Festival: Leyendas del Rock 2026
Lugar: Villena (Alicante) — 5, 6, 7 y 8 de agosto de 2026
Texto: Ana Velcev, Rubén Rosinos, Manel Medina, Juanjo García, Quim Brugada
Fotos: Jaime V. «Jaimax» y Rubén Rosinos
Nueva edición del Leyendas del Rock, el festival de metal más veterano de nuestro país, que celebra este año su XX aniversario. Siendo un tradicional punto de encuentro de los medios y personas que solemos coincidir allí año tras año, el primer día de festival es un mar de abrazos, sonrisas e intercambios de opiniones y experiencias de todo el año que ha transcurrido entre una y otra edición.
En esta ocasión había bastantes cambios y novedades con respecto a las ediciones anteriores, la primera de ellas era la nueva ubicación de la carpa de firmas y también de la de prensa que pasaban al sector opuesto del recinto principal, fuera de la zona privada, insertada en la zona pública, pegada a los escenarios. Con un espacio bastante más reducido que el anterior, el stand de prensa contaba con la cafetera y las aguas habituales, aunque se echó en falta alguna silla donde poder sentarse a descansar o trabajar, algo que habría facilitado la labor habitual de los medios.
La segunda de las novedades era el uso, a partir de esta edición, de la tarjeta recargable en lugar de los tokens para adquirir comida y bebida, quedando invalidados los sobrantes del año anterior, cosa que también generó algún lamento entre el público. La tercera era el cambio de nombre de los escenarios principales, los tradicionales Azucena y Jesús de La Rosa han sido sustituidos por Doro Pesch y Dave Mustaine, pudiendo ver en cada uno de ellos una foto de los susodichos.
Y la cuarta y quizás más importante, es el salto de calidad del cartel con Helloween y Savatage de principales cabezas, cosa que se ha notado en la venta de abonos, bastante más demandados que en ediciones anteriores.
Con todos estos ingredientes se allanaba el camino para el inicio de las actuaciones
Escenarios Principales
Miercoles
Tailgunner (Quim)
Los británicos Tailgunner eran los encargados de abrir fuego en el escenario Doro Pesch. Con puntualidad británica, dicho sea de paso, empezaba el festival con esta joven banda, con mucho talento, que mantiene viva la llama del heavy metal tradicional. Salieron dispuestos a no hacer prisioneros con su estética ochentera de cuero, cadenas y tachuelas, base rítmica atronadora, guitarras gemelas y voz hecha para el estilo. Actitud 100%, muchísima interacción con la audiencia y canciones melódicas, pegadizas, hechas para convertirse en himnos, se llevaron de calle al poco público que acudió a tan temprana hora a disfrutar de su propuesta. Como británicos que son, su sonido bebe directamente de la NWOBHM pero con un aire moderno.
A nota de anécdota, presentaron un espectacular pie de micro con el logo de la banda en su base que, creo rentabilizaron poco pues solo en un par de ocasiones fue levantado para poder admirar su diseño. Incansables durante todo el bolo interactuando y animando al público cuajaron una actuación de gran nivel, un digno comienzo para el XX aniversario del Leyendas del Rock.

Thundermother (Quim)
El escenario Dave Mustaine se inauguraba con la presencia de la banda de hard rock femenina por excelencia, las suecas Thundermother. Su propuesta de rock duro melódico con raíces nórdicas siempre ha sido muy solvente y, pese a sus interminables cambios de formación (Filippa no es una persona fácil de tratar, todos lo sabemos) no han perdido ni un ápice de poderío y savoir fair. Para esta banda la música siempre está por encima de todo lo demás, cosa que se nota en sus austeras puestas en escena y escasos aderezos a lo que es estrictamente necesario, incluyendo unos outfits discretos, sin recurrir a una imagen excesivamente provocativa, algo que se agradece en un panorama donde, en ocasiones, la estética de las bandas femeninas parece recibir más atención que su propuesta musical.
