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Los recuerdos imborrables del último concierto de Ozzy Osbourne

Back to the Beginning: Aquel día en Birmingham

Fotos: Ross Halfin (profesionales) / Resto, cedidas por los asistentes entrevistados

Hace un año, todas las miradas del mundo del rock apuntaban a Birmingham. Miles de aficionados llegados de todos los rincones del planeta se dieron cita en Back to the Beginning, el concierto con el que Ozzy Osbourne y Black Sabbath regresaban a casa, a la ciudad donde arrancó una aventura que acabaría cambiando la historia de la música.

Aquel evento que duró día, tarde y noche fue una fiesta, un homenaje y una despedida al mismo tiempo. Sabíamos que Ozzy se estaba despidiendo de los escenarios y que asistíamos al final de una era. Lo que resultaba imposible imaginar entonces era que, aquella actuación adquiriría un significado todavía más especial tras el fallecimiento del cantante pocos días después.

Un año después, aquel evento se recuerda de otra manera. Lo que entonces fue una fiesta inolvidable para miles de seguidores se ha transformado también en un adiós, porque Back to the Beginning terminó siendo la última actuación de Ozzy Osbourne, la última fotografía de una leyenda sobre las tablas… Con el tiempo, los recuerdos hacen su propia selección. Los horarios dejan de importar y algunas actuaciones quedan relegadas a un segundo plano. Lo más curioso es que, mientras unos detalles desaparecen, otros permanecen intactos e incluso crecen en nuestra memoria, y entre todas esas cosas que el tiempo se niega a borrar, destacan las sensaciones que nos dejó aquella jornada.

Por eso, un año después, he decidido volver a contactar con varias de las personas con las que coincidí durante aquel día en Birmingham para saber qué había sobrevivido al paso del tiempo, qué era lo primero que les venía a la cabeza cuando pensaban en Back to the Beginning, qué recuerdos seguían siendo capaces de transportarlos de vuelta a Birmingham con solo cerrar los ojos …

La pregunta: ¿Qué es lo primero que te viene a la cabeza cuando piensas en Back to the Beginning un año después?

A Edu y Juanan los conocí durante el viaje de vuelta de Birmingham a Sevilla. Después de un fin de semana tan intenso como aquel, era inevitable acabar repasando todo lo vivido. En cambio, a Pablo y Carlos me los encontré en el avión de ida, desesperados por conseguir entradas para el concierto.

A Edu lo acompaño su primo que también subraya algunas líneas.

Edu: Aquel momento en que entramos al estadio y no nos lo creíamos… Me quedo con la motivación de todos y cada uno de los músicos que se subieron al escenario. El agradecimiento que mostraron. Ver a Metallica teloneando a alguien después de cuarenta años y la humildad con la que actuaron todos los grupos. Los supergrupos organizados por Tom Morello y la presencia de músicos como Steven Tyler o Nuno Bettencourt. La salida al escenario de Ozzy, el momento “Mama, I’m Coming Home”, “Crazy Train”. Los temas de Black Sabbath. El “War Pigs”… madre mía. Me emociono todavía.

Es una reflexión que se repitió en más de una conversación, porque más allá de la espectacularidad del cartel lo que muchos destacaban era el enorme respeto que se mostraba hacia Ozzy y Black Sabbath, algo perfectamente comprensible si tenemos en cuenta la influencia que han ejercido sobre buena parte de los artistas que participaron en el evento. Después de meses de rumores, ventas imposibles, viajes organizados a toda velocidad y una enorme expectación, atravesar los tornos suponía confirmar que aquello iba a ocurrir de verdad.

La historia de Juanan demuestra hasta qué punto aquel concierto empujó a muchos aficionados a tomar decisiones que normalmente no habrían tomado. Con 53 años, lleva escuchando a Ozzy Osbourne desde los años ochenta. Primero llegó el descubrimiento de la etapa en solitario y más tarde se metió de lleno en la historia de Black Sabbath y terminó siguiendo toda la trayectoria de una figura que siempre le llamó la atención tanto por su música como por su personalidad.

Juanan: Una semana antes del concierto surgió la oportunidad. Conozco a Monchi, que en aquel momento estaba vinculado al Aston Villa, y al verlo en un concierto de Guns N’ Roses en Villa Park se me ocurrió preguntarle si existía alguna posibilidad de conseguir una entrada para Back to the Beginning. Se ofreció a ayudarme, consiguió la entrada y, a partir de ahí, tuve que organizarlo todo a toda velocidad: vuelos, alojamiento y todo lo necesario para estar allí. La experiencia fue brutal. Probablemente sea uno de los conciertos que más he disfrutado en mi vida, y he asistido a muchísimos. Tenía algo especial por tratarse de la despedida de Ozzy. En aquel momento sabíamos que probablemente sería la última vez que actuaría sobre un escenario, pero nadie imaginaba que también sería una de sus últimas apariciones públicas antes de fallecer.

