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Mark Tremonti (Alter Bridge): “No queríamos baladas, solo riffs pesados y oscuridad”

Más de dos décadas después de encender la maquinaria de Alter Bridge, Mark Tremonti sigue empuñando la guitarra como quien blande un arma hecha de fuego y precisión. Entre giras interminables, discos en solitario y un inesperado homenaje a Frank Sinatra, el músico de Florida continúa desafiando sus propios límites sin perder el pulso ni la identidad: fuerza, emoción y disciplina. En esta entrevista, Tremonti nos habla del nuevo disco de Alter Bridge, de su conexión casi telepática con Myles Kennedy, y de una verdad que resume toda su filosofía: el verdadero sonido no nace de un amplificador… sino de las manos que lo hacen sonar.
Texto: Miriam Martín

Mark Tremonti: Hola!

Miriam M.: Hola, Mark! Es un placer tenerte aquí. Soy Miriam, de Metal Hammer España.

Genial. Gracias por invitarme.

Empecemos con algo fácil… Han pasado ya como dos décadas desde One Day Remains. Mi primera pregunta es: si pudieras volver a aquel estudio en 2004 y decirle algo a tu yo más joven antes de grabar, ¿qué sería?

Le diría que disfrute, que disfrute del viaje, porque en aquel entonces todos temíamos que aquello pudiera terminar al día siguiente. Así que le diría: “Vas a tener una carrera larga. Disfrútala.”

Alter Bridge siempre ha tenido una identidad musical muy marcada: pesada, emocional, melódica… ¿Dónde trazas la línea entre mantenerte fiel a ti mismo y no repetirte? ¿Cómo equilibras eso?


Enfocando cada canción de una forma distinta. Después de tantos discos, entre Miles y yo llevamos más de 40 álbumes grabados, así que es difícil, pero posible. Solo hay que cambiar de enfoque: usar guitarras distintas, teclados, acústicas, eléctricas, afinaciones alternativas, bases de batería o pads atmosféricos diferentes… lo que sea para variar el proceso.

¿Alguna vez en el estudio has pensado: “Vale, esto suena demasiado a Creed”, o “esto quizá es demasiado progresivo”?

Ya tengo cierta intuición. Sé en qué “caja” debe ir cada idea. Cada banda tiene su propia personalidad, y cuando compongo, siempre tengo eso en mente.

En cuanto al nuevo disco, suena orgánico y cinematográfico a la vez. ¿Qué te inspiró esta vez? ¿Había un hilo conceptual, como en AB III o Fortress?

No, lo único que dije antes de empezar fue que llamé a Miles y le dije: “Oye, en este disco no hagamos baladas. Que sea todo pesado, oscuro, intenso.” Y al final, terminamos incluyendo una balada, pero fue la última canción en la que trabajamos. Más allá de eso, intentas capturar la chispa del momento. El álbum mismo te dice qué tipo de disco quiere ser. Es difícil decidir la dirección antes de empezar a escribir.

Hablando de Miles: su voz en este álbum suena más profunda, más poderosa que nunca. ¿Cómo trabajáis juntos para equilibrar tus riffs con su interpretación vocal?

Primero, Miles y yo componemos y hacemos demos. Él está en Spokane, Washington, y yo en Florida. Grabamos y compartimos todo en Dropbox. Luego, cuando nos juntamos, hacemos la preproducción: le canto por teléfono las melodías que he escrito, él me manda sus ideas y vemos qué funciona mejor para hacer el disco más dinámico posible. Normalmente es mitad ideas suyas y mitad mías, y tratamos de completar el uno las ideas del otro. Así suena como un puente entre ambos.

¿Qué canción dirías que fue la más difícil de terminar del álbum?

Probablemente la última, «Slave the Master». Fue la que más trabajamos todos juntos en la sala. Empezó siendo una demo de cuatro minutos y medio y acabó durando más de nueve. Es la canción más larga que hemos grabado. No fue difícil, pero sí tomó tiempo armarla.

Si tuvieras que describir el disco entero con una sola palabra, ¿cuál sería?

Diría… “sombrío” (moody).

¿Sombrío? ¿Por qué?

Porque cada canción tiene su propio viaje, su propia vibra. Es un disco más oscuro que la mayoría de los nuestros. Está en la línea de AB III.

Alter Bridge – What Lies Within

Tú tocas, produces, compones, cantas en tu proyecto en solitario e incluso grabaste el disco con la orquesta de Sinatra. ¿Hay algo que no hagas bien?

¡Claro! Hay muchísimas cosas que no hago bien. Simplemente no las muestro. Solo enseño lo que trabajo y desarrollo. Recuerdo una frase de Steve Vai: decía que tenía muchas debilidades, solo que no las dejaba ver.

Hablando de Sinatra, ¿qué le enseñó el “crooner Mark” al “Mark metalero”?

A abrazar mi registro grave. Antes escribía las letras y melodías y entraba al estudio a cantarlas sin más. Ahora, antes de grabar, preparo un esquema vocal, lo practico y lo estudio, igual que haría con la guitarra. He aprendido a practicar también la voz.