Dieron una descarga potente, solvente, de buen hard rock para agradar a propios y extraños con sus temas directos, pegadizos y muy melódicos, alternando, según la canción lo requiriera o no, de una a dos guitarras y viceversa y dando un repaso general a su ya extensa discografía. Concierto que fue de menos a más, cosa que se notaba por la audiencia que iba aumentando con el paso de los minutos hasta convertirse en multitud, entre la que se entretuvo Filippa paseando mientras realizaba su solo de guitarra. Buen concierto de las suecas que convencieron sobradamente a todos los presentes.
Orbit Culture (Manel)
La que considero una de las mejores bandas para todos aquellos que vienen de un background más clásico tocaba en Villena por primera vez. Directamente desde Suecia, no dejaron ningún momento de respiro durante todo el set. Si bien es cierto que en las primeras canciones el sol y el calor apretaba de lo lindo, el público fue de menos a más y pudimos disfrutar de un concierto para el recuerdo.Hubo varios problemas a nivel de sonido (poca claridad en cuanto a instrumentos, la guitarra “solista” apenas se escuchaba) que fueron solucionando con el paso de los temas para llegar a un punto en el que pudimos disfrutar a Orbit en todo su esplendor y con la característica contundencia y el ya famoso Wall Of Sound que generan bandas de este estilo.
Hicieron repaso de sus grandes hits como “North Star Of Nija” y “Vultures of North” así como de temas más antiguos como “Rasen” (de su primer trabajo) o la también conocidísima “Saw”. En resumen, un concierto que me pareció un tremendo acierto para el festival y que estoy seguro que gustó tanto a los que ya éramos fans de la banda como a todos aquellos quienes les descubrieron con su set en el festival.
Black Label Society (Juanjo)
La banda de Zakk Wylde sigue compartiendo su manera de entender el heavy metal desde una perspectiva cada vez más groove. Sus temas en directo son piezas cargadas de grandes desarrollos instrumentales donde tanto su guitarra como la de Dario Lorina cobran especial protagonismo. Además, se complementa con la sólida base rítmica del bajo de John «JD» DeServio y los golpes de Jeff Fabb, a la batería. Con un pie en la nostalgia hacia Ozzy y otro mirando hacia el futuro, su propuesta para los festivales se basa en un recorrido por algunos de sus mejores momentos, recordando discos esenciales como Mafia o The Blessed Hellfire. La estética ya la conocemos de hace años, vestido con kilt escocés, largas muñequeras que le llegan casi al codo, cabello y barba que apenas deja ver su cara y el característico pie de micro con la montaña de calaveras, coronado por una cruz.
Mientras sonaba una intro que mezclaba a Led Zeppelin y Black Sabbath, apareció Zakk, móvil en mano, grabando al público, para desaparecer antes de atacar con “Funeral Bell” y “Name in Blood” con las que empezaría su algo más de hora de actuación. Por el camino el concierto nos fue dejando algún problema con el sonido durante “A Love Unreal”; mucho guitarreo y virtuosismo; el primer homenaje a Ozzy Osbourne con la interpretación de “No More Tears”, donde Zakk logra llegar al tono vocal de Ozzy, clavándolo; un duelo entre Zakk y Dario tocando sus guitarras por detrás de la cabeza; la locura y los coros durante la favorita “Suicide Messiah” y el homenaje final, otra vez a Ozzy, con la canción “Stillborn” y las imágenes en la pantalla del fallecido cantante. En definitiva, demostración de fuerza y resistencia de un Zakk Wylde que está en gran momento de forma.

Savatage (Quim)
Y llegados a este punto, nos encontrábamos con uno de los actos más esperados de este año, la actuación del cabeza de cartel del miércoles, los norteamericanos Savatage. Y no solo por la inmensa calidad que atesora la banda sino por lo poco que se prodigan tanto en Europa como en nuestro país y la gran dificultad que se encuentra para poder verlos en directo sin hacer largos viajes.
