El alicantino José Segura, para los amigos Jotas, guitarrista/compositor de la banda de folk metal Hadadanza, emprende una nueva aventura: intentar batir el récord Guinness de maratón tocando la guitarra en solitario y que mejor escenario para ello que el vigésimo aniversario del festival Leyendas del Rock este mismo mes de agosto de 2026.
El récord oficial lo tiene actualmente el irlandés David Browne, que consiguió estar tocando durante 114 horas, 6 minutos y 30 segundos en Dublín en el año 2011. José quiere ahora coger ese testigo y lanzarse a una prueba en la que la resistencia física y mental será tan importante como la música misma.
Ya hace más o menos un año que me habló de esta idea, cuando era solo un proyecto, pero siempre nos quedaban cosas por decir o tiempo para charlar. La idea ha ido creciendo durante este tiempo. Por ello ha querido contar la historia desde el principio y explicar personalmente lo que hay detrás de este reto. Todo surge de una pérdida; es una manera de hacer el duelo y de transformar una situación compleja en un impulso para seguir adelante.
Y así me lo ha contado, tal y como quería de amigo a amigo. En el mismo sitio donde empezó nuestra amistad, en unos locales de ensayo. Fuera de algunos comentarios o informaciones en las redes sociales que no reflejaban exactamente lo que José había explicado, que incluían detalles que él nunca había confirmado o declaraciones que no ha realizado. La idea nació casi como una locura, pero acabó convirtiéndose en un objetivo real. De aquellos mensajes rápidos por Instagram comentándome, lo que quería conseguir y mis ideas o recomendaciones de como realizarlo. Se ha acabado materializando.


“Rubén, lo primero de todo, dame un abrazo, porque esto es una locura. Se me ha ido la pinza completamente. Pensé: ¿Por qué no ponemos a prueba los límites y vemos hasta dónde llegamos tocando la guitarra?” “Cuando empecé a buscar información pensé en intentar 24 horas sin parar.” Hasta que me dicen desde Guinness: No son 24 horas, son más de 114 horas. Vale, pues vamos a hacerlo”.
Y ahí empezó todo. Tomo la decisión de lanzarse con todo “Quiero conseguirlo, quiero ser récord mundial”
Aunque desde fuera pueda parecer una hazaña extrema dentro del mundo de la música, nacida desde el ego, nada más lejos de la realidad, la verdadera raíz del reto está en una historia mucho más íntima.
La guitarra para José siempre ha sido una forma de conectar con las personas significativas de su vida, desde trasmitir felicidad a expresar su propio interior. Su abuela murió cuando él era pequeño. Como ella iba todos los domingos a misa, él encontró en la música una forma de sentirse cerca de ella.
“Me vino la idea de ir a tocar la guitarra a la iglesia. Me quedé unos tres o cuatro años porque sentía que de alguna manera ella podía oírme y que todavía tenía esa cercanía”. Años más tarde vendría otra pérdida que le llevaría vivir una de las épocas más duras de su vida: “Mi madre murió hace dos años, y una manera en que yo creía que podría llegar a ella era buscando algo colosal. Lo más impactante que se me ocurrió en ese momento fue un récord Guinness”. Para él, lograrlo tendría un significado mucho más importante que estar en una lista de récords. Recuerdo que su primera Ibanez Jem Mirror, llego de la mano de su madre y siempre ha sido una conexión con ella y desde que lo conozco es uno de sus mayores tesoros. «Si lo logro, siento que de alguna forma voy a estar cerca de ella». “Todo el mundo lleva el duelo a su manera. Yo lo hago con calma, pero para mí esto es una terapia. Es una manera de convertir algo doloroso en algo positivo”.
De forma paralela a su amor por la guitarra, está muy vinculado al taekwondo, disciplina que marcó su forma de afrontar los retos. Los entrenamientos, la competición y la exigencia deportiva le inculcaron valores que hoy transfiere directamente al reto Guinness: disciplina, perseverancia, autocontrol y capacidad de sacrificio. “Al final, el deporte te deja muchas enseñanzas. Te enseña que no a menudo ganas, que hay días malos, que tienes que levantarte y seguir entrenando. Eso es exactamente lo mismo que pasa en la vida”. “No basta con tener ganas. La gente piensa que, si te gusta algo, ya está hecho, pero no. Hay que tener disciplina, repetir, equivocarse, volver a intentarlo y seguir”.
La preparación para el récord está siendo extrema. No es solo tocar durante días, sino preparar el cuerpo y la mente para una situación límite. Lo que incluye el contar con asesoramiento médico especializado previo; en puntos tan fuertes como control de ciclos de sueño, preparación psicológica, nutrición y fisioterapia.
“Estoy entrenando todos los días. Tocando cada día. Hoy ya llevaba ocho horas tocando antes de vernos y he llegado a tocar 48 horas seguidas y no me he sentido mal. Pero tampoco se trata de salir a buscar el récord antes del récord. Necesito preparar al cuerpo para lo que se aproxima”.
