverance», «Smash Your Enemies» y «This Is Now», todos recibidos como auténticos himnos. El tramo final fue una descarga de fuerza con «Driven by Suffering», «Proven», «Last Breath» y «Live for This», antes de cerrar con «Looking Down the Barrel of Today», que dejó a todos exhaustos pero satisfechos.
Jasta estuvo muy comunicativo durante todo el concierto, animando constantemente al público a formar circle pits, pogos y a participar en cada tema. La conexión fue total, y se notaba que la banda estaba disfrutando tanto como los asistentes.