Con un espectacular comienzo en forma de video donde se pudo ver el nacimiento de una blanca guitarra echando raíces mientras poco a poco los músicos iban posicionándose en su lugar para iniciar su apoteósico show, rentabilizando a fondo la pantalla trasera y con un sonido perfecto, por primera vez en un día donde se ha abusado mucho de los decibelios sonando las bandas tan fuerte que incluso llegaban a molestar a los conciertos del New Rock Stage. Nunca, en todos los años que llevo cubriendo el Leyendas, me había encontrado con algo así.
No fue el caso de Savatage, que bajó volumen para ganar en calidad sonora, algo muy necesario para mostrar todo su virtuosismo en escena. Con dos teclistas en el escenario, a lado y lado, se mostraron contundentes en todo momento con un video para cada canción que ejecutaban y un trabajo excepcional de todos los músicos y con su cantante Zak Stevens, a un nivel estratosférico. Son leyenda y eso se nota; seguros de sí mismos, con una audiencia absolutamente entregada dieron un concierto in crescendo repasando su extensa discografía.
El momento más emotivo del acto tuvo lugar con “Believe”, el tema de homenaje a Chris Oliva, mostrando un inicio de tema en video con Jon Oliva a voz y piano que luego los músicos continuaron en directo, alternando planos de Jon con imágenes de homenaje a Chris en pantalla y, aunque de forma virtual, interpretando el tema a dos voces. Controlando en todo momento los tempos del concierto y, como toca a una banda de progresivo, sin demasiada interacción con la audiencia, dejaron el pabellón en lo más alto al final con “The Hall of the Mountain King” de un concierto que quedará en la retina de todos los que lo hemos podido disfrutar como uno de los mejores de nuestra vida.
Slaughter to Prevail (Manel)
Los que eran mi principal aliciente para asistir al festival. Directamente desde Rusia, Alex Terrible y su tropa aterrizaron en Villena para demostrar por qué son una de las bandas más populares dentro del Deathcore y del Metal en general, podríamos decir. Desde un primer instante, el público de Villena entendió que no estábamos ante un concierto más. Desde los primeros instantes del concierto se podía sentir la energía que transmite esta banda tanto en directo como en estudio. Pudimos disfrutar de un Alex inconmensurable (que incluso regaló su máscara a un niño del público), de unos músicos que no fallan nunca y de un sonido que se llevó por delante a todo el festival.
No faltaron temas como “Baba Yaga”, “Russian Grizzly In America” y la conocidísima “Demolisher”, Tampoco faltó el ya habitual wall of death de enormes dimensiones y el callout de breakdown que hace Alex sin ningún tipo de micro y que se escuchó en literalmente todo el recinto del festival. Uno de mis conciertos favoritos de todo el Leyendas, sin ningún tipo de duda.

Sepultura (Juanjo)
La banda brasileña formada en 1984 está celebrando el 40 aniversario desde la publicación de su primer disco Morbid Vision en 1986 y, paralelamente, su despedida definitiva. Presidiendo el escenario, un gran círculo rojo con el nombre de la gira y el de todos los discos de la banda, se iría alternando con imágenes alusivas a algunas de las canciones. El concierto fue de menos a más, con un repertorio idéntico al que vienen realizando en salas, de una hora y media de duración, donde los brasileños van viajando del siglo XX al XXI, dejando para el final aquellos maravillosos primeros noventa. Así pues, la banda fue desgranando los mejores temas de su discografía, teniendo recuerdos para obras más recientes, incluyendo tres cortes de su EP de despedida The Cloud of Unknowing.
Empezaron recordando a los primitivos Sepultura de los 80 con “Inner Self”, para dar un salto al nuevo EP aparecido en abril. “Desperate Cry” acababa de despertar a los más apáticos, pero los temas más modernos de Quadra y Kairos bajaron el ritmo, en una primera parte algo irregular en cuanto a la elección del orden del set. Por otro lado, los brasileños están en un estado excelente, tanto Derrick cómo Andreas no pararon de moverse de un lado a otro. Las presentaciones de los temas correspondían, en castellano, a Andreas quien no paraba de agradecer el cariño de estos 40 años.