José piensa que uno de los instantes más difíciles no será tocar, sino tener que volver a empezar. Por ello la planificación de horarios de sueño con tablas que ya está trabajando, de cuando dormir respetado unos ciclos circadianos sanos. “Creo que me va a costar más que nada el despertarme. Abrir los ojos, coger la guitarra y volver automáticamente”. El reto está perfectamente planificado. De la alimentación a los posibles errores técnicos. También habrá que prever todo problema. De todos los escenarios posibles dentro de recinto están siendo contemplados y preparados con su equipo de apoyo. “Si tengo que comer o beber, el equipo me va a estar cuidando. Hemos pensado incluso soluciones un poco locas, como bebidas con pajita a forma de pies de micro para poder seguir tocando mientras me alimento”. A nivel técnico se planifica un backline con equipos de apoyo y varias guitarras de recambio.
Se ha elegido Leyendas del Rock como el escenario donde afrontar el reto, y no es una elección baladí, ya que se celebra en Villena, Alicante. Y por otro lado es uno de los trampolines desde sus inicios para muchas bandas y músicos alicantinos, murcianos y de todo el territorio nacional. “Le propuse el proyecto a Marcos Rubio, responsable del Leyendas del Rock, y la respuesta fue increíble. Les dije que iba a hacer esta locura, que se me había ido la pinza y que quería intentarlo. Y me dieron muchas facilidades”. A falta de confirmación de hora inicio y ubicación específica para el reto, si tenemos fecha de arranque de este; el 3 de agosto, calculando con superar el resto el viernes día 7 y si es posible continuar hasta su clausura el día 8 de agosto. «Porque, aunque el récord lo intente hacer yo, siento que al final lo conseguimos entre todos. Estar cinco días prácticamente solo sería muy duro. En cambio, si la gente pasa, saluda, anima, levanta un cartel o simplemente se queda un rato allí acompañando… eso cambia completamente la energía. Hay momentos en los que el ánimo vale mucho más que cualquier preparación física”.
La prueba se hará en una instalación especialmente preparada para la ocasión. Y José incide que no será un concierto, aunque le gustaría instalar un sistema de PA externo para seguir tocando si supera la marca del irlandés. Un módulo prefabricado acristalado, cedido por una empresa colaboradora, que permite a todos los asistentes ver cómo se desarrolla el evento. Aunque nos cuenta más José sobre los temores y falsos comunicados sobre ubicación o infraestructuras: “No gente, no va a ser en el área de camping. No puede ser en el camping, porque sería difícil. Va a ser un espacio acristalado en donde la gente me va a poder ver. Tendré aire acondicionado, agua, comida, zona de descanso y todo listo”.


El festival ofrece un entorno único donde miles de personas comparten el amor por el rock y el metal. Durante cinco días, todas las personas que se acerquen son parte del reto, aportando ese apoyo que te hace seguir adelante.
Una parte esencial del desafío será el reglamento Guinness. Todas las canciones se interpretarán sin referencias externas. A diferencia del anterior intento, no se le permite usar referencias. Nada de metrónomo, pistas o bases grabadas, o la colaboración de otros músicos. Incluso los descansos y tiempos estas controlados al milímetro por testigos del récord Guinness que anotan cada pausa, incidente o detalle. “Esta mi guitarra y poco más (marca el tempo con el pie). Si la cabeza se va, puedes perder la concentración. Y en un segundo, el récord se te escapa entre los dedos”. “Cada hora que termino tocando, sin parar, acumulo cinco minutos de descanso. Si hago 24 horas, me quedarían dos horas para dormir, ir al baño o lo que necesite. Pero si me paso, pierdo el récord”. “Hay testigos que lo van señalando todo. Cuando se descansa, anotan cuándo empezó y cuándo terminó”.
En medio de toda esta aventura habrá otro momento especial y complejo: conjugar el reto con la actuación de Hadadanza en el mismo festival. Aunque los supervisores del Guinness han admitido la actuación como parte del reto. “En algún momento voy a tener que salir, cambiarme, coger la otra guitarra y correr al escenario. Si alguien me ve correr, no me detenga, porque cada minuto cuenta”. Aunque parezca un reto musical, subraya que la finalidad no es mostrar una técnica imposible. Esto es pura resistencia. No es tocar más rápido, ni hacer algo imposible. Es resistir. Tras meses de preparación, se enfrenta al reto con confianza. “Creo que puedo lograrlo. He hecho esas 48 horas, entreno todos los días y físicamente me siento fuerte”. Pero más allá del récord y esa historia triste detrás de él, lo que realmente busca es contagiar una energía positiva. “Al final, todo esto se deriva de una cosa muy sencilla: ser feliz. La música me hace feliz, superar retos me hace feliz y compartirlo con la gente me hace feliz.”
José Segura “Jotas” no quiere solo superar una cifra. Busca demostrar que los límites existen para ser desafiados y que una pasión, acompañada de disciplina y corazón, puede convertirse en algo mucho mayor. Un récord Guinness, una guitarra y una historia personal que nació del dolor, pero que quiere acabar convirtiéndose en fuerza y felicidad compartida. Mucha fuerza y ánimos tanto por mi parte como por los compañeros y compañeras de Metal Hammer España.