Siempre me gustó su sentido del humor, su forma de ser, todo en general. Poder ver a todas esas bandas juntas rindiendo homenaje a Ozzy fue algo espectacular. Había visto a Ozzy en solitario, pero nunca había visto a Black Sabbath. Además, tuve la suerte de disponer de un pase VIP gracias a la persona que me consiguió la entrada, lo que me permitió acceder a distintas zonas del estadio. Pero, sinceramente, lo más importante estaba ocurriendo delante de todos por igual.

Y luego está el propio concierto. Prácticamente todas las bandas que participaron me gustan, así que poder verlas juntas rindiendo homenaje a Ozzy, interpretando canciones de su carrera y de Black Sabbath, fue algo realmente especial. Si tuviera que destacar un momento por encima del resto, probablemente sería ver a Black Sabbath sobre el escenario. Poder verlos tocar, aunque fueran pocos temas, fue cumplir un sueño.

Si la experiencia de Juanan fue improvisada, la de dos amigos, Pablo y Carlos, podría definirse directamente como una apuesta a ciegas. Desde el anuncio del evento, decidieron que viajarían a Birmingham pasara lo que pasara.

Pablo: Nosotros dijimos que íbamos sí o sí. Ya veríamos después cómo conseguíamos las entradas. Nos cancelaron el Airbnb el viernes por la mañana. Conseguimos las entradas online diez minutos antes de que empezara el concierto. Así que, entrar por el torno del estadio. Ahí sí que nos lo creímos.

Recuerdo especialmente la lectura que hizo Halestorm de “Perry Mason” y la forma en que Lamb of God reinterpretó “Children of the Grave”. Se la llevaron totalmente a su terreno. Creo que fue una de las mejores versiones de todo el homenaje. Uno de los momentos más comentados del día fue la interpretación de “Changes” por parte de Yungblud, consiguió que toda la gente conectara con la canción. Fue muy especial. La aparición de Jack Black durante “Mr. Crowley”. A mí eso me puso los pelos de punta. Bueno, en realidad ya estaba con los pelos de punta. Yo en todo el concierto tenía la emoción súper alta, en cada momento. Es que ya no sabía cuándo podía superarse más. Además, entre actuación y actuación iban apareciendo saludos de otros grupos y artistas. Ahora mismo no me acuerdo muy bien de todos. Se me vienen a la cabeza AC/DC saludando, Dolly Parton… Y siguiendo con momentos que me dejaron flipando, el momento del duelo de baterías, un trío de baterías… tres baterías ahí y cada uno tocando una parte de la canción de «Symptom of the Universe». La presencia de K.K. Downing, Ron Wood, Steven Tyler o incluso Jason Momoa lanzándose al público fueron sumando imágenes difíciles de olvidar.

Pero llegaba el momento en el que ya solo quería ver a Ozzy y a Black Sabbath. Ozzy apareció sentado en su característico trono, se le veía físicamente castigado, pero las ganas seguían ahí. Eso emocionó muchísimo, después llegó Black Sabbath, “N.I.B.” fue brutal. Geezer Butler estaba impresionante. Tremendo concierto. Se me ha quedado grabado en la memoria y, para recordar algo así, no hace falta ningún tatuaje.

Un año sin Ozzy. Parece mentira cómo pasa el tiempo. Doce meses en los que no han faltado homenajes, dedicatorias, recuerdos y todo tipo de muestras de cariño hacia una figura que, lejos de desaparecer, sigue muy presente dentro del mundo del rock.

De una forma u otra, sigue formando parte del día a día del rock y el heavy metal. Los músicos que compartieron parte del camino con él siguen reivindicando su figura y manteniendo viva su memoria sobre los escenarios. Desde Anthrax hasta su compañero de batallas Zakk Wylde, pasando por infinidad de bandas y artistas que encontraron inspiración en su música, son muchos los que continúan incluyendo canciones, referencias o pequeños homenajes en sus directos.

Todo parece indicar que esa historia todavía tiene capítulos por escribir. El regreso de Ozzfest previsto para 2027 servirá, sin duda, para volver a comprobar hasta qué punto la influencia de Ozzy sigue presente… y allí estaremos para contarlo.

By Marta Grimaldi

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