¿Sientes más presión grabando un nuevo disco de Alter Bridge o cantando Sinatra?

Siento más presión tocando la guitarra, porque es por lo que la gente me juzga. Cantar lo disfruto mucho, y como no empecé mi carrera como vocalista, me permito hacerlo sin tanta presión.

Muchos jóvenes guitarristas admiran tu constancia. ¿Qué otras disciplinas han sido clave para mantenerte tan creativo y en forma todos estos años?

La constancia es clave. Es mejor trabajar un poco cada día que mucho un solo día. Y como compositor, nunca debes apagar ese chip. Muchos artistas escriben un disco y luego no componen nada hasta el siguiente par de años. Yo escribo siempre, todos los días si puedo. La guitarra viene con ello: al tenerla siempre en las manos, sigues mejorando constantemente.

Tu sonido de guitarra es casi una firma. Si tuvieras que tocar todo el set con una guitarra de 100 dólares y un ampli pequeño, ¿seguiría sonando a Tremonti?

Creo que sí. Creo que eso pasa con muchos guitarristas. Ya sabes, hay muchos guitarristas que me encantan, que prueban diferentes equipos. Y ya sea un Marshall, un Boogie o un Fender, muchas veces puedes seguir escuchando su estilo en sus manos. Así que, para responder a tu pregunta: sí, creo que, sin importar por qué equipo hagas tocar a un guitarrista, su sonido real va a salir igualmente, sin importar con qué esté tocando.

¿Cuál fue el último pedal o equipo que te hizo sentir como un niño con juguete nuevo?


Probablemente este amplificador que tengo detrás, un Dumble. Los Dumble son mi adicción cuando se trata de amplis. Este se lo compré a Paul Reed Smith y lo adoro.

Y si solo pudieras usar una guitarra para tocar todo el nuevo disco, ¿cuál elegirías y por qué?

Tengo una llamada Stella, con una forma que dibujé junto a Paul en la fábrica de PRS. No está en producción, solo existen cuatro, y es una de mis favoritas. No la tengo aquí porque está en mi equipo de gira, pero suena y se toca increíble. La amo.

Vendréis a España en febrero, el día 26. ¿Qué diferencias notas entre el público europeo y el estadounidense?

Creo que el público europeo es un poco más salvaje. Todos están allí para pasarlo bien, para la fiesta del rock and roll. Siempre puedes contar con una audiencia europea enérgica y abierta. Nos encanta eso.

Y después de tantos años de gira, ¿cómo mantenéis la química entre los cuatro sin mataros en el
autobús?

Bueno, todos tenemos otros proyectos, así que cuando volvemos a Alter Bridge, todo se siente fresco otra vez. Nos llevamos muy bien. No hay egos, ni mal genio, ni nadie imponiendo su voluntad. A estas alturas de la carrera, nada de eso tiene sentido. Nos conocemos demasiado bien.

¿Tienes algún ritual antes del concierto, incluso alguno raro que puedas contarnos?


Unos 20 minutos antes del show me tomo una cerveza, y antes de eso repaso el setlist y practico todos los solos que tengo que tocar esa noche, para refrescarlos y asegurarme de que los dedos están listos antes de subir al escenario.

¿Qué podemos esperar de vuestro show aquí en España o en Europa en general?

Solemos tocar unas 18 canciones o más. Ahora tenemos ocho discos, así que mezclamos bastante: cuatro o cinco temas nuevos y una selección de los demás álbumes repartidos por el set. Intentamos variar las listas cada noche.

Supongo que debe de ser difícil decidir el setlist, ¿no?

Sí, cada vez más. Cuando solo teníamos un disco, hacíamos versiones. Ahora tenemos que elegir una o dos canciones de cada álbum.

¿Habrá alguna colaboración o sorpresa inesperada para los fans?

Aún no… o no sería una sorpresa.

Venga, puedes contármelo…

Nada planeado por ahora.

Vale, entonces tendremos que esperar. ¿Qué te gustaría que la gente dijera de Alter Bridge dentro de 20 años?

Que trabajamos duro y que siempre hicimos música genuina, con el corazón, que la gente disfrutó escuchar y ver en directo.

Y para cerrar: completa la frase — El próximo disco de Alter Bridge será…

…con suerte, el mejor.

Estoy segura de ello. Ha sido un placer charlar contigo. Gracias por mantener la guitarra como un instrumento con alma, no solo con volumen.


Muchas gracias. Lo aprecio de verdad.

Y para terminar, ¿puedes mandar un saludo rápido a los lectores de Metal Hammer España?

Claro. Quiero saludar a todos los lectores de Metal Hammer España. Os apreciamos muchísimo. Espero veros pronto.

Muchas gracias.


Genial. ¡Gracias! Que tengas un buen día.

Alter Bridge – Silent Divide
By Redacción Metal Hammer

Metal Hammer és una marca legendaria en toda Europa en cuanto a la difusión de la escena del hard rock y heavy metal. El primer número de la revista se editó en diciembre de 1987.

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