Mother of Graves: «Siempre hay algo por lo que luchar»

Entrevista: Jose Cardona

Con The Light That Keeps Us, publicado el 16 de octubre a través de Profound Lore Records, Mother of Graves consolida su lugar dentro del death doom melódico contemporáneo. El quinteto de Indianápolis combina la contundencia del death metal con melodías sombrías y una escritura marcada por la pérdida, el amor y la resiliencia. Su tercer álbum incluye, además, la participación vocal de Dan Swanö en «Wingless Soul», quien también se encargó de la masterización. En esta entrevista, Brandon Howe (voz y teclados) y Ben Sandman (guitarra, producción, grabación y mezcla) profundizan en las decisiones compositivas del disco, la importancia del piano, el proceso de producción y la dimensión catártica de sus canciones. Sus respuestas revelan una banda que busca avanzar sin renunciar al carácter humano e imperfecto de su música.

«Wingless Soul» abre el álbum con más de ocho minutos de música, mientras que varias de las canciones siguientes son considerablemente más concisas. ¿Qué os llevó a comenzar The Light That Keeps Us con una pieza de semejante envergadura y qué queríais establecer en el plano emocional antes de que se desarrollara el resto del disco?

Brandon Howe: «Wingless Soul» es nuestra canción más larga hasta la fecha. Creo que todos coincidimos en que también es la más sólida que hemos compuesto hasta ahora en cuanto a ganchos melódicos y capacidad para permanecer en la memoria; resume muy bien nuestra evolución como compositores y como banda. Mantiene una fuerza constante y combina equilibradamente los pasajes lentos, los suaves y los riffs más dinámicos. Es una introducción hermosa y extensa que ofrece muchas pistas sobre lo que viene después. Además, por la participación vocal de Dan, esta canción tiene una importancia muy especial para nosotros. Es un gran amigo y hemos tenido la suerte de recibir ese regalo de su parte. Nos pareció lo correcto darle el protagonismo que merecía como tema de apertura.

Mother of Graves pertenece claramente a la tradición del death doom melódico, aunque sois una banda de Indianápolis que trabaja con un lenguaje musical históricamente muy ligado a Europa. ¿Crees que esa distancia geográfica os ha dado libertad para asimilar la tradición sin sentiros obligados a reproducir exactamente cómo «se supone» que debe sonar el género?

Creo que sí: nos ayuda a mantener la mente fresca y libre de cargas cuando componemos en este estilo. Al margen de que cada nota nace, en última instancia, del corazón, tampoco hay demasiadas bandas en Estados Unidos haciendo música de este tipo. Nunca nos sentimos obligados a hacer nada. Todos los elementos de esta banda surgieron de manera muy natural entre nosotros. Hay mucha libertad y una gran necesidad de exteriorizar emociones y experiencias personales. La música jamás debería sentirse forzada ni quedar encerrada en una especie de cuadrícula imaginaria. Para mí, ahí es donde mucha música pierde su valor esencial y empieza a caer en la imitación vacía. Se trata simplemente de crear sin «esforzarse por parecer algo» y concentrarse en lo que uno siente. Por supuesto, hay que reconocer las inspiraciones y las influencias, porque siempre intervienen de forma inconsciente en la manera en que valoramos las cosas. Pero, al final, lo importante es ser auténtico, mostrarse vulnerable y dejar hablar al alma.

MOTHER OF GRAVES – The Silent Weight of the Stars (official video)

Al hablar de vuestro material reciente, has mencionado que prestáis más atención a las dinámicas, los estribillos memorables y la construcción de las canciones. En un género que a menudo valora la duración y la repetición hipnótica, ¿fue una decisión consciente demostrar que el death doom puede conservar toda su carga emocional sin depender necesariamente de composiciones extremadamente largas?