Pasado el ecuador del concierto, venía lo mejor de su cosecha en una cadena de sentimientos y recuerdos a grandes temas que pasó como un suspiro. Invitaron a varios amigos a interpretar las percusiones en “Kiowas”, nos sorprendieron enlazando uno tras otros los archiconocidos “Territory”, “Refuse/Resist” y “Arise”. Volvieron las percusiones para “Ratamahatta” y “Roots Bloody Roots” culminó la locura. Un final de fiesta que alegró la noche a los que ya hace tiempo que peinamos canas. Después de ver la brutalidad, velocidad y el estado de forma de los brasileños, todo hace pensar que la despedida durará unos cuantos años.
Salduie (Juanjo)
Los maños celtíberos siempre salen vencedores en sus luchas musicales contra las tropas romanas, al contrario que en la realidad histórica en la que aconteció justo al revés. A pesar de ser la banda que cerraba la primera jornada, consiguió mantener la atención de un nutrido grupo de metaleros, tal como corresponde a estos grupos de Folk Metal que se suelen activar a altas horas de la madrugada para cerrar los festivales de la forma más festiva.
La diversión fue su premisa por lo que derrocharon alegría, teatralización y conexión con el público al que llegaron a arrastrar a un nutrido Wall of Death entre celtíberos y romanos para el que repartieron cientos de gladius y falcatas que la gente fue recogiendo y que, además, estuvieron muy presentes en el resto de jornadas en las manos de los niños que vinieron con sus padres a disfrutar del evento. La principal característica de la banda son sus dos voces, la melódica y muy aguda de Nehemías Sebastian (pese a un breve espacio de tiempo que fue sustituido por Diego Royo) y la gutural de Diego Bernia.
Con una larga trayectoria ya a sus espaldas, se han definido como una de las referencias en el estilo en nuestro país con sus discos épicos sobre el pasado prerromano y sus melodías y estribillos muy pegadizos de los que dejaron una buena muestra este día y además con una gran puesta en escena repleta de personajes míticos del folklore aragonés que iban amenizando las distintas canciones con su presencia en el escenario.
Dieron un colofón espectacular a la noche con su propuesta festiva y alegre dejando a la gente con ganas de mucho más.
New Rock Stage

Heleven (Juanjo)
Los granadinos inauguraron la edición XX aniversario en el escenario pequeño, el “New Rock Stage”, cuyo sonido no fue excesivamente bueno y que sufrió la invasión, durante toda la jornada, de la música de las bandas de los escenarios principales. Y es que, si te sentabas en la parte de las gradas, podías oír perfectamente a Tailgunner entre canción y canción. Después de escuchar por los altavoces el famosísimo “I Always Love You” de Whitney Houston salían a escena Heleven. Su música llenó con sonidos densos la calurosa sobremesa de Villena. Su propuesta de metal alternativo que lo mismo produce largos pasajes ambientales que momentos de pura energía fue ampliamente seguido y disfrutado por un buen puñado de fans a pesar de la hora tan temprana.
Claramente la voz de Higinio juega un papel clave en el estilo de la banda con sus modulaciones que van de registros agudos a otros más graves. Pudimos disfrutar de una breve muestra de su repertorio haciendo especial hincapié en su “New Horizons Pt 2”, siendo a mi entender los temas triunfadores aquellos más rápidos como “Toro” o “Echoes of the Past” y gustó especialmente la ya clásica “Into the Oceans” que hizo corear a los fans. Gran comienzo para encarar todo lo que nos vendría después.
Killus (Ana)
Que el escenario secundario del Leyendas se llame New Rock por el patrocinio de la mítica marca de calzado alternativo (cuya fábrica se encuentra en Yecla, muy cerca del festival y es visita obligada del turismo metalero), no nos puede venir mejor para la banda que nos ocupa. Botas con plataformas, cuero, cadenas, plumas y maquillaje chorreante conforman la estética que adorna a estos animales de escenario que son Killus y su lectura contemporánea del metal. Atacan con el hambre de quienes, perteneciendo a una escena minoritaria como es la industrial en nuestro país, tienen la oportunidad de aglutinar un público muy variado y traen un show muy trabajado, confeccionado para conquistar. Además, vienen de tocar en Hellfest y Graspop Metal Meeting, dos de las citas metal más importantes del circuito europeo.
No ocultan sus referentes y hacen numerosos guiños a los colosos en los que se inspiran, de Marilyn Manson a White Zombie, pero su fórmula melódica y rebozada en texturas industriales resulta refrescante dentro de la programación de la jornada. El acting histriónico del bajista Premutoxx (que recuerda mucho a Joe Letz en su tipo de humor) choca con la solemnidad profana del cantante Javi Ssagittar y se roba el show. Se lucen especialmente en la contundencia de “White Lines” y de “Paralyzed”, mientras consiguen que arranque el pogo. “Feel the Monster” no es la más brillante líricamente, pero sí la más efectiva, pues pone a cantar a todo el público, ya fueran fans longevos o curiosos que los descubrían en ese mismo momento.
El set terminó con una imagen espectacular de Ssagittar encaramándose al truss lateral mientras interpretan su peculiar versión del “Gimme! Gimme! Gimme!” de ABBA. Pues los suecos no son solo patrimonio del pop, ni Madonna la única que los reivindica: innumerables artistas de metal los han citado entre sus referentes (de In Flames a Hammerfall o Amberian Dawn pasando por Corey Taylor o Tobias Forge).
Inteligente elección para el broche final, como una concesión lúdica al público que ya había respondido muy bien a su set: Killus se marcharon como grandes vencedores, con la gente en lo más alto..
Hadadanza (Juanjo)
Se estrenaba el folk metal en el Leyendas 2026 con los alicantinos Hadadanza que jugaban en casa y eso se notó entre la audiencia que no llegó al lleno de los anteriores Killus, pero fue considerable. Además, llegábamos a la actuación de Hadadanza con la intención de saber si su guitarrista José “Jotas” Segura conseguiría el récord guinness tocando la guitarra durante 114 horas y en el concierto se nos desveló el secreto. Aunque todavía no había llegado a las 114 horas propuestas, sí que había conseguido el récord guiness de 60 horas tocando sin acompañamiento, lo cual fue celebrado por el público entregado.
Formados en 2017 y con tres discos y un buen puñado de sencillos en el mercado, La primera propuesta de folk metal de este Leyendas del Rock 2026 se hizo acompañar de una teatralización en forma de bailes y puesta en escena medieval. Con tantos músicos en el escenario pudimos comprobar la buena coordinación que hay entre ellos y él gran sonido que consiguieron sacarle al escenario pequeño. Hadadanza va alternando las labores vocales en varios cantantes que le dan dinamismo a los temas e invitan a que el público baile y además cante las letras. La banda interactuó con el público haciéndoles agachar, saltar o bailar en diferentes momentos. Estuvieron muy comunicativos en esta tercera visita a Villena Presentaron tema inédito e incluso avanzaron que a finales de mes tendríamos portada del nuevo disco y más temas de adelanto. Lo suyo fue una fiesta para viajar en el tiempo de la mano de la buena música.
Signs of the Swarm (Manel)
Esta fue una de las apuestas más arriesgadas de esta edición en mi opinión. Los norteamericanos llegaban al escenario New Rock de Villena para ofrecer su repertorio de deathcore moderno. Una banda que vendría a ser lo opuesto a la parte más tradicional del metal. Para mi sorpresa, el concierto presentaba una muy buena entrada de público y fueron muchas las camisetas con el logo de la banda que pude ver durante todo el día. Liderados por Dave Simonich, pudimos disfrutar de un concierto que, pese que arrancó con un leve retraso, no dejó a nadie indiferente. El sonido fue muy bueno teniendo en cuenta que hablamos de una banda con afinaciones muy graves y un sinfín de inputs en cada uno de sus temas. El moshpit tardó unos minutos en abrirse pero una vez lo hizo, ya no hubo marcha atrás. Temas como “IWontletyoudie”, “HellMustFearme” e incluso un cover de la conocidísima “Dragula” de Rob Zombie hicieron de su concierto uno de mis favoritos del festival.