Diría que sí. Es importante recordar que el género puede albergar muchos colores, etapas y variaciones sin perder la aspereza de su verdadera naturaleza. No nos gusta prolongar algo indefinidamente sin preguntarnos: «¿Cómo podemos desarrollarlo y transformarlo? ¿Cómo podemos hacer que resulte interesante y no agotador?». Todos aportamos ideas muy diferentes y particulares, nacidas de estilos e intereses distintos, y creo que eso nos ayuda a destacar. Del mismo modo que nuestras emociones fluctúan y atravesamos pruebas que a veces superamos y otras no, intentamos reflejar cuidadosamente ese mismo flujo y reflujo en la música, sin provocar cambios bruscos que desconcierten al oyente. Como un viaje a través de una tempestad furiosa, pero realizado con todas las medidas de seguridad.

Dan Swanö no solo vuelve a encargarse de la masterización, sino que también aporta su voz a «Wingless Soul». Más allá del significado personal de trabajar con alguien tan influyente para vosotros, ¿el hecho de que una figura tan vinculada a la historia del death metal melódico participe directamente en vuestra música os genera un sentido adicional de responsabilidad?

Es un momento muy importante en nuestra trayectoria y, sin duda, un hito extraordinario. ¡Es difícil expresar con palabras lo agradecidos que estamos por sus aportaciones! Creo que, sobre todo, nos da una mayor confianza saber que todo el esfuerzo y el corazón que hemos puesto en esta banda desde sus comienzos se han visto recompensados de esta manera. Seguiremos creciendo y cuidando mucho el género, a nuestros oyentes y nuestro trabajo, tanto como personas como músicos.

El álbum se mueve constantemente entre la mortalidad, el duelo, los recuerdos, el amor y la resiliencia. ¿Cómo decidís cuándo una emoción necesita expresarse mediante una pesadez absoluta y cuándo requiere espacio, melodía o incluso belleza para causar un impacto mayor?

Todo depende del equilibrio y de lo que favorezca a la canción y a su desarrollo. Muchas cosas encuentran su lugar por sí solas a medida que avanza el proceso creativo. Chris, Ben y yo tenemos archivos de riffs guardados en Google Drive o compartidos en nuestros mensajes de grupo. Cuando empezamos a convertirlos en canciones completas o a combinar ideas que encajan entre sí, nos resulta bastante sencillo escuchar una sección y comprender qué necesita para florecer: ampliarla, darle más cuerpo con otros acordes o ritmos, o reducir la intensidad para dejar que prevalezca una faceta más suave. Siempre damos prioridad a la sensación, al momento y a las emociones que afloran. Ben y Chris tienen una capacidad increíble para producir y hacer todo lo necesario para llevar una canción hasta el final. Hay que considerar los instrumentos como narradores de historias tanto como las voces y las letras.

Los teclados y el piano parecen ocupar un papel cada vez más importante en la arquitectura de vuestra música. ¿Los seguís considerando principalmente elementos atmosféricos o han empezado a participar más activamente en la composición, casi como otra voz melódica dentro de la banda?

Son, sin duda, otra voz melódica y han ido ganando presencia en nuestro trabajo con el paso de los años. Creo que el piano aporta un elemento muy especial al género, tanto si transmite una desolación profundamente triste como una belleza serena. Parece integrarse siempre de manera natural, sin resistencia ni artificios. La intensidad de muchos riffs pide a veces un pequeño respiro temático, y los teclados pueden proporcionarlo imitando esas frases o prolongándolas de alguna manera. Eso aporta buen gusto al conjunto y ayuda a conectar las distintas partes cuando es necesario. ¡Y, desde luego, también tienen importancia como secciones independientes, con personalidad propia! Hemos compuesto muchas canciones a partir de ideas de piano, del mismo modo que hemos escrito partes de piano alrededor de riffs de guitarra.

Después del reconocimiento que recibió The Periapt of Absence, habría sido relativamente fácil repetir su fórmula. Sin embargo, The Light That Keeps Us parece más interesado en perfeccionar que en reproducir lo anterior. ¿Qué aspecto del sonido previo de Mother of Graves seguía pareciéndote incompleto y necesitaba desarrollarse en este tercer álbum?

No diría que, en el momento de terminar un trabajo, sintamos que algo ha quedado incompleto. Estamos orgullosos de nuestro catálogo y nunca hemos publicado nada con lo que no estuviéramos plenamente satisfechos. Es simplemente una cuestión de evolución natural y, a medida que nos hacemos mayores, hay cosas que sentimos que podemos hacer mejor. Dejamos intervalos de dos años entre estos discos para asegurarnos de que se perciba un crecimiento en nuestra música y en la manera de tocar y la personalidad de cada uno. Eso nos da tiempo suficiente para probar cosas nuevas y pensar a lo grande. Perfeccionamos continuamente nuestras habilidades y educamos el oído para ser cada vez más precisos y conscientes.

Un aspecto interesante de vuestra música es que la tristeza rara vez parece un destino final: normalmente hay alguna forma de resistencia en su interior. ¿Ves la catarsis como una consecuencia natural de escribir estas canciones o ha sido, desde el principio, uno de los propósitos fundamentales de Mother of Graves?

Son muchos los factores que impulsan estas canciones. Nacen de la expresión catártica. Hablando específicamente por mí, sé que vuelco el corazón sobre el papel para nuestra música. Por lo general, no escribo las letras desde cero a partir de la música que tengo delante. Proceden de textos personales surgidos de mis propias experiencias, preguntas, inquietudes, reflexiones y pensamientos, que en la mayoría de los casos simplemente reviso y adapto rítmicamente a la estructura de la canción. Como Chris ha contado públicamente en numerosas ocasiones, esta banda nació, en última instancia, de su necesidad de afrontar y canalizar el dolor por la pérdida de un amigo muy cercano. Y ocurrió que, cuando me incorporé, yo también estaba lidiando con distintas luchas personales y duelos que llevaba tiempo guardándome. Esta vía de expresión ha demostrado una y otra vez ser algo que necesitaba desde hacía mucho, sin imaginar que llegaría a adquirir tanta importancia para mí. Estoy seguro de que los demás pueden decir lo mismo.

Ben Sandman produce, graba y mezcla el álbum desde dentro de la propia banda. En lugar de centrarme solo en las ventajas del control creativo, me interesa el riesgo contrario: cuando no hay nadie externo que os obligue a deteneros, ¿cómo sabéis que una canción está realmente terminada y cuándo el exceso de retoques puede empezar a restarle espontaneidad?

Ben Sandman: Es una pregunta excelente, porque el riesgo de analizar demasiado una canción o de «arreglar» algo que no necesita arreglo siempre está presente cuando tienes la música directamente bajo tu control. Intentamos decidir relativamente pronto qué queremos que haga la canción y hacia dónde queremos llevarla. Cuando alcanzamos esos objetivos, sabemos que, en esencia, ya está terminada. Es cierto que a veces seguimos añadiendo pequeños detalles aquí y allá, porque todo el proyecto de audio se trabaja dentro de la banda, pero procuramos encontrar un equilibrio para evitar retocarlo demasiado o pulirlo en exceso. Queremos de verdad que la música suene como si la estuvieran tocando seres humanos, con sus imperfecciones. Es otra manera de conectar con la emoción que intentamos transmitir a lo largo del álbum.

El álbum concluye con «The Endless Climb», un título que sugiere movimiento más que resolución. Después de un disco construido alrededor de la pérdida, la mortalidad y la resiliencia, ¿era importante terminar no con una conclusión definitiva, sino con la sensación de que sobrevivir también significa seguir avanzando?

Brandon Howe: La intención es expresar que, aunque la vida pueda someternos a periodos de tristeza, dificultades, dolor y sentimientos ocasionales de desconexión, apatía o desesperanza, siempre hay algo por lo que luchar si buscamos con suficiente empeño. Tuve la suerte de encontrarlo y ahora parece que estoy más en paz con la oscuridad del mundo y con la mía propia, sabiendo que siempre hay un sol más luminoso esperando a salir más allá del horizonte. El amor es una fuerza poderosa, capaz de salvar vidas, a la que me aferraré, que honraré y que llevaré conmigo con devoción hasta la tumba. De eso habla este álbum de muchas formas diferentes. Interpretadlo como mejor os parezca y ojalá al final os llevéis algo de él.

By Redacción Metal Hammer

Metal Hammer és una marca legendaria en toda Europa en cuanto a la difusión de la escena del hard rock y heavy metal. El primer número de la revista se editó en diciembre de 1987.

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