Deathbats (Juanjo)
La banda tributo a Avenged Sevenfold convocó a un nutrido número de seguidores. Deathbats no se limita a salir y tocar de la mejor manera posible temas como “Beast and the Harlot” “Buried Alive” o la final “Unholy Confessions”, sinó que su presentación ante el público se nutre de un juego escénico potente con tres cañones de humo y columnas de luces. Con un sonido perfecto y con mucho público que, evidentemente, sabía las letras de todas canciones y las disfrutaba, Deathbats cumplió sobradamente su papel de dinamizador del New Rock Stage. Acabada su propuesta tocaba correr a ver a los chicos de “Slaughter to Prevail”, uno de los platos fuertes del día.

Chained Saint (Quim)
Ya casi para cerrar el escenario pequeño llegó una propuesta que no es para nada usual en el Leyendas del rock, Chained Saint son una banda muy joven (sus miembros apenas tienen 19 años) que desarrollan un Thrash Old School muy en la línea de la bahía de los 80.
Empezaron su concierto con unos 10 minutos de retraso durante los que llegaba, con una potencia nunca vista en este festival, la música de Slaughter to Prevail desde el escenario principal, algo que se tendría que corregir porque la mezcla de músicas entorpece y mucho el desarrollo de un concierto. Con una actitud impresionante, además con el bajista ataviado con una de las camisetas antiguas de la selección española (parece que los chicos son muy futboleros) presentaron su Thrash metal potente, veloz, con mucho blast beat, en una propuesta que gusta a los seguidores más jóvenes y más veteranos del estilo.
Sorprende encontrarse una banda de estas características en el Leyendas del Rock, precisamente por ser una banda nueva, sin recorrido y absolutamente desconocida en nuestro país, dado que aquí hay muchísimas bandas similares que encajan perfectamente pero no se les da la oportunidad de estar aquí. Mi deducción es que son una imposición del paquete en el que vino Savatage o Sepultura (se vio a Andreas Kisser en el escenario con una camiseta de ellos). Visto el desarrollo de su concierto me parecieron una banda de mucha calidad, que nada tiene que envidiar a los grandes del estilo, incluso se pudo ver a su cantante entre el público montando pogos y walls of death.
Pese a su reducido set de 40 minutos causaron una gran impresión, gustaron a los presentes e intuyo que volverán dentro de unos años.
Prom Kinks (Manel)
Otra apuesta arriesgada por parte del festival (y cada vez son más y más, cosa que me alegra mucho). Desde Madrid y con su particular “PartyCore”, las nutrias se citaron con su público en el New Rock Stage para ponerlo patas arriba y montar una de las fiestas más gamberras que tenemos en el panorama del Metal Nacional. Pese al solape con los legendarios Sepultura en su gira de despedida, el público respondió de la mejor manera y no paró de bailar durante todo el set. Pudimos disfrutar de Otto, la mascota de la banda, tanto en el escenario como en los moshpits que se formaron. Incorporaron una novedad en el escenario que es ni más ni menos que un hinchable con forma de jugador de futbol americano de unos 4/5m de altura aproximadamente. Tampoco faltaron los ya famosos balones hinchables, colchonetas y todo tipo de parafernalia que os podáis imaginar.
A nivel de setlist hicieron repaso de sus temas más conocidos como son “Burgercoin” o “Bros Night Out” y de las más recientes “Put Your Brand Here”, “Madrift” o “Hard to be Hard”. Y así cerramos la jornada del miércoles, con dudas sobre lo que acontecerá en las próximas pero con plena satisfacción por las bandas vistas, un poco para todos los gustos y el inmenso concierto de Savatage que, por sí solo, ya valía el precio del abono.
Mañana nos espera una nueva e intensa jornada que contaremos en el próximo capítulo.








